El regreso de Di Nucci, émulo de Paladión
Por Juan Pablo Csipka
Con motivo del estreno del conocido bolero “Perdónala”, de Johann Sebastian Mastropiero que escucharemos a continuación, y fuera de programa, el periódico Actualidad Musical se refirió a Mastropiero en términos muy elogiosos; pero a los pocos días publicó la siguiente rectificación: Fe de erratas: donde dice “de inspiración arrebatada, como otros compositores románticos”, debe decir “arrebatada a otros compositores románticos”, y donde dice “su copiosa producción” debe decir “su copiada producción”. Luego de escuchar el bolero “Perdónala”, el gran compositor Günter Frager le escribió indignado a Mastropiero, acusándolo de haber plagiado un pasaje de su Tercera Sinfonía; la respuesta no se hizo esperar: “Usted me ofende”, dice Mastropiero en su carta; “justamente a mí, que siempre digo que el artista que se apodera de la idea de otro enturbia las aguas del manantial del espíritu”, famosa frase… de Günter Frager. Curiosamente este caso, y otros similares, que nos muestran a Mastropiero plagiando a Günter Frager han llegado a nosotros a través de la propia autobiografía de Mastropiero; y no es que se arrepienta y confiese su culpa, sino que su autobiografía es una copia textual de las memorias de Günter Frager. Sin embargo, pese a todo esto, quienes, como nosotros, amamos a Mastropiero, creemos que muchas de estas conductas que se le atribuyen en realidad le son totalmente ajenas; probablemente sean de Günter Frager. Bien, escucharemos a continuación, pues, de Johann Sebastian Mastropiero, el bolero “Perdónala”… de Günter Frager.
Les Luthiers
El suplemento cultural del diario Tiempo Argentino tuvo su primera edición hoy. Una de las secciones se llama “El libro recordado”. En ella se alude a un libro de esos a los que seguramente vale la pena volver. El texto elegido de este domingo fue Nada, de Carmen Laforet. La reseña la firma Sergio Di Nucci.
Si en una sección donde se reseñan lecturas de antaño, Mario Vargas Llosa aludiera a Los sertones, de Euclides Da Cunha, no tendría por qué decir que fue la base para su monumental novela La guerra del fin del mundo. Asimismo, Bioy Casares podría haber escrito sobre El matadero sin estar obligado a referir su reescritura, de parte de él y de Borges, en el feroz relato La fiesta del monstruo. [...] Continuar la lectura









