Esos seres que representan la continuidad de la familia, que, con sus historias contadas, una y mil veces son la memoria fotográfica de cada una de nuestras familias.

son quienes mejor conocen todas las historias y anécdotas década uno de los miembros que la componen, y además tienen la capacidad para describir con lujo de detalles los acontecimientos más importantes, como nacimientos, cumpleaños, enfermedades, triunfos, alegrías y tristezas década uno de sus hijos.

A esos hombres y mujeres que aun cuando se les considere atrasados, saboteadores de la disciplina paterna y “alcahuetes” de los niños, no se debe olvidar, independientemente de lo que se piense, que al abuelo nadie podrá arrebatarle el poder que ostenta en un seno familiar.

Ellos representan sabiduría, el buen consejo, el respeto, la identidad familiar y además contribuye en la vida del niño, en su etapa preescolar y en su desarrollo emocional.

A los abuelos, de la época de nuestros padres, a los jóvenes abuelos que hoy día, a sus 35 años, ya experimentan esta etapa y que, aun cuando a muchos de ellos se les vea chateando en el internet, se vistan a la moda, Dios les brinda esta oportunidad.