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Archivo para abril, 2010

Una ficción que supera la realidad

Por David Gálvez-Casellas

Estoy a punto de incurrir en una temeridad: hablaros de la historia de la escritura de un argumento de Tomás Eloy Martínez, un escritor argentino al que no he leído nunca. Con todo, pienso que las peripecias que rodean este proceso de redacción, así como las del propio argumento son válidas por sí mismas y me excusan parcialmente de mi ignorancia de la obra de Tomás Eloy Martínez. Algunos cocineros profesionales repiten hasta la saciedad que no son partidarios de poner en el plato nada que pueda molestar al cliente y se quiere creer que se refieren a huesos, espinas, pieles, cuernos, etc., aunque, nada casualmente, se olviden de esta premisa en el momento de entregar la indigesta cuenta en un platillo. De manera análoga, un articulista debería preparar su texto de forma que la lectura fuera el máximo de clara y digerible, evitando al lector, por ejemplo, los errores, la información superflua, el sueño o la necesidad de recurrir a Internet para comprender el escrito. Intentemos un emplatado correcto, pues.

Sabemos que Tomás Eloy Martínez (a quien en adelante hemos de llamar Martínez, mucho más familiar y breve) ha escrito, entre otros, El vuelo de la reina, novela ganadora en 2002 del prestigioso Premio Alfaguara de Novela. Sabemos también que tras la escritura de esta novela se esconde lo que se suele llamar una odisea personal, que es otra manera de decir que aparte de lo que figura en la novela hay otra historia, oculta y narrativamente muy jugosa, que es la del propio Martínez, que tiene un papel central en la existencia del producto literario final. Podemos avanzar que en un cierto momento del proceso de escritura, Martínez pensó que estaba literalmente condenado a no terminar nunca El vuelo de la reina. [...] Continuar la lectura

Marx, lector anómalo de Spinoza (III)

MarxLevine1967Por Nicolás González Varela

Grenzmark marxiana o la crisis de 1837:

Sabemos que alrededor de abril de 1837 Marx comienza a estudiar seria, intensa y directamente a Hegel, posiblemente acicateado por el impacto de las clases del hegeliano liberal Eduard Gans. Y que ha llegado, como lo confiesa, a un punto de no-retorno (Grenzmark), una metamorfosis, una encrucijada límite en su desarrollo intelectual, y que muchos consideran el momento más decisivo en la vida de Marx. Había garabateado antes un extraño texto filosófico en forma de diálogo platónico titulado Kleanthes oder Ausgangspunkt und notwendigen Fortgang der Philosophie (Cleantes o el punto de partida y del progreso necesario en filosofía),[1] texto con colores spinozianos evidentes. Marx confiesa que “terminaba yo por donde comenzaba el sistema hegeliano, y este trabajo, para el que hube de familiarizarme hasta cierto punto con las Ciencias Naturales, con Schelling y con la Historia, me causó infinitos quebraderos de cabeza…”

Ese verano cayó enfermo, bajo un intenso estrés, y se le recomienda un descanso alejado de Berlín. Elige mudarse temporalmente a una localidad de la periferia. Allí, en el pueblo de Stralow, Marx se sumergirá en las profundidades de “Hegel El Oscuro”[2] y cuando termine el verano se habrá transformado en un hegeliano de ley. Es de hacer notar que el Hegelianismus que adopta el joven Marx no es el oficial, ni el ortodoxo, sino que era “ya” un hegelianismo modificado, un idealismo objetivo radicalizado hacia la praxis y la cuestión social. Es decir: el joven Marx evoluciona entre 1835 y 1838 del tardoromanticismo al idealismo subjetivo y del idealismo objetivo al hegelianismo de izquierda. [...] Continuar la lectura

Agua va

sl04fo07Por Gustavo Nielsen

Kosice se puso el nombre de su pueblo natal para hacerse ciudadano del futuro. Mezcla arte con arquitectura todas las mañanas, como si se preparara un café con leche. No está en el presente, no está en la realidad, sino mucho más allá, en otra parte.

Siempre me interesó la gente que se fabrica un mundo nuevo para vivir ahí. Kosice no sólo lo hizo, lo sigue haciendo. Fundador del Madí, creador de la Hidrocinética y de unas naves hidroespaciales que envidiarían Los Supersónicos, Kosice es de esas personas que hace posible todo lo que imagina. Y cuando digo todo, es TODO. Poesía, pintura, escultura, urbanismo, máquinas, invenciones. Un capo. [...] Continuar la lectura

Cuerpos Divinos

Por Guillermo Cabrera infante

[Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores]

La Cuba prerrevolucionaria de los últimos años del dictador Fulgencio Batista y la llegada de Fidel Castro al poder son el marco de “Cuerpos Divinos”, novela inédita de Guillermo Cabrera Infante, en la que pinta su recorrido desde la pasión hasta la decepción por la Revolución. El libro, en el que Cabrera Infante, ganador del Premio Cervantes 1997, empezó a trabajar en 1962 y al que fue incorporando hasta el final de sus días, comienza su historia en 1957 para mostrar un “insólito y apasionante retrato de los días previos y posteriores al cambio de régimen” en Cuba. “Cuerpos Divinos” expone también una “inédita reflexión sobre la revolución cubana en sus inicios que ya permitía adivinar la traición que frustró las esperanzas de tanta gente y que llevó a un profundo desengaño que ha pervivido hasta nuestros días”, según los editores de la obra. “Quise escribir una novela y me salió una autobiografía velada”, afirmó Cabrera Infante, fallecido en 2005, de esta novela que publica Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores en España a partir “del texto tal como lo dejó” el escritor cubano. Así lo atestiguan los folios encontrados con el membrete de Kraainem, el municipio en el que residía con Miriam Gómez desde 1962, que se corresponden fielmente con las primeras páginas del libro que a continuación publicamos. (Editores de Nación Apache)

PRIMERA PARTE

Fit as a fiddle que es todo lo opuesto a listo para la fiesta. Fit as a fiddle que es vivo como un violín y no violento como una viola. Fit as a fiddle and ready for love, riddle for love que es vole, volé (ve olé), randy for love and feet as two fiddles musicales, y se hizo el destino un desatino porque el hado organiza más mal que la suerte, que se ordena mejor que una frase, Fit as a pit. Iba cantando en buen tiempo y no solo, sino con Raudol al lado, cantando ahora a la rubia cuando la miré todavía sin haberla visto, mi órgano sin registro tocando sonatas Würlitzer antes de comenzar la función, organ in the pit, piano en el pozo, en el foso con toda esa luz de tiza arriba, al lado, al frente, violenta sin hacerse violeta por lo menos en horas.

Fue entonces que la vi sin haberla mirado, sin realmente haberla mirado, sin mirarla apenas y vi que era rubia, rubia de veras aunque parecía pequeña, pero aun sin medirla sabía que estaba hecha a mi medida. ¿Qué buscaba ella? No a mí, ciertamente, porque tenía un papel, un papelito, como un billete suave, en la mano y miraba a cada puerta, cada fachada, cada frontis de ese edificio, y me ofrecí a salvarla de su extravío, esa niña en el bosque de concreto buscando tal vez el absoluto relativo a los dos.

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Sobre La Cosa y la Cruz. Aportes para el debate.

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Por Facundo Fontela

¿Qué relación existe entre Capitalismo y Cristianismo? ¿Produjo el cristianismo, a través de su dispositivo mítico, las condiciones subjetivas necesarias sobre los individuos, que posibilitaron luego el surgimiento del capitalismo? ¿Es un hecho meramente azaroso que este sistema de producción haya surgido en el occidente cristiano, o de hecho, no podría haber nacido en otro lugar? ¿Por qué el capitalismo, nace, precisamente, al interior de una sociedad atravesada por la cosmovisión cristiana? ¿Hay alguna relación entre las configuraciones subjetivas que desata un ideario religioso sobre los sujetos, y la articulación y producción de las relaciones sociales y económicas que se producen en una sociedad? ¿Ha triunfado finalmente, como creemos, el Iluminismo, La Razón Moderna Cartesiana, dejando sin efecto todo intento religioso, divino, como determinante del orden de las cosas, dar cuenta del funcionamiento de la realidad,  volviéndolo así un artefacto anacrónico que convive como una especie de ideología disecada entre las luces modernas? ¿Es verdad que los mitos son cosas del pasado, de sociedades humanas primitivas, piezas de museo que nosotros, sujetos modernos, sujetos de Historia, nos hemos encargado de extraer quirúrgicamente del conocimiento de las personas, a fin de construir eso que llamamos ciencia, verdadera linterna del progreso? ¿Por qué las experiencias revolucionaras llamadas socialistas, antagónicas a las determinaciones antropológicas, económicas y sociales que se producen bajo el sistema capitalista, han terminado fracasando en su intento de construir un nuevo hombre, una nueva sociedad, nuevas formas de relaciones sociales, donde no haya clases, explotados ni explotadores, y el comunismo finalmente abra paso al paraíso sobre la tierra? ¿Será como aventura Rozitchner “que su acción política, no alcanzaba el núcleo duro donde reside el lugar más tenaz de sometimiento”? (Rozitchner, 1997:9) [...] Continuar la lectura

Entre el cielo y el infierno

CelinferPor David Gálvez-Casellas


Estábamos en plena sobremesa de un almuerzo de compañeros de trabajo. Hablábamos. De cómo de hartos estábamos de los tumbos y vueltas en los medios de las elecciones presidenciales en Estados Unidos; del patético artículo que el ministro neoliberal de turno se había permitido perpetrar en la prensa local la semana anterior y que sólo vi que cuestionaran los del chiste gráfico; de las supuestas declaraciones retrógradas de una supuesta aristócrata española; de… Pero, de manera inevitable, dejamos los chismes y acabamos hablando de palabras. Tuve ocasión de explicarles mi entusiasmo por descubrir palabras nuevas o, sobre todo, palabras que ya conocía pero en acepciones nuevas. Localizar un pliego extraño, un recoveco incógnito en palabras habituales. Les ofrecí algunos ejemplos coleccionados a lo largo de mi vida:
Infierno. Sabemos que es el lugar subterráneo –en mitología antigua– donde van a
parar las almas de los muertos  o allí donde se destinan los condenados en la religión cristiana. Proverbialmente, un lugar lleno de desagradecidos. Hasta aquí, lo que todos sabemos. Un buen día, sin embargo, oigo hablar o leo en algún lugar que existe un infierno de la americana. Explico a los amigos que es el bolsillo que se encuentra en la parte interior de una americana o chaqueta. ‘Y eso, ¿por qué?’, me pregunta un compañero. Respondo que me imagino que es porque hablamos de un bolsillo profundo, recóndito, tenebroso. [...] Continuar la lectura

Marx, lector anómalo de Spinoza (II)

MarxLevine1968Por Nicolás González Varela

“Incluso en el caso de los filósofos que dan forma sistemática a su trabajo, Spinoza, por ejemplo, la verdadera estructura interna del Sistema es muy diferente de la forma en que fue presentado conscientemente por él.”

(Carta de Karl Marx a Lasalle, 31 de mayo, 1858)


Marx hacia la izquierda liberal

El inicio de la vida universitaria de Marx no fue muy brillante. En octubre de 1835 un joven Karl abandona su casa paterna en Treveris para dirigirse a Bonn, centro cultural de la Renania burguesa, a estudiar derecho, la profesión que desea para él su padre.[1] La universidad no contaba con más de setecientos estudiantes matriculados y poco antes de la llegada de Marx un pequeño grupo de republicanos y liberales habían intentado disolver, con un putsch mal planificado, la Dieta federal de Bonn y constituir un gobierno provisional republicano. Las persecuciones se desencadenaron, en especial, contra las asociaciones de estudiantes universitarios y secundarios. Justo en el otoño de 1835, cuando Marx llegaba a la ciudad, se encarcelaba a sospechosos de alta traición y subversión contra el estado todos los días. Las mismas autoridades de la universidad, con agentes policiales y soplones en las aulas, denunciaban, apresaban, expulsaban y encarcelaban a docenas de estudiantes y profesores. De manera similar a otro joven estudiante de filología desganado, un tal Friedrich Nietzsche, Marx asiste con fastidio a la currícula académica jurídica e institucional, aunque se anote paralelamente en actividades extracurriculares que nada tienen que ver con la jurisprudencia: un curso de mitología greco-romana, otro sobre arte moderno y a uno sobre Homero, dado nada más ni nada menos que por el famoso poeta schellinguiano August Wilhelm von Schlegel.[2] La poesía, el romanticismo Graecophilie de moda, la vie de bohème ocupan todos sus días.[3] Allí ingresará como miembro activo de un círculo literario en torno a un “socialista verdadero”, el feuerbachiano Karl Grün, traductor al alemán de Proudhon, y futuro objeto de sus crítica mordaces en el capítulo IV de La Ideología Alemana de 1845.[4] Según los documentos de la policía, el Klub no era tan inocente como parecía en apariencia: sus fundadores eran renanos radicalizados, como Ferdinand Fenner von Fenneberg (uno de los revolucionarios más activos en la futura revolución de 1848-1849 en Viena y Baden) y un poeta de Trier, Biermann, que había sido ya culpado de ser autor de “poemas subversivos”.[5] En el mismo círculo conocerá a dos demócratas radicales que tendrán amplia influencia en la futura etapa del Marx liberal, como Oppenheim y Bernays.[6] Parece que Marx era muy activo entre el grupo de poetas, era considerado una de sus figuras, junto al mencionado Grün y al que luego sería un famoso poeta lírico, Emanuel von Geibel. Su padre aprobó el ingreso de su hijo en el Klub literario, escribiéndole que “tu pequeño círculo me gusta más que la taberna. Los jóvenes que gustan de tales reuniones son necesariamente seres cultivados, y comprenden mejor su valor de futuros ciudadanos que aquellos otros que conceden su más alta estimación a la peor brutalidad.”[7] Los informes policiales prusianos sobre el Klub de poetas reconocen su total inocencia política y falta de conexión con grupos o personalidades subversivas. [...] Continuar la lectura

Maldad

Por David Wapner

Israel bombardeó hoy en oleadas la franja de Gaza, alcanzando objetivos estratégicos como, por ejemplo, una fábrica de queso en Jan Yunes, que se incendió y, al desmoronarse paredes, cayeron ladrillos que hirieron a dos niños.

Ayer, la Fuerza Aérea Israelí lanzó desde el aire, miles de panfletos mariposa, en donde se anunciaba, en árabe, “mañana esperen la respuesta”. Un niño con una flor en la mano ilustraba el mensaje.

La “respuesta”, puede ser contra los petardos mejorados de los palestinos que en estos últimos días cayeron sobre Israel (hace algo más de una semana murió por la explosión de uno de estos un agricultor tailandés). O contra los resultados del incidente, en el cual una patrulla y dos tanques israelíes penetraron 500 metros en territorio de Gaza, forzaron un enfrentamiento con militantes del Hamas y, por error del destino, los defensores gazanos lograron matar a dos soldados del Tsahal, al tiempo que ellos mismos sufrían igual cantidad de bajas. Esta violación del “equilibrio de facto” y de la ley del más fuerte (prioridad de muerte para el palestino), irritó de tal manera a los ocupantes que la respuesta inmediata, horas más tarde, fue una incursión por la cual resultó muerto otro gazano, quebrándose de este modo el empate. [...] Continuar la lectura