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Archivo para diciembre, 2010

Mis fotos retirarlas en domicilio

pola-oloixarac-fotosolapaPor Un Filósofo Producido

Por la casualidad que fuere y que es mejor que no interese tampoco a nadie cayó en las manos de este cronista un bodrio dispar envuelto en un bodoquito fucsia: se llama Las Teorías Salvajes-Pola Oloixarac_novela-entropía. Se desprende que LAS… es título, POL… autor, _nov… viene a ser género discursivo y literario (muy bien que lo aclaren; también en la contratapa el clown Link aclara que es buena), entr… es la editorial.
El sutil esperpento –aunque todos se han inclinado a destacar contra qué ladra-, bien que aburrido y genial, es raro, arcano, y dispara también balas perdidas. Por suerte hay, acá en el Mundo (: Web, la) una cantidad copiona, digo osa, de cortesanas recensiones que nos esclarecen a los incautos –ahora te llaman snob- y dan la revelación de qué es la cosa, con qué se mide, y si se come después de la fruta. Así sí. Con las instrucciones adecuadas, formuladas por nuestros modelos rectores, lo que te pongan se hace fuíble. Muchachos gracias.
La primera inquietud es insoslayable: ¿va a estar esta eventual novela a la altura de la foto de la solapa?
Planteada la situación de esta guisa la operatoria de marketing desde el punto de vista del diseño del objeto-libro es cuanto menos temeraria. [...] Continuar la lectura

Heidegger: Nazismo y Política del Ser (VI)

HeideggerHeildelberg1933(2)La crítica de Georges Bataille

Por Nicolás González Varela

“Porque la Totalidad de nuestra Realidad alemana (deutsche Wirklichkeit) ha sido trastocada por el Estado nacional-socialista (nationalsozialistischen Staat), con el resultado de que toda nuestra Comprensión (Vorstellen) y Pensamiento (Denken) deben también transmutarse.”

Martin Heidegger

(Conferencia “Nationalsozialistiche Wissensschulung”, 22 de Enero de 1934)

Las repercusiones sobre la relación entre Heidegger y el NS-Staat no se detuvieron en la inquisitoria de los pensadores alemanes de la época. En Francia, ya en el año 1936, en la revista Nouvelle Revue Theologique se publicaba una recensión literaria sobre las tendencias filosóficas en la Alemania de Hitler con la firma del teólogo belga Henri Thielemans. En ella se exponía los elementos comunes entre la filosofía existencial de Heidegger y lo que el autor llama sorprendentemente y sin cortapisas como la Métaphysique du Nazisme[1]; no por casualidad Sein und Zeit llamaba la atención desde un órgano del pensamiento católico por su extraña amalgama de Teología cristiana y Realismo heroico völkische. Heidegger realizaría una vía paralela, hiperpolítica, del viejo recorrido trascendental de la Metafísica tradicional de Occidente, a pesar de presentarse como su crítica y superación. También en 1938 el filósofo Jean Wahl, que luego en su condición de judío pasaría por los campos de la muerte, abría su course de Filosofía, justamente comentando la conferencia de Heidegger Einleitung in die Philosophie de 1929 (conferencia en la cual estuvo presente el propio Wahl), expresando su indignación por la función pública en el IIIº Reich y su uso de la jerga existencial para imponer el autoritario FührerPrinzip en la Universidad de Freiburg. Wahl señala que dicha función política pública en el SS-Staat en apariencia corrompía su propia llamada a un inner Führerschaft (Liderazgo interior) tal como se planteaba a través de su concepto de Sein-zum-Tode, “Ser-hacia-la-Muerte”.[2] Wahl también creía que la analítica existencial de Heidegger, la Daseinanalytik, permitiría por fin una adecuada “concretización” de la vacía Filosofía occidental. No resulta excesivo pensar que esta extrema sensibilidad política con respecto a Heidegger y su compromiso con el Nacionalsocialismo (y sus implicaciones ex retro en Sein und Zeit) era una common currency en el grupo intelectual reunido en torno al historiador de las ciencias Alexandre Koyré y su influyente revista Recherches Philosophiques.[3] El grupo había sido el primero en leer y traducir a Heidegger en Francia, y, sintomáticamente, después de 1945 serían los pensadores e intelectuales franceses más críticos en su aproximación a su obra, en contraste con el nuevo fanatismo de la primera camada de heideggériannes parisinos. Es entendible la enorme decepción de Wahl: en un artículo de 1932 había sostenido que Heidegger era el auténtico continuador de… Kierkegaard.[4] [...] Continuar la lectura

Notas sobre Norep: deconstruyendo el Mito nacional

tapa-libro-norepPor Nicolás González Varela

[A propósito de la novela Norep, de Omar Genovese, La Comuna Ediciones, La Plata, 2010.]

“La Conducción es un gesto ampuloso

e intencional, de aspecto magnánimo…”

(Norep, Cap. XIV, p. 88)

Viejas como el mismo miedo, las ficciones fantásticas son anteriores a las letras, decía con precisión Bioy Casares. Y debemos decir que la reciente feliz nouvelle del poliédrico escritor Omar Genovese (es su tercera obra) recupera intenciones estéticas, que o bien habían desaparecido o eran subestimadas: la crítica política funcionando como romanticismo fantástico. Norep (¿¡Juan Domingo Perón!?) rebasa y desborda los estrictos límites profesionales del literato y nos invita a bucear en las aguas profundas y opacas del mito político nacional de los argentinos. Esas aguas inasibles y malditas, combinación de sonambulismo y pesadilla, ha sido et nunc et semper un objeto de deseo indescifrable para historiadores y politólogos. Repito: es una obra de ficción pero nos permitimos una lectura obliterada desde la filosofía y la política. Genovese genera una deconstrucción ab absurdum, una deconstrucción sabia que sabe que la superstición política favorece finalmente a la poesía, una deconstrucción ¿por qué no? miltoniana, donde se deifica al mismo Demonio y se banaliza la magia torpe, débil y patética de la lógica política populista. Genovese abre la novela asumiendo su papel romántico de plena complicidad con el lector que ha perdido toda inocencia: es un mentiroso en busca de la Mentira absoluta. El inicio es bien bioycasarianne, recordando una nueva “trama celeste”, donde el Yo narrador simplemente exhibe las pruebas llegadas desde un oscilador ideológico enterrado en el mismo Averno. Existen, dice Genovese, formas intermitentes pero seguras, de comunicarnos con el mismo ámbito del Anticristo. Entramos en los reinos infernales, esta vez sin Beatrice, que se parecen a un laberinto kafkiano, a un organismo burocrático de los míticos años 1950’s, vivo y gris, que simplemente se reproduce en infinitas cavidades y pasillos sin remedio ni límite. Allí aparecen los personajes más famosos, infames, inhumanos e ignominiosos de la Historia: Hitler, Mussolini, Stalin (Koba), Beria, Goebbels, Göring, Himmler, Mengele, Pavelic, Pol-Pot… y entre ellos mora el gran conspirador, el hablador par excellence: el condenado espectro de Juan Domingo “Norep”, fantasma sin manos, un paradójico líder sin multitud, conviviendo con su pequeño grupo de leales e incondicionales, con su horda, su Bund justicialista: Evita, su cuñado Duarte, Apold, López Rega, Richter, Rucci, Vandor, Cafiero… [...] Continuar la lectura

Un viaje a Argentina

Una sociedad necesita conocer la Historia, no solo tener memoria. En el caso argentino, un terrorismo revolucionario precedió al terrorismo de Estado de los militares, y no se puede comprender el uno sin el otro.

Por Tzvetan Todorov

En noviembre de 2010, fui por primera vez a Buenos Aires, donde permanecí una semana. Mis impresiones del país son forzosamente superficiales. Aun así, voy a arriesgarme a transcribirlas aquí, pues sé que, a veces, al contemplar un paisaje desde lejos, divisamos cosas que a los habitantes del lugar se les escapan: es el privilegio efímero del visitante extranjero.
He escrito en varias ocasiones sobre las cuestiones que suscita la memoria de acontecimientos públicos traumatizantes: II Guerra Mundial, regímenes totalitarios, campos de concentración… Esta es sin duda la razón por la que me invitaron a visitar varios lugares vinculados a la historia reciente de Argentina. Así pues, estuve en la ESMA (Escuela Mecánica de la Armada), un cuartel que, durante los años de la última dictadura militar (1976-1983), fue transformado en centro de detención y tortura. Alrededor de 5.000 personas pasaron por este lugar, el más importante en su género, pero no el único: el número total de víctimas no se conoce con precisión, pero se estima en unas 30.000. También fui al Parque de la Memoria, a orillas del Río de la Plata, donde se ha erigido una larga estela destinada a portar los nombres de todas las víctimas de la represión (unas 10.000, por ahora). La estela representa una enorme herida que nunca se cierra. [...] Continuar la lectura