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Archivo para junio, 2011

Ezra Pound pedagogo: introducción a Guide to Kultur

cubiertaEzra[El presente artículo es una selección de la introducción a Guía de la Kultura de Ezra Pound, Capitán Swing Libros. Los lectores pueden descargar un archivo pdf con dos capítulos de la obra clikeando aquí: PoundkulchurNA]

Por Nicolás González Varela

“I was twenty years behind the Times”

(Ezra Pound, ‘Contemporania’, 1913)

“GUÍA DE LA CULTURA. Título ridículo, truco publicitario. ¿Desafío? Guía debería significar ayuda a otra persona a llegar a un sitio. ¿Debemos de despreciarlo? Tiros de prueba.” El único libro del economista-poeta Ezra Loomis Pound que salió en el annus memorabilis de 1938[1] fue una anomalía desde todo punto de vista. Su título: Guide to Kulchur (GK). En sus páginas puede disfrutarse del mejor Pound vanguardista, que como Minerva nace armado con su método ideogramático, un Pound sin temor ni temblor a fundir en una nueva síntesis, en una Summa de su pensamiento, nada menos que a Jefferson, Mussolini, Malatesta, Cavalcanti y Confucio. Pound vive en la Italia fascista desde fines de 1924, ha vivido la consolidación, estabilización y maduración del regimen fascista, desde cuyas fórmulas políticas e instituciones económicas, cree con fervor, puede plantearse una terza via entre el capitalismo liberal en bancarrota y el socialismo burocrático de Stalin. Tambíen son los años en que Pound, demostrando su estatura intelectual, pasa de las preocupaciones estéticas a las éticas. El libro tiene su propia historia interna, una poco conocida tortured history: en febrero de 1937 Pound inicia una correspondencia con el playful in-house editor Frank Morley (a quién Pound llamaba cariñosamente por su tamaño Whale, ballena), de la editorial inglesa Faber&Faber. Pound le informa acerca de un nuevo libro revolucionario de prosa. Estaría muy bien, le contestaba Morley, que en lugar de escribir algo similar a su ABC of Reading, de 1934, publicara sus ideas sobre lo que entiende por la Cultura con mayor extensión y profundidad. Inmediatamente Pound le contesta que pensaba en primer lugar en una obra que se llamaría The New Learning (El nuevo Aprendizaje), luego sugirió el nombre de Paideuma, pero desde el principo el editor Morley lo consideraría, más que como un Hauptwerk exhaustivo sobre el tema, como una introducción o guía, por lo que surgió el nombre de Guide to Cultur, que llevaría un subtítulo curioso luego desechado “The Book of Ezro”: “un libro que pueda funcionar como una educación literaria para el aspirante a todas las excavaciones y que desea hacer volar el mundo académico antes que hacer su trabajo.”[2] Morley además le aseguraba que para un popular textbook como del que hablaba, existía un amplio mercado potencial de lectores. [...] Continuar la lectura

La resurrección de Alberto Soriano

(1915-1981)

Alberto_Soriano-2

[Panegírico de un ignoto compositor y poeta bahiano, nacido en Santiago del Estero, aunque montevideano a pesar de todo.]

Por Eduardo Montes-Bradley

Soriano nació en Argentina el 5 de febrero de 1915. Aprendió a caminar en Sevilla, y en Salvador de Bahía vivió infancia y adolescencia. Poco después emigró a Río de Janeiro, luego el azar lo encontró muy asentado en Montevideo. Soriano es autor de dos libros de poemas, tres ensayos sobre temas relativos a estudios etno-musicológicos, y un repertorio musical que abarca obras sinfónicas, música de cámara, conciertos, y al menos un ballet del que tenga noticia. Alberto Soriano murió en el exilio en el país que lo vio nacer, el 16 de octubre de 1981. [...] Continuar la lectura

Reflexiones acerca del 15M

movimiento-15-MPor Toni Negri

En estas últimas semanas, he estado por el trabajo en España. Naturalmente, he prestado atención a los “indignados”, he atravesado algunas calles y acampadas, he discutido con muchos compañeros. ¿Quiénes son los “indignados “? No pretendo responderlo -hay docenas de historias que fácilmente pueden hacerlo. Cito aquí sólo algunas notas.

¿Quiénes son los “indignados”?

Democracia Real, Ya nace dos meses antes del 15 de mayo. Es una asociación de activistas informáticos, menos radical pero tan eficaz como Anonymous. Ya se habían manifestado contra la ley Sinde que castiga la piratería en Internet en enero de 2011 y desarrollaron un discurso y una lucha contra la firma de ese acuerdo, decidido por PP y PSOE (derecha y izquierda), y bendecido por el vicepresidente estadounidense Biden. En consecuencia, la asociación fomenta el rechazo del voto: “¡no les votes!”, y desarrolla un discurso sobre el sistema representativo español, contra el bipartidismo por una nueva ley electoral proporcional, destinada a favorecer el pluralismo y la equidad.

Otro grupo interesante es V de Vivienda. Es un movimiento de lucha sobre la vivienda iniciado en el 2005 (“por una vivienda digna”), desarrollándose sobre todo en red cuando estalla la burbuja inmobiliaria, que produce auténticos “enjambres” con fuertes protestas pero que inicialmente luchan por establecer un impacto político.

Un tercer movimiento es el de “hipotecados”. Nace en Barcelona y constituye una plataforma de ayuda mutua entre las familias y los individuos que por hipoteca o préstamo bancario o desalojo privado son expulsados ​​de sus hogares. La comunicación mediática de este grupo es particularmente demandada, y su competencia ha sido importante para las luchas y la construcción de la 15M.

Un cuarto grupo está formado por las distintas asambleas y colectivos del cognitariado urbano. Estos grupos no tienen perfiles militantes consolidados, se trata fundamentalmente de una izquierda intelectual que produce protestas y coopera en red, asumiendo posiciones radicales contra la precariedad y la incertidumbre del trabajo, así como contra los bajos salarios. Son grupos de trabajo inmaterial desarrollados “dentro y contra” la crisis. [...] Continuar la lectura

Ficción crítica y crítica ficción

De J. L. Borges a Jaime Rest


Por Miguel P. Soler

1.

“(…)la materia verbal sólo puede engendrar ficciones, pero estamos desprovistos de cualquier otro medio que nos facilite la organización de nuestra experiencia.”

Estas palabras pertenecen a El universo de los signos, uno de los cuatro artículos que conforman el libro del ensayista Jaime Rest: El laberinto del universo. Borges y el pensamiento nominalista (recientemente reeditado por Eterna Cadencia Editora). En esta cita se respira un ambiente enrarecido como puede ser el de la metalinguística, ambiente paradojal en el sentido de que todo y parte se coaligan en forma oscilante. Es decir que una misma “materia verbal” comunica y contamina la ficción-crítica de Borges con la crítica-ficción de Rest. Todo parece integrar un mismo discurso donde la ficción, en continua migración, establece una suerte de juego de correspondencias y paradojas que abisman lo que se pretende rescatar de un texto. Es como si el discurso de Borges arrastrara y plegara a la superficie la lectura de Rest. Llegado a este punto, el escrito analítico de Rest parecería haber callado para mí.

¿Qué dice Rest que ya no esté dicho en Borges?

De este sutil resquicio, pasando por otros tres ensayos que le pertenecen y que establecen una traza estilística, intento desplegar la mirada analítica de Jaime Rest, es decir, su voz distintiva dentro de la crítica literaria.

2.

“El mundo real es un laberinto del que no es posible escapar; el ficticio es la imagen registrada de nuestra reflexión sistematizadora. En tanto existimos como una porción de esa realidad cuyas características, empero, resultan inexplicables para nosotros, pues tan pronto como tratamos de enunciarlas y aún de generarlas se convierten en ficción”, expresa Rest en El universo de los signos. Toda transposición implica un arrastre de impurezas en suspensión que ya existen en el medio y que desvirtúan lo obtenido (al igual que al transvasar un líquido de un recipiente no del todo limpio a otro). Simplificar y nominalizar una experiencia arborescente de sentidos implica que la escritura la transforme en ficción, le quite “vida”. Cabría pensar que una nueva transposición de esta escritura a través del medio de la crítica, traería residuos del mismo o menor orden que el de la ficción. Obsérvese como Rest, en este párrafo que aún no se dirige a una cita expresa de Borges, capilariza dos términos borgeanos (dos símbolos borgeanos): laberinto y espejo. Teniendo en cuenta, ahora, que Borges ficcionaliza armado con el discurso de la crítica a partir de  libros imaginarios, y si a este primer movimiento agregamos el acople de Rest discurriendo acerca del Nominalismo en Borges, de los vicios y desencantos de este juego especular del lenguaje, y a su vez, sumamos los de mi propio discurso (que a estas alturas parece tan graciosamente perdido); podemos entonces sentir la gravitación de mundos contenibles unos en otros, sin saber cuál cierra entorno de cuál otro. Esta especie de permeabilidad remite a su vez a un universo en el que todo escritor espejea en la superficie del texto y se confunde con los demás escritores (todo aquel que emprende una escritura) en lo indiscernible de una misma voz: la Ficción (el no estar en cuerpo sino en superficie textual). Reconocemos aquí una idea muy expresada por Borges: la disolución del yo-autor en la anonimia del autor plural (paradojalmente, quien siempre emerge es Borges. Ni Rest, ni yo, ni Kafka, ni Homero; solo parecemos converger a él. Pero, ¿es tan así?).

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Los intelectuales, el kirchnerismo y la izquierda

afiche_charla_webCharla Debate

Jueves 16 de junio de 2011 – 19 hs.

Facultad de Cs. Sociales, sede Constitución

Santiago del Estero 1029 – Hall de Planta Baja

Panelistas:

Horacio González

Christian Castillo

María Pía López

Eduardo Grüner

Pablo Alabarces

Organiza: Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx – Invita:Juventud del PTS

Stato Nascente: reflexiones sobre el movimiento 15M (II)

Por Nicolás González Varela


“No siendo ya el portavoz de la Nación

ni el defensor del Pueblo,

el Estado ya no nos habla,

o más bien ya no nos habla de la Nación

y de su Pueblo, su razón de ser,

sino de sí mismo.

El medio ha suplantado al fin”

(Regis Debray, “El Estado Seductor”)

“Inventar la tierra prometida a medida que avanzamos”

(André Gorz)

“El 66% de los españoles declara simpatizante del 15M;

una inmensa mayoría (81%) considera que los “indignados” tienen razón,

solo el 9% dice que carecen de argumentos.

El 84% añade que el Movimiento trata de problemas

que afectan directamente a los ciudadanos.”

(Encuesta de Metroscopia, junio, 2011)

En la reflexión anterior nos preguntábamos si el Movimiento 15M podría derivar hacia transformarse en un movimiento antisistémico maduro y con reivindicaciones clasistas, un auténtico Contrapoder que sea en potencia el origen de un nuevo Poder constituyente, el inicio de una era democrática real y participativa. Tratamos de enumerar algunos elementos vitales que lo definirían, en este estado naciente, como enfrentado al “sistema”, tal como denominan sus integrantes al régimen actual. Aquí “sistema” es el complejo capital-parlamentario español, una democracia opaca, tecnocrática, unilateral, muy restringida (tanto que podemos hablar de una tendencia hacia una suerte de Totalitarismo invertido) tal como se despliega institucionalmente teniendo como fundamento la Constitución de 1978 y la ideología neoliberal más extrema en Europa. Otros elementos esenciales que podemos encontrar en el 15M serían los siguientes:

La respuesta del adversario, del “enemigo”, globalmente el sistema, es un indicador extremadamente importante del significado del Movimiento


Pretender que hombres que durante siglos han gozado de toda la libertad para dominarnos, robarnos y oprimirnos impunemente, se decidan ahora y de buen grado a ser simplemente nuestros “iguales”, es el colmo de la locura, señalaba Jean Paul Marat en los días iniciales a la Gran Revolución francesa. El Movimiento es una enorme amenaza al sistema y los que lo integran o simpatizan con él (amplia mayoría a lo largo de toda España) pueden entender su importancia histórica e identidad de una manera indirecta pero muy objetiva: en la dialéctica del reconocimiento que le hace el Poder, en la forma en que se percibe en los círculos dominantes y el tratamiento en el media framing. Después del domingo 15 de mayo al unísono se ha trazado una línea divisoria profunda entre el bloque hegemónico de la burguesía española y esta nueva autonomía, esta área liberada: todos los “partidos de estado” (nacionales y autonómicos, salvo Izquierda Unida, Bildu, Compromís, Revolta Global y poco más), más el complejo mediático industrial y los intelectuales orgánicos, han primero ignorado al 15M, luego censurado, luego intentar seducirlo y domesticarlo. [...] Continuar la lectura

¿Quién mató a Mariano Ferreyra?

Exposición en la presentación del libro en Filosofía y Letras UBA

Por Jorge Panesi

Me permito contarles un miedo mío, un miedo que sentí (y lo comuniqué torpemente por Facebook, lo que mereció la inmediata respuesta indignada de los que se llaman “amigos”, “friends”, esas amables siluetas que nunca tendrán cuerpo). Había muerto Kirchner, una semana después de la muerte de Mariano Ferreyra, y mi miedo se refería a la aureola religiosa con la que el poder sabe coronar las sienes de sus jefes desaparecidos. Escribí entonces: “yo no me olvido de Mariano”. No lo conocí, pero lo imaginé como un posible alumno mío, entrañable en la tenacidad irreverente que habría de costarle la vida. Tenía miedo de que otra muerte nos hiciera olvidar la suya en el entrevero arremolinado de la conveniencia política. Que nos hiciera olvidar que ni siquiera la muerte iguala las almas de los vivos, de los que han vivido en la diferencia radical de una vida intransferible, más allá de la creencia medieval castiza que hermana por toda la eternidad a “los que viven por sus manos y los ricos”. La muerte no iguala nada: para algunos en su hora, en el modo de morir, la injusticia es más injusta y la opresión humilla con mayor fuerza. Inconmensurable y única, la vida de Mariano, en su vacilación juvenil y en su firme determinación militante, atraviesa su misma fragilidad y se vuelve símbolo concreto en el pudor con el que Diego Rojas la reconstruye.

Y la memoria está explícitamente en el centro de su trabajo. Desde el título que lo inscribe en la huella de Rodolfo Walsh, hasta el final, en el que recuerda la significación combativa y la vigencia trágica de ¿Quién mató a Rosendo? No hay memoria que no sea colectiva, vale decir, aquello que devuelve al soplo de la vivencia individual la certeza de lo que se ha elaborado en común. Citando a Walsh, Diego Rojas hace señas a la literatura y a un ya raro tipo de periodismo, o lanza un guiño a la génesis moderna que entrevera indisolublemente a la literatura con el periódico, pero también apuesta, en el mismo gesto, al recuerdo, a la memoria, a esa dimensión que está allí como apetencia y apertura de lo que vendrá. [...] Continuar la lectura