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Archivo para agosto, 2013

Izquierda-Clase-Composición. Una polémica con Pablo Iglesias (Primera Parte)

MarxprecariatPor Nicolás González Varela

“El nuevo modo de producción capitalista, el Postfordismo, ha transformado una condición laboral en una característica genética”

Sergio Bologna

“Para poder resistir se necesita un arsenal de nombres sobre los que no quepa duda alguna.”

Elias Canetti

Un rápido artículo, casi un pistoletazo de salida, del politólogo Pablo Iglesias, titulado “¿Quiénes son los de abajo?” en el diario digital “Público”, ha provocado un debate interesante, estratégico y necesario en la izquierda española. Le han respondido, desde distintas perspectivas y argumentos, “Nega” desde la web de Kaos, John Brown y Guillem Murcia desde las páginas de “Rebelión”, y finalmente Alfonso Lago Rayón desde el diario “Mundo Obrero”. Básicamente Iglesias condensaba su idea ¿posmoderna? ¿postmarxista? ¿premarxista? del desfase epocal de la izquierda histórica, señalando que con la llegada de un nuevo Capitalismo en España y Europa, que no define ni caracteriza, “el trabajo ha cambiado y una de sus consecuencias ha sido el progresivo debilitamiento político y social de las clases obligadas a trabajar para vivir. El grueso de esos obligados a trabajar para vivir sin muchas comodidades, en la más absoluta precariedad o incluso en la pobreza, ya no puede identificarse con un sector específico de los asalariados vinculados a la industria.” Iglesias anuncia la llegada de una nueva subjetividad revolucionaria, el despliegue del espíritu absoluto de San Precario, que ya no se reconoce ni en la liturgia, ni en la simbología ni en la interpelación de la (anquilosada) izquierda viejuna, fordista, adoradora del Blue Collar. El “Precariado” como categoría llegada a reforzar o reemplazar a la de clase marxista (Proletariado) no tiene nada de novedoso en el mercado académico: posee una larga y prestigiosa genealogía, partiendo de la conservadora Hanna Arendt, pasando por el freudomarxismo de Herbert Marcuse, el economista marxista Paul Sweezy, los posmodernos Foucault, Michael Hardt, el filósofo italiano transmarxista Antonio Negri, pasando por el sociólogo Pierre Bourdieu hasta el filósofo liberal Jürgen Habermas y el fin del proletariado fordista anunciado por André Gorz. “Precariado” como categoría fue acuñado por primera vez en textos de sociólogos franceses en los 1980’s, y no por casualidad en esas fechas, ya veremos, para describir trabajadores estacionales, intermitentes o temporales. Los nuevos movimientos sociales y con ideología libertaria enarbolan estos nuevos sujetos revolucionarios desde hace tiempo, pero es a partir de los 1990’s que parece que han resurgido y renacido como símbolos antagonistas y de Aufheben del Marxismo: “Migranti e Precarie!”, emigrantes y precarios, rezaba el cartel de convocatoria al EuroMayDay en Milán 2008; en el cartel para la convocatoria de Hamburgo aparecía desafiante la constelación sagrada de la que habla Iglesias, el nuevo trabajador postfordista y nómada: un limpiador, una cuidadora, un refugiado o inmigrante sin papeles y un trabajador “cognitivo”. El movimiento social contra las relaciones de producción “precarias”, de eso se trata, como el del 15M español, el EuroMayDay o la misma posición de Iglesias, contra la inseguridad, a favor de derechos iguales para todos, tiene el riesgo evidente, a pesar de su popularidad o su grado de movilización y activismo, a no cambiar en absoluto el status quo de las cosas. Es una opinión extendida y contrastada que el Fordismo generó su contrapartida, el obrero-masa, el Blue collar, el famoso trabajador de mono azul (que ni era exclusivamente masculino, ni universalmente sindicalizado: otro mito posmoderno); y es posición bastante extendida y contrastada que el New Capitalism neoliberal, llamémosle Postfordismo, Neofordismo, Loan Production, Toyotismo o como queramos, a partir de 1980’s y acelerado por el derrumbe del capitalismo de estado de la URSS, ha generado un nuevo sujeto todavía para muchos confuso, borroso, inasible con las viejas redes conceptuales del Marxismo “oficial”. Muchas tentativas de definirlo han terminado en el fracaso de incluirlo en una suerte de “No-clase”, se trataría de un No Collar: ni Blue, ni White. [...] Continuar la lectura

Sobre los libros adquiridos por el Ministerio de Educación argentino

0808_libros_eroticos_ministerio_mendoza_g.jpg_1853027551[Comunicados de Prensa de Iamiqué y Colihue con el apoyo de la Cámara Argentina del Libro]

Estimados Socios:

La mesa directiva de la Cámara Argentina del Libro adhiere a los comunicados de prensa enviados por nuestros socios Iamiqué y Colihue, en relación a las criticas de libros adquiridos por el Ministerio de Educación Nacional, para las bibliotecas escolares y se solidariza con los autores, ilustradores, directores de colección y editores de los libros cuestionados.

Los comunicados se transcriben a continuación.

Atentamente,

Cámara Argentina del Libro

***

Comunicado Prensa  – Colihue

Estimados colegas, escritores, dibujantes, periodistas:

Les hacemos llegar nuestra respuesta a las críticas que en la Provincia de Mendoza se han levantado con clara intención electoral, contra libros comprados por el Ministerio de Educación con destino a las Bibliotecas para el nivel secundario. Nos referiremos a los libro s de nuestra editorial incluídos en los comentarios de los censores, pero hacemos extensiva nuestra solidaridad a los autores, ilustradores y editores de otras obras cuestionadas, que como Peter Capusotto, el libro de Diego Capusotto y Pedro Saborido, publicado por Random House/Sudamericana, Asquerosología en acción de Sylvia Branzei, publicado por Iamiqué, y el genial Perramus de Juan Sasturain y Alberto Breccia, publicado por Ediciones De la Flor también han caído bajo la lupa prejuiciosa, inculta y cursi de quienes se arrogan la potestad de determinar qué cosas son buenas para la lectura de adolescentes en edad de elegir Presidente de la República, andar por la vida sin trabajo cuando lo necesitan (o ser explotados a veces cuando lo consiguen), morir bajo las balas de policías “bravas” (y cobardes), ser víctimas de los traficantes de paco o mirar diariamente en televisi&oa cute;n a quienes pontifican moral desde los medios y son ellos mismos la evidencia misma de la inmoralidad. Entendemos que si el Ministerio de Educación retrocede en este campo, en el de la libertad creativa, en el de poner a disposición de los alumnos las lecturas más variadas que se conecten con los temas de su edad, sin ñoñerías, gran parte del terreno ganado lo estaríamos regalando. Tendríamos que volver a bajar los cuadros, pero ahora no los de Videla y Bignone, sino los de León Ferrari, Carlos Alonso, Carpani. Volveríamos como en nuestro secundario a saltear la página de “Don Segundo Sombra” donde se habla de “zampar de culo en la bañera”. Por último y para los analfabetos que nada entienden (sin esperanzas de que lo hagan, de puro tercos): 1) sexo explícito es un acto sexual desplegado y gozado a la vista, no el dibujo de una anatomía desnuda. Y aún en el caso del “sexo explícito”, este forma parte de la vida y por eso de la mejor literatura, dibujada o no; 2) el género historieta, por su naturaleza, dibuja las situaciones y pone en globito los diálogos. Lo que en un texto narrativo sería “La mujer, desnuda, se miraba desconsolada al espejo, cuando llegó Juan y le dijo – ¿qué va a decir tu madre? (fin de la cita, diría Rajoy)”, en historieta sería un dibujo de mujer desnuda a la que se le vé el traste y por el reflejo del espejo las lolas y en globito “¿qué va a decir tu madre?”. [...] Continuar la lectura

Luis Chitarroni en la SEA

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De detectives y poetas

Luis Chitarroni participará el jueves 15 de agosto a las 19 hs. en Bartolomé Mitre 2815, 2º piso, 226/230 en el ciclo “Café de la S.E.A”. El reconocido narrador, crítico, ensayista y editor expondrá sobre su obra y brindará, tanto para los lectores como para quienes se inician en el oficio literario, la posibilidad de acceder a su metodología de trabajo, vivencias de escritor y proyectos literarios.

Chitarroni nació en Buenos Aires en 1958. En 1992 publicó Siluetas, compuesta de biografías de escritores, reales e imaginarios, que habían sido publicadas en la revista Babel. El carapálida es la primera de sus novelas editada en 1997. En 2012 fue consagrado como Editor del Año en el marco de la Feria Internacional del Libro,  por su trabajo en la editorial independiente La Bestia Equilátera.

Es autor también de Mil tazas de té (2008) y Peripecias del no: Diario de una novela inconclusa (2007), recientemente publicada en inglés. Además de Los escritores de los escritores (1997) y de diversas antologías de cuentos breves, muchas de ellas en colaboración con Raúl Brasca, como lo es Del cuento breve y oculto, editada en el año 2000. Su última novela es Miopía progresiva.

Literatura Punk: Pablo Farrés

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Ciclo de lectura en el Salón Pueyrredón

Martes 13 de agosto de 2013, 20 hs.

Presentación de “El Reglamento” de Pablo Farrés.

A cargo de Omar Genovese y Luciano Lutereau.

Leen:

C. Castagna, Paula Puebla y Flor Codagnone.

Toca:

“Rosita La Cantora y El Piromaníaco”

Salón Pueyrredón. Santa Fe 4560

Invitan:

www.radiodesalon.com y Compete Control Producciones

Homo homini deus: por qué Rousseau y Marx tenían razón

Por Nicolás González Varela

“Todo acto de violencia es un acto político”

Friedrich Engels

“Todos los conceptos materialistas contienen una acusación y un imperativo.”

Herbert Marcuse

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El gran Rousseau afirmaba que “el principio fundamental de la Moralidad, que he razonado en todos mis escritos y desarrollado tan claramente como pude, es que el Hombre es un ser naturalmente bueno, amante de la Justicia y el Orden, que no hay perversidad original en el corazón humano, y que los primeros movimientos de la Naturaleza siempre tienen la Razón.”[1] La raíz del hombre, decía un joven Marx, es el hombre; la misma alienación no depende ni de un Dios ni de la Naturaleza, sino sólo de la “relación” histórico-social del hombre con otro hombre. Para la naciente Antropología iluminista y sus herederos el Hombre era bueno por naturaleza, tanto para sí mismo como para los otros. Una idea-fuerza que hoy se nos presenta como inocente y acientífica. Uno de los más insidiosos pseudoargumentos de la Ideología burguesa moderna y posmoderna es que la guerra, la polemos, es innata a la Naturaleza humana, un dato objetivo e irreductible. Nada del mito del “buen salvaje”, nada del ridículo Homo Rousseau. Se trataría de una adaptación creada por nuestros antecesores por un mecanismo neutro de la famosa selección natural descubierta por Darwin. Si lo analizamos, se trata de un corolario derivado del egotismo inconsciente y la competencia interpersonal, causas que se nos presentan como sui generis, ahistóricas, amorales, presociales y apriorísticas. Básicamente reza así: el señorío de la Naturaleza por el hombre (el proceso civilizatorio) presupone (previa conditio sine qua) el señorío del hombre sobre el hombre. El dominio, la explotación, la lucha de clases no es ya una función social, sino un efecto secundario, una variante y una herencia atenuada de una forma natural y primitiva de adaptarnos al medio ambiente y de un ciego impulso antropófago (utilización de los enemigos vencidos) sublimado. Esta hipótesis, llamada en el mundo anglosajón como “Deep Roots Theory of War” (DRTW) −poco más o menos “Teoría de las raíces profundas de la guerra”− disfrazada de evidencia y certeza, es sostenida por toda la genealogía conservadora, liberal y reaccionaria, de Maquiavelo a Hobbes, pasando por Malthus, Dühring, Nietzsche hasta Heidegger, Foucault y Fukuyama, pero apuntalada recientemente también por científicos “serios” y pesos pesados de la divulgación científica como Steven Pinker, Edward O. Wilson, Jared Diamond, Richard Wrangham y David Brooks. En el mítico Estado de Naturaleza, tal como lo esbozó toscamente Hobbes, lo cotidiano es el mecanismo pulsional de atacar y dominar a otro grupo, como señala Pinker en su reciente best-seller Better Angels of Our Nature, en español traducido como Los ángeles que llevamos dentro.[2] El declive de la violencia y sus implicaciones. El “hombre, lobo del hombre” es una “maldición hereditaria” (según Wilson en su libro The Social Conquest of the Earth, ganador del prestigioso premio Pullitzer)[3] misteriosa, un cultural development, al mejor estilo teológico de la de Noé sobre la raza negra, que la Humanidad no puede hacer desaparecer ni con las mejores utopías. La DRTW no aborda sólo la agresión humana violenta en general, sans phrase, sino una manifestación cooperativa y particular de la misma, que implica ataques de un grupo contra otro: somos visceralmente violentos ahora, y lo éramos mucho más antes del advenimiento de la Civilización occidental. La DRTW es extremadamente popular, una doxa liviana pero muy fácil de entender y argumentar, la difunden los medios de comunicación y la misma academia la legitima. Y no es raro, dada la aplastante evidencia cuantitativa que nos muestra que desde hace milenios nuestra especie de simios no para de matarse unos a otros. [...] Continuar la lectura