Ingreso

Archivo para junio, 2010

¡¡¡Gooolll!!! Somos el desmadre

0339967BPor Carlos Monsiváis*

I

La nueva identidad nacional y la toma de las calles

Ilumíname Elías Canetti, genial descifrador de las masas, teórico insomne de las multitudes, analista de las conductas gregarias. Guíame por senderos del bien exegético sin caer en la tentación del paternalismo, y aunque ande en trance de populismo, condúceme al puerto seguro de las hipótesis que no naufragan a medio camino, de las metáforas que no resbalan, de las teorías totalizadoras en cuyas redes nunca aletean los lugares comunes. ¡Ah, supremo entendedor del comportamiento del hombre que abandona a su individualidad y se disuelve en el seno de la especie! ¡ Ah, Casandra del best-seller, sálvame de las interpretaciones hechas en serie, líbrame de las andanadas freudianas y marxistas a domicilio, y si esto no te es posible, destruye por lo menos mis puntos de vista más obvios sobre las turbas felices cobijadas a gritos y sombrerazos bajo el augusto nombre del país donde viven!

BIENVENIDOS, BIENVENIDOS, MÉXICO RECIBE A SUS AMIGOS, MÉXICO LOS QUIERE POR IGUAL

¿Quién resiste la publicidad? ¿Quién ignora que la publicidad será el único idioma del siglo xxi, el genuino esperanto, la lingua franca de los billboards de la torre de Babel? Si la publicidad es la lectura más difundida, y si en decenas de países el futbol es necesidad vital como deporte, espectáculo, vía de ascenso social, y secreto de la identidad nacional, del matrimonio del futbol y la publicidad han de surgir y ya han surgido señales altas, maravillas, luceros, comerciales donde los dioses prehispánicos juegan al futbol, y las máscaras rituales se descomponen en goles, torsos heroicos, manos que diseminan estrellas… ¡Pueblo, escucha! El Niño de Oro Hugo Sánchez declara: “Yo quisiera ser un escape muy grande para que los mexicanos viertan en mí sus amarguras”. De la publicidad y del futbol nació la catarsis. [...] Continuar la lectura

Álgebra de la necesidad: adicción y tecnología

Por Gabriel Muro

“La droga es cuantitativa y mensurable con gran precisión.

Cuanta más droga consumas menos tienes

y cuanta más tengas más usas”.

William Burroughs.

Declaración: testimonio sobre una enfermedad

Masajes de texto

Hacia mediados de los sesentas, Marshall Mc Luhan se preguntaba qué sería de la ciudad de Nueva York si el gran apagón de 1965 se hubiese extendido durante medio año, qué clase de síndrome de abstinencia colectiva generaría: “no hubiera quedado duda de cómo la tecnología eléctrica modela, altera, modifica –masajea- cada instante de nuestras vidas”. La pregunta vuelve en la era digital. Las consecuencias de la caída de los grandes servidores o del colapso del cableado subacuático de banda ancha serían de una magnitud incalculable, una catástrofe de las comunicaciones que dejaría aislados a los individuos y a las grandes ciudades. Los cimientos técnicos de la globalización (de las finanzas, de los mercados, de los vínculos, del control militar) quedarían hechos trizas.

Para el visionario canadiense, la técnica es una extensión de los sentidos humanos. Las herramientas son “servoconductos”. La rueda es una extensión del pie y el libro una extensión del ojo. Toda tecnología es y ha sido prótesis, es decir la acción de agregarle algo al cuerpo humano, cuerpo frágil y al mismo tiempo infinitamente capaz de prolongarse en objetos y útiles, en hacerse mundo, en trascender sus limitaciones biológicas. El hombre es siempre un Prometeo, aquél que engañaba a los dioses, es decir a su propia naturaleza, a lo ya dado, creando herramientas según su propia diferenciación. [...] Continuar la lectura

Fútbol, la guerra irresistible

Por Julio Zoppi

Juegos de guerra

Los juegos competitivos son emulaciones representativas de la guerra. Las competencias de fútbol de selecciones son lo más parecido a una guerra que jamás se haya inventado por la trascendencia planetaria que le proporciona su casi universal popularidad. Si bien es el rugby, desde las reglas y formas de práctica, el más parecido a la guerra como dice Ariel Magnus, se trata de una semejanza respecto a un tipo de guerra ideal que está muy lejos de las verdaderas guerras de la realidad.  El rugby emula un modelo ideal de guerra ética que no existe como tal en el áspero escenario real. El respeto absoluto por el rival y las reglas del juego, y la vocación por el combate frontal, ingenuo y generoso, son contenidos que escasean en las turbias luchas verdaderas. El fútbol en cambio representa a esa guerra real y verdadera, que abarca desde la guerra propiamente dicha hasta las luchas cotidianas por el sustento, una  guerra que apela a medios muy lejanos de las reglas y las convenciones humanitarias hipócritas.  La guerra verdadera es sucia como lo es el fútbol, llena de trampas, de simulaciones, de acción psicológica, de espionajes, de artimañas para obtener ventaja de cualquier manera, de un cúmulo de triquiñuelas que no respetan el principio la franqueza y el respeto a las normas que propone la “guerra entre caballeros” del rugby. [...] Continuar la lectura

“Cartas Abisinias” de Arthur Rimbaud

CartastapitaEdición de Lolo Rico

Ediciones del Viento

A Coruña, 2010

Por Nicolás González Varela


Cartas desde la cólera y la injuria.

El período literario se ha clausurado. La gran aventura ideal termina con un disparo de revólver y en un auto de fe. Jean Nicolas Arthur Rimbaud, el revolucionario y precoz poeta, mitad simbolista, mitad decadente, aborrece con furor la Europa de fin del siglo XIX. Ya no persigue utopías políticas como la Commune; ya no le interesa la métrica ni la rima: es un hombre práctico que necesita hacer dinero y aprender muchos idiomas. Se ha cansado de consumir hachís y ajenjo. Con diecinueve años, alto, rubio, desmadejado, infantil, misántropo, de mejillas coloradas, es todo amargura. Detesta la poesía: afirma que sólo los viajes son verdaderos. Su amante Verlaine lo describió bastante bien: “Un joven con la cabeza de niño, con cuerpo adolescente aun en crecimiento y cuya voz, tenía altos y bajos como si fuera a quebrarse.” Se enrolará en el ejército colonial holandés y en el ejército carlista de las guerra civiles españolas, será desertor, vagabundo, peregrino, changador portuario, trabajador en una cantera de mármol, comprador de café, cuentapropista, traficante de armas, explorador… ¿El poeta creador del verso libre ha muerto? La respuesta está tanto en su silencio como en sus cartas decisivas, su correspondencia desde el paisaje mineral del Mar Rojo, desde la agobiante Adén o la mezquina Harar. Son las así llamadas “Cartas Abisinias”, que ahora se re-editan en español, en nueva traducción, y que permiten escudriñar en ese corazón en las tinieblas. El Rimbaud que se nos presenta es pragmático, un desencantado, que critica las monarquías europeas, a la política colonial de Occidente y exclusivamente pide libros prácticos al mejor estilo Bouvard y Pecuchet. ¿Poesía? ¿Novela? Nada de eso: reclama con insitencia tratados de metalurgia y de hidráulica, guía prácticas de oficios, manual del perfecto cerrajero… No habla más que de instrumentos científicos: pide un teodolito, sextantes, barómetros, aparatos fotográficos. Aprende el dialecto harari, estudia gramática árabe, compra café, almizcle, marfil, incienso, revende paños de Lyon y vidrerías belgas, perlas falsas, porcelanas, pañuelos de color, pequeños espejos de mano forrados de latón, siempre recorriendo a caballo la ciudad amurallada.  Piensa, agobiado por la vida sin sentido del mercantilismo, hacerse misionero. ¿El poeta se ha desvanecido? Parece que sí: ya no le importa nada. Ni siquiera tiene la noticia de que La Vogue acaba de publicar parte de sus Iluminaciones, y que se haya revolucionado la forma de escribir poesía. ¡El Simbolismo, ironía del destino, es la gran moda en Europa! [...] Continuar la lectura

Gaza: la cárcel más grande del mundo

banksy_soldierPor David Wapner

1. Aradán, lejos / Irán, cerca

Contaba, hace unos meses, el cuento de Arad y Aradán. Lo he reemplazado, en estos días, por un acercamiento directo a la trama, porque, de otro modo, se crea un malentendido. No reniego de lo ya escrito, pero se me impone, en este momento, poner a un lado cualquier elemento ficcional que distraiga.

De los barcos que llegarán con ayuda en estos próximos días, y que serán detenidos y abordados, quién sabe con qué nivel de violencia, por Israel, uno o dos son de Irán. El otro es libanés, detrás del cual, según gustan acusar en Israel, están, también, los iraníes.

2. Turco, ¿qué está primero?

Llegó, por mi hermano dentista, la noticia de que el sábado 12 de mayo, en la ruta 22, que conecta Cipoletti con General Roca, en la provincia de Río Negro, Argentina, se destruyeron entre sí, en choque frontal, un Volkswagen y un Peugeot 206. El conductor del 206 y su acompañante están graves; el del Volkswagen, era un viejo amigo, el “Turco” Eduardo Guini, y murió en el acto. Hacía años que no lo veía al Turco, pero durante nuestra adolescencia, y un poco más, durante temporadas prácticamente viviò en mi casa. Mi mamá lo quería como un hijo, para mi hermano Rubén fue un hermano, con mi otro hermano Javier fueron íntimos, y mi hermana Raquel vivió enamorada de él. Fue técnico laboratorista (en el Hospital Israelita), gremialista, (secretario adjunto de gremio de Sanidad), militante político (en el MAS), actor experimental (en el TIT, el Taller de Investigaciones  Teatrales del nahuel-morenismo), chef de cocina (gerente de gastronomía en un hotel-casino en Las Cuevas, bahía de San Antonio). [...] Continuar la lectura

La resurrección de Ocantos III

[Los anteriores artículos sobre Carlos Ma. Ocantos pueden leerse aquí: I y II.]

(apuntes bio-bibliográficos)

Por Eduardo Montes-Bradley

“Cuando vine a Buenos Aires, pobre, sanjuanino y feo, Ocantos era buen mozo, rico, secretario del Senado, y me despreciaba. Luego fui Senador, ministro y seguía despreciándome. Después fui gobernador, embajador y ahora presidente. Y fíjense, Ocantos sigue despreciándome.” Domingo F. Sarmiento

José Antonio Ocantos (1833-1903), nació el 2 de agosto de 1833 en el ceno de una familia Unitaria establecida en la provincia de Corrientes. A juzgar por las propiedades que se detallan en el juicio sucesorio iniciado por su madre, doña Petrona Martínez, su homónimo padre era un hombre a quien la Fortuna le había sonreído. Hacia 1924 el ricachón mesopotámico llega a Buenos Aires como delegado a la Constituyente y es posible que de esa fecha se trate su vinculación más permanente en la ciudad de Buenos Aires, donde figura como propietario de una de las primeras imprentas-librerías de las que se tenga noticia en la calle Potosí (hoy Bolívar). El dato no es menor. En ese mismo local Carlos María Ocantos, al igual que muchos otros, habrá de publicar su primer novela.

2009 - 11 - 19 Archivo General de la Nación 029 Archivo del José O de 1833 [...] Continuar la lectura

La pérdida más grande de Israel: su imaginación moral

Por Henry Siegman*

Diario Haaretz (TelAviv)

Si un pueblo que recientemente ha experimentado unos actos inhumanos tan innombrables no puede comprender la injusticia y el sufrimiento que sus ambiciones territoriales están causando, ¿qué esperanza nos queda?

A raíz de la intervención sangrienta de Israel contra la Flotilla de Gaza, llamé a un amigo de toda la vida en Israel para consultarle acerca del estado de ánimo del país. Mi amigo, un intelectual y un hombre amable y generoso, situado, sin embargo, del lado de la línea dura de Israel -aún no estaba yo totalmente preparado para su respuesta- me dijo con voz temblorosa por la emoción que la efusión de la condena del mundo a Israel es una reminiscencia de la época más oscura de la era Hitler.

Me dijo que casi todos en Israel se sentían así, con la excepción de Meretz, una pequeña parte israelí a favor de la paz. “Pero a todos los efectos prácticos”, dijo, “ellos son árabes”. [...] Continuar la lectura

In memoriam: Bolívar Echeverría (1941-2010), un marxista crítico

EcheverriaDiscursotapitaPor Nicolás González Varela

“El hombre moderno está desgarrado, obedece a dos lógicas

totalmente contrapuestas, una más poderosa que la otra:

la lógica cualitativa del mundo de la vida

y la lógica abstracta y cuantitativa del valor.”

(Bolívar Echeverría, 2007)

Bolívar Vinicio Echeverría Andrade era antes que nada un humanista, un marxista atípico, un fino traductor y en último lugar un filósofo profesional. En plena barbarie posmoderna, tratando de no desarbolar los valores universales de la Modernidad, siguió pensando críticamente  a contra corriente las vasta cuestiones del hombre, más allá de las modas académicas. Aunque ecuatoriano de nacimiento, su aporte, junto a otros inmigrantes ilustres en la solidaria tierra mexicana, como Wenceslao Roces o Adolfo Sánchez Vázquez, han hecho posible la lenta maduración un pensamiento crítico latinoamericano.

Creo que su obra más madura y compleja, aunque no coincida con lo cronológico, es sin lugar a dudas su libro El discurso crítico de Marx, de 1986.[1] Un libro raro, subestimado, silenciado por los círculos académicos, que reunía una colección de ensayos que abarcaba la reflexión de Echeverría entre los años 1974 y 1980. Allí se posicionaba con firmeza, en pleno inicio de la borrachera ideológica de la globalización y el fin de la historia, afirmando que el siglo XX no era otra cosa que mera barbarie de egoísmo y explotación, “un cuento incoherente y violento”. No se quedaba en lo testimonial, en su mismo prólogo defendía al pensamiento de Marx como una “presencia real de un proyecto de sentido o, mejor, de contra-sentido para la Historia contemporánea: El Comunismo; a la materialización de éste en una entidad sociopolítica peculiar: la Izquierda; a su manifestación en conceptos mediante un discurso propio: el Marxismo.” Echeverría, tan atento a la escritura y los signos del lenguaje (muchos de sus ensayos hay que cribarlos de la excesiva carga semiológica muy de moda a fines del siglo XX), le colocaba estratégicamente las mayúsculas a la vapuleada tríada, “fuente del discurso de la rebeldía”. [...] Continuar la lectura

La resurrección de Ocantos II

[El primer artículo sobre Carlos Ma. Ocantos puede leerse aquí.]

(Apuntes bío-bibliográficos)

Por Eduardo Montes-Bradley

ANTECEDENTES

En 1934, Yale University Press edita la tesis del profesor Theodore Andersson, Instructor of French in Yale University: Carlos María Ocantos Argentine Novelist. A Sutdy of Indigenous French and Spanish Elements on His Work. El libro está dedicado a quien Andersson debe el haberse enterado de la existencia de Ocantos tal y como lo sugiere él mismo en el exordio a la primer edición: “To Professor Frederick Bliss Luquiens I am deeply indebted for my initial introduction to Ocantos’ writing and for unsparing help and rare counsel Turing the preparation of this study and of its forerunner, which was presented as a dissertation to the Faculty  of the Graduate School of Yale University in 1931.” En el mismo prefacio se establece que Ocantos tuvo oportunidad de leer la tesis e incluso de colaborar con Andersson aportando consejo e información. De tal modo, se entiende que él único capitulo referido a los datos personales, biográficos del escritor (Chapter II. Carlos María Ocantos: A Biographical Sketch) contaba con el visto bueno del bonaerense. De las dieciséis páginas que comprende el capítulo sólo las primeras tres atañen a datos biográficos relevantes y en la primera se consigna lo esencial. Esa primer página, del segundo capítulo de la tesis de Andersson es a la que futuros biógrafos, compte rendu, habrán de recurrir olvidando la cita correspondiente. Lo de siempre: Esa tradición argentina de no citar, de apropiarse del trabajo de los otros. [...] Continuar la lectura

Marx, lector anómalo de Spinoza (V)

MarxLevine1974Por Nicolás González Varela

“La mistificación (Mystifikation) que sufre la Dialéctica en manos de Hegel, en modo alguno es obstáculo para que haya sido él quien, por primera vez, expuso de manera amplia y consciente las Formas generales del Movimiento (allgemeinen Bewegunsformen) de aquella.”

Karl Marx

Debemos apartarnos momentáneamente del derrotero del joven Marx para señalar varios sucesos simultáneos y paralelos que tendrán una impronta decisiva en su formación intelectual y política. En 1838 un Privatdozent de la Universidad de Halle, Arnold Ruge y el filósofo Theodor Etchermeyer fundan una revista clave en el hegelianismo de izquierda: los Hallische Jahrbücher für deutsche Wissenschaft und Kunst (Anales de Halle para la Ciencia y el Arte alemán).[1] Los Anales, creados para combatir al Romanticismo y la literatura romantisierende, al inicio contaban con muchos colaboradores en el centro del Hegelianismo, políticamente se manifestaba favorable a la forma-estado prusiana y a su predominio sobre toda Alemania, fue derivando rápidamente hacia la izquierda liberal y el ateísmo radical. El objetivo de fondo era combatir el órgano oficial de los hegelianos conservadores, los Berliner Jahrbücher für wissenschaftliche Kritik (“Anales berlineses de Crítica científica”). Un cronista e hisoriador de la literatura observaba no sin mordacidad, que “los Hallische Jahrbücher señalan la caída en la desgracia divina de la filosofía hegeliana y su expulsión del Paraíso de los empleos del gobierno de Prusia”.[2] De legitimismo y una ideología monárquico constitucional, la revista evolucionó hacia la crítica político-religiosa, la defensa de la Aufklärung y el racionalismo y la atención sobre la cuestión social, anunciando una nueva etapa de liberación de los espíritus de las fuerzas del turbio irracionalismo (cuyo cúlmen era la filosofía de Schelling, el espíritu de la Reforma luterana y el Prusianismo). En 1839-1840 la revista ya tenía el apoyo incondicional del Doktorklub y de los hegelianos de izquierda de Berlín, que empezaron a colaborar con artículos. En los Jahrbücher brillaba con luz propia, aparte del mismo Ruge, un filósofo que marcará toda una época: Ludwig Feuerbach, quién ya criticaba al estado prusiano por haberse transformado en una forma institucional absolutista, burocrática, anticonstitucional y teocrática. Además con acidez fustigaba a la filosofía hegeliana por haber querido conciliar Religión y Razón con un idealista a priori.[3] Ruge era el escritor mas político del grupo y el hombre práctico por excelencia, fue el que comenzó la crítica radical a la forma-estado prusiana (y destruyendo por elevación los fundamentos de la Filosofía del Derecho).[4] [...] Continuar la lectura

La resurrección de Ocantos

Ocantos, Carlos María, portada biografía-2Por Eduardo Montes-Bradley

[En el curso de las próximas Eduardo Montes-Bradley publicará una versión ampliada y documentada de la bio-bibliografía de Carlos Ma. Ocantos, publicada en la revista Hispamérica de la Universidad de Maryland.]

Justificación

La doble condición de escritor y diplomático resulta una misma en el análisis integral de la obra de Carlos Ma. Ocantos. Para el bonaerense, la tarea de escribir está inscripta en una actitud que puede definirse como patriótica, al menos en los términos en los que Ocantos entendía esa curiosa relación entre el hombre y un determinado lugar de pertenencia.

Si la tarea del embajador es la de llevar su nación al mundo y acercar el segundo al primero en la construcción de un diálogo beneficioso; entonces la fruición literaria de Ocantos es una continuación de su labor diplomática. [...] Continuar la lectura

Por qué el presidente Netanyahu tenía razón

Por Gideon Levy

Diario “Haaretz” (Tel-Aviv)

Ha llegado el momento de quitarnos el sombrero ante el primer ministro. Las predicciones de Binyamin Netanyahu han demostrado ser ciertas, y sus profecías se están haciendo realidad ante nuestros mismísimos ojos. Ya podemos decir con la cabeza bien alta que nuestro Gobierno está liderado por un hombre visionario, un estadista que ha predicho el futuro. Ni sus detractores más acérrimos lo pueden negar; los hechos hablan por sí solos.

Netanyahu dijo que el mundo entero estaba en nuestra contra. ¿Es que no tenía razón? También dijo que vivimos sometidos a una amenaza existencial. ¿Es que no empieza a parecer verdad? Esperemos un poco y Turquía también estará en guerra con nosotros. Netanyahu dijo que no había posibilidad alguna de llegar a un acuerdo con los árabes. ¿Es que no dio en el clavo? Nuestro primer ministro, que veía peligros acechando en cada callejón y enemigos apostados en cada esquina, que ha predicado siempre que no hay esperanza, que nos ha repetido hasta la saciedad que viviremos siempre bajo la ley de la espada (tal y como su padre el historiador le había enseñado), sabía lo que se decía. [...] Continuar la lectura

¿Jelem?

Por David Wapner

1

–Pero estaban en aguas internacionales.

–Na staban

–Sí que estaban.

–Na staban

Cuatro argentinos sentados en el patio de comidas del Shoping Arad. Alrededor de una mesa, un televisor a sus espaldas. La sonrisa de costado, en desfasaje, en retrospección no-contemplativa.

Nosotros, pasando.

2

Les prohibieron hablar a los soldados, que participaron del abordaje, cada vez que declaran, la embarran por encima de la línea de flotación. De sus declaraciones, resulta que no venían preparados para enfrentar un linchamiento, que llevaban sólo armas lanza-pintura, que luego desaparecen, y en su lugar están las pistolas, que llevaban como último recurso, que los cooperantes les robaron, para, por fin, no tener más remedio que disparar con ellas para defenderse de los palos y cuchillos con que eran atacados.

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“Los dirigentes israelíes son fascistas”

[Carta de Albert Einstein, Hanna Arendt  y otras personalidades judías al New York Times el 2 de diciembre de 1948]

The New York Times

Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación de Israel, la aparición del «Partido de la Libertad» (Tnuat Haheteur) (1), un partido político con un enorme parecido en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista.

Dicho partido ha sido formado por los miembros y partidarios del antiguo Irgun Zyai Leumi, una organización nacionalista de extrema derecha en Palestina.

La actual visita del jefe de esta agrupación, Menajem Begin (2), a Estados Unidos, obviamente se ha calculado para dar la impresión de un apoyo estadounidense a su partido para las próximas elecciones israelíes y para cimentar vínculos políticos con los elementos sionistas conservadores de Estados Unidos.

Muchos estadounidenses de reputación nacional han prestado sus nombres para acoger esta visita.

Es inconcebible que quienes se oponen al fascismo en el mundo entero, si están correctamente informados sobre el pasado y las perspectivas políticas de Begin, puedan añadir sus nombres y su apoyo al movimiento que representa. [...] Continuar la lectura

Tu Ojo golpea a mi Puño

Por Ignacio Escolar

Blog “Escolar Net”

Dice el ejército israelí que sus muchachos actuaron “en legítima defensa”, y cuesta encontrar una mentira mayor en apenas tres palabras. La masacre de ayer no fue legítima. A Israel no le asiste derecho alguno para asaltar un barco en aguas internacionales, como tampoco lo tiene para bloquear la franja de Gaza, la mayor cárcel del planeta. También es un insulto la palabra “defensa”, cuando ni siquiera se conoce aún el número exacto de muertos y heridos y la única certeza es que no hubo ni una sola baja israelí. ¿De qué se defendían sus barcos de guerra, sus helicópteros, sus soldados con ametralladoras? ¿De palos y piedras? ¿De ferrys desvencijados, cargados con ayuda humanitaria? ¿De conocidos terroristas, como una docena de parlamentarios europeos, el escritor Henning Mankell o una Nobel de la Paz? ¿De tirachinas, tan peligrosos como la honda de David? ¿De una protesta pacífica contra el injusto bloqueo de Gaza? [...] Continuar la lectura

“Israel es suficientemente fuerte como para hacer concesiones” (*)

ConversacionesMarcusePor Herbert Marcuse

[Marcuse y el Estado de Israel: La relación de Marcuse con Israel estuvo siempre condicionada por un fuerte componente “emocional” y “personal”. Marxista alemán de origen judío, obligado a dejar Alemania a causa del régimen nazi, y a instalarse en Estados Unidos, Marcuse siempre consideró la defensa del Estado de Israel como condición de cualquier solución pacífica del conflicto israelo-palestino, como la única garantía contra la repetición del genocidio y de las diferentes formas de persecución que los judíos padecieron a lo largo de siglos. “La fundación de Israel como Estado autónomo -explicaba Marcuse al movimiento estudiantil alemán poco después de la guerra de los Seis Días- puede ser considerada ilegítima en la medida en que se produjo gracias a un acuerdo internacional, sobre un territorio extranjero y sin tener en cuenta a la población local ni su destino. Pero esa injusticia no puede ser reparada con otra injusticia. El Estado de Israel existe y es necesario hallar un terreno de diálogo y de comprensión con el mundo hostil que lo rodea” (1). En contra de las posiciones sionistas ortodoxas -cuyos riesgos implícitos de “racismo” subraya, en la medida en que sostienen tener a Dios de su lado- el judaísmo de Marcuse está sin embargo libre de todo prejuicio doctrinario y religioso. Al contrario, se basa en una “sensibilidad” absolutamente política ante la opresión que sufrió bajo el régimen nazi, cuando “ser judío” significaba objetivamente “ser de izquierda”, ser una metáfora viva de todas las formas históricas de opresión sufridas por la humanidad (2). Por ese motivo, Marcuse no puede dejar de sentir cierta incomodidad respecto de las formas concretas bajo las cuales el Estado de Israel se constituyó y continúa defendiendo su propia existencia: “La difusión de la libertad es lo opuesto del imperialismo. [...] Continuar la lectura