Apuntes sobre la valoración blanda y la cronoeconomía
Por Leonardo Sai
De regreso en la habitación, que tiene forma de colmena, Davide me pasa un Playboy antes de darse una ducha. Lo que prefiere la conejita de diciembre: insignas militares, dibujos de armamento, visitar el centro de mando nacional del Pentágono. Pero yo prefiero ver en la MTV un programa sobre el contrato millonario que han firmado los Impersonators con DreamWorks, una entrevista con el grupo, el nuevo single “No paso Nada” de su próximo cedé titulado “En presencia de nada”. Me acerco lentamente a un espejo. Mi rostro ofrece un aspecto fanstamal, casi transparente; mi mirada perdida en el infinito me recuerda a algo; observo que me han salido algunas canas. Oigo a Davide duchándose, el chorro de agua cayendo sobre los azulejos, Davide silbando una canción que estuvo de moda hace cuatro años. Cuando Davide abre la puerta del baño, yo ya estoy en la cama, cubierto con el edredón, medio dormido, chupando un caramelo.
Glamourama
Bret Easton Ellis
… después entra en escena un nuevo intelectual: el radical, que es una especie de intelectual que actúa por su cuenta y riesgo. Un radical no quiere dedicarse a algo tan aburrido y tan mal pagado y tan… rígido como dar clase. Los radicales son esa gente que no tiene intención de tirarse lo mejor de su vida haciendo el doctorado encerrado en algún despachito de una biblioteca. Son intelectuales, pero quieren actuar al máximo nivel. Estamos en un nuevo milenio y quieren ser miembros de la aristocracia del milenio, que es una meritocracia, pero una aristomeritocracia. Son mutantes. Son un paso más en la evolución. Han ido mucho más allá que los típicos intelectuales del siglo XX. No son meros tratantes de conceptos que se contentan con vender las ideas de un Marx, un Freud, un Darwin o un… un… un Chomsky… esos personajes no eran transmisores de ideas ajenas, cada uno de ellos creó una matriz, una especie de madre de todas las ideas. A eso aspira un mutante del milenio… ellos serán lo que creen las nuevas matrices, ellos directamente, sin intermediarios…
Soy Charlotte Simmons
Tom Wolfe
La revolución de un osito de peluche
Una tristona cara de doméstico perro, con ojitos de peluche patético, asoma su nariz mediática. Pauls, hermano del actor famoso, comenta la revolución permanente del llamado Rock Nacional. ¿Cómo puede ser que toda porquería con treinta años de antigüedad se halla vuelto documento histórico? ¿Tenemos que adaptarnos como cerdos felices o podemos aspirar a algo más, a un estómago, por ejemplo? Creo que a esta altura ya pasaron todos lo lugares comunes: Fito, Spinetta, Charly, Pappo, Vox Dei, etc., etc, etc. Cada uno de ellos es presentado como una especie de genio titánico. Son todos Wagner: hay un Wagner Bahiano, un Wagner Calamaro, un Wagner Enanitos Verdes. Falta, aunque siempre lo dejan afuera, una vela al gauchito Iorio y a V8 para llenar el cartoncito y quedar bien con todos. ¿Acaso Doña Rosa no conoce Elepé, ese programa Revolucionario sobre el rock argentino, que va los miércoles a las 23hs, conducido por el actor, músico y hermano de Gastón Pauls, por canal 7… ese programa histórico sobre los grandes discos que hicieron Historia? Vayamos al jugo de la cuestión. […] Continuar la lectura