Ingreso

Archivo para Enero, 2012

Una visión sin territorio

AC-lb[Sobre Amor ciego – Victor Sawdon Pritchett – La bestia equilátera – 288 páginas –Septiembre 2011]

Por Omar Genovese

A la perfección natural expresada en una gema como el diamante corresponde la habilidad de un tallador, ambos se buscan por efecto de una atracción que supera el devenir de los tiempos. V. S. Pritchett ha sabido viajar y explorar en el mundo ése valor para que su grafía fuera la única capaz de moldear tal material lingüístico. La opresión en mínimos gestos y entonaciones, componen las finas aristas por donde la lectura queda cautiva. Y además: una lógica basada en el pleno conocimiento de la conducta humana en condiciones inquietantes, fruto de obsesiones, fobias, caprichos o torpezas. Más que recomendar la lectura de los seis cuentos que componen el título, aconsejo abrir la memoria y la percepción estética para percibir aquellos bordes ínfimos que componen el tiempo de cada relato. Amor ciego es una experiencia para recuperar el valor semántico de la narración suscinta y veraz, a la vez que ejemplo de cómo toma dimensión un verosímil repleto de incertidumbres, al punto de exponer frentes escénicos que lindan con la puesta en lenguaje de la angustia, la crueldad y la paradoja. Hay, además de tan sólido estilo, una sabiduría de los mecanismos literarios que remite a célebres como R. L. Stevenson, Graham Greene, J. Conrad y A. Burgess, quienes conforman una noción sobre lo que es el oficio del escritor, pero no como profesional ni laborioso, sino como paciente explorador de sutilezas culturales. [...] Continuar la lectura

Engels&Marx: la idea comunista

Untitled1Por Nicolás González Varela

“El Comunismo no es simplemente una consecuencia derivada de la situación especial de Inglaterra o de cualquier otro país por separado, sino un corolario que se desprende necesaria e inevitablemente de las premisas implícitas en las condiciones generales de la Civilización moderna.”

(Friedrich Engels, 1843)

“El Comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya que sujetarse la realidad. Nosotros llamamos Comunismo  al Movimiento real (wirkliche Bewegung) que anula y supera el estado de cosas actual”

(Engels&Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846)

“El Comunismo es…  el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem)”

(Engels, 1845)

¿Qué significa la palabra Comunismo hoy? Cuando la gente habla acerca del Comunismo, se da uno cuenta, con frecuencia, de que están totalmente de acuerdo con uno en cuanto a la cosa en sí y que ven que el Comunismo algo muy hermoso; “pero se trata”, vienen a decir, “de algo imposible, que jamás llegará a ser una realidad.” Así reflexionaba sardónicamente Engels hacia 1845, cuando el Comunismo todavía era una idea en proceso de constituirse como tal. Y razón no le faltaba. La sola mención de su presencia fantasmal caldeaba los espíritus europeos. “La barbarie es precisamente el presupuesto exclusivo del Comunismo”, afirmaba sin odio un nihilista llamado Nietzsche.[1] Un jurista conservador prusiano que aborrecía a Hegel llamado Friedrich Julius Stahl, aseveraba que el Comunismo era un ideal de difícil realización, ya que olvidaba el ansia de retribución material eterna e inmutable del hombre, esa bestia inmutable llamada homo oeconomicus, y que la construcción puramente racional de un equilibrio entre producción y consumo como solución a las crisis sistémicas del Capitalismo, era una tarea que sobrepasaba las posibilidades de la inteligencia humana. Del otro lado del Rin, un reaccionario francés, político, escritor e historiador, Louis Adolph Thiers, señalaba que si bien el Comunismo como idea era en sí misma consecuente, merecía justificadamente la calificación de ser “el invento más inútil, irracional y exagerado del Espíritu humano”, tan diabólica en su esencia que los hombres finalmente degenerarían en bestias. El filósofo más influyente del siglo XX, Martin Heidegger, afirmaba en su particular jerga de la autenticidad existencial, que el Comunismo no es una mera forma estatal, ni tampoco solo un tipo de visión del mundo política, sino la constitución metafísica, en la cual la Humanidad moderna burguesa no solo culmina y cumple lo Moderno, sino que inicia su última fase terminal.[2] [...] Continuar la lectura

Prudencia

Por Leonardo Sai

Cuando pasa el gran señor, el sabio campesino se inclina profundamente ante él, y en silencio se tira un pedo

Proverbio etíope

Lo que menos necesitamos, respecto del “conflicto Malvinas”, es un gol con la mano. Urge tener juicio y conciencia de nuestros límites. Dicho de otro modo: nuestra minería a cielo abierto, absolutamente fuera del control del estado, es una prueba grosera del poder soberano de nuestra nación. Las provocaciones de Cameron son, simplemente, gimnasia del poder; el reconocimiento chabacano de su ejercicio. El cinismo vulgar inglés tapa con sentimiento patriótico el desempleo global. Sería digno no hacer lo mismo, no buscar la forma de ser vivos ni piolas; evitar tocarle el culo a la reina. Lo peor, en estos momentos, es redoblar la fuerza.

Desde nuestra periferia, un gol diplomático a una potencia extranjera es un grave equívoco. Los recursos y consejos del resentimiento no traen gloria para nadie. La Argentina no tiene ni siquiera una Petrobras propia (u asociada) como para explotar el petróleo de Malvinas. Tenemos acciones en YPF. No alcanza. Hay argentinos y argentinas—y no pocos ni pocas— a lo largo y ancho de todo nuestro territorio que defienden la devastación minera con el argumento de que “genera empleo”. [...] Continuar la lectura

En medio del devenir político

img030Por Omar Genovese

[Sobre De este lado – Mario Goloboff – Desde la gente – Diciembre 2011 – 128 páginas.]

De este lado reúne las columnas de opinión de Mario Goloboff –abogado, catedrático (Francia, España, Argentina) y escritor– del período 2009-2011, la mayoría publicadas en Página/12, una en la revista Convergencias y otra en éste diario. La sucesión es creciente en lo temporal, donde se mezclan la lectura experimentada, el tono docente, y un recurso de género que va o viene de circunstancias públicas a una crítica literaria, sociológica o política, munidas todas de extensas citas y observaciones que, en formato libro, remiten a un “nosotros” casi canon de época: el del progresismo como un “plan cultural”. Tributando en la agudeza sensible de Roberto Arlt, y en la asincrónica referencia intelectual de Borges en El Hogar, Goloboff demuestra su pleno conocimiento de las tradiciones culturales de oriente como de las contradicciones de occidente. Shakespeare, Orwell, Lugones, Sarmiento, Martínez Estrada, Musil, Cortázar, Macedonio Fernández, Broch, Primo Levi, Bufalino, Mann, Bernhard; [...] Continuar la lectura

La historia en debate

A propósito de la creación del Instituto Dorrego.
La Asamblea de Intelectuales, Docentes y Artistas en apoyo al Frente de Izquierda y los Trabajadores debate a propósito de la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico.
Escriben: 
Eduardo Grüner; José César Villarruel; Cecilia Feijoo y Alicia Rojo; Hernán Camarero y Lucas Poy; Natalia Boca, Federico Sena y Federico Novofoti; Mariano Schlez.

Bajar el documento pdf clickeando aquí:La-historia-en-debate.-A-propósito-de-la-creación-del-Instituto-Nacional-de-Revisionismo-Histórico4

Expiaciones

trabajo del conceptoPor Leonardo Sai

Por “sociedad”, en el sentido más importante, entendemos una especie de contextura inter-humana en la cual todos dependen de todos; en la cual el todo subsiste gracias a la unidad de las funciones asumidas por los copartícipes, a cada uno de los cuales, por principio, se le asigna una función; y donde todos los individuos, a su vez, son determinados en gran medida por la pertenencia al contexto en su totalidad. El concepto de sociedad, pues, designa más bien las relaciones entre los elementos y las leyes a las cuales esas relaciones subyacen, y no a los elementos y sus descripciones simples. Así entendido, es un concepto de función.

T.W. Adorno

¿Cómo se puede cruzar el sentirse bien, el clima distendido, lo liviano de un “resumen de medianoche” que repasa la masacre en la indiferencia que seduce tanto como ignora? ¿Qué se quiere “informar” cuando se une al dolor sin concepto la carita de pequeñín de un conductor que propone subir la música del Dj de fondo, prepararse para la noche, coquetear las redes sociales en esa buena onda que lo define revolviendo sangre con azúcar? Lúdico, canchero, informado, saludable, feliz… Quizás, preferimos la renovación generacional de la conducción de los noticieros. Intuimos, sentimos, percibimos, con esa crueldad típica del sentido común, que la cara de cemento de los viejos moralistas no tiene cabida en nuestra cultura light. En definitiva: ¿Cuál es el problema de presentar la violación, la adicción, la corrupción, la tragedia en un clima de joven after office deseante de fans, seguidores, twitter y tequila sunrise? ¿Cuál es el problema? ¿Acaso no se trata de dilemas, miserias, mala leche de unos individuos contra otros? ¿Qué drama hay? Si, después de todo, no hay ninguna sociedad detrás, adelante, al costado, en el rincón, de cada una de las imágenes tanáticas de nuestro municipio interconectado. A este periodismo de venganza, a veces de bajas calorías, otras veces de cirugía mayor sin anestesia, se lo compensa con una espiritualidad del “hacerte cargo” y, entre ambos, desfilan un sin número de comentaristas, locutores, opinólogos y críticos de la amargura ajena con el objetivo de apresar la intimidad del individuo y volverlo, infinitamente, responsable de un mundo en el cual apenas si incide y casi nunca decide curso mínimo alguno. Somos todos, individualmente, responsables de todo porque la guerra de todos contra todos nos impone la más absoluta igualdad irracional. [...] Continuar la lectura

Las lágrimas no sirven para lavar la muerte

Por León Rozitchner

Denver, 9 de enero de 2012

Llevo días recorriendo los mismos pasos que me llevaron a rajar de este lugar, una madrugada, hace catorce años. No es grave: todos los lugares son sitios de paso, Denver también lo fue y volverá a serlo cuando me marche en un par de días. Queda poco en pie del Denver que conocí, esto es otra ciudad. Durante el día hago lo que puedo con la cámara, conjuro un documental con Adriana Lisboa. Por las noches subo y bajo fotos a la estantería de los discos rígidos las fotos y los movies, respondo a la correspondencia, como lechuga con camarones y veo nevar. Cada tanto, como ahora, aprovecho para borrar aquello que pude salvar en otros discos “haciendo” espacio para almacenar las imágenes de las fotos y los movies de mañana. En eso andaba esta noche helada al pie de las rocallosas: borrado y borrando, cuando por azar dí con esta carta de León. Una carta que vuelvo a leer, una carta de cuando, dice, empezaba a morir.

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