Los padres de niños autistas se enfrentan a muchos desafíos en el proceso de crianza y crecimiento de los pequeños, pues muchas veces estos diagnósticos pueden ser confundidos con otros trastornos y síndromes y pueden ocasionar algunos daños en el desarrollo adecuado de los pacientes.

La alimentación es uno de los temas que con mayor frecuencia son tratados con los especialistas, pues estos pequeños además de tener necesidades diferentes en todos los aspectos de su vida, la dieta y sus carencias nutricionales también se incluyen en este renglón.

Lo primero que se debe hacer es detectar si el niño o la niña presenta alguna alergia o intolerancia a cualquier alimento, pues es importante recordar que quienes sufren de este trastorno también presentan rechazo a algunas formas, texturas y colores y por ende esto incluye la comida, entonces es allí donde los padres deben actuar con mucha precaución.

Se debe ir poco a poco siguiendo el propio ritmo de los niños, pues alguno pueden preferir alimentos completamente triturados como puré o cremas pues sienten rechazo hacia la comida que deban masticar, prefiriendo únicamente tragar como en el caso de los mencionados anteriormente.

Otros, por su parte querrán siempre comer los mismo alimentos, pues crearán una rutina en torno a su alimentación como en casi todos los aspectos de su vida por ser estos los que le generen confianza, es allí afianzados en esta confianza que los padres deberán intentar de manera muy sutil y nada precipitada incluir nuevos alimentos en un proceso de paso a paso.

Se pueden probar alguno métodos para que esto funcione, por ejemplo, si al niño le encanta el sabor de alguna salsa en específico como la mayonesa o la mostaza, se pueden poner en su plato algunas pequeñas verduras y rociarlas con alguno de estos aderezos de manera que el sabor se pueda disfrazar.