El presidente actual de Argentina Alberto Fernández, tras recibir un país prácticamente en bancarrota de las manos de Macri, ha sido muy claro en que la situación no es fácil de poner Argentina de pie, pero aclaró, tampoco es imposible.

Además de poderlo hacer es tener con qué hacerlo, iniciando este arduo trabajo con nuevos lineamientos en los diferentes sectores políticos. A pocos meses de estar presidiendo este país Andrés Fernández, desde la casa rosada se ha notado un gran giro en la economía.

Economía maltratada por el retroceso existente, donde ha tenido que realinear las estrategias internacionales, además, propuso plantear y contar con un nuevo ejecutivo o con un nuevo gabinete para logar su objetivo en muy corto tiempo.

Fernández ha demostrado tener la iniciativa en el momento de toma de decisiones y medidas bruscas y el número necesario de éstas, con el único propósito sencillamente de visualizar el horizonte para sacar la economía de su país austral del retardo en el que lo recibió.

En un corto tiempo o tiempo récord, el jefe de estado, ha logrado que el parlamento apruebe una ley de emergencia económica, la cual tiene facultades muy amplias al ejecutivo. Iniciando con muy buen apunte, ordenando las cuentas del Estado.

Muy certera decisión en contratar el director de la consultoría diagnóstico político, un gran experto en política económica como es el ministro Martín Guzmán. Un académico de mucho prestigio y mucha experiencia en el sector económico, aunque no en el sector público.

Una de las estrategias es no dejar caer en vencimiento los plazos de los pagos, comenzando con el mercado doméstico y los bancos centrales, y así afrontar los vencimientos de la deuda pública existente; mientras buscan negociar con acreedores privados y con el Fondo Monetario Internacional una extensión en los plazos de la deuda.