Recientemente, las llamadas dietas o estilo de vida vegano están tomando más terreno que nunca antes, la tendencia por lo saludable y el bajo consumo de productos de origen animal ha desatado un sinfín de polémicas, desde los que creen que este estilo no es sano hasta los que piensan que es la única manera correcta de vivir, sin embargo cada quien es libre de crear su propia opinión mientras se esté bien informado.

En el caso de los niños en etapa de crecimiento y formación necesitan una serie de nutrientes y aportes especiales que aunque las verduras pueden suplir, muchas veces estas contienen altos contenidos de nitratos que resultan sumamente perjudiciales sobre todo en los menores de 1 año.

Un ejemplo de ello es el calcio, los pequeños en edad infantil necesitan grandes fuentes de calcio para la adecuada formación de los huesos y la estructura del esqueleto, verduras como el brócoli y las acelgas son sumamente ricas en calcio pero no están recomendadas para infantes de menos de dos años.

Otra razón es el hierro, su deficiencia en el organismo apunta directamente en anemia es decir en deficiencia de glóbulos rojos. El hierro se transmite al organismo por consumo de proteína animal o vegetal, pero diversos estudios han demostrado que el que proviene de los vegetales se absorbe en menor cantidad que el de los animales.

Asimismo, está comprobado que las dietas veganas sufren carencias de vitamina D, por lo cual se recomienda tomar suplementos de esta para poder alcanzar los niveles que necesita el organismo para la correcta absorción del calcio incluso se pide a las personas veganas que tomen sol alrededor de dos horas al día para suplir esta deficiencia, pero en el caso de los niños una baja absorción de calcio puede traer problemas en su desarrollo.

Es importante que para los niños se mantenga una dieta balanceada y nutritiva, muy alejada de cualquier extremo, solo pensando en su adecuado desarrollo.