Biblioteca Nacional
A propósito de la renuncia del Subdirector de la Biblioteca Nacional, Horacio Tarcus, los abajo firmantes deseamos manifestar:
A propósito de la renuncia del Subdirector de la Biblioteca Nacional, Horacio Tarcus, los abajo firmantes deseamos manifestar:
Por Guillermo Piro
El título del presente post no adolece de ninguna indecisión o deficiencia metódica o semántica, sino que más bien quiere poner de manifiesto la inhabilidad política de quien redactó la solicitada en adhesión a la gestión a la cabeza de la Biblioteca Nacional (que de eso se trata) que acaba de subir Freidemberg, quien la tituló: “Por la Bilblioteca Nacional” (aunque acabo de ver en Página/12 que alguien, más precavido, sustituyó el “Por” por el “Defensa de”, lo que a fin de cuentas es lo mismo, o peor), como si los firmantes de esta otra –o los que no firman ninguna– estuvieran “en contra” de ella, o se hubieran formado en posición de “atacantes”. Ambas son tretas, nada más. Tan sucias y absurdas que resultan hilarantes. [...] Continuar la lectura
[El que sigue es el texto de una solicitada que apareció el 7 de enero en Página 12, con la correspondiente lista de adherentes, y, a continuación, las adhesiones que llegaron después de que el texto fue entregado para su publicación.]
La oposición unilateral entre modernización y tradición empobrece problemáticas mucho más ricas y complejas, y retrotrae el debate a una dicotomía que no hace justicia al presente de la Biblioteca Nacional. Sabemos que la Biblioteca Nacional no está atravesando un momento “sombrío” y queremos expresar que sus trabajos de actualización y su activa y renovada presencia e inserción en la sociedad, alientan a pensar que se superarán sus carencias y se proseguirán los compromisos para recrear la fuerza cultural que debe caracterizarla. [...] Continuar la lectura
Por Rodolfo Palacios
Si bien pienso que el tema no admite más explicaciones, considero necesario dejar en claro la forma en la que trabajo cada una de las notas que escribo. Más allá de que no me mencionó directamente, Sebastián Hacher afirma que en un artículo que escribí sobre las bandas que operan en las villas porteñas, publicado el domingo 29 de octubre, transcribí “casi textualmente” un fragmento de una nota publicada por él hace un año “en sitios alternativos de Internet”, tal como indicó sin dar precisiones. En verdad, en este caso el que tiene que demostrar que hubo plagio o copy-paste es él. [...] Continuar la lectura
Por Omar Genovese
De aquella ridícula promesa política (la revolución productiva) que ni sus acólitos intelectuales (Jorge Asís) sabían ponderar como realizable, convertida finalmente en breve período semioscurantista, hoy, éste hoy tan instantáneo como la leche Nido, no deja de mostrar los grumos de una cuchara mediocre, lenta, chapucera. No alcanza con mezclar el agua con el blanquecino producto para que la representación de la leche la convierta en eso, debe revolverse con estilo, firmeza, y por qué no, ¿por qué?, con una convicción férrea, magnánima. Todo, todo un ejemplo de caución hacia lo real. Eso, lo que ha caído un país para convertirse en la fosa más indigna: Argentina, tumba abierta. Es que a la respuesta de Bruno a Tomas ya no valen nuevas preguntas, seguir metiendo la cuchara en ese preparado santo y puro que alimentará las almas sensibles, educadas, prontas a satisfacerse con el buen decir, con un buen paladar argentino. El postmodernismo menemista apesta, hiede desde ésa profundidad dispuesta como única salida: doce millones de pobres, cuatro millones seiscientos mil indigentes. Uno de cada tres habitantes pobre, uno de cada cinco, mendigo. [...] Continuar la lectura
Por Luis González Bruno
[Luis González Bruno polemiza con Maximiliano Tomas. Los antecedentes, acá.]
Como decía mi tío Jacques (Derrida) todo texto, toda escritura, no es más que cita de cita de cita…
De modo que no me queda otra alternativa que citarme (a pesar del indiscutible mal gusto), para luego sí citar a Maximiliano Tomas, del diario Perfil, quien a su vez me cita en su texto, de donde saco la cita de mí mismo: “Toda obra de arte se opone a la estrategia general de la cultura que consiste en normalizarla, suavizarla, hacerla digerible para el anaquel o la biblioteca”.
A lo que Tomas responde, y cito: “Más allá de la simpatía que pueda despertar un planteo por el estilo, es evidente que, a esta altura, resulta difícil compartirlo. El ‘arte’, le guste a Bruno o no, ha sido cooptado por la cultura –en el sentido que él le da: el mercado cultural– hace ya un largo tiempo. No se trata de ninguna novedad: el propio sistema no puede funcionar de otra manera que convirtiendo al arte en una mercancía como cualquier otra. Siempre podrán existir los márgenes, lo mínimo inaprensible. Pero el verdadero desafío es el de jugar el juego con las armas disponibles.” [...] Continuar la lectura
[La primera y segunda parte de este artículo se encuentran acá y acá. La intervención de Luis Gnzález Bruno está acá. La de Fogwill, acá.]
Hubo en los últimos días algunas voces dedicadas a extraer ciertas conclusiones sobre el 1º Congreso Argentino de Cultura realizado por el Gobierno a fines del mes pasado. Entre ellas está la del músico y director teatral Luis González Bruno. Impulsado por un artículo del escritor Enrique Fogwill en La Voz del Interior, Bruno se lanza a afirmar que arte y cultura deben transitar, de manera obligada, caminos separados: “Toda obra de arte se opone a la estrategia general de la cultura que consiste en normalizarla, suavizarla, hacerla digerible para el anaquel o la biblioteca”. [...] Continuar la lectura
Por Julio Zoppi
No hace falta presentar como una revelación algo que está testimoniado en infinitas partes. El nacional socialismo tuvo amplio apoyo popular e intelectual, aún desde sectores ajenos a las derechas y que podrían agruparse globalmente dentro de un pensamiento “progresista”. Tampoco es una novedad que los populismos totalitarios de derecha son generalmente y valga la redundancia, populares. Lo que más me llama la atención es que este debate se haya dado a partir de la confesión de un escritor como Güther Grass, lo que parece querer indicar que esto de descubrir intelectuales de prestigio vinculados al nazismo es una cuestión de seguir buscando en los archivos o bien de continuar aguardando nuevas confesiones; la sensación es que aún no se ha visto todo. Pero en caso de Grass se agrega una nueva duda: ¿por qué eligió este momento para hacerlo? Si no fue una motivación de índole puramente personal, tal vez entendió que hay en el ambiente una mejor predisposición a recibir este tipo de confesiones, favorable quizá a entenderlos como “pecados de juventud” o ubicarlas en su debido contexto histórico [...] Continuar la lectura
El compromiso militante de Grass con las Waffen-SS de Hitler fue una excusa. La discusión da una vuelta de tuerca. Han defendido la tardía y táctica confesión John Berger, Salman Rushdie y Vargas Llosa. El Centro Simon Wiesenthal, fundado por el famoso caza-nazis, ha reclamado que Grass aclare en profundidad su participación en la 10º SS-Panzerdivision Frundsberg, específicamente en el 10.SS-Panzerjäger-Abteilung (Regimiento de Cazatanques, donde Grass era artillero de un Jagdpanther como lo recuerda en sus memorias). En una carta de su director, Dr. Efraim Zuroff, se le reclama más luz sobre su compromiso político, así como datos de en qué batallas participó, nombre de sus oficiales superiores y subalternos y de sus actividades durante 1945. El Centro pregunta además por los lugares en los que sirvió, los horarios que cumplió y los documentos, y critica la escasa y paupérrima memoria de Grass al recordar tan poco. ¿Una amnesia à lá Oskar Matzerath? En Alemania las encuestas demuestran que la credibilidad de Grass no ha sido mermada sino aumentada por su confesión. [...] Continuar la lectura
Por Omar Genovese
Identificar con antisemitismo al antisionismo, o –en la mayoría de los casos– a las críticas que se hacen a lo que hacen los sionistas, no me parece distinto de la operación que calificaba de “campaña antiargentina” a las denuncias de los secuestros, las torturas y los asesinatos que se cometían, en la segunda mitad de los ‘70, en la Argentina.
Daniel Freidemberg
La advertencia de Freidemberg no es osada, sino lapidaria. En lo que se entiende como entorno social argentino (o argento, sin ese tintín de joya sucia tan evidente), lo judío viene arrastrando lápidas de la ingominia histórica que nos acosa: desde el hoy, injusticia y encubrimiento multiplicados por dos atentados; y más allá, el desprecio racial de cierta influencia germánico-militar que aún hoy podemos ver en las tapas de cámaras eléctricas de la marca Siemens, dispersas por Barracas al norte, con la svástica así de enorme, simbólica. [...] Continuar la lectura
La desazón sobreviene cada vez que en estos días (no siempre, sino en estos días, de acá a hace algo más de un mes) leo esa palabra, “antisemitismo”. No tanto por la extrañeza de verme situado, con mi origen y mi apellido, entre los que aportan al antisemitismo, sino por la ligereza con que se usan algunos términos.
¿Pensó realmente Guillermo Piro lo que dice y en qué se embarca cuando en su post del 21 de agosto percibe “olor a antisemitismo disfrazado de antisionismo” en la “desigualdad de tratamiento” con que “gran parte de la comunidad internacional y de la opinión pública” están tratando lo que pasa en Medio Oriente?
Sé que Piro se molesta cuando percibe que muchos se apuran, como temiendo quedar fuera del bote, a sumarse a un consenso, como suele suceder con los consensos en torno de causas “progresistas”, “de izquierda” o de protección a los desvalidos. Y en especial se enoja cuando esa tentación de figurar en la lista de espíritus nobles lleva a decir tonterías e inexactitudes. [...] Continuar la lectura
Por Pablo E. Chacón
[La editorial que publica a Günter Grass autorizó la salida a la venta de la autobiografía del escritor quince días antes de lo previsto, ante el revuelo político y mediático desatado por su “tardía” confesión de que estuvo en las Waffen-SS.]
Beim Haeuten der Zwiebel (que según fuentes del grupo Santillana se publicará en castellano como Pelando la cebolla), es la comidilla del mundo editorial desde hace un par de semanas, cuando el autor de El tambor de hojalata se despachó con una confesión que ya se ampliando –junto con la salida de la autobiografía– para la radio y la televisión abierta con diversos “especiales” sobre la cuestión.
La edición es de 150 mil ejemplares –ni más ni menos que los previstos, según aclaró la editorial Steidl–, e incluye el capítulo en que el Nobel teutón (también Premio Nobel de Literatura y Príncipe de Asturias de las Letras 1999) cuenta su paso por las Waffen-SS, la organización que dirigía Heinrich Himmler. [...] Continuar la lectura
[Algunas observaciones respecto al artículo Günter Grass y la utopía nazi, de Nicolás González Varela]
De nada vale ponerse agresivo respecto a una reinterpretación de la historia, o intento de ubicar en tiempo y espacio a un escritor, aún sin quedar claro el propósito: su condena o vindicación definitiva.
La exposición de González Varela deja flotando una omisión y, lo que creo que es peor, la sensación de cierta posibilidad: el perdón intelectual ante las circunstancias. Vayamos a lo primero.
Evocar al nazismo como una serie de errores y oportunismos casuales, es denigrar el análisis que merece un fenómeno político-social del que debemos estar alerta para que sea irrepetible. No digo ya tomar el bastón policíaco para señalarlo y perseguirlo (eso es del orden de los Estados, mal que nos pese el término), sino a tener un cierto nivel de atención para detectar su aparición sombría. [...] Continuar la lectura
I. “Ein globaler Schock”. “Ende einer moralischen Instanz”. Tales los epítetos de biógrafos y columnistas culturales en Alemania. Hasta Lech Walesa ha pedido que le retiren el Premio Nobel. ¿De qué se trata? El escritor premionobel Günter Grass, cabeza visible del Gruppe 47 y de la literatura engagée, ha confesado en el Frankfurter Algemeine Zeitung que perteneció a las Waffen SS, el cuerpo de combate de élite del Tercer Reich. “Ich war Mitglied der Waffen-SS”. Grass, militante de la izquierda socialdemócrata y pacifista realizó esta confesión como una preliminar a la aparición de sus memorias: Beim Haeuten der Zwiebel (“Con la piel de cebolla”), que saldrán a la venta en septiembre en Europa. Las declaraciones han sorprendido más por lo que callan que por lo que descubren. Hasta ahora en sus biografías aparecía que había servido en la Segunda Guerra Mundial como ayudante de artillería antiaérea, Flakhelfer, en 1944 (casualidad o no: el papa Benedicto VI parece que también). [...] Continuar la lectura