[Continuación del artículo publicado aquí.]
Por Nicolás González Varela
Entschlossenheit, Führerprinzip y Volksgemeinschaft
En estos textos, contra la hermeneútica de la inocencia que practican los heideggerianos, Heidegger utiliza toda la analítica existencial de su obra magna, Ser y Tiempo (1927), en especial la desarrollada a partir del capítulo V, “Temporalidad e Historicidad” y en particular el parágrafo 74, “La constitución fundamental de la historicidad”. No es ningún hallazgo, Heidegger mismo le había confesado a su ex alumno y ayudante, el filósofo Karl Löwith, que su compromiso político con el Nacionalsocialismo se encontraba en su concepto de historicidad. La cuestión es doble: por un lado Heidegger ya tenía una filosofía política in nuce, orientada hacia los grandes ejes ideológicos de la nueva derecha alemana; por el otro, Heidegger de alguna manera introduce su filosofía práctica en la gran corriente ideológica del nacionalsocialismo, le hace “coincidir” en una nueva síntesis que intentará competir con otros filósofos oficiales del IIIº Reich, como Krieck o Baeumler. Esto es bien visible en el “uso” de palabras-hongo de la ideología nazi, como “Decisión”, “Racial-Popular”, “Comunidad Racial-Popular” o “Principio del Caudillo”. Heidegger creía fanáticamente en una reconstrucción, según el modelo griego, de la Volksgemeinschaft, la antigua vida comunitaria germánica, reconstituida sobre la base de una religión “Sangre y Tierra” estética. Esta estetización de la política, muy clara en el trasfondo de su lección: Der Ursprung des Kunstwerkes de 1935, del primitivo movimiento nacionalsocialista, junto con su concepto de comunidad Blut und Boden, es lo que Heidegger valora como núcleo de un nuevo inicio de Alemania. El uso no inocente de términos como Blut, Boden, Volksgemeinschaft, , Führer, Gefollgschaft fulgurando desde faros filosóficos, es suficiente constancia no sólo de su adhesión leal y militante, sino de una aceptación al sustrato racista-biológico del NSDAP. Esto último es negado a rajatabla por el heideggerianismo. El término alemán völkische es difícil (o imposible) de traducir, es una idea-faro nazi que Heidegger utiliza profusamente. Es preferible utilizarla en alemán original, después de señalar su complejidad lingüística. Se puede mal traducir como “nacional-popular” o “popular”. Völksiche es casi una definición alternativa a nacionalsocialismo, por ejemplo: el órgano oficial del partido nazi que dirigía Goebbels tenía como adjetivo esta palabra, Völksicher Beobachter (El Observador racial-popular). Hitler en Mein Kampf la usa con abundancia e incluso la define como definición de su visión del mundo. Con sólo recorrer el índice analítico de la edición oficial de “Mi Lucha” y buscar völkisch y sus derivados, los editores nos re envían constantemente a la palabra “Nacionalsocialismo”. Völkische era otro nombre para la filosofía del partido, sin lugar a dudas. [...] Continuar la lectura