Ingreso

Archivo para marzo, 2011

En caliente

Por Louis-Ferdinand Céline

En 1948, Céline, habiéndose enterado de que Sartre, en Retrato de un antisemita (Les Temps Modernes, diciembre de 1945, texto recogido más tarde en un volumen de Gallimard bajo el título Reflexiones sobre la cuestión judía), había escrito: “Si Céline pudo sostener las tesis socialistas de los nazis es porque le pagaron”, escribió este panfleto como respuesta. Se lo envió a Jean Paulhan, que no lo publicó, y luego a Albert Parraz, que lo reprodujo el final de su libro Le Gala des vaches, donde pasó desapercibido. Costeada por sus amigos, fue impresa una edición de 200 ejemplares. (P.  Lanauve de Tartas, París, s. f).

No leo mucho, no tengo tiempo. ¡Demasiados años perdidos en tantas tonterías y en prisión! Pero me presionan, me ruegan, me molestan. Es imperioso que lea, parece, una suerte de artículo, el Retrato de un antisemita, de Jean-Baptiste Sartre (Les Temps Modernes, diciembre 1945). Recorro esa larga tarea, le echo un vistazo, no es ni bueno ni malo, es nada, pastiche… “A-la-manera-de”… Ese enano de J.-B. S. leyó l’Etourdi, l’Amateur de Tulipes, etc. Quedó prendado, evidentemente, no sale más… ¡Siempre en la escuela este J.-B. S.! siempre con los pastiches, “A-la-manera-de”… También a la manera de Céline… y de muchos otros… “Putas”, etc. “Cabezas de recambio”… “Maïa”… Nada grave, por cierto. Arrastro en el culo una buena cantidad de esos “A-la-manera-de”… ¿Qué puedo hacer? Sofocantes, rencorosos, cagones, traidores, semisanguijuelas, semitenias, no me hacen ningún honor, no hablo nunca de ellos, eso es todo. Progenie de la sombra. ¡Decencia! ¡Oh! No le deseo ningún mal al enano J.-B. S. ¡Su destino ya es bastante cruel! Ya que se trata de una tarea, yo le habría dado con gusto siete de veinte y no se habría hablado más del asunto… ¡Pero en la página 462 el soretito me desconcierta! ¡Ah! ¡El maldito culón podrido! ¿Qué osa escribir? “Si Céline pudo sostener las tesis socialistas de los nazis es porque le pagaron.” Textual. ¡Epa! Eso es lo que escribía ese pequeño escarabajo mientras yo estaba en prisión corriendo gran peligro de que me colgaran. ¡Maldita lacra atiborrada de mierda, salís de mi culo y me ensuciás! Ano de Caín. ¿Qué querés? [...] Continuar la lectura

El Colón al Colón II – Concierto testimonial

poster (2)A LA OPINIÓN PÚBLICA – COMUNICADO DE PRENSA
Concierto testimonial
Integrantes de las Orquestas del Teatro Colón
Director: Stefan Lano
Presentador invitado: Nelson Castro
Salón de Actos de Facultad de Derecho de la UBA
Figueroa Alcorta 2263
Viernes 25 de Marzo a las 20.30
Entrada Gratuita

Los músicos de las dos orquestas del Teatro Colón de Buenos Aires (Estable y Filarmónica) realizaremos un concierto autogestionado con entrada gratuita el día viernes 25 de marzo a las 20.30 en el Salón de Actos de la Facultad de derecho de la UBA, Figueroa Alcorta 2263. Agradecemos la colaboración del Maestro Stefan Lano, que dirigirá el siguiente programa:
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Carta Pública de los Músicos de las Orquestas del Teatro Colón

Buenos Aires,viernes, 18 de marzo de 2011
A la población,
La dirección del Teatro Colón acaba de anunciar la cancelación de la venta de abonos para este año y la realización de una opera al piano debido al conflicto que sostiene con las orquestas (Estable y Filarmónica)  desde hace 4 meses.
Los músicos del Teatro Colon realizaremos un concierto testimonial por la defensa de la temporada 2011 y la inmediata resolución del conflicto que se produjo como consecuencia de las agresiones recibidas. Las orquestas del Teatro Colon de Buenos Aires tienen en este momento los niveles salariales más bajos del país y de los más bajos del continente siendo que la exigencia es de nivel internacional, así como un régimen jubilatorio que condena a nuestros mayores a la miseria. Por otro lado el valor de las entradas mas económicas del teatro Colon aumentaron desde antes del cierre del teatro en un 700% . [...] Continuar la lectura

Viñas

Por Enrique Meler

Viñas contó, y dijo que nunca lo había escrito, que en 1951, la primera y única vez que Evita pudo votar, las autoridades de mesa le acercaron la urna a la cama del Policlínico donde estaba internada. Lo que Viñas no escribió, pero contó, es que él era uno de los fiscales de mesa.

Así que era judío por vientre. Olvidado de sí. No iba a decir nada. Nunca admiré a Viñas, y cuando vi Lisandro, me pareció floja, cierta, pero muy floja. La literatura es un cuerpo sudoroso. González piensa haber escrito una necrológica brillante, pero me parecieron sólo palabras. Un ruido escrito por un viejo, o por un muerto. La generación de los sesenta principia a despedirse, le tomará su tiempo, pero lo hará inexorablemente. Sólo fantasmas, su mundo ha desaparecido. Conformaron si se quiere nuestro realismo mágico. Buscaron la síntesis entre Boedo y Florida. No pudieron. No se puede completar con palabras aquello que está definitivamente desgarrado. Boedo fue la parte acallada, pero de su silencio se ha nutrido también su insuficiencia. No alcanzó con el Martín Fierro y definitivamente no alcanza, con Sarmiento no alcanza. Heredamos el resplandor de los sesenta, nos deslumbró. Ha sido Borges quien completa la primera metáfora de la patria, mal que nos pese a los peronistas. El último, el que ultima el relato que Sarmiento hubiera dejado inconcluso, ¿y por qué?, porque los de Florida no saben quiénes somos. Quienes lo trataron afirman que era un tipo que andaba igual que cierto, personaje, con una palangana en la cabeza, igual que su autor no convenía demasiado bucear en sus raíces castellanas. No habrá sido escondiéndose que perdió la mano, o los hijos.

Julio Denis[1] escribió sonetos perfectos, vivió como todos los intelectuales rioplatenses, de frente a la pampa, la tierra baldía de Scalabrini, de espaldas al río, arrasados, envenenados por la pampa.  Cuando principié mi corto exilio se me escaparon estas tres líneas: [...] Continuar la lectura

Largas a Vargas

Por Horacio González *

Como veo que usted ha escrito en El País y lo ha reproducido La Nación, algo que en ciertas épocas se llamaba un brulote, debo responderle. Pensé, Vargas, que todo estaba claro. Que la polémica que resta se haría de un modo adecuado. Escribo esta nota para seguir defendiendo que sea así, y para ello deberé insistir una vez más que donde usted, Vargas, ve barbarie, hay civilización. Entonces, daré largas a Vargas. Es cierto que mi primera carta se prestaba a interpretaciones de diversa intencionalidad (por eso, fue aclarada y para que quedara aún más clara, retirada por indicación de la Presidenta; había volado la imaginación de varios diarios y del propio Vargas Llosa, que recordó la censura de sus libros durante el gobierno militar, en una extrapolación que no la hubiera hecho mejor su estrambótico personaje, el locutor de La Tía Julia y el escribidor). Pero la carta, al decir “lo invito a reconsiderar” y otras expresiones parecidas, no intentaba dar ninguna indicación a las autoridades de la Feria contrapuestas a la presencia de Vargas Llosa, sino a seguir interpretando la inauguración como el espacio de la voz de escritores que evitaran las típicas efusiones de cruzados de una organización política, que ante cualquier crítica menor estallan al grito de “inquisición, inquisición”. Luego, bienvenida su charla. Está muy claro que nunca hubo una supuesta cruzada contra el cruzado, limitándole sus libertades al Sr. Marqués. Cualquier espíritu que sepa evitar las zancadillas del prejuicio, la arrogancia o la testarudez, sabe que no fue así. Pero es una pena que Vargas Llosa se deje llevar por sus relaciones peligrosas. Relaciones peligrosas es una novela del siglo XVIII escrita a través de epístolas. Algo me dice, pues, esta cuestión de las cartas. Acepto que aun siendo ellas ingenuas, pueden parecer aventuradas. El tema de aquella novela admite una descripción, el encanto del libertinaje, tema de Vargas Llosa. Ahora sé que también es tema del cual también debemos ocuparnos. [...] Continuar la lectura

Una breve arenga al gremio de la opinología

Por Juan Terranova

La historia ya es vieja. Vargas Llosa viene a inaugurar 37º edición de la Feria del Libro. Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, escribe una carta pidiendo que no lo haga. Escándalo. La presidenta CFK le dice a González que se deje de joder. González, entonces, escribe una segunda carta desdiciéndose de la primera. En el medio, mucha gente trata de aparecer en cámara. Primera impresión: ¿Tan controversial es Varga Llosas? ¿Tanto hay que defender la libertad de expresión? Cada vez que opina de algo más o menos político, el escritor peruano subestima a todos y en especial a sí mismo. ¿Qué arrastre puede tener hoy en nuestro electorado, en nuestra conciencia, en nuestra civilidad? La idea de que inaugurando la feria del libro modifique o dañe algún tipo de construcción política, civil o sanitaria es ridícula. De existir el “mesianismo autoritario” del que habla González en su primera carta, sería para reírse. Luego agrega que Varguitas “ofende a un gran sector de la cultura argentina”. Pero la verdad es que el novelista es un demodé que no encaja en la región. Como candidato, fracasó. Como operador político dice gansadas. La señora presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo agarró al vuelo. Abrió el año político con un excelente discurso y le sobró tela ¡para garantizar la institucionalidad de la Feria del libro! [...] Continuar la lectura

Piqueteros intelectuales

Por Mario Vargas Llosa

Un puñado de intelectuales argentinos kirchneristas, vinculados al grupo Carta Abierta, encabezados por el director de la Biblioteca Nacional Horacio González, pidió a los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el 20 de abril, que me retirara la invitación para hablar el día de su inauguración. La razón del veto: mi posición política “liberal”, “reaccionaria”, enemiga de las “corrientes progresistas del pueblo argentino” y mis críticas a los Gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Bastante más lúcida y democrática que sus intelectuales, la presidenta Cristina Fernández se apresuró a recordarles que semejante demostración de intolerancia y a favor de la censura no parecía una buena carta de presentación de su Gobierno ni oportuna cuando parece iniciarse una movilización a favor de la reelección. Obedientes, pero sin duda no convencidos, los intelectuales kirchneristas dieron marcha atrás.

Me alegra coincidir en algo con la presidenta Cristina Fernández, cuyas políticas y declaraciones populistas en efecto he criticado, aunque sin llegar nunca al agravio, como alegó uno de los partidarios de mi defenestración. Nunca he ocultado mi convencimiento de que el peronismo, aunque haya impulsado algunos progresos de orden social y sindical, hechas las sumas y las restas ha contribuido de manera decisiva a la decadencia económica y cultural del único país de América Latina que llegó a ser un país del primer mundo y a tener en algún momento un sistema educativo que fue un ejemplo para el resto del planeta. Esto no significa, claro está, que aliente la menor simpatía por sus horrendas dictaduras militares cuyos crímenes, censuras y violaciones de los derechos humanos he criticado siempre con la mayor energía en nombre de la cultura de la libertad que defiendo y que es constitutivamente alérgica a toda forma de autoritarismo. [...] Continuar la lectura

Hombres de a caballo

Por Eduardo Montes-Bradley

Amanecí con los titulares que anunciaban la muerte de David Viñas en un hospital lejano con nombre de gaucho. Lo primero que pensé fue cómo evitar que la realidad invada el exilio de 30 años de su hermano Ismael. El otro desafío era tratar de interpretar las manifestaciones de amor y de odio propiciadas por esa muerte. Entre unas y otras opté por los últimas, que en definitiva nos distinguen. Digo: No somos noruegos. El desprecio que muchos intelectuales evidencian por la inteligencia es una particularidad que nos es propia. Suena el teléfono y escucho decir que Jorge Asís es un canalla por celebrar la muerte de Viñas. Recibo un mail que justifica al anterior diciendo que David lo había lapidado y que la Sharia es ley. Sospecho que Asís disfrutó de esa venganza que no es menos cruel que la crítica. Digo: todo esto no es muy distinto al juego que perpetúa González al intervenir para que Vargas Llosa no se asome por la Feria del libro, o las interminables descalificaciones que dominan las escena desde el arribo de la primer imprenta al puerto al puerto de Buenos Aires. ¿O empezó antes? Me gusta pensar que el juego pudo haber comenzado en una de las mesas del Bar La Paz -aunque seguramente fue en algún tugurio de Plaza Mayo frecuentado por Hernández- y que en ese juego el que muere último gana, aunque tenga que pagar las ginebras que se bebieron los demás. De ser así, de ser un juego, no debería interrogarme por las particularidades de una muerte sino de todas. Fogwill despreció sin piedad, sin embargo su muerte no parecía tolerar retintines que los hubo, y también hubieron inciensos de sándalo y copas alzadas del modo en que hoy Asís levanta su teclado anunciando la muerte de un enemigo que lo tenía por tal. El Bar La Paz fue un cuartel, la cultura un campo de batalla y todo se acaba convirtiéndose en folklore, Hombres de a caballo disputándose una mina, una idea, una frase ingeniosa. Seguramente hay más que eso, pero no se me ocurre nada. Hoy pienso en la muerte del hermano menor de Ismael, en el hijo de una mujer de armas tomar que vino de Rusia, en el escritor que despreciaba.

Horacio González y los basureros

Por Juan Pablo Csipka

El episodio, anecdótico, lo cuentan Eduardo Anguita y Martín Caparrós en las páginas 146 a 148 del tomo II de La Voluntad, en la edición original de Editorial Norma de 1998 (tomo 3, “La patria socialista” en la edición actual en cinco volúmenes de Planeta). A cargo de una Unidad Básica de jóvenes peronistas de la Tendencia, a fines de agosto del 73, Horacio González encaró la defensa de un grupo de basureros.

Se trataba de empleados de la empresa Maipú, que operaba en la zona oeste de la Capital Federal, y querían reivindicaciones gremiales. A instancias de Dardo Cabo, se propuso la formación de un sindicato. González no estaba de acuerdo: prefería presionar para que los trabajadores fueran incorporados al sindicato de municipales.

Hubo una fuerte discusión entre el director de El Descamisado (una de las víctimas del terrorismo de estado a la que le aplicaron la ley de fuga) y el hoy titular de la Biblioteca Nacional. Cabo era el superior de González, quien terminó desobedeciendo y decidió liderar una marcha hacia el centro. Coordinó la movida con los muchachos de su Unidad Básica, y 120 camiones recolectores de basura avanzaron por la Avenida del Libertador luego de llevárselos de la playa de estacionamiento de la empresa a punta de pistola.

González lideraba la marcha del más de un centenar de camiones por la paqueta avenida, sentado en la cabina del primer vehículo. En total, iban unos 2 mil empleados de Maipú. Los camiones pararon en Avenida de Mayo y 9 de Julio, el colapso en el tránsito era total: bajaron al grito de “¡Borombombón, borombombón, los basureros de Juan Perón!” González era llevado en andas por los trabajadores, y lo bajaron para que improvisara un discurso:

- ¡Compañeros! ¡Hoy, igual que el general San Martín hace 160 años, nosotros también hemos ganado nuestra batalla de Maipú! [...] Continuar la lectura

Erase una vez una carta de Mario Vargas Llosa

Por Esteban Peicovich

El 22 de octubre de 1976, desde Lima, un escritor dirigió una carta al general Jorge Rafael Videla, por entonces ocupante (por invasión) de la Casa Rosada y presidente (por infracción) de la República Agentina. Su texto es el que sigue:

“El PEN Internacional, organización mundial de escritores que tengo el honor de presidir, ha recibido el informe titulado La persecución a artistas, intelectuales y periodistas en Argentina, que me permito adjuntarle, así como un complemento documental –fotocopias de publicaciones periodísticas- en que se apoyan algunas de sus afirmaciones.

“Aunque en el informe aparezcan, de cuando en cuando, expresiones que puedan atribuirse a la pasión política y algunas apreciaciones de carácter subjetivo, el grueso de su contenido, sin embargo constituye una relación de hechos de una gravedad tal que no puede dejar de consternar a cualquier persona civilizada. La lista de acciones que atentan contra los principios básicos de la cultura cubre un amplísimo registro: libros secuestrados de bibliotecas universitarias y particulares que han sido quemados públicamente, clausura temporal o definitiva de periódicos y revistas y establecimiento de una rígida censura, detención de escritores y artistas, sin especificar los cargos que pesan sobre ellos y sin transferirlos al poder judicial, hostigamiento y cierre de editoriales, allanamiento de instituciones dedicadas al arte y a la investigación sociológica. [...] Continuar la lectura

El plan para convertir a Néstor (Kirchner) en (Juan) Perón

[La noticia es un dato mayor. Tal vez da la pauta de cuál es el caldo de cultivo que empujó a ciertos sectores de la “política cultural” del kirchnerismo a objetivar en Mario Vargas Llosa un verdadero blanco para fobias de toda índole. Si el enroque histórico es posible, a falta de Borges bien viene quien lo evocara al recibir el Premio Nobel de Literatura...]

Dr. Strangeblog

Por Jesica Bossi

Un palacete parisiense, en plena Recoleta, servirá de escenario para homenajear y mantener “vivo” el nuevo tríptico que promueve el kirchnerismo: Perón, Evita y Néstor. Ese será el eje de una muestra que apunta a difundir el “pensamiento nacional”, dar contenido al proyecto K y colocar la figura del ex presidente en el pedestal de los fundadores del movimiento.

Detrás de la iniciativa está nada menos que Enrique Albistur, ex secretario de Medios y jefe de Equipos de Difusión, la agencia que diseñó la estética de los actos de gestión y las campañas electorales del matrimonio Kirchner. Alejado de la función pública después de quedar bajo la lupa judicial por el manejo de la pauta oficial, el ex funcionario ajusta los detalles de la exposición que arrancará dentro de una semana, en el Palais de Glace. En un año electoral, la Casa Rosada apostará fuerte a la memoria emotiva: apelará desde la invocación a “él” -como le dice Cristina Fernández a su esposo- hasta la remake del Bicentenario que se hará en julio, en Vicente López. [...] Continuar la lectura

Vargas Llosa: “La situación que han creado me obliga a hablar de política”

Por Juan Cruz

Mario Vargas Llosa pensó, cuando supo que habían propuesto vetarle como conferenciante de honor en la Feria del Libro de Buenos Aires, que esas noticias eran una broma. Poco después, cuando ya supo que era cierto, que habían hecho esa propuesta, y que esa propuesta había venido de la Biblioteca Nacional, nada menos, sí fue víctima de una broma: un periodista desaforado había usurpado desde Italia su identidad para decir, en Facebook, sistema que Vargas desconoce, que ni por asomo pensaba renunciar a su derecho a hablar en ese extraordinario foro de Buenos Aires.

La verdad es que el delincuente italiano usurpó su identidad pero calcó sus intenciones. Este viernes, recién despertado en México, donde le halló el epicentro de la polémica argentina sobre su figura y la Feria, el Nobel de 2010 dijo que, en efecto, ahí iba a estar, diciendo lo que tendría que decir. [...] Continuar la lectura

De vetos y censuras

Por Sergio De La Torre

Con las posiciones políticas de Vargas Llosa podemos coincidir o discrepar. Podemos hasta descalificarlo, si de política se trata, pero desde la política.

No desde las letras, donde reside su gloria, ni desde  las ferias o certámenes destinados a fomentar la industria editorial. Entre otras razones por la muy elemental de que sus libros todos son neutros, según lo admiten sus propios malquerientes. No responden a compromiso político alguno, no se guían por ningún interés proselitista ni están consagrados a la propaganda como, digamos, la obra de Neruda en cierta fase de su vida en que se tornó panfletaria, cuando creyó que su militancia entre los comunistas chilenos le obligaba a sujetar sus creaciones al “Realismo Socialista”, la escuela literaria oficial a que pertenecían los escritores de la órbita soviética para ser tomados por tales (léase carnetizados), admitidos en el oficio, publicados y remunerados. Entonces Neruda convertiría sus versos en estrofas. Recordémoslo: su obsecuencia llegó al extremo de confeccionar (él, a quien el genio le sobraba) poemas tan pobres – a fuer de laudatorios – como “Canto de amor a Stalingrado”, célebre por lo malo, horro de toda esa elevada inspiración que antes lo alimentaba. [...] Continuar la lectura

Esas recurrentes ganas de prohibir

Por Maximiliano Tomas

A fines de enero el gobierno francés dio marcha atrás con el homenaje deparado a Louis-Ferdinand Céline por los cincuenta años de su muerte. El hecho respondió a un pedido de Serge Klarsfeld, presidente de la asociación de hijos de deportados judíos, a quien no le importó demasiado que Céline haya sido tal vez el mayor escritor francés del siglo XX junto a Marcel Proust, sino que juzgó su obra y su figura a la luz de sus textos panfletarios, un par de ensayos de neto corte antisemita. El alcalde de París, el socialista Bertrand Delanoë, justificó la decisión diciendo: “Céline era un excelente escritor, pero una persona despreciable”. Casualmente o no, ése fue el argumento que esta semana utilizó Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, en su carta al presidente de la Cámara del Libro, Carlos de Santos, para pedir que reviera la decisión de que el último Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa (foto), inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires. “Es sabido que hay dos Vargas Llosa, el gran escritor que todos festejamos, y el militante que no ceja ni un segundo en atacar a los gobiernos populares de la región”, escribió González, quizá el intelectual más destacado del actual gobierno, en su mensaje, y desató una polémica que llevó a la intervención directa en el asunto de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que con admirables reflejos sugirió a González que desactivara su queja. [...] Continuar la lectura

Buenos Aires: capital mundial de la conspiración

Por Carlos Girotti (*)

Hace rato que la devaluada Reina del Plata –si es que alguna vez lo fue, como suelen apuntar los amigos Orientales- no tiene una oportunidad para recuperar tan discutido blasón. Pero parece que ahora se le dio, o al menos eso es lo que algunos, como Mauricio Macri, vienen preparando desde hace tiempo.

En 1996, la Unesco instituyó el título de Capital Mundial del Libro para distinguir a las ciudades que sobresalieran por la promoción del libro, la lectura y la industria editorial. La decisión comenzó a aplicarse en 2001, estableciéndose que la mención honorífica sería por un año, entre el período comprendido por el 23 de abril de cada año y el 22 de abril del subsiguiente. Esta última fecha coincide con el Día Internacional del Libro. El próximo 23 de abril el título le corresponde a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, tres días antes, será la sede de la inauguración de la ya habitual y multitudinaria Feria del Libro. Ambos hechos son importantes en sí mismos, máxime teniendo en cuenta que la Feria del Libro de Frankfurt, en su edición del año pasado, fue dedicada a la Argentina y al evento concurrió la Presidenta de la Nación en compañía de prestigiosos autores locales. Pero la Feria de Buenos Aires tendrá otra clase de repercusiones. [...] Continuar la lectura

Carta de Aurelio Narvaja a la CAL y FEL

Buenos Aires, 27 de febrero de 2011

Sres. Presidentes de la Cámara Argentina del Libro y de la Fundación El Libro

Carlos De Santos y Gustavo Canevaro

Ss. / Ds.

Estimados colegas:

Con mucha perplejidad e intensa preocupación, me enteré leyendo La Nación –y completé, luego, la información hablando con algún miembro del Consejo de la Fundación– que la Feria de este año será inaugurada en una doble jornada: el día 20 de abril con la presencia de las autoridades públicas nacionales y de la ciudad, miembros de las cámaras del sector, etc., y sin el cierre de escritor alguno; y el jueves 21, en una suerte de “inauguración cultural”, por el Premio Nobel Mario Vargas Llosa. La explicación para esta excepción sería que el nobel no podría arribar a Buenos Aires antes, lo que obliga a desdoblar el evento mayor de la Feria. La realidad es que Vargas Llosa estará en Buenos Aires por lo menos desde el 19/4 (día en que está anunciado para la “Cena de cierre”) participando del “Regional Meeting: The Populist Challenge to Latin American Liberty” (Encuentro regional: El desafío populista para la libertad de América Latina) que se desarrollará en nuestra ciudad del 17 al 20 de abril, convocado y organizado por la Mont Pelerin Society (institución fundada por Friedrich Hayek, “sumo sacerdote” de la Escuela de Chicago y asesor de los gobiernos de Reagan, Margaret Thatcher y Augusto Pinochet, como puede verificarse con facilidad en internet) y la llamada Fundación Libertad, instituciones en las que el escritor milita activamente. [...] Continuar la lectura

Los argentinos somos derechos y humanos

Por Jose Miguel Onaindia (*)

Con profunda tristeza recibí en mi correo electrónico un mensaje de un escritor que estimo y respeto para invitarme a adherir a una declaración de repudio por la presencia de Mario Vargas Llosa en la inauguración de la Feria del Libro. Más hondo fue mi pesar cuando advertí que el motivo central de esa insólita medida eran las declaraciones efectuadas por el último Premio Nobel de literatura respecto del matrimonio Kirchner y sus gestiones de gobierno.

La recepción de esta misiva electrónica me trajo a la memoria una mimeografiada que pasó por mis manos en 1979, cuando era un joven y principiante abogado, repudiando la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por inmiscuirse en asuntos internos de nuestro país. Nota que tuvo como resultado el dramático slogan “Los argentinos somos derechos y humanos”, que convertido en obleas se pegaba en los autos y era la consigna de quienes agredían –o escrachaban en lenguaje actual– a los familiares de presos y desaparecidos que formaban colas para hacer denuncias a la Comisión. La relación no es una arbitrariedad de mi memoria porque ambos hechos, con distintos emisores y destinatarios, expresan el rechazo a la opinión de un extranjero sobre cuestiones internas de nuestro país. Más allá del juicio estético que Mario Vargas Llosa merezca para los escritores y críticos locales, nadie puede negar su trascendencia en el mundo intelectual de los dos siglos que atraviesa. El Premio Nobel otorgado es sólo la muestra más llamativa de su obra literaria y periodística que desde hace décadas ocupa un lugar de privilegio en el panorama intelectual del mundo. [...] Continuar la lectura

Inspector de gallinas

Por Jesús Ruiz Nestosa

SALAMANCA. “Inspector de gallinas” fue el cargo que le otorgó el gobierno de Juan Domingo Perón a un funcionario de la Biblioteca Nacional que no se mostraba de acuerdo con el régimen. Su nombre: Jorge Luis Borges. Su destino: el Mercado de Abasto de Buenos Aires, en Corrientes Angosta, donde ahora se ha levantado un lujoso centro comercial. Antes que considerarlo una humillación, Borges tendría que haber exhibido con orgullo este nombramiento ya que era la única condecoración que podía entregar un sistema político que cayó sobre Argentina como una maldición bíblica el 17 de octubre de 1945. Era el reconocimiento legítimo de la posición de Borges, tantas veces despreciado por la izquierda festiva, ante la irracionalidad y el populismo.

El ignominioso episodio me volvió a la memoria cuando  al abrir el periódico me encontré con este llamativo título “El director de la Biblioteca Nacional argentina veta a Mario Vargas Llosa”. Abajo, un artículo de casi página entera del diario “El País”, de Madrid, explicaba en detalle la reacción que tuvo en Buenos Aires el deseo de invitar al escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa a inaugurar la 37ª edición de la Feria del Libro de Buenos Aires, que se abrirá el próximo 20 de abril. [...] Continuar la lectura

El arte de la injuria

El reciente intento de veto por parte de los adeptos al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner contra Vargas Llosa abrió antiguas y profundas heridas.

Por Fernando Araújo Vélez

El primer golpe lo lanzó Mario Vargas Llosa en noviembre del año pasado. “Cristina Fernández es un desastre total. Argentina está conociendo la peor forma de peronismo, populismo y anarquía. Temo que sea un país incurable. Está sumida en una crisis de la que no hay indicios de que vaya a salir”. La reacción demoró algunos meses, pero llegó. Llegó con veneno, amarrada a viejos rencores que se remontan a los tiempos en que Juan Domingo Perón asumió la Presidencia de Argentina, en 1946. “Evidentemente, el literato vuela sobre la realidad de una nación, de un pueblo que tiene mucho para enseñarle, especialmente los que transitamos el llano social y acunamos la idiosincrasia nacional, popular, humanista y cristiana. Quizá le cosquillee una frustración, todavía no ha podido acceder a la primera magistratura de su país, cosa que limita su opinión”. De un plumazo, el tiempo parecía devolverse, con otros nombres, por supuesto, otros colores y otras armas y palabras, pero con la misma polémica e idénticos odios.

Peronismo, literatura, opresión, libertad, censura, conveniencias, ideologías, disfraces, inmortalidad. Que Enrique Santos Discépolo, 12 años después de haber escrito Cambalache (“el mundo fue y será una porquería ya lo sé, en el 503 y en el 2000 también”), se paseaba por los pasillos y alcobas de la Casa Rosada tomado del brazo de Eva Perón. Que Leopoldo Marechal fue el más importante de los poetas y escritores argentinos adeptos a Perón, hasta el punto de que en El banquete de Severo Arcángelo, según la crítica Graciela Maturo, “es donde el autor ha entrado plenamente, a mi juicio, en el terreno político”. Marechal, el poeta depuesto, como se autodenominaba en estos años de ostracismo que siguieron a la autodenominada “Revolución Libertadora”, necesitaba justificar su propia participación en un movimiento execrado o incomprendido por una parte de la sociedad nacional, y especialmente por sus pares, los intelectuales. Al mismo tiempo se propuso desplegar las motivaciones históricas y la sustancia doctrinaria del movimiento, restaurando la conexión originaria entre peronismo y cristianismo”. [...] Continuar la lectura

Una trampita o poco cuidado

Por Mempo Giardinelli

En estos días se discute, en diversos ambientes vinculados con la literatura y la industria del libro, la invitación a Mario Vargas Llosa para que inaugure la Feria del Libro de Buenos Aires este año. El más reciente Premio Nobel de Literatura es un grande de las letras latinoamericanas, maestro de por lo menos dos generaciones y no sólo en Perú y aquí, sino en el mundo entero. Debiera ser considerado honrosísimo y muy oportuno que una personalidad tan destacada venga a la Argentina a abrir nuestra feria mayor, seis meses después de haber sido galardonado en Estocolmo.

Sin embargo, esta vez es absolutamente cuestionable que se lo haya invitado a dar el discurso inaugural. Porque se trata, cada año, de un discurso político. Lo cual debería imponer un extremo cuidado a los organizadores, a la hora de invitar a quien lo pronuncie. Y eso es lo que no ha habido en este caso. Por eso estuvo bien Horacio González en su carta, como estuvo bien la Presidenta después. Pero caben otras consideraciones.

La posición política e ideológica de Vargas Llosa es conocida en todo el mundo como propagandística del más dogmático neoliberalismo; por lo tanto es desaconsejable invitarlo a abrir la Feria, pero del mismo modo que sería desaconsejable invitar a cualquier representante dogmático de cualquier otra posición doctrinaria. Esa es la cuestión central de este episodio. [...] Continuar la lectura

Pongan huevos

Por Daniel Guebel

Hace unos años me contaron del triste o cómico destino de un custodio. Afectado –según la expresión– a la vigilancia de una de las puertas laterales del Congreso de la Nación, en las duras épocas de 2001 intentó disuadir a los manifestantes de la pretensión de arrojar huevos, tomates y otros comestibles del puesto que resguardaba, o trató de impedirles que ingresaran al noble edificio con el propósito de manducarse a los diputados que allí se hallaban. Mi memoria es imprecisa, pero al parecer el custodio, ante la presencia temible de la masa alzada, sintió un ataque de inmortalidad, separó las piernas, se afirmó bien, levantó los brazos y dijo: “¡Aquí no pasa nadie!” o “¡Aquí no se tira nada!”. En vez de admirar el elegante modo en que el caballero encarnaba al Hombre de Vitruvio (véase Leonardo y la divina proporción en Google), un manifestante aprovechó y lo desmoronó aplicándole un puntapié en los fundamentos. No sé qué hicieron los exaltados luego, la historia con mayúsculas no lo registra, pero sí me enteré de que el jefe del custodio, al verlo desparramado en el piso, le dijo: “Ah, no, pibe. Vos no estás para estas cosas. Lo tuyo es la custodia de la Biblioteca”. [...] Continuar la lectura

Mario Vargas Llosa y la Feria del Libro: cuando el apoyo perjudica

Por Hugo Presman

La Feria del Libro es un evento fundamentalmente comercial con aristas culturales y la suma de ambos constituye un hecho político. Está organizada por la Fundación El Libro, que según su página web es una “Entidad civil sin fines de lucro que está constituida por la Sociedad Argentina de Escritores, la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines, y la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines”.

Como puede observarse en su composición, los intereses comerciales superan largamente a los literarios. Iniciada en 1974, la actual es la trigésima séptima realización. El permanente incremento de la concurrencia, generalmente abultada intencionalmente por los organizadores, constituye un hecho de indudable impacto. Una parte no cuantificable de la concurrencia acude como si fuera a un shopping. Son aquellos que raramente visiten una librería durante el año y creen ingenuamente que en la Feria comprarán libros a mejores precios. La mayor parte de los eventos culturales son presentaciones de libros, práctica generalizada en los últimos años y que es un auto homenaje que el autor se regala en compañía de amigos con el beneplácito y auspicio de la editorial. Eso no desmerece su significación como hecho cultural y comercial sin dejar de mostrar la hechura del mismo.

La entidad organizadora invitó para su inauguración al notable escritor peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa. Es la primera vez que la misma tendrá como protagonista a alguien que no es argentino. Los organizadores, fundamentalmente poderosos intereses comerciales vinculados al libro, no fueron precisamente ingenuos al colocar al Premio Nobel como protagonista principal. Matan dos pájaros de un solo disparo: aseguran una estruendosa repercusión internacional y concretan una provocación hacia el gobierno. Así como el autor de “Conversación en la catedral” (en mi opinión, largamente su mejor libro), es un brillante escritor, pero cuando incursiona en la política es un pensador pedestre, carente de un pensamiento original y sólo repetidor de una larga retahíla de lugares comunes del pensamiento neoliberal, alineado con intereses económicos que representa como los del grupo español Prisa. [...] Continuar la lectura

Tirios y troyanos

Por Angélica Gorodischer

Si hay alguien que me tiene sin cuidado es el señor Vargas Llosa. Sé que escribió tres novelas estupendas que me entusiasmaron en aquel momento: La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en La Catedral. Y sé, o por lo menos es mi opinión, que después se limitó a pavadas más o menos entretenidas como las de las visitadoras y la tía y esas cosas, hasta llegar a novelitas que dan vergüenza, como la de la nena traviesa o las nena mala o qué sé yo. Puedo recordar con gratitud y hasta con la sombra de aquel entusiasmo sus tres antiguas excelentes novelas. Hoy este señor no me interesa. Lo que piensa o lo que siente o sus inclinaciones políticas son cosa de él y a mí no me mueven un pelo. Sus opiniones tampoco. [...] Continuar la lectura

El peronismo y el escribidor

Los kirchneristas levantan el veto a Mario Vargas Llosa, pero continúa la polémica por las críticas del Premio Nobel al caudillismo argentino

Por Luis M. Alonso

Los peronistas aguardan a Mario Vargas Llosa con un cuchillo entre los dientes después de que la presidenta argentina Cristina Kirchner decidiese interponerse en el veto que uno de sus intelectuales de confianza, el director de la Biblioteca de Buenos Aires, había impuesto al Premio Nobel de Literatura con motivo de la Feria del Libro que se celebra en esa ciudad. La rectificación sobre el veto al autor de La guerra del fin del mundo no ha sofocado el incendio ni aplacado la polémica que ayer todavía inflamaba la blogosfera y las redes sociales.

La Biblioteca que ahora dirige Horacio González, sociólogo, intelectual de contornos grises y biógrafo de Juan Domingo Perón, tuvo durante años de titulares a Leopoldo Lugones y a Jorge Luis Borges. Ello, sin más, serviría para explicar la decadencia cultural de un país. Borges se vio obligado a dejar su querido puesto bibliotecario cuando los peronistas, recién llegados a poder, le ofrecieron el cargo de inspector de aves y corrales, que él se negó a aceptar por considerarse una persona poco adecuada para desempeñar un cometido tan importante. Sus palabras de entonces siguen siendo hoy un mantra de la lucidez: «Las dictaduras fomentan la opresión, las dictaduras fomentan el servilismo, las dictaduras fomentan la crueldad; más abominable es el hecho de que fomenten la idiotez. Botones que balbucean imperativos, efigies de caudillos, vivas y mueras prefijados, ceremonias unánimes, la mera disciplina usurpando el lugar de la lucidez… Combatir estas tristes monotonías es uno de los muchos deberes del escritor ¿Habré de recordar a los lectores del Martín Fierro y de Don Segundo Sombra que el individualismo es una vieja virtud argentina?» [...] Continuar la lectura

¡Bienvenido, Mario!

Por Martín Kohan

Ahora lamentablemente habrá que esmerarse en cortesías con el bueno de Vargas Llosa. Ahora lamentablemente habrá que poner especial cuidado en dispensarle gentilezas. Se ha vuelto al parecer más difícil hacer lo que yo creo que habría convenido: dejarlo venir, pronunciar su discurso inaugural en nuestra modesta Feria del Libro, y dejarlo partir por fin hacia su próxima feria y su próxima condecoración literaria. Quienes prefieran mantenerse más bien al margen del ejercicio de la sandez política, desoírlo; y pelearlo los que gusten de feroces polémicas.

Todo eso se ha vuelto ahora más difícil. Ahora habrá que ser esmeradamente amables con él; agasajarlo con carne argentina, llevarlo a bailar el tango y recordarle a cada momento que José de San Martín, el gran Libertador argentino, fue también Libertador del Perú. Cagarnos en sus declaraciones políticas es un plan que acaba de complicarse mucho. Se complicó también la opción de destrozar a pura pasión los agravios retóricos de su consabida opinología. Yo no creo demasiado en estos campeones de la libertad y la tolerancia: hay que ver los monstruitos que pueden llegar a brotarles de adentro cuando ciertos intereses empiezan a verse afectados. Pero es un error, y ese error fue ya cometido, dar el paso ofensivo a destiempo. Porque de ese modo se le obsequia al paladín de la contemporización galante la oportunidad de colgarse en su solapa todavía una medalla más: desde México, según acabo de leer, Vargas Llosa nos hace saber que no está molesto, que no está enojado, que no está ofendido. [...] Continuar la lectura