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Archivo para octubre, 2012

Another hole in the wall

europa 15-1Por Casandra Bösch

que su mano derecha no sabe lo que teclea su mano izquierda/que es un centro de actividad sensomotriz que se autoorganiza/que quiso componer un himno a la Argentina, su querido país/que todo lo que escribe rima con París

Europa 15 -Cuadernos Barcelona 06- de Carlos Cavallo, editada por Ediciones Del Trinche, Rosario, es el primer paso en la recolección de los cuadernos póstumos del autor de “Poema al menemismo”. Escritos en Barcelona en el año 2006, continúan la saga de los “Cuadernos de Nadie (& Toda)” inaugurados algunos años antes en Córdoba y continuados en Rosario. Cuadernos escritos en birome y lápiz sobre un número que varía entre 10 a centenares de libretas dispersas. Continuación improbable de su “La vida no tiene importancia (Por una paranoia sin trama)” (2004-2005)), obra perdida de alrededor de 2000 páginas o apenas 20, muchas en blanco. Definido alguna vez como heterónimo vivo de un escritor no existente es también el autor de “Se solicita un solipsista“, “Talarla nada” y “La joussance peronista” entre otros títulos.

Si algunas cosas sólo pueden ser pensadas en el acto mismo de escribirlas, algunas cosas sólo adquieren existencia por ese mismo acto, pero existencia inmediata, fugaz, inasible, que se cuela entre los dedos como arena, como la vida que crea involucionando.

Impulso inicial y destino final son coincidentes, un traje hecho a medida y/o la experiencia viene trajeada de la comprensión de su naturaleza con un cierre zip inviolable, experiencia no diversa/inherente a su comprensión, experimentación del “cuerpo fuera de uno”, escritura sin pensamiento, escritura automática. [...] Continuar la lectura

“Siempre he sido considerado el más argentino de los escritores españoles”

DSC_0235[Entrevista con Enrique Vila-Matas]

Por Rafael Toriz

Entre el 3 y 7 de octubre, se llevó a cabo una segunda edición del Hay Festival Xalapa en el estado de Veracruz (México), que convocó a escritores tan distintos como Wole Soyinka, Jean-Marie Gustave Le Clézio, Jon Lee Anderson, Alberto Manguel, Mario Bellatin, Roberto Ehcavarren, Alan Pauls, Paco Ignacio Taibo II y Sergio Pitol entre otros. La entrevista siguiente a Enrique Vila-Matas se realizó el viernes 5 en el jardín del Hotel Xalapa.

RT. Buen día, Enrique. Luego de tantas visitas a México, parece que no te encuentras tan Lejos de Veracruz.

VM. Bueno, sinceramente pensé que ya no volvería, pero he seguido viniendo. Veracruz forma parte de mi espacio familiaVM. Es curioso que  un país como México, una ciudad como Xalapa, tan lejos de Barcelona y de los movimientos que hago habitualmente, se encuentre  a la vez tan cerca de mi.

RT. Una pregunta obligada ¿cómo te encuentras con el cambio de editor, siendo que de alguna forma fuiste el símbolo más visible de Anagrama durante mucho tiempo y de Barcelona como polo editorial a partir de los años ochenta?¿Te sientes rejuvenecido o fuera de foco? [...] Continuar la lectura

Dolorosos síntomas literarios

650_L352256.jpg[Sobre El asesino hipocondríaco de Juan Jacinto Muñoz Rengel – Novela – 224 páginas – Plaza y Janés – Julio 2012]

Por Omar Genovese

Luego de transitar por la narrativa breve, el escritor español Muñoz Rengel entregó a imprenta su primera novela que resulta de la mezcla como baraja de dos cuentos extensos. Uno, que atañe al título, El asesino hipocondríaco, de treinta y siete capítulos; el otro, compuesto por veinte viñetas cuasi históricas respecto a célebres intelectuales o notables hipocondríacos. El narrador del primero es Mario Yurkievich –a su decir, argentino, asesino profesional, quien padece el Síndrome de Münchhausen (hipocondría en su ápice, al punto de motivar la autoflagelación), que remite al barón germano, famoso por su mitomanía delirante. La voz de las viñetas sugiere que es el mismo criminal volcando sus conocimientos sobre la historia del padecimiento ajeno. La trama de suspenso remite a Hitchcock, sabemos qué ocurrirá, se trata de cómo: Yurkievich debe matar a Blaisten, psicólogo argentino, pues cobró por adelantado el encargo anónimo. Un crimen entre argentinos en “la madre patria” aparenta una introducción al humor, pero ni eso. Muñoz Rengel se encarga de desilusionar al lector en el primer tercio de la obra: a página 35 demuestra sus problemas en el manejo de la primera persona del singular, en 30 líneas repite los pronombres “me” y “mi” en 26 ocasiones. En página 51 comienza un capítulo, y en 20 líneas repite el artículo indeterminado “un” diez veces. Ya en 71, el presente indicativo “he” se desgrana 6 veces en las primeras 9 líneas. Es ahí donde el lector decide obviar la impericia y concentrarse en lo que queda. [...] Continuar la lectura

De la televisión, los presos y los jueces

Por  Martín Turtl

El tono en que es comunicada la noticia de un homicidio presuntamente cometido por una persona liberada de un establecimiento penitencaiario es realmente llamativo, es llamativo que estemos acostumbrados a opiniones tan irresponsables como infundadas.

No llego a comprender cual es el objetivo de éste discurso, ¿aumentar las penas? ¿condicionar a los Jueces?

Además de todo lo que podemos escuchar en horario central al respecto, que no voy a reproducir, lo que llamativamente no puede escucharse es que, en la actualidad hay sólo dos jueces de ejecución para resolver la vida de aproximadamente 3300 personas que, privadas de la libertad, ejecutan su condena. Esto sin contar con, las medidas de seguridad, las penas en suspenso, las probations y etc. que también deben controlar.

Es obligación el todo Juez resolver lo que la ley manda, entiendo que no es otra que esa su obligación. En éste caso, Axel López puso como condición para la libertad condicional (que es un derecho del interno), la prohibición de conducir vehículos de transporte público, ya que ese había sido el modo comisivo del delito por  el que fue condenado. Tal extremo lo comunicó por los canales institucionales. Que haya fallado ese control tampoco le es achacable ya que un juez no es Dios. NO puede hacer futurología y adivinar la conducta de las personas sometidas a su guarda, aún en el hipotético caso que decidiera no hacer lugar a ninguna libertad condicional, asistida o salida transitoria (como se reclama a voz en cuello y sin saber nada), todas las condenas eventualmente se agotan y las personas recuperan la libertad. ¿Contra quien se apuntaría en ese caso la arenga? [...] Continuar la lectura

Montes i Bradley y las artes plásticas

SCAN0385[El texto que viene a cuento fue prólogo a "Camino de Manuel Musto" (1942), ensayo de R.E. Montes i Bradley sobre el artista plástico rosarino. El mismo integra la edición de “Montes i Bradley, el amigo de Filloy¨ que incluirá la correspondencia de Montes i Bradley a Filloy (1935 – 1974) precedida de una introducción académíca de Candelaria de Olmos (Universidad Nacional de Córdoba). A la profesora Olmos le debemos el el estudio abnegado de la obra de Filloy y el hallazgo de la correspondencia a cuidado del Archivo Histórico Municipal de Río Cuarto. Sin más, el téxto desconocido de Filloy.]

Por Juan Filloy

Si yo fuera pontífice “pontificaría” construyendo un puente de palabras, para traspasar la curiosidad del lector a la banda vecina de Montes i Bradley. Pero no he hecho más que vados de humo hacia la muerte inmediata y algunos badenes de sueño en mi propia arcilla. De tal guisa, prefiero arremangarme como San Cristóbal llevando a cuestas la responsabilidad de este prólogo…

Tengo una simpatía saturada de convencimiento por la labor que realiza Montes i Bradley. Es un caso único. Metido en Rosario –precisamente en donde la estolidez de las frases hechas sitúa entre nosotros a Beocia, Cartago y Fenicia…– su voluntad disipa en amplios ademanes la niebla de tamaña incomprensión. Ha logrado mucho, ya. Su lección se difunde en el aula de los vientos. Y pronto, quizás, por la generosidad de su esfuerzo, el amargo sanbenito será dije áureo en el pecho de la patria.

No es fácil luchar contra la indiferencia. Y menos aún contra el criterio banalizado que reputa baladí lo que no reditúa ganancia. Amo los temples aguerridos como el suyo. Tenaces: blandiendo el ocio contra el negocio. Sagaces: erigiendo lo sutil frente a la rutina de lo burdo. Y pugnaces: afilando el ahinco sobre el asperón de los brutos…Amo los temples aguerridos como el suyo. A ellos corresponde siempre la victoria. Porque sitian por asco y rinden por desdén. Y porque son los nuevos poliorcetas de la gran falange que utiliza el escarmiento para arrasar la villanía amurallada. [...] Continuar la lectura

En el borde literario

Por Omar Genovese

[Reportaje a Damián Selci que ha publicado la novela Canción de la desconfianza (Eterna Cadencia) y La tendencia materialista. Antología crítica de la poesía de los 90 (Paradiso) –junto a Violeta Kesselman y Ana Mazzoni–, ambos libros en 2012. Es editor de Revista Planta.]

–¿Cómo fue la repercusión de tu novela? ¿Qué expectativa te había generado la publicación y cómo se comportó finalmente?

–El libro se inscribe en la estrategia general de terminar con los vestigios de neoliberalismo socialdemócrata que siguen aferrados a la cultura argentina. Por eso me la paso escribiendo contra el minimalismo. Ni siquiera se trata de Norteamérica. Se trata de Anagrama, o sea, del capital español y sus traducciones envenenadas (Auster, Carver, etc). No voy a decir nada nuevo, pero promovieron un tipo de libro corto, rápido de leer, con un sistema de frases telegráficas, párrafos chicos, elipsis perezosas, a partir del cual prácticamente todos escriben igual. Con esta pobreza educaron también a una legión de reseñistas que se encarga de validar estos productos en los suplementos y se fanatiza ciegamente con la narración y contra la poesía. Hace tantos años que machacan con esto que lograron confundir completamente a los lectores. Por supuesto, no queda otra que oponerse tajantemente a ese modelo de escritura, por todos los caminos posibles y sin desechar ninguna táctica. Por eso es importante revitalizar la discusión del estilo. [...] Continuar la lectura

“Cierto negro brasileño leproso”: un sueño político-filosófico de Spinoza (IV)

Races_and_skulls[Para leer los artículos anteriores clickear aquí.]

Por Nicolás González Varela

“Dile a los esclavos que deben someterse a sus amos y darles satisfacción en todos los aspectos, no deben responder,  no deben hurtar, deben mostrar completa  y perfecta fidelidad, para que puedan servir como ornamento de la doctrina de Dios nuestro Salvador.”

(San Pablo, “Epístola a Tito”, 2:9-10)

“Y como castigo por desobedecer al poderosos Dios, Noé maldijo a toda la descendencia de su hijo Cum que sería negra para toda la posteridad y un perdurable recuerdo de lo que significa un acto de desobediencia para el resto del Mundo. De esta negra y maldita descendencia de Cum provienen  todos esos moros negros que se encuentran en África.”

(George Best, A True Discourse of the Late Voyages of Discoverie for the Finding of a Passage to Cathaya, 1578)

“Puede calcularse que el trabajo de un esclavo vigoroso  vale el doble de lo que cuesta sostenerlo”

(Richard Cantillon, Essai sur la nature du commerce en général, 1755)

“¿Qué resoluciones me darán miedo, si no he hecho nada mal? Hay entre vosotros mucho esclavo (Slave) comprado, que al igual que vuestros asnos, vuestros perros y vuestras mulas– utilizáis en tareas serviles y miserables, todo debido a que los habéis comprado. Les diré acaso a vosotros: ‘Hacedlos libres!  ¡Casadlos con vuestros herederos! ¿Por qué hacerlos sudar bajo cargas y fardos? ¡Dejadles que sus camas sean tan suaves como las vuestras y dejad que sus paladares se sazonen con vuestros mismos manjares!’ Usted responderá: ‘No, los esclavos son nuestros.’”, clamaba con lógica aplastante el prestamista judío Shylock al Dux de la república de Venecia en pleno pleito judicial, en la obra de Shakespeare de 1596, El mercader de Venecia.[1] Shakespeare habla con naturalidad de esclavos interconectados con razas (extravagantes como la morisca, impiadosas como la judía, brutales como la tártara, salvajes como la turca). A finales del siglo XVI, tanto Holanda como Inglaterra se encontraban plenamente involucradas en la infame trata de esclavos. Durante el mismo período una nueva forma de identidad personal se estaba desarrollando, un “ser desacoplado”,[2] un amo racional, un individualismo posesivo basado en inmunidades básicas en torno al disfrute y un concepto de Libertad modelado a partir del arquetipo de titularidad de un propietario. Esta dimensión implícita ideológica, la mayoría de las veces subyacente o silente, un contenido tácito (Polanyi), esta naciente identidad bourgeoise, se plasmaba en la propia Filosofía práctica: aparecía como una aporia, era una evidente experiencia familiar y al mismo tiempo negada. En Spinoza se despliega esta aporia: cercanía (el sueño del negro brasileño) y al mismo tiempo alejamiento (silencio filosófico y dimensión tácita).

Spinoza, como cualquier otro pensador, conoce más de los que dice o escribe. Se puede encontrar la línea roja de Ariadna de la Esclavitud y su complemento lógico,  el concepto de “Raza” in progress, en todo el universo de la Modernidad: en las Artes humanistas, en la nueva teoría económica o incluso en la ensayística más crítica de la burguesía radical. Un siglo más adelante, por ejemplo, el gran Voltaire, encarnación de los philósophes, invertía ideológicamente los términos de la ecuación, de la casuística misma del Esclavismo, al afirmar en su estudio de geopolítica que “No compramos esclavos domésticos más que entre los negros. Hemos sido criticados por este comercio: un pueblo que trafica con sus propios hijos es más condenable que el comprador: ya que éste negocio demuestra nuestra superioridad.”[3] Esclavitud, Racismo, Ilustración y el naciente Liberalismo se entrelazaban de manera indisoluble en el siglo XVIII en una matriz común y coherente, y en una nueva subjetividad propietaria. [...] Continuar la lectura

Pequeña biografía de un instante

LospecesDeLuca[Sobre Los peces no cierran los ojos de Erri De Luca ­– Seix Barral – Biblioteca Formentor ­– Traducción: Carlos Gumpert Melgosa – junio 2012 – 128 páginas]

Por Omar Genovese

Nápoles, después de la Segunda Guerra Mundial, demoró su reconstrucción al punto que parece que nunca comenzó. Y en el núcleo familiar trabajador, dividido por la búsqueda paterna en otra América, el niño de diez años fluye por la nada de un mundo adulto que le escapa, ¿quién se hará cargo de su educación? ¿Cómo será el enfrentamiento con pares? ¿Qué constituye la lectura para él? El refugio, el comienzo del nudo que trae De Luca como génesis de su pasión por la escritura. Los peces no cierran los ojos es un lento y minucioso relato sobre la memoria del escritor intentando dar continuidad a las primeras determinaciones del yo, como valoración de pequeñas observaciones emocionales, como retorno al mismo campo de la inocencia perpleja para desempolvar lo tibio del dialecto madre: alguna fijación del destino en la tierra incapaz de condenar. [...] Continuar la lectura