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Archivo para diciembre, 2009

Los últimos poemas de amor de Válery

CoronaValeryPoeta de gélida perfección, Paul Valéry (1871-1945) cayó fulminado, al final de sus días, por una suerte de amor fou terrible y total. Su musa, 30 años menor, acabó abandonándole. Dos meses después, Valéry moría dejando un conjunto de 150 poemas inéditos, Corona & Coronilla, rescatados en Francia el año pasado y que lanza ahora Hiperión en versión del propio editor, Jesús Munárriz. Amor hasta la víspera de la muerte. El poeta Paul Valéry vivió los últimos siete años de su vida una intensa y secreta historia de amor, que le colmó de ternura, de poesía y desgarro, por este orden. Su amada, Jeanne Loviton, novelista, independiente, culta y de ajetreada vida sentimental, le hizo tensar al poeta su vena más lírica y escribir al final de su vida centenares de poemas de amor, desconocidos e inéditos desde entonces. Muchos de ellos, hasta 150, han sido recogidos en el libro Corona & Coronilla (en español en el original), que publicará Hiperión en edición bilingüe dentro de unos días. [...] Continuar la lectura

Arad / Aradán VII

Por David Wapner


Cuento corto y premios

El rabino, un jasid de Jabad Lubávitch, enciende las velas de Jánuca, y canta la oración que exalta los milagros de aquellos días.

Amén, amén, amén, responden los presentes.

Desde las butacas de atrás, se insinúa un cántico que enseguida se extiende a todo el público, y que culmina con devoción. Parece una iglesia evangelista.

Es un acto que comienza con la entrega de los premios a los ganadores del concurso “Cuento local”, de cuentos cortos, que organizó la municipalidad de Arad.

El tercer premio es un hombre que nada en un mar bravo, trata de llegar a la orilla, pero se ahoga. La jurado encargada de entregarle el cheque para comprar libros, lee de un papelito un texto en donde interpreta el cuento, y llega a la conclusión de que el hombre se salva, parece que alguien había en la orilla.

En el segundo premio, una mujer se despide de este mundo, con el recurso de tomarse una nave espacial que la llevará a algún sitio que no precisa. En carta a un “querido mío”, da cuenta de las injusticias, del rumbo equivocado del planeta, de la contaminación de la atmósfera. El jurado de turno, entrega el cheque a la madre de la autora, y lee de su cartoncito un elogio a la imaginación de la autora.

El ganador del concurso concibió a un policía que se enfrenta a olores subjetivos o abstractos. El texto gira en torno a la percepción, el policía ya conoce los olores de la muerte, del miedo, del silencio, pero es la primera vez que se enfrenta con el de la locura. Tiene que detener a un hombre que se volvió loco, conducirlo a un hospital, para concluir al final que no es delito ser loco. Le entregan su premio, orden de compra por mil shékels para comprar libros en Steimatsky. La presidente del jurado lee su interpretación, el policía tenía muchos compañeros que lo comprendían y apoyaban, y de este modo, la voz narradora pudo superar esta situación traumática.

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Sociología – UBA: sobre Abel Posse y Mauricio Macri

La Carrera de Sociología declara que:

Las expresiones vertidas por el recientemente nombrado Ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Abel Posse), tanto como su misma designación, merecen el rechazo más urgente y categórico, y deberían representar un serio llamado de atención para el electorado porteño, especialmente, para aquel que entronizó al empresario Mauricio Macri como Jefe de Gobierno.
En una nota publicada por el diario La Nación y en declaraciones en medios audiovisuales, Posse caracterizó al conflicto social como desviación; a la efervescencia política como “anarquía disolvente”; a la persona que delinque como una “entidad” que existe por sí misma abstraída todo contexto social; a la “represión” como “contención” de la conflictividad a la que describe como un “delito siempre inminente”; y a quienes queremos seguir hablando el lenguaje de las garantías y los derechos humanos mientras denunciamos la génesis social de la problemática del delito, como “escamoteadores” de los verdaderos temas, lo que nos convertiría en los “cobardes” hacedores de una cómoda “sociología de lo indiscutible”. Como si fuera poco, señala que los garantistas hemos pagado nuestro “lujo” garantista con la sangre de “ciudadanos humanísimos”, lo cual, además de cobardes nos convertiría en “culpables”. [...] Continuar la lectura

Posse y sus precursores

Por Maximiliano Crespi

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”. La simetría funcional propuesta por esa frase de precisión asombrosa escrita alguna vez por Dalmiro Sáenz es lo primero que viene a la mente luego de la lectura del artículo “Criminalidad y cobardía”, publicado por La Nación ayer jueves 10 de diciembre de 2009 y firmado por Abel Posse.

Sin ocultar su inopia intelectual, las lamentables palabras del no menos lamentable escritor, y recientemente designado Ministro de Educación de la Ciudad, se inscriben en un linaje tristemente memorable de nuestra historia política y cultural. Inaugurada por el mismísimo Sarmiento ya en sus discursos en homenaje a Darwin, ya en Conflictos y Armonías (1883), ya en sus cartas a Mitre (donde aconsejaba: “No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos.”), pasando por el Cané de la Expulsión a los extranjeros (1899) hasta llegar a un Leopoldo Lugones que, sobre el Centenario, ya no esconde la mano después de mitificar al gaucho (exterminado como resultado de la “Guerra de la Triple Alianza”, es decir: la masacre perpetrada por las clases dirigentes de Argentina, Uruguay y Brasil sobre el Paraguay para imponer la sumisión de todo el territorio a los intereses del imperialismo británico) frente a la “amenaza” que la clase hegemónica adivinaba en el “producto híbrido de una inmigración indiscriminada y funesta”, la serie acumula sus emergencias más reaccionarias en los momentos en que la burguesía se siente amenazada o, por lo menos, intimidada en su único fundamento concreto: el régimen de propiedad privada. [...] Continuar la lectura

Ningún mamerto

piro-cb(Acerca de Guillermo Piro y su última nouvelle)

Por Julio Zoppi

Signos vitales

Todo libro, en tanto objeto ofrecido a la venta, es lanzado directamente al ataque frontal de los ojos del lector, con la prepotencia de dirigirse a él al borde de la falta de respeto. Hoy día, ofrecerse en lectura de pago es casi una provocación y como tal hay que convencerlo ­–al lector– que tamaña pretensión no es una estafa ni un exceso de petulancia. El manoseo valorativo y referencial que pesa sobre el negocito literario, tan prostituido por acomodos, amiguismos, pretenciosidades, vanidades de tachito de basura y el  neón macilento de los suplementes literarios, deja al lector típico –ése que lee las recomendaciones de la  Sarlo y considera a Ricardo Piglia una autoridad en la materia–cargado de prejuicios y dictámenes. Pero el libro, a poco de ser comprado, tiene otra batalla vegetativa, de orden original y antecesora a toda discusión relativa a la compensación por el valor invertido, y es el emprendimiento inexcusable de una lucha contra el sopor. La Celeste y Blanca asume esa lucha atenta muy concentrada desde el comienzo, dispuesta a no cometer errores de principiante idealista, yendo al ataque con una propuesta de juego semántico atrevida pero al mismo tiempo mostrando toda la solidez defensiva de la que debe ser capaz un escritor para controlar el brutal contragolpe literario del desequilibrio.

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Arad / Aradán VI

Por David Wapner

Trapos, tropos, globos

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Nadie quiere venir a trabajar a Arad, mucho menos los profesionales.

El dentista me dice esto, a cuento de mi pregunta, por qué el endodocista no puede atenderme una vez por semana y en cambio viene semana por medio. Porque nadie quiere venir a trabajar a Arad, se van de aquí para emplearse en otros lados, pero venir, no vienen. Estamos tratando de que vengan, pero es difícil. Entiendo, digo, y me dejo pegar el puente provisorio que, una hora más tarde, se me va a caer, como siempre. No logré que me construyan uno nuevo, justamente porque el endodontista viene cada dos semanas, y la preparación del terreno para el definitivo se atrasa. No quiero que esto se entienda como metáfora de la situación del país, por más que cada movimiento articular en esta parcela que habito junto a otros veinticincomil tiene connotación, o al menos su sospecha, de expresión política. Aún así, el dentista preguntó a Simona qué decían los diarios. Todo bien, el primer ministro habló muy bien. Qué dijo Netaniahu. Que va a construir en Jerusalén todo lo que quiera. ¿Y del Guilad Shelit, qué se comenta? Parece que lo liberan, pero el Hamas exige la libertad de asesinos con sangre en la mano. Netaniahu dice que todavía no hay ningún acuerdo, ni decisión, ni operativo. Se lo sabe de memoria, Simona. A mí me pide que no abra la boca por quince minutos. Al pedo, el puente se va a despegar. [...] Continuar la lectura