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Archivo para octubre, 2011

Teología política en los orígenes del Estado de Israel

Por Gabriel Muro

“Alza tus ojos y mira desde el lugar donde estás, hacia el norte, el sur, el este y el oeste. Porque toda la tierra que ves te la daré a ti y a tu descendencia, para siempre. Yo haré que tu descendencia sea como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá ser contada. Levántate, anda a lo largo y a lo ancho de la tierra, porque a ti te la daré.”

(Génesis 13:14 – 18)


El desencantamiento de la dominación

La ilustración se edificó sobre las ruinas de la religión. Su misión histórica, como había sido la del Abraham en el pasaje del politeísmo al monoteísmo, era derribar viejos ídolos y abandonar la casa paterna para alcanzar la mayoría de edad. En la cosmovisión ilustrada la religión es esencialmente “minorizante”, retiene a los hombres en una situación de fijeza dependiente, en una búsqueda insaciable de consuelo. El vínculo entre teología y política, la batalla entre Iglesia y Estado, es el propulsor del nuevo mundo. ¿De qué naturaleza es ese vínculo?, ¿cómo funciona en la modernidad? Resulta imposible obviar este interrogante a las puertas de cualquier análisis acerca de Medio Oriente o del Estado de Israel.

Para Marx, la religión es esencialmente ideología[i]. Con Feuerbach, dictamina que la religión aliena la autocomprensión del hombre. La religión es un narcótico, un opio, que permite soportar la miseria del mundo, atravesar el valle de lágrimas. Para Marx, hay que comportarse frente al hombre religioso como con el drogadicto: hay que desintoxicarlo. Solo de ésta forma se habrá hecho libre, o al menos quedará preparado el suelo de la liberación. La religión es expresión de la miseria del mundo pero también una protesta frente a la miseria del mundo, contiene en si su propia crítica y la crítica del mundo. Para Marx, una vez que se haga desaparecer el más allá, habrá que concentrarse en el más acá, es decir: la crítica de la teología se convertirá en crítica de la política. La religión vela la realidad de las relaciones de producción concretas, las atrapa con la red de lo eterno, desplaza la atención desde la tierra hacia el cielo, coagulando la posibilidad de socializar los medios de producción. La teología enturbia a la acción política.

En Max Weber, la religión y la política se entrelazan en las tipologías de la dominación. El Israel de Moisés es el clásico ejemplo de dominación carismática, así como las religiones son las principales portadoras del tipo de dominación tradicional, en donde la legitimidad de la dominación se sustenta en una cadena mítica transmisora de poder y jerarquías adecuadas. La legitimidad propia de la dominación burocrática ya nada tiene que ver con la religión, es más: si persistiese el influjo social de la religión, la legitimidad política no necesitaría volverse racional en el sentido burocrático. El ocaso de las religiones en la modernidad, el desencantamiento del mundo, es la condición para el surgir de un nuevo tipo de dominación secular, asentada en un sistema legal complejo en compensación por la pérdida de la Ley divina. [...] Continuar la lectura

el número 7 de la revista crisis

tapa+7desde el viernes 28 de octubre en los kioscos de capital federal y conurbano

+ librerías en otros puntos del país

>dossier: mejor que decir es actuar

el kirchnerismo es el primer movimiento político postmoderno del país. su eficaz estatización del marketing articula un imaginario de bienestar policlasista y una inédita fortaleza institucional. neutralizadas las reacciones elitistas y neoliberales, sigue pendiente el desafío de relanzar la imaginación crítica.

escriben y aportan: mario santucho, josefina ludmer, daniel link, diego genoud, eduardo fidanza, agustín valle, esteban rodríguez, diego picotto, emilio sadier, bárbara szaniecki, carlos busqued, juan manuel strassburger, javier alcácer, mariano canal, patricio erb y juan manuel domínguez.

descargar adelanto: el país de los sentidos que se bifurcan

>crítica cultural: cambios en el papel de los creativos publicitarios, por paula miguel y matías galimberti / los detectives dóciles: una aproximación a los talleres de escritura porteños, por walter lezcano y hernán vanoli

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Figuración o muerte

nacional-rock1El circo delimita la psicología del dueño de la carpa: el sueño de la propia arena es el ideal de que todas las luces nos bañan de atención. Nuestro “yo” se vuelve dador de luz. “Lo que toco, lo bendigo”, así suspira el poder de mediación en su cenit.

Mediación y medición: el aura de las cantidades asegura el talento descubierto como posesión. La popularidad es brujería de la apariencia. No hay circo sin muro, sin frontera, sin separación entre estimados y olvidados, entre precio y desecho. El circo no funciona por provocación sino por intrusión: la invasión agresiva de las miradas, de las voces, de las actitudes de los desesperados que saltan el cerco y usurpan la presencia de los reflectores. ¡Queremos nuestros cinco minutos! ¡Derecho a réplica! ¡Viva el debate! ¡Viva la diferencia! ¡Atacar o morir! ¡Figuración o muerte!

El circo ya no quiere que lo visiten sino que lo ataquen: la embestida es nuestro modo de relacionarnos con la vida del otro. La honestidad se trocó en necesidad imperiosa de revelar, rabiosamente, secretos. Conocer el secreto, decir lo secreto, extirpar la intimidad; saborearla como un hurto lleno de palabras a escondidas. Una sociedad de buchones. [...] Continuar la lectura

Un Marx desconocido: la Deutsche Ideologie (III)

Por Nicolás González Varela

“Siamo noi marxisti? Esistono marxisti? Buaggine, tu sola sei immortale… Eppure cosí è: tutti sono marxisti, un po’, inconsapevolmente.”

(Antonio Gramsci, 1918)

“¿Podemos recolectar toda la obrade Marx y Engels (o copias de ellas)? ¿Es una tarea realizable?”

(carta de Lenin a Riazanov, 1921)

El patrimonio literario inédito de Marx sufrió, de parte de sus herederos, un auténtico maltrato. Algunos capítulos sueltos de la Die deutsche Ideologie fueron apareciendo sin criterio editorial alguno, aquí y allá, en diversas publicaciones del partido-guía del proletariado mundial, el SPD alemán, que era el albacea absoluto de la herencia literaria de Engels y Marx, incluyendo su valiosa biblioteca personal.[1] En 1896 el político liberal ruso Peter von Struve reproduce, en la revista teórica marxista creada por Kautsky, la mítica Die neue Zeit, bajo el título de “Dos documentos desconocidos de Marx de la década de los cuarenta”,[2] algunos párrafos del capítulo IV del II volumen, los escritos contra Grün, “Karl Grün: Die soziale Bewegung in Frankreich und Belgien…” de la Die deutsche Ideologie aparecido en el periódico socialista verdadero Das westphälisches Dampfboots en agosto y septiembre de 1847.[3] El otro documento que presenta es la “Circular contra Kriege” de 1847, que luego publicaría Mehring. El contexto en el cual los presenta Struve es la reconstrucción de la prehistoria del wissenschaftlichen Sozialismus, del Socialismo científico, ahora coronado como sistema.[4] El dirigente socialdemócrata y padre del Revisonismus Eduard Bernstein, que poseía la mayor parte del manuscrito tal como se lo había entregado Engels en el verano de 1883, publicó un sugerente artículo donde menciona brevemente la Die deutsche Ideologie, sin nombrarla, también en Die neue Zeit,[5] en el cual la califica, como Engels, de un trabajo de frescura juvenil pero sin límites racionales, un texto imposible. Bernstein concluye que es un trabajo de mera Selbstverständigung, reduce la mayoría del texto a una parodia satírica (satirische Persiflage), llena de humorismo contra una tendencia política-filosófica que ya no existe históricamente, cuya vigencia se reduciría a la polémica con Karl Grün.[6] Para quién desconozca su papel, Eduard Bernstein era reconocido como uno de los marxistas más destacados de su época, junto a August Bebel y Karl Kautsky; y el autor de un ensayo de apenas doscientas páginas, Die Voraussetzungen des Sozialismus und die Aufgaben der Sozialdemokratie, publicado en marzo de 1899 (traducido al español como Las premisas del Socialismo y las tareas de la Socialdemocracia),[7] que inició el llamado Revisionismusdebatte, en el cual se cuestionaba desde posiciones idealistas neokantianas lo que se conocía de la teoría de Marx in toto: desde el Materialismo histórico hasta el papel de la Dialéctica. Ahora, este ejecutor del testamento científico-literario de Engels y Marx, y en posesión de importantes partes de su Nachlass, declaraba que no creía en el método ni en la concepción materialista de Engels y Marx, reducía la Kritik de la economía política de Marx a una copia escolar de David Ricardo, sostenía que la teoría de la plusvalía estaba de más, que la teoría de la concentración capitalista y la del empobrecimiento relativo eran errónea y que no existía para la Socialdemocracia ningún Endziel, ningún objetivo final (Comunismo): lo único real era el Bewegung, el “Movimiento” reformista práctico, la ampliación gradual de los derechos políticos y sindicales de los trabajadores.[8] Es éste Bernstein el que controlaba muchos textos desconocidos marxianos, y que no tenía dudas a la hora de censurar y editar según las necesidades políticas coyunturales del “Movimiento”, la Raison de parti o sus caprichos ideológicos, el Nachlass de Engels y Marx.[9] Bernstein… ¡“corregía” a Engels y Marx! El Revisionismus de Marx se basaba en una edición mutilada, controlada y manipulada de su obra, y no es casualidad que surgió vigorosamente a partir de la muerte de Engels. Marx no había “impregnado” de ningún modo a la socialdemocracia de la época, y además, la misma socialdemocracia impedía u obstaculizaba su difusión y adecuada recepción. El Marx mutilado e incompleto es una de las premisas ideológicas elementales del Revisionismo y de la vulgata en torno a Marx, funcional al “cretinismo parlamentario” práctico[10], una estructura conservadora de funcionarios de partido, sindicatos afines, diputados parlamentarios y representantes de administraciones regionales y locales. La praxis reformista y social-liberal del SPD exigía un Marx descafeinado, o mejor: ningún Marx. En el caso de la Die deutsche Ideologie en particular, Bernstein le da un uso muy puntual a su información privilegiada que se encuentra en esta obra, en artículos ya sea formativos o de polémica, a lo largo de los años 1896-1900, como por ejemplo a propósito de la crítica al individualismo posesivo de Marx Stirner, citando el capítulo IV del segundo volumen de Die deutsche Ideologie; o en un artículo sobre la relación entre Marx y Grün, en el cual utiliza profusamente el manuscrito en varios lugares del texto.[11] Finalmente Bernstein realizará un esfuerzo editorial más formal, publicando junto con La Sagrada Familia la crítica de Marx al egoísmo posesivo radical de Stirner, es decir el capítulo III “Sankt Max”, que forma parte del primer volumen de la Die deutsche Ideologie.[12]

El primer esfuerzo serio aunque desigual por recuperar al Marx desconocido provino del biógrafo ocasional de Marx, el socialdemócrata de izquierda Franz Mehring, a través de unas obras escogidas: Aus dem literarischen Nachlass von Karl Marx, Friedrich Engels, und Ferdinand Lassalle[13] publicado en 1902, aunque se trataba no tanto del Nachlass en sí mismo, como de trabajos juveniles publicados de Marx entre julio de 1844 y noviembre de 1847, y finalmente de una selección de la correspondencia de Engels y Marx con el dirigente Ferdinand Lassalle. [...] Continuar la lectura

Exhibición y charla: El hombre de al lado

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Liberaciones

Por Ana Camusso y David Wapner

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El martes 18 de octubre fue un día especial para esta región. Olvidándonos por un momento del gran trasfondo, se puede decir que durante aquella jornada, Israel y la organización palestina que gobierna en Gaza, Hamas, acordaron perdonarse la vida: el sargento del Tsahal, Guilad Shelit, prisionero en un sótano durante mas de cinco años, fue devuelto a Israel, en tanto que 1027 palestinos fueron liberados de sus prisión israelí; algunos regresaron a sus casas, otros salieron al exilio, interior o exterior. Paradójicamente, y en el momento de mayor distanciamiento entre ambos pueblos, lo que sucedido ayer podría considerarse como un día de alegría en común. Mientras millones de israelíes se dedicaban a seguir paso a paso las noticias sobre la liberación de Guilad Shelit, en un lugar de Cisjordania, la señora Azzia al-Qawasmeh, madre de Amer, quien estuvo en prisión por veinticuatro años, declaraba que este día era el de mayor alegría para el pueblo palestino.

Si bien el acto de la liberación e intercambio de prisioneros  (un israelí a cambio de 1027 palestinos) es el hecho decisivo, lo más fuerte para la vida de todos estos partícipes de la guerra fue lo acontecido en la mañana del día de hoy: el joven israelí y los ex-prisioneros palestinos despertaron en sus casas, con su idioma natal, entre caras familiares y queridas, y pudieron decidir por sí mismos qué hacer durante las primeras horas de libertad. Algunos más, otros menos, en especial el ex-secuestrado Guilad Shelit. Frente a su casa hacen vigilia decenas de periodistas y fotógrados, creándose una suerte de segundo encierro. Ahora, la familia sueña una vida normal, aspiración que le tomará años hasta verse concretada, si es que ello sucederá alguna vez. [...] Continuar la lectura

Presentación del libro Los Archivos de Nación Apache

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El 11-11-11, 19 hs. en Eterna Cadencia. Los esperamos.

El 23 de octubre, votemos al Frente de Izquierda

Los abajo firmantes llamamos a votar al Frente de Izquierda y de los Trabajadores, conformado por el Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas e Izquierda Socialista, que presenta la fórmula presidencial Jorge Altamira-Christian Castillo en las próximas elecciones del domingo 23 de octubre.

El Frente de Izquierda llama a desarrollar una alternativa política independiente de los trabajadores y le da una expresión política electoral a las luchas de la clase obrera y el pueblo, al sindicalismo antiburocrático que enfrenta las persecuciones del gobierno y de la burocracia sindical, a las luchas contra el trabajo en negro y la tercerización, y por el 82% móvil para los jubilados, al reclamo por el castigo de los asesinos de Mariano Ferreyra, a las luchas contra el vaciamiento de la educación, contra la opresión nacional por parte de las naciones imperialistas, contra los monopolios que destruyen el medio ambiente y contra todos los agravios e injusticias que cotidianamente sufre nuestro pueblo trabajador.

Con más de 500 mil votos el 14 de agosto, el Frente de Izquierda logró superar el piso proscriptivo impuesto por las primarias: este 23 de octubre se plantea el desafío de obtener el ingreso de diputados obreros y socialistas al Congreso Nacional. Frente a la crisis de las fuerzas de la oposición patronal derechista y la centroizquierda de Binner y Juez, que gobierna para el capital sojero y las grandes automotrices, una bancada del Frente de Izquierda rompería el monólogo de los partidos capitalistas en el Congreso, favoreciendo el desarrollo de una oposición de izquierda al gobierno kirchnerista. Una bancada del Frente de Izquierda será un gran punto de apoyo para denunciar y fortalecer la lucha en las calles contra los intentos de descargar los efectos de la crisis capitalista sobre los trabajadores y el pueblo pobre.

Por estas razones, los abajo firmantes, intelectuales, profesores, trabajadores de la educación, el arte y la cultura, llamamos a apoyar y a desarrollar al Frente de Izquierda, para que las banderas históricas de la izquierda y del socialismo se transformen en una alternativa política para millones de trabajadores.

Primeras firmas: Eduardo Grüner (FFyL-FSOC, UBA), Jorge Panesi (FFyL, UBA), Martín Kohan (ecritor, FFyL, UBA), Juan Luis Hernández (FFyL, UBA), Pompeyo Audivert (actor y director teatral), Daniel Link (FFyL, UBA), Inés Izaguirre (FSOC, UBA), Andrés Mangone (actor y director teatral), Hernán Camarero (FFyL-FSOC, UBA), Alabarces, Pablo (FSOC, UBA y CONICET), Claudio Katz (FFyL-FSOC, UBA), Eduardo Lucita (EDI), Enrique Carpintero (Topía), Pablo Pozzi (FFyL, UBA), José Gabriel Vazeilles (FFyL, UBA), Mabel Bellucci (escritora), [...] Continuar la lectura

Un Marx desconocido: la Deutsche Ideologie (II)

[La primera parte del presente artículo puede leerse aquí.]

Por Nicolás González Varela

“El Comunismo es…  el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem)”

(Engels, 1845)

“El Comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que haya que sujetarse la realidad. Nosotros llamamos Comunismo al Movimiento real (wirkliche Bewegung) que anula y supera el estado de cosas actual”

(Engels&Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846)

“Comunistas alemanes se reúnen cada domingo ante la Barriere du Trône, en la sala de un tabernero… normalmente 30, muchas veces 100 0 200. Tienen alquilada la sala. Allí pronuncian discursos en los cuales se predica  abiertamente la muerte del rey, la abolición de todos los bienes, la eliminación de los ricos, etc. En resumen: la más horrenda e inaudita locura. Le escribo a toda prisa, con el fin de que esos Karl Marx, Moritz Hess… no continúen arrojando a la gente joven a la desgracia”

(Informe de la Policía Secreta prusiana en Bruselas, febrero de 1845)

DeutscheideologieFeuerbachRecordaba el viejo Engels en 1885 que “cuando en la primavera de 1845 de nuevo volvimos a encontrarnos, esta vez en Bruselas, Marx había avanzado ya hacía los principales aspectos de su teoría materialista de la Historia (materialistische Geschichtstheorie). Nos propusimos entonces la tarea de elaborar la teoría recién lograda en las más variadas direcciones… Ahora, el Comunismo ya no consistía en exprimir de la fantasía un ideal de la sociedad lo más perfecto posible, sino en comprender el carácter, las condiciones y, como consecuencia de ello, los objetivos generales de la lucha librada por el Proletariado… Nuestra intención no era, ni mucho menos, comunicar exclusivamente al mundo ‘erudito’, en gordos volúmenes, los resultados científicos descubiertos por nosotros. Nada de eso. Los dos estábamos ya metidos de lleno en el movimiento político, teníamos algunos partidarios entre el mundo culto, sobre todo en el occidente de Alemania, y grandes contactos con el proletariado organizado. Estábamos obligados a razonar científicamente nuestros puntos de vista, pero considerábamos igualmente importante para nosotros el ganar al proletariado europeo, empezando por el alemán, para nuestra doctrina.”[1] ¿Cuál fue el producto de este trabajo de urbanización que debía expandirse, como afirma Engels, en múltiples Richtungen, en variadas direcciones? Un enorme manuscrito inédito titulado Die deutsche Ideologie, obra que Marx y Engels comienzan a escribir casi inmediatamente a su desembarco forzado en Bruselas, abril de 1845, y es la evolución-superación lógica tanto de los famosos Manuscritos económicos-filosóficos de 1844 como de La Sagrada Familia, escrita por ambos entre 1844-1845. La obra se transformó no solo en un ajuste de cuentas con varias tendencias filosóficas y políticas de la Alemania de la época, sino en el acta de nacimiento del propio Marxismo ya consolidado a través de un trabajo de zapa negativo, de oposición (Marx le llama den Gegensatz unserer Ansicht gegen die ideologische der deutschen Philosophie gemeinschaftlich auszuarbeiten) y lucha política-ideológica. Si consideramos la obra en cuanto al número de folios, se trata de una larga crítica al anarquismo individualista de Max Stirner (dit Johann Caspar Schmidt)[2] y a los escritos del filósofo Junghegelianer Bruno Bauer de 1844-1845 (antiguo padrino académico y maestro de Marx en su etapa liberal).[3] Es también un momento decisivo en una escalada en la lucha ideológica tanto contra el radicalismo liberal, el republicanismo burgués y la izquierda hegeliana. La dura polémica había sido iniciada por Bruno Bauer atacando al Comunismo y al filósofo Ludwig Feuerbach en dos artículos furibundos a lo largo de 1844: “Was ist jetzt Gegenstand der Kritik?”[4], “Die Gattung und die Masse”[5] y en un libro publicado en 1843: Die Judenfrage.[6] Engels y Marx le replicaron, todavía como comunistas-feuerbachianos, en Die heilige Familie y en artículos publicados en el Deutsch-Französische Jahrbücher[7]; Bauer contrarreplicó, atacando ahora tanto al particularismo egoísta de Stirner como a Feuerbach (y por elevación al Comunismo) en el artículo “Charakteristik Ludwig Feuerbachs”,[8] que a su vez fue acompañado por el ataque en forma de libro de Stirner, ya no sólo contra Feuerbach y el Comunismo, sino implícitamente con la posición filosófico-política de Engels y Marx reflejada en Die heilige Familie; finalmente como punto final a este rizo de lucha ideológica, Engels y Marx componen su crítica amplia y definitiva precisamente en Die deutsche Ideologie. ¿Por qué en especial Bruno Bauer y Max Stirner? [...] Continuar la lectura

IV Asamblea de intelectuales, docentes y artistas en apoyo al FIT

aficheIV_asamblea

Jueves 13 de octubre, 19.30 hs., Puan 480, Filosofía y Letras UBA.

Más información: Blog de la Asamblea.

La bestia sin bella

sirvienta[Sobre La sirvienta y el luchadorHoracio Castellanos Moya – Tusquets – 272 págs.]

Por Omar Genovese

El Vikingo es un ex luchador circense que al bajar del ring muta en policía, y de ahí a la función represiva parapolicial. La sirvienta –abuela de familia sin hombre–, convive con su hija enfermera (también madre soltera) que pretende el ascenso social aspirando a que su hijo obtenga un título universitario. A espaldas de todo, el estudiante es partícipe activo en una célula de la guerrilla urbana. Tres escenarios: una familia patricia donde la sirvienta mantiene su vínculo de sumisión y trabajo; el palacio negro donde el Vikingo atiende a los desaparecidos torturando, violando, u hostigándolos como paso previo a la muerte; y por último la casa-barrio, las calles mismas de San Salvador, donde toda barbarie es posible. [...] Continuar la lectura