Los niños a partir de los 3 años se interesan por los cuentos infantiles y a su vez pueden aprender a leer a través de estímulos apropiados. Aquí lo más importante en todo este proceso es lograr que aprecien la lectura, ayudar y apoyar a tus hijos a descubrir el placer de la lectura por sí mismos.

Si tu hijo se siente obligado a leer, terminará por relacionar la lectura con algo forzoso, si por haber logrado que lea a los 4 años, el niño aborrece la lectura, por lo tanto, no habrá resultado de un aprendizaje, en virtud que a futuro para el niño será siempre para él una actividad aburrida el cual buscará la forma de esquivar.

No importa que un niño aprenda despacio, lo importante es que no dejemos de apoyarlo para que siga aprendiendo, sino que le guste leer. El hecho de que aprenda antes o después a leer depende de que reciba una correcta estimulación.

Si se trabaja con el niño de una forma adecuada podrá acelerar este proceso, es decir, podemos adelantar significativamente su aprendizaje si dedicamos tiempo a enseñarle. Con 3 años ya puede ir entendiendo palabras escritas, y con 4 puede leer.