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Archivo para Marzo, 2011

Mario Vargas Llosa y la Feria del Libro: cuando el apoyo perjudica

Por Hugo Presman

La Feria del Libro es un evento fundamentalmente comercial con aristas culturales y la suma de ambos constituye un hecho político. Está organizada por la Fundación El Libro, que según su página web es una “Entidad civil sin fines de lucro que está constituida por la Sociedad Argentina de Escritores, la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, y la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines”.

Como puede observarse en su composición, los intereses comerciales superan largamente a los literarios. Iniciada en 1974, la actual es la trigésima séptima realización. El permanente incremento de la concurrencia, generalmente abultada intencionalmente por los organizadores, constituye un hecho de indudable impacto. Una parte no cuantificable de la concurrencia acude como si fuera a un shopping. Son aquellos que raramente visiten una librería durante el año y creen ingenuamente que en la Feria comprarán libros a mejores precios. La mayor parte de los eventos culturales son presentaciones de libros, práctica generalizada en los últimos años y que es un auto homenaje que el autor se regala en compañía de amigos con el beneplácito y auspicio de la editorial. Eso no desmerece su significación como hecho cultural y comercial sin dejar de mostrar la hechura del mismo.

La entidad organizadora invitó para su inauguración al notable escritor peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa. Es la primera vez que la misma tendrá como protagonista a alguien que no es argentino. Los organizadores, fundamentalmente poderosos intereses comerciales vinculados al libro, no fueron precisamente ingenuos al colocar al Premio Nobel como protagonista principal. Matan dos pájaros de un solo disparo: aseguran una estruendosa repercusión internacional y concretan una provocación hacia el gobierno. Así como el autor de “Conversación en la catedral” (en mi opinión, largamente su mejor libro), es un brillante escritor, pero cuando incursiona en la política es un pensador pedestre, carente de un pensamiento original y sólo repetidor de una larga retahíla de lugares comunes del pensamiento neoliberal, alineado con intereses económicos que representa como los del grupo español Prisa. [...] Continuar la lectura

Tirios y troyanos

Por Angélica Gorodischer

Si hay alguien que me tiene sin cuidado es el señor Vargas Llosa. Sé que escribió tres novelas estupendas que me entusiasmaron en aquel momento: La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en La Catedral. Y sé, o por lo menos es mi opinión, que después se limitó a pavadas más o menos entretenidas como las de las visitadoras y la tía y esas cosas, hasta llegar a novelitas que dan vergüenza, como la de la nena traviesa o las nena mala o qué sé yo. Puedo recordar con gratitud y hasta con la sombra de aquel entusiasmo sus tres antiguas excelentes novelas. Hoy este señor no me interesa. Lo que piensa o lo que siente o sus inclinaciones políticas son cosa de él y a mí no me mueven un pelo. Sus opiniones tampoco. [...] Continuar la lectura

El peronismo y el escribidor

Los kirchneristas levantan el veto a Mario Vargas Llosa, pero continúa la polémica por las críticas del Premio Nobel al caudillismo argentino

Por Luis M. Alonso

Los peronistas aguardan a Mario Vargas Llosa con un cuchillo entre los dientes después de que la presidenta argentina Cristina Kirchner decidiese interponerse en el veto que uno de sus intelectuales de confianza, el director de la Biblioteca de Buenos Aires, había impuesto al Premio Nobel de Literatura con motivo de la Feria del Libro que se celebra en esa ciudad. La rectificación sobre el veto al autor de La guerra del fin del mundo no ha sofocado el incendio ni aplacado la polémica que ayer todavía inflamaba la blogosfera y las redes sociales.

La Biblioteca que ahora dirige Horacio González, sociólogo, intelectual de contornos grises y biógrafo de Juan Domingo Perón, tuvo durante años de titulares a Leopoldo Lugones y a Jorge Luis Borges. Ello, sin más, serviría para explicar la decadencia cultural de un país. Borges se vio obligado a dejar su querido puesto bibliotecario cuando los peronistas, recién llegados a poder, le ofrecieron el cargo de inspector de aves y corrales, que él se negó a aceptar por considerarse una persona poco adecuada para desempeñar un cometido tan importante. Sus palabras de entonces siguen siendo hoy un mantra de la lucidez: «Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez… Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor ¿Habré de recordar a los lectores del Martín Fierro y de Don Segundo Sombra que el individualismo es una vieja virtud argentina?» [...] Continuar la lectura

¡Bienvenido, Mario!

Por Martín Kohan

Ahora lamentablemente habrá que esmerarse en cortesías con el bueno de Vargas Llosa. Ahora lamentablemente habrá que poner especial cuidado en dispensarle gentilezas. Se ha vuelto al parecer más difícil hacer lo que yo creo que habría convenido: dejarlo venir, pronunciar su discurso inaugural en nuestra modesta Feria del Libro, y dejarlo partir por fin hacia su próxima feria y su próxima condecoración literaria. Quienes prefieran mantenerse más bien al margen del ejercicio de la sandez política, desoírlo; y pelearlo los que gusten de feroces polémicas.

Todo eso se ha vuelto ahora más difícil. Ahora habrá que ser esmeradamente amables con él; agasajarlo con carne argentina, llevarlo a bailar el tango y recordarle a cada momento que José de San Martín, el gran Libertador argentino, fue también Libertador del Perú. Cagarnos en sus declaraciones políticas es un plan que acaba de complicarse mucho. Se complicó también la opción de destrozar a pura pasión los agravios retóricos de su consabida opinología. Yo no creo demasiado en estos campeones de la libertad y la tolerancia: hay que ver los monstruitos que pueden llegar a brotarles de adentro cuando ciertos intereses empiezan a verse afectados. Pero es un error, y ese error fue ya cometido, dar el paso ofensivo a destiempo. Porque de ese modo se le obsequia al paladín de la contemporización galante la oportunidad de colgarse en su solapa todavía una medalla más: desde México, según acabo de leer, Vargas Llosa nos hace saber que no está molesto, que no está enojado, que no está ofendido. [...] Continuar la lectura

Vargas Llosa, objeto de la hipocresía “K”

Por Eugenio Paillet

Medio gabinete salió a ponderar el gesto plural de Cristina Fernández y su decisión de abortar una movida de intelectuales kirchneristas contra el Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, a quien pretendieron impedirle que inaugure con su presencia y su palabra la próxima edición de la Feria del Libro. Un par de llamadas al director de la Biblioteca Nacional, el sociólogo y docente Horacio González, alcanzó y sobró para frenar la maniobra. Aníbal Fernández, y el secretario de Cultura, Jorge Coscia, fueron dos de los que poblaron las radios matutinas para exaltar el gesto de la mandataria.

El ala progresista del gobierno, se sabe, acusa a Vargas Llosa de ser “de derecha” y de no privarse cuantas veces puede de atacar con dureza al gobierno de los Kirchner en general y a Cristina Fernández en particular. Y no le perdona haber omitido a la Argentina cuando al hablar durante la ceremonia de recepción del Nobel elogió a los países democráticos de la región. [...] Continuar la lectura

Ejercicio de poder

Por Daniel Link

Ya no recuerdo cuál fue la última novela de Mario Vargas Llosa que leí pero tal vez fuera La guerra del fin del mundo (1981). Antes, La tía Julia y el escribidor (1977) le había valido la censura de al menos un gobierno provincial en la Argentina, porque se interpretó que los dichos puestos en boca del personaje Pedro Camacho, un guionista desquiciado, ofendían al ser nacional. Treinta y cinco años después, pareciera, el novelista sigue siendo irritante y ahora se lo acusa de haberse “ensañado de modo muy particular con nuestro país y nuestra sociedad” (cito una solicitada poco elegante y muy falaz que circuló en estos días).

El Sr. Vargas Llosa no necesita de nuestra defensa. El año pasado ganó un Premio Nobel que no le habríamos concedido no tanto por razones políticas (que, de todos modos habrían ocupado algún párrafo de nuestro dictamen) sino por el irremediable adocenamiento de su literatura que (me lo dicen personas de confianza, y por eso les creo) ha perdido toda capacidad de sorprender. Sucede siempre cuando un escritor asume dogmáticamente el lugar en que se encuentra y abandona lo más noble de la literatura y el arte: ponerse en riesgo, todo el tiempo.

Tampoco necesita la Fundación El Libro (organizadora de la Feria de referencia) de nuestras críticas, que no hemos cesado de manifestar a lo largo de su historia, sin que eso modificara un ápice las contradicciones que la arrastran lejos de la literatura y del libro, hacia las pantanosas aguas del show business y el entretenimiento de las masas que la visitan y que, mayoritariamente, buscan en ella lo mismo que en la televisión, los parques temáticos y los juegos de salón: pasar el rato, alrededor de un objeto cada vez más fetichizado (y por eso mismo más odioso), el Libro. [...] Continuar la lectura

Argentina y la violencia subsidiada

Por Carlos Alberto Montaner

La Feria del Libro de Buenos Aires, la mayor de todo el ámbito cultural en lengua española, invitó a Mario Vargas Llosa, reciente Premio Nobel de Literatura, a inaugurar el evento el próximo 20 de abril. Inmediatamente, un grupo de intelectuales argentinos, encabezados por el Director de la Biblioteca Nacional, se opuso mediante una carta pública, porque, supuestamente,  la presencia del escritor peruano “ofende a un gran sector de la cultura argentina”, es decir, a la facción peronista. Con bastante sentido común, la presidente argentina, Cristina Fernández, llamó al fanático que la defendía con tanto ardor y le pidió que depusiera su actitud. Era contraproducente.

Vargas Llosa, en el pasado reciente, cuando vivía D. Néstor, fue un crítico acerbo del matrimonio Kirchner, especialmente por la asombrosa capacidad que tenían los esposos para multiplicar el patrimonio familiar de manera poco ortodoxa. El artículo que irritó hasta el cólico hepático a los peronistas se tituló Flor de pareja, y explicaba, en un tono irónico, con un toque de humor negro, basándose en información pública, cómo este dúo de políticos compraba grandes terrenos al costo (aproximado) de un dólar por metro cuadrado, para venderlos, un año más tarde, a setenta. De esa manera, en muy poco tiempo, los Kirchner multiplicaron por diez la fortuna familiar conocida, hasta convertirse en multimillonarios. [...] Continuar la lectura

Escritores enrulados

Por Rafael Spregelburd

Vargas Llosa, militante de la peor y más rancia derecha neoliberal, inaugurará la Feria del Libro en la Rural. ¿Más símbolos? Nadie sabe si hablará de literatura, de procesos creativos o de cómo se pierde el ángel de la guarda. Pero es lógico que la comunidad de escritores se repliegue con asquete. Antes que escritores somos seres humanos, lo cual nos pone a elegir según nuestra ética cuáles son las cosas buenas para nuestra especie y cuáles los alimentos peligrosos, muchas veces, los más ricos.

Pero, ¿con qué elementos elegimos? Desde que no hay absolutos, reinan las comparaciones, remozando la fábula infantil y religiosa del enfrentamiento entre el Bien y el Mal. Elegimos la izquierda ante la derecha (y si no, nos dedicamos a otra cosa), pero es evidente que la una define a la otra, y juntas juegan a la ilusión de que “elegimos”, y que eso (la inclinación natural hacia lo que consideramos el Bien) nos hace mejores personas. Por eso el debate nos hace agua la boca, que ya llevamos de por sí atragantada de palabras: porque permite jugar con las combinaciones de ideas pero en el mundo de los símbolos no en el real. En el mundo real, Vargas Llosa hará lo que al mercado editorial (de fuertes intereses en la Feria) le convenga. Y venir a hablar para que todo un país (literario) se escandalice es una novedad que vende bien. ¿O no estamos midiendo ya los centímetros de debate y publicidad que le dará a la literatura, una rama del pensamiento cada vez con menos chances de ser noticia? [...] Continuar la lectura

Un cuadro crucial de la derecha conservadora

Por Ricardo Ragendorfer

Quizás no haya sido ingenua la decisión tomada por los organizadores de la Feria del Libro al elegir a Mario Vargas Llosa para pronunciar el discurso de apertura nada menos que en un año electoral. A la vez, fue entendible, tanto el pedido del director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, al titular de la Cámara Argentina del Libro y responsable del evento, Carlos de Santo, de reconsiderar tal invitación, como también la sugerencia presidencial al propio González para que retire dicha solicitud. Suspender la convocatoria al escritor peruano hubiera sido interpretado como un acto de censura. Lo cierto es que a esta altura de nada sirve que no hable. Y en caso de que, en vez de referirse a su obra, expusiera su visión de la realidad, mejor. Porque así se mostraría tal cual es. En cambio, no es aconsejable polemizar con él, dado que sería como discutir de astronomía con alguien que cree que la luna es un pedazo de queso gruyere.

En estos días han corrido ríos de tinta sobre la valía de Vargas Llosa como escritor, en contraposición al carácter execrable de su ideología. Ello sólo es un giro –centrado en su persona– del reiterado e insondable debate acerca de la relación entre la literatura y la política. ¿Hasta dónde la Weltanschauung de un novelista debe estar a la altura de su excelencia con la pluma? Al respecto, vale exhumar una reflexión escrita por Trotsky en la Partisan Review (1938): “En toda creación artística o literaria se halla implícita una suerte de protesta, consciente o inconsciente, activa o pasiva, optimista o pesimista, en contra de la realidad.” Ese rasgo distintivo también en-globa obras de tipos como Borges –pese a su gorilísmo– y Pound –pese a sus ideas fascistas–. Claro que Vargas Llosa no es en ese sentido una excepción. Pero mientras los dos primeros sólo eran escritores con creencias políticas poco felices, el reciente Premio Nobel es, además, un cuadro crucial de la ultraderecha conservadora. [...] Continuar la lectura

Media docena

Por Pedro Mairal

Una novela que siga la historia de media docena de huevos desde el vientre de la gallina ponedora hasta su destino sudamericano cuando la mucama chaqueña los saca de la góndola del Disco, los pone en el carrito, al lado de las endivias y la caja de Earl Grey que figura en la lista que le escribió la señora, y deja el pedido para envío y van a parar al departamento en Avenida Libertador, donde los primeros dos se los come la hija mayor revueltos y con pimienta apurada saliendo para la productora de publicidad donde trabaja, el tercero se lo lleva el hermano más chico para una manualidad en el colegio donde lo van a vaciar y a pintar como un jugador de fútbol con la camiseta de la selección, el cuarto y el quinto se los come duros [...] Continuar la lectura

Vargas LLosa y la Feria del Libro de Buenos Aires

Por Adriana Vega y Carlos Angulo Rivas

Es inútil, un escritor por más que resista hablar del tema no puede obviarlo, por eso envié un correo con una opinión coincidente con la de Juan José Becerra quien  piensa  que la Feria del Libro es un mercado de abasto:

“No pertenece al mundo de las ideas-dice él- sino al del comercio; por lo tanto es lo más lógico que Vargas Llosa sea convocado para representar a ese mundo. Sus pensamientos enmohecidos, su literatura sobrevalorada y la adquisición del Premio Nobel son buenos elementos para una polémica,”

Ya había despachado mi adhesión a los compañeros escritores del Centro de la Cooperación sobre si el aludido debe o no abrir la Feria del Libro en repudio a dicha presentación, tal como hiciera en un principio el Director de nuestra Biblioteca Nacional Prof. Horacio González con quien tuve el gusto de compartir, entre doscientos escritores argentinos, la Feria del Libro del 2007 en la Habana. [...] Continuar la lectura

Revuelo Histórico

Mario Vargas Llosa para todos en Argentina

Por Enzo Maqueira

Librusa

Declaraciones exclusivas de los escritores y editores Claudia Piñeiro, Luisa Valenzuela, Federico Andahazi, Diego Grillo Trubba, Adrián Rimondino, Diego Rojas, Carlos Santos Sáez y Daniel Guebel.

No importa si nace de una entrevista, de un comunicado oficial, de un tweet o de un deseo expresado en público; es año electoral en la Argentina y cualquier declaración puede convertirse en una tapa de diario. Desde allí, se multiplica como aquellos Gremlins tocados por el agua, hasta convertirse en polémica nacional.

Esta vez, el asunto empezó con una reacción de un sector de la cultura hacia la presencia de Mario Vargas Llosa en la inauguración de la próxima Feria del Libro de Buenos Aires.

El director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y un grupo de intelectuales agrupados en “Carta Abierta”, expresaron su disconformidad ante la Fundación El Libro, entidad privada responsable de la organización del evento. Consideraban inapropiado darle ese privilegio a un hombre que había acusado a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de populista, demagoga, corrupta e inculta, y que no perdió oportunidad para preguntarse cómo, por qué y hasta cuándo los argentinos seguirán porfiados en tomar lo que él considera malas decisiones. Así empezó una polémica que tuvo como rasgo característico la participación de escritores, intelectuales y editores. [...] Continuar la lectura

No compre Vargas Llosa

Por Carlos Barragán

La vida por la palabra ajena

“No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Así dice la frase de Voltaire. (Que seguramente se la habrá dedicado a un amigo con quien discutía mucho). Y supongo que Vargas Llosa estaría de acuerdo en que yo me muriera para que él siga diciendo lo que dice. Yo no. Y parece que estuvo de acuerdo con la frase de Voltaire muchas veces a lo largo de su vida, cada vez que los EEUU se lanzaron a bombardear un pueblo, y en alguna oportunidad en que los militares peruanos se fueron a los montes para defender al país de la insurrección izquierdista y terminaron asesinando a ocho periodistas. Como parece haber pasado en 1983 en Uchuraccay. Un evento oscuro investigado por una comisión presidida por el mismísimo Vargas Llosa y que todo indica se dedicó a ocultar a los culpables. (Usted adivinó, eran los milicos.)

Pero lo que Vargas Llosa tenga para decir no es lo importante. Por eso es falsa la comparación con nuestro Borges gorila y conservador. Borges pensaba así, opinaba así; pero nunca se ocupó de exportar sus ideas, ni de militar, ni de vigilar y fiscalizar al resto del mundo de la mano de raras organizaciones con infinitos recursos económicos como hace el Nobel Vargas. El hombre cubrió la guerra de Irak con gran felicidad, contando lo atrasados que son por aquellos lugares y lo grandioso de que el ejército norteamericano fuera a matarlos para llevarles democracia y libre mercado. Contactado con los anticastristas de Miami, amigo de organizaciones de economicismo caníbal, de los grupos que se dedican a serruchar a Chavez, amigo del Opus Dei, y de lo más reaccionario del continente, de sectas de la guita, y de logias de millonarios que gritan pidiendo libertad porque sienten sus manos atados por los Estados soberanos. Todo esto no es un secreto, con googlear su Fundación Internacional para la Libertad y mirar qué son las fundaciones que ahí aparecen como “entidades vinculadas”, en cinco minutos, se puede ver a qué se dedica el Nobel Vargas. [...] Continuar la lectura

El escribidor y el palabrero

Por Orlando Barone

Palabrerear no es solo un abuso de los charlatanes de cualquier rubro o clase; también palabrerean individuos notables. Y hasta escritores que no conformes con el oficio de escribir libros -y buenos- se afanan por desescribirlos con declaraciones orales no necesariamente iluminadas. Esa temeridad les provee de un correlato de polémicas y arrebatos, de los cuales aunque no salgan espiritualmente ilesos salen beneficiados en la recaudación de sus derechos autorales. El mercado nunca premia los silencios: premia los escándalos.

El premio Nobel Vargas Llosa ha sido invitado a inaugurar con un discurso la próxima feria del Libro de Argentina. Invitación que produce una quiebra en la hasta hoy continuidad protagónica de autores locales. Que un español, (también peruano, aunque esto ya no se sabe en qué escala) altere la tradición de la feria puede que tenga una lógica de pertenencia: ya que las más importantes editoriales de nuestro medio son españolas. Y Vargas Llosa es acaso el escritor preferido del Grupo Prisa (Diario El País, más de 500 emisoras en su país y en el mundo, y una de las más importantes editoras de libros). Sobre todo la idea de invitarlo a inaugurar la Feria debe haberse inspirado en su incesante vocación por hablar pestes sobre los gobiernos populares. Incluyendo al actual Gobierno argentino entre sus destinatarios más empecinados. Este es un año electoral con su consiguiente intensidad de debate, y a los organizadores de la Feria, siempre sagaces, les debe haber parecido oportuno tener un Vargas Llosa de cuerpo presente. Aún más tras sus otras recientes diatribas hacia el país y a sus mayorías populares por elegir mal a sus gobernantes. [...] Continuar la lectura

Vargas Llosa: La ciudad y los gorilas

Por Matías Castañeda

En estas horas se está discutiendo la posibilidad de que el último premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, inaugure nuestra Feria del Libro.

Soy partidario de separar la obra del artista de su pensamiento político, sea cual fuere, de izquierda o de derecha. De cualquier manera hay mucha tela para cortar y me parece sano el debate, y más si lo plantea un hombre idóneo, como Horacio González, director de la Biblioteca Nacional.

Para empezar, me gustaría recordar una vieja discusión que aconteció durante los preparativos a la feria del libro de Frankfurt pasada, la mayor vidriera mundial del mercado editorial: Argentina había sido invitada como huésped de honor.

Posteriormente, el Gobierno Nacional decidió nutrir de referentes “no literarios” nuestro stand, representarnos en las figuras mundiales de Maradona, Evita, El Che y Gardel.

Luego de la polémica desatada por la decisión de “desliteraturizar” el evento (como si en eso nos fuera un honor inasible, qué dirán, el cipayismo) se combinó la incorporación de Borges y Cortázar, todos felices, para que no hubiese polémicas no conducentes. [...] Continuar la lectura

Horacio González y Vargas Llosa, apostillas

Por Luis Menéndez

(epoché)

Visto:

* Que a partir de los berrinches intolerantes del director de la Biblioteca Nacional, don Vargas Llosa infla pecho demócrata y puede comparar a González con uno de los milicos más repugnantes de la genocida dictadura del Proceso como fue Harguindeguy, situación que da la nota de la cortedad de miras y la vaciedad política reinante en los despachos de la dirección de la principal casa de libros del país.
* Que a Horacio González la presidenta Cristina le dio una lección de tolerancia y respeto hacia las ideas y la literatura, lo que no sólo presenta en sociedad al director de la Biblioteca Nacional como descentrado, intolerante y maniqueo, sino que además deja bien en claro su arraigada vocación genuflexa.
* Que en la persona de Horacio González una vez más queda comprobado: a la mayoría de las personas el poder no sólo las corrompe sino que, además, las convierte en imbéciles. [...] Continuar la lectura

Sobre Vargas Llosa y la “retirada” de González

En “Carta Cerrada” no entran moscas

Por Ariane Díaz y Demian Paredes

El director de la Biblioteca Nacional y referente de Carta Abierta, Horacio González, después de meses de darle vuelta a la cosa para que las supuestas “debilidades” del gobierno no cuestionen la “razón democrática” de Estado y a la vez, que las muertes perpetradas por el Estado y sus sostenes no ensucien al gobierno, decidió llevar su gesta “Nac&Pop” a terrenos menos áridos que la burocracia sindical, la patronal sojera que usurpa tierras y los acuerdos con Macri. Concretamente, escribiendo una carta a la Fundación El Libro donde consideraba “sumamente inoportuno” que el premiado y redituable escritor, conocido opinólogo y defensor neoliberal, Mario Vargas Llosa (quien hiciera declaraciones criticando al gobierno en varias oportunidades), sea el invitado principal en la inauguración de la próxima Feria del Libro. Pero parece que González no pega una. [...] Continuar la lectura

La farsa, la farsita y las miserias (con)nacionales

Por Luis Menéndez

La Feria del libro no depende de un ente gubernamental y puede tener una política distinta a la del Estado o a la de un grupo de intelectuales al momento de elegir quién inaugura un evento masivo. Así es la democracia que conseguimos, y que Vargas Llosa pueda inaugurar la Feria en Argentina vendría a descalificar la falta de libertad de expresión y el totalitarismo que el mismo Vargas Llosa atribuye a algunas democracias de América latina. Contra lo que supone González, en esta instancia, formulados la invitación y el anuncio, bajar de la inauguración a Vargas Llosa sería un paso en falso, no haría más que fortalecerlo en su postura. Es lo que torpemente Berlusconi haría con Darío Fo; algo que el actual gobierno, más astuto, debería evitar, porque en admitir la disidencia, las protestas, las calumnias, sin censurar ni reprimir, está gran parte de su rédito político.

Oliverio Coelho

Primero, allá, como farsa y después, acá, como farsita. Si en Francia es posible bajarle el pulgar a Céline por su miseria colaboracionista ¿por qué en la Argentina se va a tolerar que un defensor acérrimo del neoliberalismo como Vargas Llosa inaugure la Feria del Libro? La cultura nacional está en peligro y por eso sus ilustres representantes arman las trincheras para la defensa de lo patrio: Horacio González, Juan Martini, José Pablo Feinmann, Ricardo Forster, Diana Bellessi, Mario Goloboff, Vicente Battista, Mauricio Kartun, Juano Villafañe y siguen las firmas. Todos juntos, literariamente, no hacen la callosidad plantal de un talón  de Vargas Llosa. Pero dan la nota: precoces y abanderados en el comisariato cultural vernáculo. Lamentables, superficiales, maniqueos. Entre tanto berrinche altisonante casi el único que busca un poco de profundidad y cautela comprensiva es Oliverio Coelho. La perla de ocasión es por demás dolorosa: don Osvaldo Bayer,  profundo rescatador de la memoria libertaria, devenido anarcoperonista, anarconacionalista (?), desecha la tradición anarquista en contra de las fronteras, los símbolos y las patrias, y enarbola banderas chauvinistas para que un escritor “argentino” sea quien abra la Feria del Libro. Qué pena. Qué miseria. Qué penas. Qué miserias.

Sobre Mario Vargas Llosa

De: Juano Villafañe

Fecha: 2 de marzo de 2011 18:14

Asunto: MARIO VARGAS LLOSA-CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACION

EL Centro Cultural  de la Cooperación Floreal Gorini y la inauguración de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires por parte del escritor Mario Vargas Llosa

La posibilidad de que el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa  inaugure la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ha generado un debate que ofrece una gran tribuna para la  participación política en el mundo cultural argentino. Los límites y las relaciones entre política, cultura, literatura y libertad de expresión  adquieren tensiones que desbordan los márgenes establecidos y los compartimentos estancos. Desbordes y tensiones en juego que oxigenan, por cierto, el debate democrático más allá del lugar que se ocupe en la tribuna pública. La provocación inclusive no deja de ser interesante porque se instala en las polémicas del campo nacional,  se hace más visible la necesidad de que sea un escritor argentino el que inaugure la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

También reconocemos que la libertad de expresión aparece en disputa, teniendo en cuenta que la Feria Internacional del Libro es una entidad que reúne una representación heterogénea de editoriales tanto argentinas como multinacionales y tiene intereses económicos que potencian ciertos valores que muchas veces  entran en colisión  con la vida cultural y literaria. [...] Continuar la lectura

El día que conocí a Charly García

Por Gustavo Nielsen

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Las cosas se dieron así. Mi hermano tenía un grupo de rock. El grupo tenía como cien fans, entre ellos una chica preciosa que yo había visto varias veces en bluyins, llamada Flor. Tocaban por el Oeste. Haedo, Morón, Ramos Mejía. La chica vivía en Padua.
Todas las letras de los temas hablaban de la droga, y no se terminaba de entender si a favor o en contra. En una oportunidad encarcelaron al guitarrista por tenencia, así que me inclino a creer que estaban a favor.
Flor era una incondicional del grupo y también había leído Playa quemada, y le había gustado un poco. Recuerdo que un día me dijo que iba a venir a visitarme a mi departamento del centro para que se lo firmara. [...] Continuar la lectura

Carta del director de la Biblioteca Nacional de Argentina al director de la Fundación El Libro

[El texto que sigue fue publicado por el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández en su sitio web. Según La Nación, la esquela responde a un llamado del jefe del poder ejecutivo (Cristina Fernández de Kirchner), quien le expresara a González: “la discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro”. A modo de comparación, aquí pueden leer el texto original que generara la “rectificación” del director de la Biblioteca Nacional.]

Sr. Gustavo Canevaro
Presidente de la Fundación El Libro
La carta que les escribiera en torno a la presencia del escritor Mario Vargas Llosa en la Feria del Libro ha recorrido su largo camino matutino en múltiples notas periodísticas y radiales, de las cuales extraigo la idea de que estamos ante un debate complejo en torno a los compromisos literarios y políticos. He percibido que la discusión corre el riesgo de ser presentada como una vía para limitar la palabra de un escritor, que siempre leímos como el buen novelista que es, y cuestionamos como especial promotor de interpretaciones inadecuadas sobre la política y la sociedad argentina. No era aquel su sentido, sino el de resguardar la Feria del Libro como ámbito de múltiples voces, procurando que la calidad de las mismas predomine por sobre las inscripciones políticas inmediatistas.
Esta mañana he recibido un llamado de la Sra. Presidenta de la República en el sentido de afirmar la sustancia, la forma y la pertinencia del debate democrático en todos los planos de su significación. En ese sentido me ha pedido en mi carácter de Director de la Biblioteca Nacional, retirar la carta que anteriormente les he enviado, en la que proponía que el Sr. Vargas Llosa de su conferencia pero no en carácter de acto de inauguración de la Feria. La Sra. Presidenta me hizo conocer su opinión respecto a que esta discusión no puede dejar la más mínima duda de la vocación de libre expresión de ideas políticas en la Feria del Libro, en las circunstancias que sean y tal como sus autoridades lo hayan definido. Tal como me lo ha expresado, no es concebible la vida literaria y el compromiso con la ensayística social sin un absoluto respeto por la palabra de los escritores – o de cualquier ciudadano-, cualquiera sea su significación o intención. Les escribo comunicándoles este diálogo con la Presidenta en la certeza de que estamos comprometidos en toda discusión que sirva para dar más cualidades a la vida democrática, como este intercambio de cartas también lo certifica.
Atentamente
Horacio González
Director de la Biblioteca Nacional

Carta del director de la Biblioteca Nacional de Argentina al presidente de la Cámara del Libro

Sr. Carlos de Santos

Presidente de la Cámara del Libro

Estimado Carlos:

Ha cobrado estado público la sorprendente presencia de Mario Vargas Llosa como partícipe central de la inauguración de la Feria del Libro de Buenos Aires. Le escribo como ciudadano, como director de la Biblioteca Nacional y como lector que aprecia la literatura de Vargas Llosa, a quien he seguido desde La ciudad y los Perros hasta El sueño del Celta. No me mueve así ningún despecho ni deseo de limitar su voz –que no precisaba del Premio Nobel para ser justamente difundida-, al decirle que considero sumamente inoportuno el lugar que se le ha concedido para inaugurar una Feria que nunca dejó de ser un termómetro de la política y de las corrientes de ideas que abriga la sociedad argentina. ¿Pero no sería este el máximo nivel de facciosidad al que llegaría este evento que a lo largo de los tiempos atravesó toda clase de vicisitudes y supo mantenerse como digno exponente de la cultura universal del libro? Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región con argumentos que lamentablemente no solo deforman muchas realidades, sino que se prestan a justificar las peores experiencias políticas del pasado. Mucho tememos que no sea el Vargas Llosa de Conversación en la Catedral el que hable en la Feria sino el Vargas Llosa de la coalición de derecha que en estos mismos días realiza una reunión en Buenos Aires. Considero que para la inauguración hay numerosos escritores argentinos que pueden representar acabadamente un horizonte común de ideas, sin el mesianismo autoritario que hoy aqueja al Vargas Llosa de los círculos mundiales de la derecha más agresiva (aunque so pretexto de liberalismo), que diferenciamos del Vargas Llosa novelista, que mantiene viva su sensibilidad como autor de grandes ficciones del realismo histórico-social. Lo invito a que reconsidere esta desafortunada invitación que ofende a un gran sector de la cultura argentina y que junto a las respectivas comisiones directivas de la Fundación El Libro determine que la conferencia de Vargas Llosa –que podríamos escuchar con respeto en la disidencia- se realice en el marco de la Feria pero al margen de su inauguración, y que para este evento inaugural, como es costumbre, se designe a un escritor argentino en condiciones de representar las diferentes corrientes artísticas y de ideas que se manifiestan hoy en la sociedad argentina.

Afectuosamente

Horacio González

Director de la Biblioteca Nacional

Publicado el 01/03/2010 por el diario Clarín, Buenos Aires.