Se ha denunciado por segunda vez en menos de un mes un caso de caza de lobo dentro de la reserva de caza de Cangas de Narcea. Esta reserva de caza, está hecha para permitir la caza de animales de manera artesanal, pero solo las de especies particulares, y no incluyen especímenes menos comunes y más salvajes como los lobos.

La importancia de este hecho radica en que la caza de este lobo puede derivarse en un delito de carácter penal, al ser una especie no tratada en la lista de animales permitidos para la caza recreacional en la resolución del 24 de febrero de 2017.

Una denuncia que requiere investigación

La denuncia en cuestión es la segunda realizada en un periodo menor a un mes, siendo la primera, la realizada por el Fondo Mundial de la Naturaleza con sede en España, por lo que se ha de producir una investigación del trato a los hechos que debe darse por parte de la fiscalía según el alcance de la ley.

La fiscalía de medio ambiente debe determinar si la caza de lobos infringe las pautas de protección contenidas en la ley del Patrimonio Natural y de la biodiversidad, el reglamento de caza emitida en el 91 y el plan segundo del Lobo y el programa anual de actuaciones.

El lobo es una especie protegida

La necesidad de determinación del carácter penal de la muerte de al menos 2 ejemplares de lobos, tiene fundamento en las leyes de protección mencionadas en el párrafo anterior, pero a este contexto investigativo, se debe incluir el hecho de que la aparición de los lobos victimas de caza, según lo denunciado, han sido especímenes que han aparecido de manera esporádica.

La determinación de la penalidad por la caza no permitida o indiscriminada de ciertas especies, tiene unos parámetros que permiten decidir si se ha superado el umbral de tolerancia. La fiscalía ambiental tiene que determinar si los hechos de los casos denunciados se ajustan a las definiciones legales de delito.

Una situación a considerar por la fiscalía ambiental es que las pautas para la caza en la temporada 2017-2018 no incluye posibilidad de cazar lobos en las reservas regionales de caza, por lo cual, se puede alegar delito según lo previsto y penado en el artículo 334 o 335 del código penal; inclusive, se podría estar frente a la posibilidad de prevaricación, definida en el artículo 404 del código penal.