Por Nicolás González Varela
Nietzsche contra la autonomía ilustrada de masas
“¿A quién odio yo más de toda la chusma de hoy en día?
A la chusma socialista (Sozialisten-Gesindel),
a los apóstoles de los chandalas,
que con su pequeño ser socavan el Instinto (Instinkt),
el Placer (Lust) el sentimiento de satisfacción
y suficiencia del Trabajador (Arbeiter)
–lo hacen envidioso, le enseñan la venganza.”
F. Nietzsche (AC, 57
“¿A quién odio yo más de toda la chusma de hoy en día?
A la chusma socialista (Sozialisten-Gesindel),
a los apóstoles de los chandalas,
que con su pequeño ser socavan el Instinto (Instinkt),
el Placer (Lust) el sentimiento de satisfacción
y suficiencia del Trabajador (Arbeiter)
–lo hacen envidioso, le enseñan la venganza.”
F. Nietzsche (AC, 57)
El 5 de marzo de 1872 Nietzsche dará en Basilea la anteúltima de sus cinco conferencias públicas sobre la reforma de la educación en Alemania. Según su propio relato las conferencias son exitosas, con un auditorio numeroso que se mantiene fiel. Se encuentra entusiasmado con ellas y pretende editarlas en formato libro. Su modelo es el diálogo estilo platónico, inclusive respeta formalmente los tres interlocutores tal como aparecen en los diálogos clásicos. Ahora afirma, recapitulando las anteriores exposiciones, que en el IIº Reich de Bismarck “no existen instituciones de formación (Bildungsanstalten)… los institutos de bachillerato… o se han convertido en lugares en que se cultiva una ‘Cultura Peligrosa’ (bedenklichen Kultur), que rechaza con odio profundo la educación auténtica, o sea aristocrática (aristokratische), que se basa en una selección sabia de los Espíritus; o bien cultivan una formación seca, micrológica y estéril, que en cualquier caso permanece alejada de la ‘Formación’…”. Ya sabemos a que se refiere con que los institutos secundarios son incubadoras de bedenklichen Kultur, cultura peligrosa: la educación universal, masiva y gratuita tiene efectos de composición, no deseados, indirectos y revolucionarios, es ein Vorstadium des Communismus, una antesala del Comunismo. Los institutos tal como están diseñados en el Volksaufklärung de Bismarck son fuerzas hostiles contra el Espíritu auténticamente germano y contra la propia pulsión de la Naturaleza. A continuación Nietzsche precisará lo que entiende por “verdaderamente alemán” (wahrhaft deutschen): “Dicho Espíritu, ligado a los griegos por la más noble de las necesidades (edelste Bedürfnis), tenaz y valiente como demostró serlo en un difícil pasado, puro y sublime en sus fines, capacitado por su Arte para afrontar la Misión más alta (höchsten Aufgabe): liberar al hombre moderno de la maldición de la Modernidad (den modernen Menschen vom Fluche des Modernen zu erlösen).” (BA, IV, p. 231). El auténtico espíritu teutón tiene una ligazón ontológica, opaca, ahistórica e inmutable con la Grecia trágica, la dórica, con la ciudad-estado Esparta. La caracterización de los dorios como no-históricos, unhistorisch, es clave en Nietzsche tanto para su diagnóstico de la patología de la Modernidad cómo para la posibilidad política e histórica de su retorno bajo la forma del nuevo espíritu alemán. [...] Continuar la lectura