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Archivo para Agosto 30th, 2008

Interzona

Por Brutus 

Según informaciones de último momento la editorial se encuentra en venta. Esto es apenas ejemplo de la crisis económica que encubren las cifras del INDEC, tanto como las otras cifras que suenan como alarmas trágicas; también relata la compleja realidad que vive la literatura argentina más allá del mercadeo como discurso inaugural de todas las causas. En menos de 40 años, Argentina perdió una gran masa de lectores (detalle mínimo entre tantas otras pérdidas), una gran masa de inquietudes que urdía en la lectura el magma de la discusión, del debate y la participación política. Postfordismo, neoliberalismo, globalización de los modelos de esclavización invisible, exclusión y aislamiento, contribuyen en la agudización de un modelo a-cultural, individualista y monotemático, basado en la simple puesta en acto de la supervivencia del más hábil, y a la vez, el más servil pese a su condición dependiente del clientelismo y su acumulación sistemática de poder. A los habitantes embrutecidos, acorralados, frustrados en la posibilidad de un futuro de mínima dignidad, deben sumarse los hijos del hambre de esa crisis que marcó la brecha definitiva entre la riqueza y la mendicidad devaluada. Por ello, hoy, los lectores son una cifra negativa, huidiza, acosada por ese desmembramiento del cuerpo social, donde la educación no es más que un bien de cambio, o la posibilidad de salto de una casta a otra. ¿Y los libros? Ya no hace falta quemarlos, ni encarcelar o expulsar a sus autores. Los libros están confinados a un espacio donde a nadie inquietan, cada vez más pequeños en la escenografía saqueada de toda humanidad.

Así como el Estado cedió ante la incapacidad de educar a toda la población subvencionando instituciones privadas por doquier (incluso, subvencionar el transporte y la producción en distintos rubros), está en la obligación de brindar apoyo a las editoriales. No se trata de una revolución del libro para despilfarrar las arcas del erario público (primera falacia de los moralistas clásicos), sino de sustentar la más elemental de las habilidades del hombre, vinculadas con el lenguaje: lectura, escritura, habla. Si nuestro destino es el de una tierra de habitantes monosilábicos, tal vez lleguen a gobernar las vacas que sobrevivan a la contaminación química de las siembras directas, y entonces se invertirán los roles definitivamente: Argentina, primer productor mundial de ignorantes.