Se pudo conocer de primera mano, que en Argentina desde el mes de enero de 2.019, se detectó una baja impresionante en la venta de inmuebles, que se podría decir que está en un 55%, a pesar de que los sueldos de los empleados públicos y privados se incrementaron ni siquiera con varios sueldos mínimos alcanzan para comprar un M2 de un lote de terreno o parcela donde se pueda construir una casa aunque sea pequeña.

La preocupación por resolver este problema cada día que pasa se hace más difícil, aún con el dólar alto, los argentinos están viviendo uno de sus peores momentos en este sentido, por eso se ha dado el fenómeno que los argentinos son los que más invierten en Miami.

Muchas personas deciden comprar en los campos porque les sale más barato, claro está resuelven un problema puntual, individual si se quiere, pero no todo el problema, porque el mismo está en la ciudad que es donde cada día se incrementan más los costos.

En estos casos el mercado inmobiliario previo estudios realizados sobre el particular también se ven imposibilitados para actuar, por cuanto el sector financiero restringe los créditos hipotecarios, quitándole a la gente la oportunidad de adquirir una vivienda a un precio razonable, y por esta vía la recuperación inmobiliaria para responder a la banca por estos créditos cada vez es más baja.

Por otro lado viene el inconveniente que el Estado también fija la tasa para ponerle precio a los inmuebles, lo que trae como consecuencia que la compraventa de inmuebles en las ciudades principales no logran recuperarse, de alguna manera, la venta de inmuebles, la política fiscal y la llegada de las inversiones al país van a traer poca ganancia, porque se ven obligados a bajarles el precio para salir de ellos y no quedarse estancados.  Igual está pasando con los vehículos, terrenos que cada día se obstaculiza más esta situación.

Las personas que en  están en esta situación jamás podrán tener su propia casa o apartamento, se ven obligados a tomar la opción de pasar toda la vida pagando alquiler