Es bien conocido los beneficios que la lectura puede traer a lo largo de la vida, desde alimentar el vocabulario, mantener una buena memoria e incluso ayudar a la salud del cerebro, lo cierto es que la lectura siempre será buena en cualquier circunstancia pero sobre todo a cualquier edad en la vida de las personas.

Si bien, se busca que desde pequeños los niños se sientan atraídos a esta pasión y lo adquieran como hábito durante su vida adulta, no todos los libros pueden ser recomendados o aptos para ellos, por lo cual hoy vamos a hablar de algunos clásicos de los que todo niño debería tener y conocer.

Matilda, es un clásico de la literatura infantil incluso cuenta con su versión en cine y varias musicales y de teatro, esta historia de Roald Dahl cuenta la historia de una niña ante por la lectura que es incomprendida por su familia, pero logra sobreponerse a las dificultades y finalmente ser feliz.

El principito es una referencia de la literatura infantil por excelencia, contando con numerosos fanáticos a nivel mundial. Algunos consideran que la obra del francés Antoine de Saint – Exupéry no debería ser una lectura para niños, pero es un viaje a través de la imaginación y la fantasía que recordarán toda la vida.

Donde viven los monstruos es otro clásico, publicado en 1963 cuenta la aventura del rebelde Max, niño incomprendido que sueña con ser un monstruo pero cuando su deseo parece que se hará realidad las cosas no resultan tan fácil como él las imaginaba.

El príncipe feliz de Oscar Wilde, es una obra infantil que puede ser consumida por adultos de igual manera. Esta obra intenta dar un mensaje educativo y de valores a quien la lee. Sin duda una opción perfecta para los niños más grandes.