Archivo para la categoria 'anotadores'

Apetito de destrucción

Pusilanimidad y Parlamento

Por Leonardo Sai

A: ¿Van a seguir con la misma estrategia?

B: Hasta que llegue a su clímax; Por estas horas, los pingüinos podrían inventar la vacuna contra la gripe porcina; Nosotros vamos a decir que es un arreglo con laboratorios amigos.

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En política, la pusilanimidad es aquella manera, es decir, cualidad del género humano que dispone a los hombres a la irresolución, a perder las ocasiones y oportunidades cuando lo que importa es actuar rápido y con firmeza. Si se permanece deliberando, vacilando, una acción que requiere de coraje frente al riesgo, la oportunidad, naturalmente, se escabulle por no resolver. Conceder suma importancia a cuestiones baladíes no es otra cosa que la estricta definición del ser pusilánime en el terreno de la voluntad de poder. No se trata, por lo tanto, de la decencia de la conducta o no respetar las formas, esto es, cómo hablar en conferencia de prensa, como ser didáctica o chistosa o soberbia, que si el decreto más detallado o menos, cómo lavarse los dientes… los infinitos consejos de la pequeña moralidad. “La oposición” es, objetivamente, pusilánime al no considerar siquiera que el desendeudamiento es un gran alivio fiscal una vez en el poder. “La oposición” es, subjetivamente, pusilánime, en el ataque mismo, puesto que al llevar al gobierno al límite, en una situación de urgencia, éste redobló sus fuerzas y los exhibió, frente al mundo, como aplauso al default y risita de Rodríguez Saa, mientras Hillary Clinton, pragmática, felicita: “Como sea que lo estén haciendo, funciona”.

Antes que nada, ni nadie, “la oposición” no avanzó un centímetro en el movimiento constructivo de su proyecto, clavada y tenaz, en el modo en que fue determinada su existencia política: Nacieron en bloque por los errores políticos del gobierno, con voces muy incipientes durante el 2006 y que se condensaron e inflamaron con la Resolución 125. Lo que era incipiente (denuncias de autoritarismo, presiones a la prensa, modificación del Consejo de la Magistratura, pretensión hegemónica, control de los recursos a gobernadores e intendentes, comunicados de la SIP, avasallamiento a las intituciones republicanas) se potenció sin agregar nuevos elementos, menos conceptos, bajo ninguna forma de programa. Lo que tienen en común se define en y por lo negativo. La aversión que sienten hacia Cristina Kirchner les impide actuar con mínima astucia y sabiduría en el ejercicio ofensivo.

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Arad / Aradán IX

Nubes, viento, polvo, troncos.

Por David Wapner


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Nubes largas y angostas, algunas ya difuminadas, otras, con un extremo más decidido que el otro. En la tarde avanzada, previa a la caída del sol, aún mantienen sus trayectorias, más o menos oblicuas, expandidas a lo ancho, perdieron densidad. No alcanzan a tramar un tejido, aunque se cruzan en varios puntos, y no anuncian lluvia, al menos, no lluvia de agua. Al día siguiente, ya se evaporaron, pero, desde temprano, aunque el día sea radiante, comienzan a formarse de nuevo. Con sólo elevar la vista, se puede ver cómo van naciendo, una a una: un punto, un guión que se alarga en línea recta, con ligera inclinación desde el punto de partida, unos cinco grados, de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha, o derecha a izquierda, dependiendo del punto relativo de observación. En unos minutos la estela de humo ya alcanzó en máxima extensión, no menos de 45 grados, en cualquier dirección, según haya transcurrido su trayecto. En este punto, ya están detenidas, flotando como nubes, haciendo como si, al tiempo que otras nacen, hacen el mismo proceso, así, durante horas, hasta que el sol comienza su caída. No porque haya sido bajado por esa lluvia de misiles, nada que ver, hay eventos de la naturaleza que aún mantienen su autonomía.

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Fósforo Blanco sobre Gaza

Por Tadeo MiltonErasmo Orellana Rifo

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Estas imágenes, tomadas hace unos meses, registran en detalle el ataque israelí a una escuela palestina, un ataque en el que se utilizó fósforo blanco:

El fósforo blanco es una sustancia entre incolora y amarilla transparente, similar a la cera con un fuerte olor a ajo. La fórmula utilizada por los militares es altamente enérgica (activa) y entra en combustión al hacer contacto con el oxígeno. El fósforo blanco es un material pirofórico (de combustión espontánea). Cuando se expone al aire, se enciende espontáneamente y se oxidiza rápidamente convirtiéndose en pentóxido de fósforo. [...] Continuar la lectura

Los avatares del siglo XXII

A propósito de Avatar

Por Julio Zoppi

Evité leer cualquier reseña o comentario antes de ver la película, y lo mismo recomiendo a los lectores de este artículo; si no la vieron no sigan leyendo –bueno, no lo tomen tan en serio–. En buena parte de la proyección me mantuve en estado de sobresalto, que a pesar de ser un primo hermano menor del asombro no deja de ser, a esta altura, interesante y provocador. A poco de salir de la sala tuve muy claro que se trataba de una cinta de grandes afirmaciones y contradicciones, pero también de contra indicaciones. Por un lado su creatividad técnica es innegable y por momentos apabulla. Por otro, la redundancia y previsibilidad estructural de la historia lucen sin vergüenza ni disimulo.

La mejor excusa para limitar los saltos al vacío de la “creatividad de riesgo” es el bendito salvoconducto de apelar al clasicismo. La mayor fantasía que inventan los productores es la idea de que existe un riesgo cuando se ha hecho todo lo posible para minimizarlo. Se trata de hacer algo nuevo pero que no deje de ser lo de siempre. Entonces, que mejor que poner toda la carne en el asador de la tecnología visual, y a nivel argumental usar los más archi probados esquemas dramáticos del clasicismo épico: que exista algo así como una Guerra de la San Puta donde haya desplazamientos y estallidos en pedazos por doquier de seres y objetos de todo tipo, en todas las dimensiones posibles, con el Bien y el Mal enfrentados cara a cara, todo coronado por el Amor que une lo que ha nacido para vivir separado. La clave ecológica es la que diferencia a la película del promedio de los pasados engendros tecno-futuristas de Hollywood, donde siempre se presentaron mundos en los que todo cambiaba menos los clisés de las guerras entre malvados extraños y perplejos terrícolas. Aquí la tecnología del año 2154 muestra un mundo donde muchas cosas han cambiado y otras permanecen congeladas con obstinación, con una punta enfática en el desarrollo de las técnicas de manipulación de genomas, adn y teleconexiones cerebrales. En el contenido conceptual que corporiza la trama, la película logra golpear duro porque su planteo no tiene dobleces: todo lo que se expone está cuidadosamente diseñado para no dejar demasiadas dudas. No se anda como metáforas: por ejemplo, cuando Parker Selfridge, director del proyecto de explotación minera e investigación científica en Pandora, le informa al grupo de científicos con cuatro palabras como viene la mano: “Esto es lo que paga todo…”, mostrando un trozo de la sustancia económicamente valiosa, fin único y último de todas esas instalaciones. La excesiva linealidad y elementalidad del párrafo es bienvenida a cambio de su claridad y contundencia. [...] Continuar la lectura

El miedo a la paz será la muerte de Israel

Bradley Burston, subdirector para la edición en inglés del diario israeli Haaretz no es un revolucionario, pero este hombre moderado, periodista lúcido y honesto, se muestra cada vez más desesperado y cargado de vergüenza por el rumbo que ha ido tomando Israel a través de los años. A diferencia de Guideon Levi y Amira Hass, sus compañeros en el periódico, cuya postura en contra de la ocupación es clara y sin segundas lecturas, Burston fue haciendo un proceso, hasta quebrarse del todo cuando se dio inicio a la operación Plomo Fundido, la última y trágica intervención israelí en Gaza. El artículo que aquì se presenta, publicado el día 3 de febrero útimo, lo escribe desde el barrio Sheikh Jarrah, de Jerusalén Oriental, en donde, desde marzo de 2008, bandas de colonos de ocupación, con el apoyo o complacencia de la policía y de las autoridades municipales y estatales, echaron de su casa a docenas de familias palestinas, esgrimiendo como argumento certificados de propiedad emitidos durante el Mandato Británico (1914-1948). Desde hace varias semanas, se vienen desarrrollando manifestaciones pacíficas favor de los derechos de sus habitantes originales, y por la restitución a sus hogares, con la participación de importantes intelectuales israelíes, entre ellos, el ex-presidente de la Knesset, Abrum Burg, y el escritor David Grossman. En las primeras jornadas, hubo represión, con heridos y detenidos. Burston, desde allí, saca conclusiones.

Por Bradley Burston

Traducción del inglés y comentario: David Wapner

Sheikh Jarrah, Jerusalén – Como nieto de anarquistas, siempre tuve, en el fondo de mi corazón, debilidad por los fanáticos. Las expresiones del extremismo, su pasión razonada, su exquisita y retorcida visión del mundo, me hacen sentir, cómo decirlo, en casa.

Así fue que, con cierto deleite, me detuve en la nota de portada de un reciente número de Commentary, “El precio letal de perseguir la paz “, escrita por mi talentosa colega y amiga, Evelyn Gordon.

La idea central de la nota, que John Podhoretz, editor de Commentary, llama con justicia “innovadora”, es que la posición internacional de Israel ha caído a un nivel sin precedentes, al tiempo que el número de palestinos muertos por Israel se elevó, precisamente, por haber hecho Israel demasiado por la paz. [...] Continuar la lectura

Arad / Aradán VIII

Arad, Aradán, y aradaños

Por David Wapner

I

Hace unas semanas, antes de fin de año, de modo que hace un mes, se había hecho de noche, muy temprano, a eso de las cuatro y media, como sucede en invierno. Salíamos del supermercado, no muy cargados, lo mismo que el bolsillo, y ahí nomás, apenas dimos unos pasos, se detuvo en la avenida, diez escalones abajo, un ómnibus de turismo. Les vimos la pinta a los pasajeros, todos jovencitos, y dijimos, zas, de nuevo norteamericanos. Chicas y chicos, estudiantes de alguna institución judía, o sionista, o ambas cosas, de New Jersey, o Miami, o Chicago, con sus remeras y mochilas estampadas con distintivos, con un cansancio relajado, descendían y se agrupaban, y luego se movían, en dirección al súper. Con ellos, un guardia, muy joven también, armado con una carabina corta, buscaba acomodarse sobre un descanso de cemento y piedra, con vista a la entrada del Mega, para vigilar a los chicos desde ahí.

Una chica saca su celular y llama a alguien, “sí, ya llegamos a Arad, estamos bien”. Metros más adelante, de entre unos árboles, se oye, “vení, boncha, vamos a echarnos un meo”. Como por encanto, o evento físico-químico, los gringos se esfumaron, o transmutaron en argentinos.

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Marc Hanrez: una entrevista a Louis-Ferdinand Céline

3celineMarzo de 1959, Meudon es una comuna francesa situada en la región administrativa de Île-de-France, departamento de Hauts-de-Seine, en la periferia sudoeste de París. Es célebre por su tranquilidad (de 990 hectáreas de ciudad, 520 son zonas verdes) y por sus actividades científicas. Allí se encuentran una de las tres instalaciones del Observatorio de París con sus distintos laboratorios. Es el lugar donde se instaló tras restar encarcelado en Dinamarca y regresar a Francia, perseguido por la vergüenza y las acusaciones de ser un colaboracionsitay firmar panfletos antisemitas. Marc Hanrez entrevistaba al viejo Céline. Céline ya había publicado para entonces el grueso de su obra literaria y estaba a punto de cumplir los 65 años. Hanrez incluiría, poco después, el diálogo en el que sería su primer libro, cuya aparición coincidió en el tiempo con la muerte del autor del Viaje al fin de la noche.

Marc HANREZ.- Quisiera preguntarle diferentes cosas a propósito del aspecto místico de su obra, un aspecto éste que no ha sido todavía tratado por la crítica. Para mí, una concepción mística de la vida trasparece en algunos de los pasajes más feéricos del Viaje al fin de la noche, de Muerte a crédito y de otros libros…

Louis-Ferdinand CÉLINE.- Estamos al borde del problema. Me atrevería a decir que veo la cosa un poco de otra manera. Todos tenemos ganas de penetrar ese misterio del que usted habla, ése que tratan con más formas los pintores y los dibujantes. Está la línea, esa famosa línea: algunos la encuentran en la naturaleza, los árboles, las flores, el misterio japonés… Es necesario que nos hayamos interesado por la naturaleza. Yo, debo confesarlo, no estoy muy orgulloso de ello, me he ocupado mucho del cuerpo humano, por mi posición de anatomista, como diseccionador. Me gusta bastante la disección. No la he inventado yo; no soy el primer tipo al que le apasiona la disección… Pero eso no es todo: también me interesan las formas vivas. Lo que hace que toda mi vida haya perdido… no, no he perdido… he pasado mucho tiempo cerca de las bailarinas, porque me aproximaba a las líneas y los cuerpos que busco (lo cual está expuesto en La Iglesia y en Féerie). La búsqueda de esa línea abstracta… ¡un movimiento de danza me fascina! Valéry habla de ella, pero con grosería. Es gente que no siente. Yo, personalmente, me he refinado al respecto. Yo era pobre y mi madre trabajaba en encajes antiguos. Teníamos clientas; yo estaba impresionado por su belleza física y me interesaba mucho por ellas aun en nuestra desgracia (¡porque Dios sabe lo que trabajaba!). Mi padre, sin embargo -era dibujante-, tenía tendencia a buscar las líneas… Por lo general, es cosa de guarros, sin más. Hay en ello una parte de erotismo, no cabe duda. Es el instinto de reproducción el que está en marcha (no nos engañemos, no vamos a aspirar a la pureza), pero también hay algo más. Por otro lado, la fealdad y los defectos físicos me alejan del cuerpo humano, de la persona… [...] Continuar la lectura

La incurable ortodoxia

14323_redVedettismo y capital financiero

Por Leonardo Sai

A: ¿Cómo anda la causa de La Señora Ernestina?

B: En la tapa de todos los diarios todos los días… ¿No viste que ya tiramos una candidatura a Ministro de Economía…?

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Diferenciemos al desahuciado del incurable. El desahuciado es el hombre atacado por una enfermedad para que la que no hay remedio alguno. El incurable, al revés, es atacado por algún mal respecto del cual hay excelentes recetas, muy variadas, diferentes alternativas, pero remedios, cuya eficacia, por razones misteriosas al ojo, permanecen invisibles. El desahuciado sufre la objetividad férrea de la verdad. El incurable, sufre también, está enfermo de verdad… pero por una impotencia que se objetiva contra la cura. Se lo vive como “máquina de impedir”. El incurable es un enfermo del espíritu. Esto invisible es el sentido y la trama de los personajes de la escena: ¿Qué sentido tiene Martín Redrado en este verano porteño?

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Técnicamente, para el Banco Central de la República Argentina (BCRA) el Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad es un asiento contable. Es lo mismo, infinitamente pequeño, que hacemos cuando ponemos la escritura de una casa como garantía de un contrato de alquiler. En este caso, se trata de una garantía para los pagos de los vencimientos de la deuda 2010, es decir, de un reforzamiento de la confianza respecto de los mercados que es una estrategia clásica de la (pseudo) teoría y práctica de la ortodoxia financiera y explica el alza de los mercados locales pre-Redradogate, la baja de la tasa de Standard and Pool conocida como Riesgo País, la cual, a su vez, incide a favor de la Argentina en la negociación de la tasa de interés a pagar. Reitero: Era la situación pre-Redradogate. [...] Continuar la lectura

El Dr. Bunge sobre Engels: los escombros ideológicos del Nepositivismo

Marx&EngelsPor Nicolás González Varela

De la noche a la mañana descubrimos que a un gran descalificador (y enorme desconocedor) del Marxismo, le interesan las lecturas biográficas sobre Friedrich Engels. El doctor Mario Bunge vuelve a exhibir su infalible método cientificista después de habernos desvelado de manera brillante los puntos más oscuros y sobresalientes del pensamiento occidental. Ya Bunge racionalmente expuso al gran público las implicancias nazis del pensamiento carente de sentido de Martin Heidegger, después de haber afirmado sin sonrojarse que “Karl Marx no fue a ninguna universidad. No tuvo cerca a nadie que le enseñara, creía que todo nace de la Economía”, después de liquidar a Hegel diciendo que su filosofía es “absurda y abstrusa”, ahora vuelve sobre ese perro muerto llamado “Marxismo” y nosotros humildes lectores preguntamos por qué. ¿Le interesan las biografías de luchadores sociales? ¿Estará investigando el racionalismo en la época victoriana? ¿Reescribiendo la Historia de la filosofía del siglo XIX y XX? ¿Le preocupa si Friedrich Engels fue una personalidad histórica en el sentido de una ilación de sus acciones y su significado? ¿Bunge hablará sobre el método biográfico de Hunt o sobre la vignette de Engels? No lo sabemos, pero intuimos la hybris que se esconde en su inocencia literaria, en su incursión en las historias de vida. Bunge escribe para una Review académica canadiense de sociología y antropología una recensión de la segunda biografía de Friedrich Engels, escrita por el activista político, columnista de The Guardian e historiador de la época victoriana Tristram Hunt. Las biografías huntianas son un gran avance literario desde la última completa escrita por Gustav Mayer en 1932, editada en español por el Fondo de Cultura de México en 1979.[i] [...] Continuar la lectura

Sobre Nietzsche político

NietzschLevinePor Nicolás González Varela

Prefacio al libro “Nietzsche contra la Democracia” (*)

Wer soll der Erde Herr sein?

Das ist der Refrain meiner praktischen Philosophie.

“¿Quién ha de ser el Señor de la Tierra?

Esta cuestión es el estribillo de mi filosofía práctica.”[i]

Friedrich Nietzsche

¿Nietzsche y la Política? ¿Nietzsche un filósofo político? ¿Es lo político el impulso esencial de su vida y pensamiento? ¿Nietzsche ético por y sobre todo? Existe una larga y venerada tradición interpretativa que niega y obtura toda posibilidad de una lectura política de la obra nietzscheana. Se la considera superficial, forzada y contraria al propio pathos de Nietzsche. Algunos nietzscheanos incluso lo definen como un pensador esencialmente antipolítico o impolítico. Si entendemos “antipolítico” como una indiferencia interna de la teoría frente al Estado, o como un extrañamiento del Estado de la reflexión práctica, no es el caso de Nietzsche. A contrariis. Sus preguntas incumben sobre los politeai, los regímenes y la forma estado, objeto tan importante de la filosofía política tradicional desde la Antigüedad. Sus preguntas y respuestas son poiético-teóricas, más que dialéctico-prácticas. Recordemos que la sustitución de una filosofía práctica dirigida a un obrar correcto y justo, cuya finalidad era el bien común, por una filosofía poiética política dirigida a construir y crear formas-Estado, tomó plena claridad en Hobbes. Y si analizamos al Nietzsche político no debemos anacronizar el contexto de sus reflexiones: es necesario pensar cuál era el concepto de Política a finales del siglo XIX. Los diccionarios históricos alemanes del siglo XIX muestran cuan poco evidente, cuán extraño aparecía el moderno concepto de Política como principio inmanente de Poder, de la adquisición de Poder, de la conservación de Poder. Tradicionalmente en Alemania la ciencia de lo político se disolvía en dos disciplinas, en especial en la llamada “Teoría del Estado” y en la “Teoría del Derecho Público”. Kant divide la filosofía práctica en tres disciplinas: la Crítica de la razón práctica, la Metafísica de las costumbres y la Antropología práctica o moral. Las cátedras de la vieja ciencia política basada en el neoaristotelismo se transformaron en Alemania en cátedras jurídicas, económicas o históricas ya hacia 1860. El historiador Treitschke, contemporáneo de Nietzsche y leído por éste con detenimiento, se hizo cargo en 1863 de una cátedra en Freiburg llamada “Ciencia del Estado”, con la obligación especial de enseñar “sobre Enciclopedia de las ciencias del Estado y la Política”. [...] Continuar la lectura

Los últimos poemas de amor de Válery

CoronaValeryPoeta de gélida perfección, Paul Valéry (1871-1945) cayó fulminado, al final de sus días, por una suerte de amor fou terrible y total. Su musa, 30 años menor, acabó abandonándole. Dos meses después, Valéry moría dejando un conjunto de 150 poemas inéditos, Corona & Coronilla, rescatados en Francia el año pasado y que lanza ahora Hiperión en versión del propio editor, Jesús Munárriz. Amor hasta la víspera de la muerte. El poeta Paul Valéry vivió los últimos siete años de su vida una intensa y secreta historia de amor, que le colmó de ternura, de poesía y desgarro, por este orden. Su amada, Jeanne Loviton, novelista, independiente, culta y de ajetreada vida sentimental, le hizo tensar al poeta su vena más lírica y escribir al final de su vida centenares de poemas de amor, desconocidos e inéditos desde entonces. Muchos de ellos, hasta 150, han sido recogidos en el libro Corona & Coronilla (en español en el original), que publicará Hiperión en edición bilingüe dentro de unos días. [...] Continuar la lectura

Arad / Aradán VII

Por David Wapner


Cuento corto y premios

El rabino, un jasid de Jabad Lubávitch, enciende las velas de Jánuca, y canta la oración que exalta los milagros de aquellos días.

Amén, amén, amén, responden los presentes.

Desde las butacas de atrás, se insinúa un cántico que enseguida se extiende a todo el público, y que culmina con devoción. Parece una iglesia evangelista.

Es un acto que comienza con la entrega de los premios a los ganadores del concurso “Cuento local”, de cuentos cortos, que organizó la municipalidad de Arad.

El tercer premio es un hombre que nada en un mar bravo, trata de llegar a la orilla, pero se ahoga. La jurado encargada de entregarle el cheque para comprar libros, lee de un papelito un texto en donde interpreta el cuento, y llega a la conclusión de que el hombre se salva, parece que alguien había en la orilla.

En el segundo premio, una mujer se despide de este mundo, con el recurso de tomarse una nave espacial que la llevará a algún sitio que no precisa. En carta a un “querido mío”, da cuenta de las injusticias, del rumbo equivocado del planeta, de la contaminación de la atmósfera. El jurado de turno, entrega el cheque a la madre de la autora, y lee de su cartoncito un elogio a la imaginación de la autora.

El ganador del concurso concibió a un policía que se enfrenta a olores subjetivos o abstractos. El texto gira en torno a la percepción, el policía ya conoce los olores de la muerte, del miedo, del silencio, pero es la primera vez que se enfrenta con el de la locura. Tiene que detener a un hombre que se volvió loco, conducirlo a un hospital, para concluir al final que no es delito ser loco. Le entregan su premio, orden de compra por mil shékels para comprar libros en Steimatsky. La presidente del jurado lee su interpretación, el policía tenía muchos compañeros que lo comprendían y apoyaban, y de este modo, la voz narradora pudo superar esta situación traumática.

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La escritura de la intimidad

Reseña sobre “Diáspora, Estado, Decadencia” del filósofo Enrique Meler

MelerPor Leonardo Sai

La indiferencia está instalada por la frecuentación del horror…

Griselda Gambaro

Lo que estalla en la disciplina del pensar es el mundo. Es un intento de respuesta, el síntoma es un proceso de la escritura. Al concepto hay que necesitarlo. Su necesidad respecto del dolor es la vitalidad del pensamiento. El modo de exposición, es obvio, jamás será el sistema.

El sistema es el trabajo del Asno del concepto. Asumir toda la pesadez, cargarse con toda la mochila de lo pasado, bajo el precio de conservarlo… Fatigando la negación para sentir una diferencia, solo provisoriamente, diluida por la llamada superación; Una nueva contradicción, la supresión, la diferencia conjurada, reconciliada, vivida como desgarramiento, nuevamente transfigurada, siempre impensada. El Asno del concepto, el pensador dialéctico, el amante del sistema: Solo piensa bajo el peso de lo negado y la negación es él mismo, padecido. El resultado es siempre una reminiscencia henchida, una cabeza a lo Funes, El memorioso: El dialéctico ya no escucha a nadie ni a nada, ha pulido el Sistema lo suficiente para que lo vivo sea masticado al servicio de la técnica. La embestida irracional de la palabra se seca, pierde su potencia, atrapada en la telaraña: Todo ya está previsto, hay que seguir una lógica. La diferencia rechaza el sistema y destruye el concepto dialéctico que la amarra, bajo el principio de identidad, como diferencia específica, esa falsa diferencia, la diferencia débil, la diferencia seca. [...] Continuar la lectura

Sociología – UBA: sobre Abel Posse y Mauricio Macri

La Carrera de Sociología declara que:

Las expresiones vertidas por el recientemente nombrado Ministro de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Abel Posse), tanto como su misma designación, merecen el rechazo más urgente y categórico, y deberían representar un serio llamado de atención para el electorado porteño, especialmente, para aquel que entronizó al empresario Mauricio Macri como Jefe de Gobierno.
En una nota publicada por el diario La Nación y en declaraciones en medios audiovisuales, Posse caracterizó al conflicto social como desviación; a la efervescencia política como “anarquía disolvente”; a la persona que delinque como una “entidad” que existe por sí misma abstraída todo contexto social; a la “represión” como “contención” de la conflictividad a la que describe como un “delito siempre inminente”; y a quienes queremos seguir hablando el lenguaje de las garantías y los derechos humanos mientras denunciamos la génesis social de la problemática del delito, como “escamoteadores” de los verdaderos temas, lo que nos convertiría en los “cobardes” hacedores de una cómoda “sociología de lo indiscutible”. Como si fuera poco, señala que los garantistas hemos pagado nuestro “lujo” garantista con la sangre de “ciudadanos humanísimos”, lo cual, además de cobardes nos convertiría en “culpables”. [...] Continuar la lectura

Posse y sus precursores

Por Maximiliano Crespi

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”. La simetría funcional propuesta por esa frase de precisión asombrosa escrita alguna vez por Dalmiro Sáenz es lo primero que viene a la mente luego de la lectura del artículo “Criminalidad y cobardía”, publicado por La Nación ayer jueves 10 de diciembre de 2009 y firmado por Abel Posse.

Sin ocultar su inopia intelectual, las lamentables palabras del no menos lamentable escritor, y recientemente designado Ministro de Educación de la Ciudad, se inscriben en un linaje tristemente memorable de nuestra historia política y cultural. Inaugurada por el mismísimo Sarmiento ya en sus discursos en homenaje a Darwin, ya en Conflictos y Armonías (1883), ya en sus cartas a Mitre (donde aconsejaba: “No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre es lo único que tienen de seres humanos.”), pasando por el Cané de la Expulsión a los extranjeros (1899) hasta llegar a un Leopoldo Lugones que, sobre el Centenario, ya no esconde la mano después de mitificar al gaucho (exterminado como resultado de la “Guerra de la Triple Alianza”, es decir: la masacre perpetrada por las clases dirigentes de Argentina, Uruguay y Brasil sobre el Paraguay para imponer la sumisión de todo el territorio a los intereses del imperialismo británico) frente a la “amenaza” que la clase hegemónica adivinaba en el “producto híbrido de una inmigración indiscriminada y funesta”, la serie acumula sus emergencias más reaccionarias en los momentos en que la burguesía se siente amenazada o, por lo menos, intimidada en su único fundamento concreto: el régimen de propiedad privada. [...] Continuar la lectura