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Archivo para octubre, 2010

Néstor Kirchner, un pilar de nuestra América

hnkPor Ezequiel Meler


“Quienes lo conocimos y batallamos junto a él lo recordaremos como uno de los grandes pilares en esta nueva hora de América.”

Hugo Chávez Frías.

“Las madres argentinas sentimos en este momento el mismo dolor que cuando se llevaron a nuestros hijos durante la dictadura, porque Néstor era un hijo nuestro.”

Hebe de Bonafini.

En las primeras horas de la mañana del miércoles 27 de octubre, fallecía en su casa de Los Sauces, Río Gallegos, el ex presidente y diputado nacional, Dr. Néstor Carlos Kirchner. Por lo que se sabe hasta el momento, una serie de paros cardíacos derivaron en su muerte súbita.

Kirchner, presidente de la República entre 2003 y 2007, había sufrido dos internaciones previas, el 8 de febrero y el 11 de septiembre de este año.[1]

Pese a ello, su repentino deceso, a los 60 años de edad, convulsionó a la sociedad argentina y suscitó la consternada solidaridad de diversos líderes regionales y mundiales.

Doce años gobernador de la austral provincia de Santa Cruz, Néstor Kirchner saltó a la política nacional luego de la crisis de 2001 – 2002. En las presidenciales de 2003, accedió a una segunda vuelta contra el ex presidente Carlos Menem arañando apenas el 22%. Menem, sin embargo, consciente de la magnitud de la derrota que le esperaba, no se presentó.[2] [...] Continuar la lectura

Kirchner antes de K

Por Ana Camusso y David Wapner

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Revolvíamos nuestras viejas cajas con libros y fotos, que se guardan en la casa de infancia de Ana, en Castelar. Afuera llovía a cántaros, dando marco a la gran despedida, cuando apareció este ejemplar de “Pinacoteca de los genios”. Hicimos esto.

Alrededor de Kirchner

kirchner3arroyosPor Gabriel Muro

Néstor Kirchner fue el aglutinador fundamental de una nueva tendencia histórica abierta luego de la catástrofe del 2001.

No habrá demasiado tiempo para procesar su duelo. Por eso su despedida, grandiosa, expresa la necesidad de rearmarse, de recuperar rápidamente las fuerzas y resolver nuevos alineamientos.

Su muerte es la ocasión para pensar las características de este nuevo ciclo en un país en el que las estructuras sociales se desmoronan y se reconstruyen por la acción de sucesivas oleadas de crisis y crecimiento económico en un vaivén que nada tiene de exterioridad a la manera de una ley natural, sino que corresponde a la inmanencia de la estructura de poder nacional. Crecimiento  económico y recomposición son seguidos de crisis, hambre y fuga por la propia forma depredadora del modo de acumulación local.

Kirchner entra en escena en medio de la crisis económica más profunda de la historia argentina y en muy poco tiempo logra reconstruir ciertos cimientos básicos para hacer posible un nuevo ciclo de crecimiento económico y rearticulación del poder político en el contexto del “que se vayan todos” y de enorme miserabilización. [...] Continuar la lectura

Heideggger: Nazismo y Política del Ser (III)

Heidegger1933webPor Nicolás González Varela

El llamado Fall Heidegger, el compromiso del filósofo Martin Heidegger, quizá el más influyente del siglo XX, con el Nacionalsocialismo, con el Führer Adolf Hitler y con el SS-Staat, fue, como estamos viendo a lo largo de estos artículos, casi inmediatamente un tema de acalorado debate y disputa a lo largo de la década de 1930’s. Quizá el análisis más profundo proviene de alguien que había sido encandilado por su analítica existencial, que se había formado junto a él, una rara avis ya que poseía una sólida formación marxista. El filósofo y teórico social Herbert Marcuse, su antiguo asistente que intentó sin éxito congeniar la Ontología del Ser heideggeriana con Hegel o con el joven Marx, en junio de 1934, en las páginas de la revista del Institüt für Sozialforschung, el Zentralorgan de la Escuela de Frankfurt, había escrito un punzante ensayo donde la analítica existencial de Heidegger se ubicaba naturalmente en la corriente antiliberal de la nueva derecha alemana.[1] El Institut obviamente había abandonado Alemania en 1933, su situación se había hecho insostenible, y estaba afincado por el momento en París. Marcuse, que ya era marxista, luego de leer a poco de ser publicado Sein un Zeit, se trasladó a Freiburg para seguir sus clases, e intentó un sincretismo entre el método dialéctico de Marx y la analítica existencial de Heidegger. Creyó ver en Heidegger lo que le había fascinado también en el último Husserl: la posibilidad de un nuevo inicio de la Filosofía como tal, concreta y fundamentada en la existencia del Hombre, basado en la praxis radical, y no en principios académicos-abstractos. Heidegger podía ser un punto de partida, dentro del marco general esbozado por Marx, para superar tanto al Neokantismo como al Positivismo, es decir, a la Kathederphilosophie.[2] En Freiburg trabajo en estrecho contacto con Heidegger desde el año académico de 1928 hasta diciembre de 1932, justo después de las elecciones que llevarían al poder a Hitler. Aunque su mirada más crítica comenzó luego de la adhesión de Heidegger al NSDAP en mayo de 1933, Marcuse confiesa que la “gran decepción” y desilusión con Heidegger, al que califica de anclado en una false concreteness,  ya había comenzado alrededor de 1930.[3] Heidegger ni siquiera se dignó a leer su Habilitationschrift: además bloqueó su posibilidades de habilitación aparentemente por su tendencia de izquierda y su hegeliano-marxismo.[4] Analizando a posteriori su obra Sein und Zeit Marcuse afirmará que términos técnicos como Dasein, das Man, Sein, Seiendes, Existenz serían “malas abstracciones”, abstractos defectuosos, en el sentido de que no son vehículos conceptuales adecuados para comprender la concreción real de la aparente. [...] Continuar la lectura

Crónica

marianoferreyra

Por Enrique Meler


Le buscábamos los ojos debajo del mentón.

Entre la barba revuelta.

Pero no pudimos porque estábamos

mostrándole la foto a no sé quién,

que tampoco estaba.

Otra vez.

21/10/2010

El ejemplo francés. Se puede derribar la dictadura financiera

francia6Por Franco “Bifo” Berardi *

Lo que está sucediendo en Francia es extremadamente importante. Para todos. De este movimiento amplio, radical y decidido que se está desarrollando ya desde junio (que ha sacado a la calle a millones de personas, por cuatro ocasiones y en pocos meses) podría venir la primera respuesta victoriosa contra la dictadura financiera que se ha constituido en Europa tras la crisis griega y el diktat del directorio Trichet-Merkel-Sarkozy, y que aspira a imponer medidas unificadas de ataque contra el salario y contra la sociedad en nombre de la competitividad.

El movimiento francés contra la prolongación del trabajo y el retraso de las pensiones, reunido en la cuarta jornada de movilización general, gana fuerza y afronta el choque con el gobierno de Sarkozy.

Es la primera vez en Europa que un movimiento amplio toma como objetivo el dogma central de la prolongación del tiempo de vida-trabajo, sanctasanctórum del conformismo económico de la era tardo-liberal. [...] Continuar la lectura

Heideggger: Nazismo y Política del Ser (II)

HeideggerHeildelberg1933Por Nicolás González Varela

“Combatiremos por las fuerzas de nuestro nuevo Reich que el Canciller del Pueblo Alemán Adolf Hitler hizo surgir en la realidad. Una raza dura (hartes Geschlecht) no debe hacer otra cosa que pensar en esta lucha, una raza que vive de pruebas constantes y persiste en dirigirse hacia la meta (Ziel) que se ha comprometido a sí misma.”

(Martin Heidegger, junio de 1933)*

Heidegger Wars, o los textos de un filósofo como “campo de batalla”: una breve historia del debate

Podrá decirse cada década desde 1945 Occidente se convulsiona por el escándalo del llamado der Fall Heidegger, le cas Heidegger, il caso Heidegger, the Heidegger case, que en una suerte de convención internacional implícita, se entiende la discusión sobre el notorio compromiso público del filósofo Martin Heidegger con el Nacionalsocialismo primero, y con el SS-Staat después en las década de 1930’s y 1940’s. Parafraseando a Nietzsche, podría perfectamente decirse que, desde diversos puntos de vista, Martin Heidegger ha sido, desde 1933, un campo de batalla más que un filósofo. La controversia sobre su relación con el NSDAP, el partido nacionalsocialista, y su admiración fanática por Adolf Hitler, aunque parezca reciente, es de vieja data: en Italia un consternado ya agudo observador como el filósofo Benedetto Croce, que resistía dignamente al Fascismo de Mussolini, en una fecha tan temprana como septiembre de 1933 concluía consternado que: “finalmente, he leído por completo el discurso de asunción al rectorado de Heidegger, que es necio y a la vez servil. No me admira el éxito que su filosofar tendrá durante un tiempo: lo vacío y lo general siempre tiene éxito, pero no produce nada. Creo que en la Política no podrá tener ningún efecto; pero deshonra a la Filosofía, y eso es una lástima también para la Política, por lo menos, para la futura…”.[1] Croce, en una valiosa correspondencia con el romanista alemán Karl Vossler, creador de la escuela del Idealismo lingüístico y de la Estilística moderna, le afirmaba enfáticamente que ya había descubierto años atrás las afinidades electivas de la Filosofía de Heidegger con el naciente Nacionalsocialismo a través de la lecturas de sus obras anteriores al ascenso de Hitler en enero de 1933.[2] Croce es el primero en intuir, con su tenaz olfato filosófico, la posibilidad ex ante que en la filosofía de Heidegger existiera ya desde el comienzo las condiciones de una futura expansión phronética a la Política. Croce hace un paralelismo entre el Fall Heidegger y el filósofo Giovanni Gentile en su adhesión político-filosófica con Mussolini. Incluso llega a afirmar que con la Ontología de Heidegger Alemania se incretinisce, se ha idiotizado. A su vez Vossler emparenta al filósofo y jurista Carl Schmitt con Heidegger, y a ambos con la tradición reaccionaria europea que proviene de Georg Sorel (unos de los precursores intelectuales del Fascismo europeo), y califica a ambos de “desastres intelectuales de la nueva Alemania.”[3] En una importante puntuación sobre los fundamentos de la analítica existencial, Vossler llega a afirmar que detrás de la máscara ontológica modernista-reaccionaria de la filosofía heideggeriana se esconde en realidad una Teología vergonzosa, “neo-mística, neo-escolastica.” Una acusación que se repetirá más tarde, y desde adentro del propio Nacionalsocialismo, cuando Heidegger pretenda ser, entre 1933 y 1934, el Führer indiscutido de la Filosofía en el NS-Staat, el Führer der Führer.

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Manifiesto en apoyo a Kaosenlared y la libertad de expresión y opinión

Por Pepe Tamarit, Izquierda Socialista Albacete

Ante la constante criminalización de los medios de comunicación y movimientos sociales alternativos y después de la petición del Ajuntament de Barcelona de solicitar a la fiscalía que valore la posibilidad de abrir diligencias contra Kaosenlared.net y otros medios alternativos, a objeto de investigar una presunta apología de la violencia cometida por dichas webs, los/as abajo firmantes queremos expresar lo siguiente:

1- Kaosenlared.net ha mantenido siempre una actitud rigurosa y sin incitar a ninguna violencia en el tratamiento de la información, lo que lo ha convertido en medio de transmisión fundamental para difundir las informaciones publicadas por los diferentes autores y autoras a través del sistema de Libre Publicación, así como por los integrantes de su equipo de colaboradores (personalidades reconocidas de todos los ámbitos del pensamiento de la izquierda de todo el mundo), lo que le define como un medio de comunicación alternativa, plural, libre y veraz, y, en ningún caso, como amparador o impulsor de violencia alguna.

2. En la era de la información, de Internet, de la globalización informativa y de la proliferación de la denominada guerra de cuarta generación –guerra mediática–, las clases dominantes vuelven a intentar criminalizar a la información alternativa de las clases populares. [...] Continuar la lectura

La Re-vuelta

Por Revista Crisis

Reeditar una revista que dejó de salir hace décadas supone riesgos, sobre todo si se trata de una publicación de gran prestigio. Por eso es necesario explicitar las motivaciones.

El lector no encontrará en la nueva crisis una reverencia especial a la crisis del pasado. Nos proponemos utilizar la fuerza que aquella historia conserva en la memoria de nuestros contemporáneos, como punto de partida para una creación sin garantías. La aventura puede fracasar o puede conducirnos en un sentido innovador. Pero cualquiera sea su resultado, la decisión es manifiesta: el ayer como recurso y archivo, no como meta ni medida.

La vieja crisis (nos referimos a los cuarenta nœmeros editados entre mayo de 1973 y agosto de 1976) fue presentada originalmente como una publicación de cultura. Sus páginas poco a poco se politizaron, apremiadas por el clima de la época. En ese desplazamiento la revista adquirió un tono singular, entre el arte y la ideología, entre las ideas y los deseos militantes, entre la creación literaria y los llamados a la acción transformadora.

Suele decirse que crisis fue un espacio donde el compromiso puso en tensión a la escritura. Pero se mencionan menos sus aportes al debate político, que enriquecieron los recursos expresivos de la resistencia y las posibilidades discursivas de la crítica social. Cuando el lenguaje se saturaba de formulaciones ideológicas y la dura polarización tendía a reducir la gama de posibilidades, crisis desplegó un variado repertorio de dicciones, en diálogo con la multiplicidad de voces que estaban en ebullición. [...] Continuar la lectura

Massera ante la ley, alegato del mal absoluto

MasserPor Juan Pablo Csipka

“Se puede decir que despreciaba a las mujeres y las tenía literalmente como objetos de uso. Era un machista tan exagerado que se volvía caricaturesco. Si hubiera que encontrarle un paralelo en la ficción, se diría que se parecía al barón Scarpia, jefe de policía en la Tosca de Giacomo Puccini; salvo que Massera carecía de la épica trágica de Scarpia y, a diferencia de éste, sería capaz de caer torpemente por una mujer, pero nunca en función de su amor por ella. Se puede decir que realmente nunca amó a nadie a pesar de que en sus discursos se la pasaba hablando del amor, de la vida y de Dios; y que la única figura que amaba era la imagen, el “sí mismo” que quería construir: el almirante con poder político y popularidad que había definido como su programa personal”.

Claudio Uriarte, Almirante Cero, Biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera

I

Dos son los grandes momentos en que se resume el Juicio a las Juntas. Ambos pertenecen a los alegatos. Uno es, claro, el del fiscal Strassera, una formidable exposición que duró una semana. El otro ocurrió 20 días más tarde y apenas le llevó 10 minutos a su expositor para producir la obra maestra del cinismo en la historia argentina. Si la alocución de Strassera se sintetiza en el final (“Señores jueces, nunca más”), no menos cierto es que el alegato de Massera (el otro momento que condensa la causa 13) es la respuesta del terrorismo de estado a la lectura del fiscal, entroncando el comienzo del texto con el final de la exposición del ministerio público: “No he venido a defenderme”, desafía Massera al comenzar su exposición, el 7 de octubre de 1985.

El almirante era el primero de los acusados en tomar la palabra. Y sus dichos fueron memorables. No cabe duda que así como entró en la historia por la ESMA, también se ganó su lugar por este momento. Es interesante reconstruir la situación. Tenemos la filmación del juicio. Ya ha hablado Jaime Prats Cardona, el abogado del almirante. León Arslanian, en su carácter de presidente del tribunal, lo invita a exponer, previa mención de los delitos que se le imputan. Algún día se sabrá quién dirigió las cámaras en esa audiencia. Lo que logró, casi sin darse cuenta, es la aproximación sin cortes más alucinante que se haya hecho en la televisión argentina. Hay una panorámica, desde detrás de los escritorios de los abogados. Mientras Arslanian habla, la cámara se va acercando a Massera, que escucha parado. Para cuando Arslanian dice “1 extorsión”, el zoom ya ha logrado un primerísimo plano del otrora todopoderoso jefe de la Armada. Como no hay cortes, y la personalidad del acusado lo amerita, vale la pena seguir sus movimientos mientras habla el juez, durante poco más de un minuto:

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Heidegger: Nazismo y Política del Ser (I)

HeideggerDerAlemannePor Nicolás González Varela

“Por oscuras y cuestionables que parezcan muchas cosas,

cada vez siento en mayor medida que estamos introduciéndonos

en una nueva realidad y que se ha terminado toda una época obsoleta.

Todo depende de si sabemos prepararle a la Filosofía

un punto de ataque justo y si contribuimos a ayudarle en esta tarea.”

(Carta de Heidegger a Karl Jaspers, 3 de abril, 1933)

¿Heidegger un nazi típico? ¿Heidegger como Platón en Syracusa? El filósofo Karl Jaspers recordaba en sus memorias parciales Notizen la siguiente anécdota: “En mayo de 1933… le dije: ¿Cómo puede gobernar a Alemania un hombre inculto como Hitler? ‘La educación es algo totalmente indiferente’ (ist ganz gleichgültig)–, me respondió Heidegger: ‘¡Vea usted sus maravillosas manos!’”. Son bien conocidas y documentadas las relaciones íntimas, las afinidades profundas entre el filósofo y el nacionalsocialismo. Sin embargo tanto él como sus hagiógrafos y los heideggeriannes en general, así como el Mainstream académico, han tratado de negar, obturar o minimizar los rastros de este compromiso político que cuestiona el núcleo de su analítica existencial y de la dimensión ética de su filosofía. Es ya legendario el debate mal planteado de las relaciones del filósofo Martín Heidegger con el Nacionalsocialismo, con su estado racista y en especial con Adolf Hitler. En su resonancia internacional, la discusión fue estimulada por la aparición, en Francia, del libro del filósofo chileno Víctor Farías: Heidegger et le Nazisme, en la casa editorial Verdier en 1987.[1] Aunque la discusión viene de mucho más atrás, casi contemporánea a su engagement nacionalsocialista.[2] Sería demasiado fácil y burdo esconder las verdaderas motivaciones de esta discusión si sólo hacemos un enfoque estrecho sobre las limitaciones o en torno a los méritos y desméritos del libro de Farías (que tiene muchos), o el más moderno y reciente de Faye, y no alcanzamos a ver que el Fall Heidegger, la Heidegger-Kontroverse, nos permite la posibilidad de intentar realizar una constructiva re-examinación de la perspectiva filosófica de la obra heideggeriana entre los años 1919 y 1945, así como la conexión interna con la decisión política, que nos permitiría hablar de una verdadera filosofía práctica.

Aún, tal como los heideggerianos franceses hicieron reiteradas veces, remarcando los errores evidentes, la exégesis externa o las conclusiones apresuradas de la investigación de Farías, surgen hechos incuestionables que ya no se pueden obviar: Martin Heidegger no era sólo un simpatizante naive, ni un abogado defensor de la nationalsozialistische Revolution, más allá de estar de moda o de satisfacer algunas reivindicaciones generales de la pequeña burguesía de provincias, sino que en la mayoría de los casos podría afirmarse con seguridad que Heidegger era plus royaliste que le Roi, donde le Roi era nada menos que el Führer Adolf Hitler. Y no sólo apoyó “ruidosamente” al NS-Staat y su “despertar de Alemania”, sino que la elección valorativa y la extrema opción por el NSDAP emana, sin dudas, de premisas internas de su Ontología y Filosofía de la Existencia, en especial de su concepto de Cura (Sorge), de su idea radical y reaccionaria de la Historicidad así como del desarrollo de una auténtica Filosofía de la Historia, la denominada Seinsgeschichte, “Historia del Ser”, como lo supieron intuir tempranamente discípulos muy cercanos a él, como Karl Löwith y Herbert Marcuse. [...] Continuar la lectura