Ingreso

Archivo para abril, 2011

Grand Caverns: un destino burgués de principios del siglo XIX

Por Eduardo Montes-Bradley

Visitar una de las atracciones turísticas predilectas entre los habitantes de New York a principios del 1800 fue un factor determinante. De no haber medido esa peculiaridad es posible que nunca me hubiese atrevido a romper con los miedos.

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Grand Caverns se encuentra en Grottoes, del lado Norte de los Blue Ridges, cerca de la intersección de los condados Rockingham y Augusta, y muy cerca del Brazo Sur del Shenandoah River. [...] Continuar la lectura

200 años construyendo la Nación

Bicentenario(2)La presentación se llevará a cabo el
Sábado 30 de abril de 2011, 20:30 hs.
Sala Alfonsina Storni, Pabellón Blanco
Feria del Libro de Buenos Aires
La Rural, Palermo

Paso de los Libres

Heidegger: Nazismo y Política del Ser (VIII)

Heidegger-Löwith1922 copiaPor Nicolás González Varela

La crítica de Karl Löwith

(segunda parte)

“La contraseña metafísica de la completitud de la Edad Moderna es históricamente la obtención esencial de la potencia de parte del ‘Comunismo’ (Kommunismus) en la constitución del Ser en la época de la total falta de sentido. El carácter de ‘sin sentido’ del Comunismo viene aquí entendido según el concepto de sentido pensado en mi libro ‘Sein und Zeit’ de 1927.

Por el contrario una sola cosa es necesaria: el saber (Wissen) de la inevitable multiplicidad de formas esencialmente diversas en las cuales se debe actuar para la superación histórica del Comunismo (geschitliche Überwindung des Kommunismus).”

Martin Heidegger, ‘KOINON. Aus der Geschichte des Seyns’, 1939-1940

Estamos analizando el debate sobre el caso Heidegger y su compromiso político e intelectual con el Nacionalsocialismo entre 1933 y 1945. Hemos expuesto las primeras críticas, ya en la misma década de los años 1930’s, y nos centramos especialmente en la del filósofo Karl Löwith, uno de sus más antiguos discípulos que había tenido el honor de ser el primer graduado en Filosofía de Heidegger y además un filósofo con su propia obra e intereses autónomos. En el artículo anterior expusimos su importante y profunda crítica, aparecida después de la Segunda Guerra Mundial, que se hizo pública en lo que se considera el primer debate amplio sobre el Fall Heidegger. Fue nada menos que Jean Paul Sartre quien en su mítica revista Les Temps Modernes, re-lanzó el debate y un poco más tarde, entre 1946 y 1947, publicó el seminal ensayo de Löwith, escrito en 1939, “Les implications politiques de la Philosophie de l’Existence chez Heidegger”, en el número 14 del mes de noviembre de 1946. En ese artículo, precisamente el libro Sein und Zeit es definido con precisión por Löwith como una obra que intenta presentar “una teoría de la Existencia Histórica” (théorie de l’existence historique), por lo que la aplicación ética y práctica de ese proyecto incompleto en una determinada situación histórico-política es solamente posible a condición que Sein und Zeit contenga una relación esencial con el tiempo contemporáneo en el que se encuentra arrojado el propio Dasein. Justamente, señala Löwith, es esta application politico-pratique, visible en el compromiso material y efectivo en favor de una decisión política determinada, la que justifica o condena en verdad la teoría filosófica que funge como fundamento. Lo que es verdadero o falso en teoría lo es también en lo ético, en la práctica, en especial cuando la teoría misma arranca su origen de un modo consciente sobre un hecho supremo (la Existencia histórica) y que su propio camino la lleva de nuevo aquí. Los propósitos e intenciones personales e inmediatos de un pensador (más todavía en el caso de Heidegger)  muestran de manera límpida el motivo fundamental de su pulsión filosófica, mejor que cualquier discusión técnica sobre las categorías del Dasein. Sein und Zeit como obra, ha asumido responsabilidades y complicidades políticas en plena coherencia con la tesis central sobre el existir histórico, y apara comprobarlo no hay más que citar a Heidegger textualmente: “Sólo un Ente esencialmente venidero en su ser de tal manera que, siendo libre para su muerte y estrellándose contra ella, puede dejarse arrojar hacia atrás, hacia su ‘Ahí’ fáctico,… asumir la propia condición de arrojado y ser en modo de la mirada, ‘para su tiempo’.”[1] A partir de esta advertencia al lector francés, Löwith desarrolla lo sustancial de su crítica, su vasto proyecto de Kritik der geschichtlichen Existenz que combina argumentos ad hominem[2] con un conocimiento experto no sólo de Sein und Zeit, sino de la evolución interna de Heidegger como filósofo: se trata de comprender el Grund de la filosofía heideggeriana desde la perspectiva de la Historia de su época (l’arrière-plan historique). [...] Continuar la lectura

Un viaje a Falling Spring

Por Eduardo Montes-Bradley

Las cascadas y saltos de agua en el curso de los ríos de Virginia, no dejan de azorarme. Más allá de la oportunidad que presentan como objeto de valorización estética, como justificación para una incursión fotográfica, constituyen accidentes no previstos en una evaluación inicial de aquello que Virginia tiene para ofrecer.

Falling Spring Falls

La imagen se corresponde con aquella que Thomas Jefferson comparó con los saltos de Ontario. Sobre la derecha pueden observarse dos figuras que sirven para constatar las proporciones referidas en “Notas sobre el estado de Virginia”.

Este estado, un tercio más extenso que la superficie de las islas británicas e Irlanda, ofrece infinidad de desafíos a la curiosidad. Las cascadas y saltos de agua, como decía, son sin duda uno de los atractivos más notables que resultan de la exploración de esas curiosidades. [...] Continuar la lectura

Discos Qualiton – Memorias de un editor

Por Nelson Montes-Bradley

Prólogo de Eduardo Montes-Bradley

Se murió Osvaldo Miranda y Vargas no inaugura la feria. En cambio, los organizadores del entuerto propician un homenaje a María Walsh a la que, por otra parte, montoneros tuvo siempre por gorila. Pero los gorilas muertos no joden, y Vargas está vivo. Si apenas puedo contener las lágrimas pensando en el día en el que el nieto de la amada líder inaugure alguna escuelita que lleve por nombre el del ilustre peruano. Por el momento me conformo con que alguna sala, en algún teatro municipal, reciba el rótulo en recuerdo de Osvaldo Miranda. En ese caso sería conveniente (entre paréntesis) aclarar que se trata del comediante y no de la lechuza. Las confusiones en este sentido obran siempre en desmedro de la reputación del homenajeado. Sin ir más lejos, Díaz sigue esperando el póstumo ascenso de Coronel a General sin haber sido militar. Al parecer alguna vez alguien abrevió su nombre de pila y de llamarse Coronel pasó a convertirse en Cnel. Y quién te dice que más de un soldado conmovido no se cuadró ante la memoria del civilacho. Decía que murió Miranda, Osvaldo, no la lechuza de Walsh. De Osvaldo tengo muy buenos recuerdos. Su departamento de tres ambientes en el sexto piso de Cangallo 1686 estaba tres por debajo del que ocupábamos. Entre uno y otro mediaba el de Pablo Palito con su esposa, y su hija Graciela Pal. Graciela fue mi primer gran amor. Pero Graciela prefirió entregarse a los brazos de Pedrito Rico al compás de “Ese toro enamorado de la Luna” de modo que me vi obligado a planear un asalto. La idea era hacer un agujero en el parqué del piso de mi dormitorio que me permitiera instalar un caño por el que pudiera deslizarme al de mi amada. Tarde o temprano ella se cansaría del gachupín afeminado y yo estaría allí para contenerla. La idea del caño la saqué de Batman, mi serie favorita junto con El Santo, El Gran Chaparral, Los Beverly Ricos y El agente de CIPOL. Como decía: “Se murió Osvaldo Miranda y Vargas no inaugura la Feria del Libro.” [...] Continuar la lectura

Sobre la llamada “censura” a Juan Terranova y el llamado puritanismo

Por Elsa Drucaroff

Los hechos (pueden verse en http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-166638-2011-04-20.html ):

El periodista y escritor Juan Terranova escribe en un medio público (revista El Guardián) una nota periodística (ejerciendo en ese momento su oficio de periodista y no de escritor de cuentos y novelas). Allí critica la campaña que promueve una feminista, Tidball-Binz, contra el acoso callejero y los piropos ofensivos. Su instrumento polémico contra Tidball-Binz es, primero,  la burla y la ridiculización, y finalmente, es apenas su pene. A Tidball-Binz, dice Terranova, “me gustaría romperle el argumento a pijazos”. Según la nota de Mariana Carbajal en Página 12, la frase original hablaba del culo (así aparece en el blog de Terranova) pero fue modificada  en El Guardián por sugerencia de Sergio Olguín, secretario de Cultura de la revista, quien leyó la nota y la aceptó.

Un ejercicio Supongamos  que el periodista y escritor Fulano de Tal escribe en un medio público una nota periodística para criticar una campaña equis (no importa qué opinamos de ella) que promueve un activista de la comunidad judía. Supongamos que polemiza burlándose de él porque es judío, y luego Fulano de Tal escribe que a ese activista hebreo “me gustaría usarlo de jabón en mi ducha.” Supongamos que Mengano de Tal, secretario de redacción, acepta la nota. Y supongamos que le sugiere un cambio: en vez de escribir “usarlo de jabón en mi ducha”, le dice Mengano, es mejor que escriba “a Fulano de Tal le encantaría hacer jabón sus argumentos”. [...] Continuar la lectura

Cachorros!

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Del 7 de abril al 6 de mayo – Bulnes2705 – CABA

Shadwell

Por Eduardo Montes-Bradley

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Los bosques de Shadwell, a orillas del Rivanna.

Thomas Jefferson no-cumplió 268 años el pasado 13 de abril. El aniversario cayó un día miércoles, y a falta de un buen programa pasé por Monticello. Como de costumbre llegué tarde y quedé sin torta. También me perdí la banda y los oradores y una vista excepcional al lugar desde los jardines. Llevo algún tiempo tratando de visitar Monticello (para ingresar hay que pagar cerca de treinta dólares). Me cuesta hacerme a la idea de que tres billetes de diez dejen la suavidad aterciopelada de mis bolsillos para pasar a manos de otro. El pijoterismo siempre acorrala. Decía: el miércoles fue el cumpleaño de Jefferson y hubo torta y a mí no me dieron, y sí que importa. Si hay algo peor que tener que pagar por acceder a un museo es llegar tarde cuando es gratarola. De modo que me quedé afuera y tuve que soportar las miradas prejuiciosas de los custodios que decían algo así como: “¿cómo le gustaría que llegásemos tarde a SU fiestita de cumpleaños?”. Pero yo ya estaba embarcado en la idea de dedicarle el día al tercer presidente, al hombre que cambió la historia del mundo moderno. Con esa determinación –poca cosa– salí en busca de Shadwell, que es el lugar donde nació y pasó la niñez, también algunos años de su primera juventud. En eso andaba cuando remontando la carretera 250 encuentro la primer señal: Shadwell 4 millas. Sigo. [...] Continuar la lectura

Aprendí inglés leyendo a Mickey Mouse / Entrevista a David Paleo

Por Gustavo Nielsen

Paleoton

Dice que se vistió de negro hasta los 16 años por Giger, el de Alien, la primera película que alquiló en su vida. Pero también le imitaba el flequillo a Alan Alda en Mash. Aún con ese detalle, para los 80 era dark. La banda de sonido de sus cómics sería Jello Biafra tocando con la banda de Archies, el personaje de los 50 que hacía “sugar-honey” (Paleo está convencido de que si la banda de Archies hubiera estado compuesta por terroristas maoístas del ejército de liberación como los que secuestraron a Patty Hearst, hubiera sonado como mínimo como los Dead Kennedys). [...] Continuar la lectura

Consideraciones en torno a una fotografía

Por Eduardo Montes-Bradley

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Anduve de paso por el trópico. No por placer. Conforme pasan los años, la fruición se desplaza al Polo Norte. Sin embargo quedan asignaturas pendientes, afectos relegados a la sobra de alguna palmera. Entonces uno regresa, se acerca. Silbo: “Voy, por la vereda tropical”. Pienso Carlos Barocela. Mejor no. Siento arena hasta en el pensamiento, me duelen los hombros, no soporto a los insectos, la gente atontada, el miserable sol de primavera. Como dije, no vuelvo por la geografía, ni por el afiche. [...] Continuar la lectura

Un chico normal

7021-105971[El presente artículo fue retirado de la edición web del diario El Mundo, España. Su autor ya mostró antecedentes de discriminación de género en noviembre pasado ante las cámaras de la televisión. Del texto, quedó registro en la caché de Google, y antes de que sea borrado, lo reproducimos para dejar constancia que la barbarie irracional feminicida tiene un arraigo social alarmante, sea en España o Argentina, donde se ha tomado por norma quemar mujeres como si fueran brujas venidas del pasado y sus parejas inquisidores en pleno derecho.]

Por Salvador Sostres

El chico rumano de 21 años que ha estrangulado a su novia embarazada, también rumana, de 19, “era un chico normal”, según han dicho de él sus vecinos y conocidos. “Discutían como cualquier pareja”, ha explicado la madre de la víctima. Después de cometer el crimen –o de presuntamente cometerlo, hasta que no se celebre el juicio- el chaval, horrorizado por lo que había hecho, telefoneó a su padre a Rumanía y le mostró el cadáver de su novia muerta a través de una webcam.

Porque un chico normal de 21 años que está enamorado de su novia embarazada, es normal que pierda el corazón y la cabeza, el sentido y el mundo de vista, si un día llega a casa y su chica le dice que le va a dejar y que además el bebé que espera no es suyo. [...] Continuar la lectura

El beso de la mujer araña / Tres observaciones sobre “Maman”

Por Gustavo Nielsen

maman

La araña desarmada; la araña armada
DÁ. Da-dá. La niña le habla a su mamá. Le pide la teta. A priori, es decir con los ojos cerrados, DADÁ sitúa antes de la acción y por encima de todo: a LA DUDA, escribe Tristán Tzara en uno de sus siete manifiestos. “El arte moderno trata sobre el dolor de no poder confiar en el mundo para expresarnos directamente”. Lo que Louise Bourgeois quiere expresar es lo que le pasa por adentro, “las relaciones íntimas”, “el inconsciente”. Dadá duda de todo. [...] Continuar la lectura