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Archivo para la categoria 'anotadores'

Carlos Melconian, guarango de la economics porteña

MelconianPor Leonardo Sai

¿Qué mayor desgracia que la de ser odiado y saber que lo merecemos?

La teoría de los sentimientos morales

Adam Smith

La city porteña tiene su compadrito y ficha en el conurbano. A los trabajadores les confiesa: “quiero que te alcance el sueldo”. A los empresarios: “quiero que puedas clavar un fierro con confianza”. Seguridad jurídica, inflación reconocida, inversión decidida: Melconián es el Jauretche del monetarismo pop. Habla con la lengüeta de las casas de cambio y amplifica, como petulancia de subterráneo, el sentido común del Ámbito Financiero: “menos mal que no producimos artículos tecnológicos que derrumban sus precios en el mundo entero”, le dice Carlitos, con esa irritante piel de bigotito rasurado —señal Pro alineamiento estético— a Don Mariano y al cordobés, columnista exaltado y calentito de coyuntura, en las noches domingueras del armado mediático de la Unión Democrática 2015. Allá vamos.

Melconian habla de economía como Macri con La Presidenta: en calzones, pantuflas, mientras chupa matecito y twittea en familia. Él no va a la tele por política, vanidad, apetito de poder. Va a la tele por vocación de servicio al ciudadano. Va a la tele para explicarnos a nosotros, los laburantes, la gente que quiere estar un poco mejor y vivir un poco mejor y salir un poco adelante, cómo carajo viene la mano: ¿qué pacha con el dólar? ¿Y para qué? Y para que no te vendan buzones. Para que no te vengan con verso. Para que no te cague el clientelismo. Para que te alcance el sueldo. Para que no le den a la maquinita. Hoy parece que te dan pero mañana te lo quietan todo, hasta dejarte en la nada: así son estos políticos, unos criadores de pobres. Melconian es un escéptico maníaco-depresivo. Va a perder, sabe que nada cambiará, no hay otro futuro que las inversiones extranjeras. Y cuando el estado quiebre se terminó la fiesta y empieza la suya. Porque la bestia ya no podrá financiarse y una nueva ola de privatización lo encontrará cerca de la torta[1]. Será, finalmente, el primer consultor de una época dorada, para él y solo para él, es lo que le importa, a él, Carlos Melconian, es decir, Jorge Meconio, el cantante hijo de puta, de Peter Capussoto. [...] Continuar la lectura

Heroica Rebelión: 70 años del levantamiento del ghetto de Varsovia

bigw03Por Nicolás González Varela

El pasado 19 de abril se cumplieron 70 años del levantamiento del ghetto de Varsovia, salvajemente reprimido por destacamentos especiales de las SS. Se realizaron conmovedores homenajes y actos de memoria histórica en el lugar arrasado donde se erigía el ignominioso lugar de concentración. Se ha aprovechado la ocasión para inaugurar un Museo sobre Historia de los judíos polacos. Al exterminio que los nazis iniciaron en 1940, rodeando con un muro de 2,5 metros 800 manzanas en las que vivían hacinados 380 mil judíos, le siguió la aniquilación sistemática llamada eufemísticamente Grossaktion en la sofisticada “Lingua Tertii Imperii” del Nacionalsocialismo. Se inició el 19 de abril de 1943, comandada por un nuevo comandante, Jürgen Stroop (su nombre era Josef, pero como muchos alemanes se lo cambió por uno más ario). Según su informe minucioso, la operación se realizó con un núcleo duro de 85o comandos, penetrando el ghetto en dos secciones, que fueron reforzadas por SS Panzergrenadier, tropas de caballería, SS y regimientos de policía, tropas de apoyo técnico, SD, ingenieros de la Wehrmacht, incluso Trawniki-Männer del campo de entrenamiento Trawniki, además de policía polaca. Hasta el 16 de mayo arrasaron una veintena de manzanas, matando a más de 65 mil personas. La mecha que encendió la rebelión fueron las deportaciones masivas del año anterior y el estado cada vez más crítico de la población más débil. Heroica rebelión, digna como ninguna, los pobres y famélicos soldados judíos del ZOB (no pasban de 750 hombres y mujeres con disparatado armamento) resistieron más tiempo que la gloriosa Francia en 1940. Recordemos que las primeras acciones militares fueron contra la propia policía judía del ghetto, dependiente del “Judenrat”. [...] Continuar la lectura

Georg Cantor

Gallina[Hablemos de los fakes. ¿O somos hablados por ellos? ¿Alguno en particular? Si se es hablado por un fake universal, ¿es Él en estado político transimaginario? ¿En qué medida la red social twitter revaloriza el enunciado mitológico del muerto regresado? ¿“Red social” es el uso real o una aparente designación intuitiva? ¿Lo social está en lo virtual? ¿Quién come viruta de bits? ¿Un loco o un tonto? Y así, cuando el infinito se debate por cuál estrella es el último referente espacial (en caso de que un concepto filosófico tome independencia del emisor), adviene el texto breve, en broma, o sin humor, sépase al leer, al invocar. El derecho a la cita no está contemplado en ninguna constitución, salvo que se borre el nombre del padre. El cuento que sigue está intervenido lateralmente por una discusión (el simposio) sobre la identidad virtual profanada: que un otro se enuncie como otro. Ser diciendo lo que otro. Ser un texto falso, ¿pero hasta qué punto? ¿Los puntos definen la falsedad? Y de ser falso, ¿importa? ¿Hay billetes virtuales que admitan falsificación? Está Vonnegut, el homenaje. Está y no lo está. En sí, no hay nadie. Mientras J. Maggi (¿Es en algún dimensión? ¿Existe?) redactaba la ficción, el intercambio en twitter recrudecía: un usuario encontraba el nombre de la pieza literaria, otros tironeábamos del hilo para que el autor emitiera más juicios al respecto. No sé si realmente la escribí –pues sentí un abismo en el debate–, pero la siguiente frase resulta extraña: “El fake no tiene ADN sino cadena lingüística...” Bien, que nadie pida traducción o explicación alguna, carece de importancia. Mientras tanto, decretemos la muerte fake de Žižek, ¿o no la merece? OG.]

Por J. Maggi

Todavía Fogwill no había terminado de escribir «los pichiciegos» que ya al colimba lo habían hecho bailar sobre la mierda del establo. Hasta llegó a pasar un buen tiempo hasta que Fogwill terminase la primera versión del borrador para que suceda la charla entre el pastor evangélico y el colimba arriba de una chata en dirección a Buenos Aires. El viaje entre Campo de Mayo y Buenos Aires se sucedia por caminos que parecían haber sido mantenidos por un ejército de boqueteros. El pastor evangélico le fue explicando tranquilamente cómo las balas de los ingleses iban a ser desviadas por Dios, el colimba le preguntó como lo sabia y el pastor evangélico respondió que Dios se le había aparecido en el desayuno señalando una higuera infectada de hongos en donde encontró un corazón que decía “Argentina”. Al colimba le pareció todo un poco dudoso y le preguntó por qué infería que el corazón en que decía Argentina estaba relacionado con la guerra, con las balas del enemigo. Dios todo lo sabe, le respondió el pastor metiéndose los dedos en la nariz y, después, señalando el cielo como si en las nubes, de golpe, fuese a aparecer la explicación que al colimba le era incomprensible. Por un momento pensó en pedirle que lo dejase ahí en medio de la nada e irse caminando hasta el basural de Operación Masacre, detenerse en el punto preciso donde los dos árboles se conjugan para conformar uno, «ilusión óptica» o algo por el estilo había escrito Walsh en el libro, algo sacado de Chesterton, agrega un poco más adelante, tal vez no diga nada y todo esto lo haya inventado el colimba en ese momento y, en vez de dos árboles, uno viese todos los árboles del mundo proyectados en uno solo, una especie de portal.

El fake es la oficina de bromatología de todo óvulo. Los condenados a muerte suelen decir a sus psicólogos que son fakes esperando la redención. En el tomo cuarto de «Relatos de pre-muerte» de la editorial Argonauta, se pueden leer frases como: «lo he dado todo y sin embargo nunca me he sentido completo, ni siquiera en la muerte del otro»; «desperdicié muchos años de mi vida con la esperanza de verlos a ustedes muertos y, sin embargo, nada de todo ello me fue posible»; u otras tan incomprensibles como: «el terreno es fructifero de noche»; «no hay elemento que se equipare a la pérdida de un ojo»; «la escenografía es eficaz cuando alguien la difunde», entre otras. Si todos fuésemos capaces de comprender, aunque sea una sola vez que hemos sigo alguien y, que ese alguien, alguna vez, fue otro de otro, un fake provisorio por sobre todas las cosas, seríamos felices. [...] Continuar la lectura

Ilusión y Keynesianismo

KeynesInArmchairPor Leonardo Sai

El marginalismo creó un mundo propio, basado en supuestos tan irreales como estrictos. Atacar al sistema en cualquiera de sus puntos exponía a la crítica a cargar con las consecuencias de haber abierto la caja de Pandora. La Teoría General transita por esta delicada frontera. Keynes se mueve en ese terreno con magistral precaución, cuestionado por aquí, conservando por allá. Nuestro propósito es mostrar que la crítica keynesiana, pese a esa cautela, y en tanto se trata de una crítica inmanente al sistema neoclásico, encierra la potencia de trascenderse a ella misma, animada por el irrefrenable impulso del concepto. Este impulso alarma al propio Keynes, que termina confinando sus ideas más controvertidas en los remotos —y poco visitados— capítulos finales de su libro.

Tres ensayos sobre la Teoría General

Axel Kicillof

I

El proceso desindustrialización iniciado en la última dictadura terrorista, profundizado por el peronismo en la década del 90, conllevó transformaciones sustanciales de la estructura económica nacional. El llamado “modelo neo-liberal” se tradujo en bajas tasas de crecimiento, retracción de la producción industrial, aumento del endeudamiento externo, contracción de los salarios reales: entre 1976 y 2001 la economía argentina se expandió a una tasa anual acumulativa de solo 1,4% mientras que el endeudamiento externo pasó de 9.278 M de dóls a 139.783 M de dóls en el período de referencia para financiar la fuga de capitales locales al exterior por una suma superior a los 130.000 M de dóls. Entre mediados de los setentas y el año 2001, el salario real se redujo un 25%. Esa dinámica se agudizó, particularmente, a partir de 1998 y hasta mediados de 2002: el PBI se contrajo un 18,4% mientras que la desocupación alcanzaba al 18,3% de la PEA y la pobreza al 60% de la población. La devaluación de la moneda a comienzos del 2002 supuso el comienzo del fin del régimen de la convertibilidad —el golpe de defunción a esa ley fue la reciente reforma de la Ley Orgánica del BCRA— y comenzó a configurarse una nueva forma de acumulación de capital que requería —para hacer posible el gobierno de la sociedad— la reconstrucción del empleo de forma masiva mediante la recomposición del tejido industrial: entre 2003 y 2010 la economía se expandió a una tasa anual acumulativa del 7,4% al tiempo que se generaron 5 millones de puestos de trabajo.

La modificación del tipo de cambio potenció la exportación[1] y, al principio, restringió la importación; las tasas de interés eran bajas; existía capacidad ociosa derivada de las inversiones e importaciones de bienes de capital de los noventas; el salario real estaba por el piso: la tasa de ganancia se elevó sideralmente.  En ese sentido, entre 2003 y 2010, los sectores productores de bienes se expandieron a una tasa anual acumulativa del 6,6% con una contracción de 3,5%, en el 2009, por el impacto de la crisis global. El crecimiento fue liderado por la construcción, la industria manufacturera: la producción industrial creció a una tasa anual acumulativa del 7% entre el 2003 y el 2010. [...] Continuar la lectura

Catástrofes inevitables del ser

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[Tormentas, Juan Zorraquín, Mardulce, 184 páginas, Marzo 2013.]

Por Omar Genovese

“Yo habría querido petrificar mis sentidos y que la lluvia continuara eternamente”, escribió José Eduardo Wilde en su breve relato La Lluvia. Para cualquier reseñista este libro tiene un problema: el prólogo de Luis Chitarroni persuade de cualquier inscripción canónica, exalta el rumor de una paz en armas literarias. Por ello resulta sumario ver qué borde de los cuentos milimétricos constituyen el tipo de artefacto que funciona. El mecanismo en sí: un plano horizontal que remite a las cuatro ubicaciones de la brújula, otro vertical desafiando la gravedad, y el último, indicando la profundidad por apnea, el fin del buzo, su silencio nupcial con la muerte en la oscuridad, con toda la masa líquida como tumba dinámica. Cómo adhiere la lectura, ahí la destreza, con qué se alimenta y llega la urdimbre de destellos, los relámpagos de ese imprevisto natural que nos mece como pasto seco, sin importancia. Pero antes, repasemos: incurable (la fe en la letra, al extremo de ambicionar la eternidad mientras sea posible leer), dolor (ante la pérdida de un libro, la desesperación por la cita como temblor febril), desasosiego (cuando nada se puede hacer ante lo irreversible de la muerte, un texto inacabado, un escritor que pudo ser universal y se perdió en la deriva del abandono), tristeza (ante el mecanismo del cuerpo que envejece, como la enciclopedia en los estantes, las páginas amarillas desmenuzándose por la humedad de la atmósfera). [...] Continuar la lectura

Importante, desde Plaza de Mayo

24 DE MARZO[A propósito de las formas oficiales de apropiación del recuerdo del 24 de marzo de 1976.]

Por Patricia T.

Gente, bueno, pasó la previsible. Primeros en la marcha estaban por avenida de Mayo, La Cámpora y todas las organizaciones K, llegaron a la plaza y ocupaban lugar hasta 9 de Julio, alli se instalaron y no se movieron màs. La dinámica siempre fue que los grupos llegaban a la Plaza, leian su manifiesto y dejaban lugar a los que venian atras. NO. Ergo tuvimos que desviar por una lateral, tomar 9 de Julio hasta el Obelisco y allí entrar por Diagonal Norte y al llegar casi a Florida, se leyó el manifiesto por que no se podía avanzar hasta la plaza….
Me molestó tanto que seguí hasta la Catedral y cuando voy a entrar a la plaza veo a un amigo que se hizo ultra K que me dice: “Pensé que estabas con los de atrás” …a lo que respondí: “Por supuesto que estoy con los de atraás, pero voy a entrar a la plaza, porque la plaza no es de ustedes solamente aunque vayan por todo”. Esto lo dije en medio de una plaza llena de K que curiosamente no dijeron nada…. ¡¡¡¡qué se creen que no se los iba a decir!!!!
La Catedral estaba totalmente vallada, cosa que tampoco pasó nunca, porque podia esperarse este año cualquier cosa.

Bueno me metí en la plaza diría que simbólicamente, y después salí por San Martín hasta Corrientes a tomar el subte y volverme. Espero que en la desconcentración no pase nada, porque siempre se sale por diagonal, y en diagonal estábamos nosotros: “Memoria, Verdad y Justicia”. Es la primera vez que voy a la marcha el 24 de marzo y no puedo ingresar a la plaza directamente por avenida de Mayo con los compañeros.

Pero ya ven, van por todo.

Presa fácil

chato[Sobre el caso Juan Daniel Estrada]

Por Leonardo Sai

Si la vieja dama nos protege y rechaza la pretensión de los primeros advenedizos de transformarse en dueños, creo que permaneceremos como poder político, pero para que ello ocurra, tenemos que aceptar que nosotros también hemos violado la ilusión que ella tuvo con nosotros, que nosotros también asesinamos a sus hijos.

Fantasmas y aparecidos

Enrique Meler

La seguridad es una necesidad con la cual se manipula a los individuos con medios de comunicación manipulados, algunos, por el estado nacional; otros por grupos financiero-comunicacionales, a su vez, manipulados por multinacionales y bancos globales… Es el razonamiento que nos hunde en la comodidad contemplativa de un infinito abstracto de comandos: la (in) seguridad es producida por algunos contra algunos otros, efectivamente, seleccionados bajo el disimulo de los muchos. En este último sentido, la hacemos entre todos.

Cada vez resulta más claro que la maldita policía no solo es bonaerense sino el resultado de un micro-consentimiento (punteros, concejales, diputados, ministros, gobernadores) trabajado por fondos para bolsillos particulares, campañas electorales, complicidades de negocios turbios, mano de obra disponible… Razones de cierto peso para que su maniobrar organice el vaso comunicante entre el temor que brota del delito callejero y la corrupción en las altas esferas del poder. Tal es el control que ejercen los hombres de azul sobre el mercado de la indefensión. Sucede que ese “hombre de azul” —de quien esperamos ejemplaridad, honestidad, cuidado del prójimo y servicio a la comunidad— no es un “deber ser” sino un humano forjado por una economía de favores (el diario gratis, las facturas gratis, un auto gratis o en cómodas cuotas, la nafta gratis, las visita gratis a las chicas… un cúmulo de beneficios que triplican el sueldo oficialmente percibido) que “inadvertidamente” lo corrompen. Una vez que se pasó a pertenecer a esta logia de impunes y prepotentes, la maldita policía se realiza como tal: se trastoca la voluntad de los novatos, con prescindencia del territorio. [...] Continuar la lectura

Sobre la pérdida del archivo fotográfico Mordzinski

image01Queridas amigas y amigos,

Créanme si les digo que no me queda más remedio que molestarles con esta historia… Porque la historia lo merece y porque ustedes, queridos amigos, son los únicos que la pueden sostener. Acaso con su firma de apoyo, pero eso ya lo verán mejor que yo.

La indignación y la pena me devoran y me digo que treinta y cinco años de retratar las letras no merecen que me rinda ahora; y menos ante un hecho como el que les quiero, necesito relatarles: [...] Continuar la lectura

El arte de jugar con fuego

luka88439725527[Luka y el Fuego de la Vida - Salman Rushdie - Literatura Mondadori – RHM - 208 páginas - noviembre 2011]

Por Omar Genovese

Luka debe encontrar el Fuego de la Vida, energía capaz de despertar a su padre, el gran fabulador Rashid Kalifa, inmerso en un sueño agónico, allá en la ciudad de Kahani, en el país de Alifbay. La complejidad de pensamientos que a Luka le permiten seguir su camino, la interacción con animales, mitológicos, protohumanos, de todas las culturas, de toda la historia humana conocida, sugieren que es la mente inquieta de un otro, también escritor. Así como el nombre del padre remite a Harún al-Rashid, califa mítico de la obra traducida por Richard Burton que tanto inquietó a Jorge Luis Borges, el país de Alifbay lo hace a Bombay que mutó en Mumbai, y a la que Rushdie no puede regresar más que en fantasía. Pero Bombay-Alifbay es también la cuna de Rudyard Kipling, casi puente literario al exilio forzado del autor. Ahora, otra clave es Luka: en la tradición hindú, Lu significa ‘cálido viento del desierto que sopla desde el Rajasthan en pleno verano’, desde el desierto que divide Pakistán de la India, ruta de caravanas que llevaron y trajeron la mixtura islámica para derivar en la religión sij. [...] Continuar la lectura

Contra la ceguera social

cultura-jpg_e6fbbd8ebff35e89b04c7241ed49b275b9e576f9_big[Manual Práctico del Odio - Autor: Ferréz - Traducción, prólogo y glosario: Lucía Tennina - Colección Vereda Brasil - Ediciones Corregidor - 320 páginas - Diciembre 2011]

Por Omar Genovese

Ciertas novelas logran independencia de toda defensa o conjetura y cuando eso ocurre, ni el autor, ni la nacionalidad, incluso la situación histórica, resultan relevantes. Más aún, adviene lo universal que atraviesa todas las categorías culturales, con la sensación de que semejante relato se actualiza en lo contemporáneo, casi como un juego macabro de repeticiones degradadas en la condición humana.

Esta novela ve la luz en Brasil hace nueve años y accedemos a ella con una traducción sumamente cuidada que posee un glosario. La ficción del Manual Práctico del Odio se ubica en la existencia amurallada por la exclusión, en un barrio mísero del suburbio de San Pablo, la ciudad industrial más grande (en el sentido territorial absoluto) de nuestro distante país vecino. Férrez elige la zona reducida por pocas calles o pasadizos, también magnética, donde los personajes necesariamente deben volver, estar ahí; así sus ansias, deseos, hasta la desesperación, se resuman en abandonar el territorio sin rejas. Esto nos lleva a interrogantes sobre qué es una megaciudad, cuáles sus recursos para contener a cada quién de manera centrípeta y perversa. ¿Pertenencia? ¿Lazos parentales? ¿Fuerza misteriosa de un culto subyacente? [...] Continuar la lectura

Sobre “marxistas” plagiarios

[La revista francesa Avanti ha publicado recientemente el artículo de Nicolás González Varela en francés: David Riazanov (1870-1938), éditeur de Marx et dissident rouge. El mismo artículo ha sido copiado, pegado y firmado por un tal Javier Biardeau R. en la revista virtual venezolana Aporrea. A continuación la carta de nuestro colaborador a dicho medio.]

Queridos camaradas venezolanos: es honesto intelectualmente poner las fuentes, pero esto es demasiado: este señor ha plagiado literalmente mi artículo, ni se ha molestado en re-escribirlo un poco, un trabajo que he realizado estudiando documentos en varios idiomas, un saqueo desagradable y mediocre, bien burgués, con tan solo hacer Copy&Paste. Para que lo tengan en cuenta en sus futuras colaboraciones.

Original: 13 de septiembre, 2006, en Nación Apache: http://www.nacionapache.com.ar/archives/634 y 6 de julio, 2008, Rebelión.org: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=69880

Plagio de Javier Biardeau R.: 9 de agosto, 2009: http://www.aporrea.org/ideologia/a84143.html

Espero publiquen mi razonable queja.

Nicolás González Varela

Gramsci y el Marx desconocido (III)

[El artículo anterior puede leerse aquí.]

GramsciViena1924(2)Por Nicolás González Varela

“Toda Política es implícitamente una Filosofía, aunque sea inconexa y en esbozo.”

Antonio Gramsci, Quaderno 11, 1932

“Gramsci combate esencialmente el mecanicismo ‘socialdemócrata’ y ‘bujarinista’, concebidos ambos como fatalismo.”

Regis Debray, 1967

“Me basta la compañía intelectual del valeroso Gramsci para hacer envidiable mi nueva residencia en la cárcel de Turi.”

Francesco Lo Sardo, 1929

Gramsci encarcelado desconfía no solo del Marxismo tal como lo presenta el segundo violín Engels (enfáticamente declara que “no hay que identificar a Engels con Marx”), sino de la naciente ortodoxia de las dos almas de la izquierda europea: tanto del Marxismo oficial de la Segunda Internacional (el Kautskismus) como del nuevo DiaMat soviético (momificación de Lenin) apoyado por un entero estado.[1] Siguiendo su propia reflexión, denomina al DiaMat encarnado en la teoría de Bujarin de mera Ideología: “debe examinarse cómo (Bujarin) quedó atrapado en la Ideología, mientras que (la teoría de Marx) representa una clara superación e históricamente se contrapone precisamente a la Ideología… esta misma ‘Ideología’ (la vulgata marxista encarnada en Bujarin) debe ser analizada históricamente, según la teoría de Marx, como una superestructura.”[2] La nueva canonización que se está condensando en la ideología stalinista, qua Marxismo-Leninismo, puede y debe ser criticada entendiéndola en su función superestructural. Incluso la teoría de Marx mutilada o reprimida puede convertirse y degenerar, como de hecho se despliega ante los ojos de Gramsci, en una ‘Ideología’, en una superestructura de una organización política (el SPD) o un estado (la URSS). La exasperación teórica gramsciana llego a tal punto que, como recuerdan compañeros de la cárcel, “para romper con aquellos que acusaban al Marxismo de ‘mecanicismo’, de ‘fatalismo’, de ‘determinismo económico’, de ‘economicismo’, invitaba a no hablar más de ‘estructura’ y ‘superestructura” sino sólo de proceso histórico, en el cual todos los factores toman parte: solamente la prevalencia de ese proceso era económica.”[3] En esto coincide in toto con otros autores heterodoxos del Marxismo occidental como ya vimos, renegados y herejes como Lukács, Luxemburg o Korsch. Gramsci entiende su tarea como la construcción de la auténtica Ortodossia (Ortodoxia), en franca ironía, aclarando que el concepto pensado desde Marx debe ser “renovado y reconducido a sus orígenes auténticos. La ortodoxia no debe ser buscada en este o aquel seguidor…, en esta o aquella tendencia vinculada a corrientes extrañas a la doctrina original, sino en el concepto fundamental de que (la teoría de Marx) ‘se basta a sí misma’, contiene en sí todos los elementos fundamentales para construir una concepción del Mundo total e integral, una total Filosofía y Teoría de las Ciencias Naturales, y no sólo eso, sino también para vivificar una organización práctica integral de la sociedad, o sea: para convertirse en una civilización integral y total…. (la teoría de Marx) no tiene necesidad de apoyos heterogéneos, ella misma es tan robusta y fecunda de nuevas verdades que el viejo mundo recurre a ella para equipar su arsenal con armas más modernas y eficaces.”[4] Solamente cuando se haya cristalizado esta ortodoxia “servirá para precisar mejor el atributo de ‘revolucionario’”. Y, coincidiendo tanto con Lukács como con Korsch, declara que si la teoría de Marx “afirma teóricamente que toda ‘Verdad’ creída eterna y absoluta ha tenido orígenes prácticos y ha representado un valor ‘provisional’ (“historicidad” de toda concepción del mundo y de la vida), es muy difícil hacer comprender ‘prácticamente’ que semejante es válida también para la misma (teoría de Marx) sin hacer tambalear aquellas convicciones que son necesarias para la acción”[5], al Marxismo hay que aplicarle el propio Marxismo, su Kritik materialista, su método materialista revolucionario. A contracorriente, Gramsci desmonta y deconstruye la secuencia ideológica establecida por Bujarin-Stalin de la relación Marx-Lenin en el Quaderno 7 (VII) de 1930-1931, secuencia que muy pronto será el alma escolástica del DiaMat; allí escribe: “Marx es el creador de una Weltannschauung, ¿pero cual es la posición de Illich (Lenin)? ¿es puramente subordinada y subalterna? [...] Continuar la lectura

La parte que no sólo empobrece

La confabulación de los suplementos literarios

Por Omar Genovese

Bajo el título “Las vueltas de la teoría. Teoría y crítica literaria a comienzos del nuevo siglo”, la editorial Eterna Cadencia publica en su blog un “análisis crítico de las revistas Planta y Luthor”, escrito por Leonora Djament, editora de la casa. Invito a los lectores a repasar las líneas citadas, muy especialmente la particular lectura que Djament realiza de ambas revistas digitales (todas las citas web se encuentran al final del presente texto). Ahora, ¿qué me lleva a comentar el artículo de marras? Algo llamativo, no alarmante. Ninguna cadena de afirmaciones puede arruinarle la paz textual a nadie, salvo… Que el texto del otro sea manipulado para que el propio enunciado haga celosías en la cita.

Djament utiliza ciertas referencias lexicales que responden a las expectativas académicas de las tesinas formales, y elogia la llegada de ambas revistas virtuales ubicando la aparición en un contexto de novedad que acompaña a otras publicaciones como El interpretador, No retornable y la sección libros de Inrockuptibles. Del resto, afirma: “Estos jóvenes críticos plantean su propia agenda de intereses pero, sobre todo, proponen otras herramientas de análisis, otros conceptos operantes, otras concepciones sobre el lenguaje. (…) Rodeada de blogs, webs y suplementos culturales, surge, así, Planta…” Vale leer: y todo el resto no es crítica. Párrafos mediante, agrega: “tanto Planta como Luthor surgen con un carácter fuertemente afirmativo, contraponiendo otro modo de ser en la web, haciéndole frente al aparente relativismo reaccionario y al hedonismo inconducente que parecieran gobernar muchas de las páginas contemporáneas; contraponiendo otro modo de escribir y pensar desde la crítica o la teoría literaria.” También: “Se trata de reconstruir una crítica literaria que sea efectiva y que vuelva a tener valor en tanto praxis política concreta en el caso de Planta, en tanto teoría, en el caso de Luthor. Se trata de hacer algo nuevo con lo viejo, de reciclar.” Y la frutilla del postre: “Pero, sobre todo y fundamentalmente, lo que estos críticos literarios vienen a corregir, como señalábamos, son algunos aspectos teóricos en materia literaria que se han interpretado o analizado erróneamente. Los críticos de Planta quieren desenmascarar parte del periodismo cultural y de la crítica literaria que pueblan infinitos blogs y parte de los suplementos culturales, donde la literatura no es analizada sino tan solo glosada y empobrecida; donde, con brocha gorda, se agrupan paquetes literarios como quien arma paquetes turísticos.” [...] Continuar la lectura

Entrevista a Nicolás González Varela en torno a la publicación de “Sobre el suicidio” de Karl Marx (II)

Por Salvador López Arnal (*)

[La primera parte del reportaje puede leerse aquí.]

Peuchet, y Marx con él, hablan del patriarcado, de la tiranía familiar, de la violencia de género en suma. ¿Es el caso o leo mal, muy mal, y anacrónicamente además?

No en absoluto, estás en lo correcto. Debido a esta suerte de multidimensionalidad de la crítica materialista, una valencia científica, multidisciplinar y antidogmática, creo que reside la originalidad de este Marx desconocido, a veces, como todo gran clásico, y reducido por la vulgata a un economista más o a un simple continuador de los utópicos fantásticos del Renacimiento. O peor: a un legitimador de determinados estados de partido único. Marx puede hablarnos de violencia de género, de racismo y xenofobia, de opresión de un sexo sobre otro, de patriarcado, de cuerpos dominados y, por supuesto, de la nueva explotación del hombre por el hombre que nace con el Capital.

¿Se puede afirmar también, con términos nuestros si quieres, que el texto de Marx es una aproximación crítica a la vida cotidiana del capitalismo de aquella época, que lo supuestamente privado también es público para él? ¿Hay también aportaciones en torno a la temática de la alienación?

Pensemos que en esa época recién se estaba conformando la idea de un espacio privado, lo económico, el bourgeois, separado de lo público (vagamente lo político burgués, el citoyen), y las consabidas superestructuras político-jurídicas, por lo que la afirmación de Marx que todo es político resultaba novedosa y con un fuerte pathos antiburgués. Aunque hay que decir que ya los socialistas utópicos y anarquistas habían empezado con una corrosiva crítica a la vida cotidiana del Bovarismo de las clases dominantes. El suicidio es el deux ex machina de la tragedia humana, una irrupción antinatural, pero que se puede analizar los mecanismos ocultos o invisibles que lo hacen entrar en escena, tal la idea de Marx. Estos mecanismos no son accidentes naturales, sino constitutivos a la forma en que se organiza la sociedad en una momento dado. Al fenómeno general de la alienación bajo el Capital, que lo llamaremos más técnicamente como “enajenación” (Marx utiliza indistintamente Entäusserug, Entfremdung y Veräusserung, que significan un estado de enajenación o extrañamiento) cuya idea abstracta en lengua alemana es una situación en que un sujeto se enfrenta a una situación hostil, producto suyo, que destruye su propósito. Ya en Die heilige Familie de 1844, inmediatamente anterior al texto sobre el suicidio, Marx señalaba en el capítulo dedicado a Proudhon que “la Clase Poseedora (besitzende Klasse) y la Clase del Proletariado (Klasse des Proletariats) representan la misma Autoenajenación humana (menschliche Selbstentfremdung). En estos textos se pueden reconocer cuatro aspectos principales: el hombre está enajenado de la Naturaleza (en tanto el trabajo es una interacción con lo inerte para transformarlo); el hombre está enajenado de sí mismo, de su praxis (de su propia actividad e intencionalidad); el hombre está enajenado de su “Ser Genérico” (de su ser en cuanto miembro del género humano); el hombre está enajenado del hombre (de los otros hombres y mujeres). La Entfremdung del Capital, que subsume antiguas y pasadas dominaciones, es totalitaria, abarca aspectos económicos, políticos, ontológicos, morales, éticos, e incluso estéticos. Estamos en un texto tan corto, viendo un sistema in statu nascenti. [...] Continuar la lectura

Entrevista a Nicolás González Varela en torno a la publicación de “Sobre el suicidio” de Karl Marx (I)

“Es probable que la temática social del suicidio bajo el capitalismo pueda haber estado influenciada por las vivencias de Marx en su exilio”

Por Salvador López Arnal (*)

Profesor, filósofo, trabajador incansable, activista, autor de un libro imprescindible –Nietzsche contra la democracia- y un número ilimitado de artículos deslumbrantes, Nicolás González Varela es el editor -traductor, anotador y presentador- del Cuaderno Spinoza de Marx (El Viejo Topo, Barcelona, 2012) y uno de los marxistas de mayor erudición y proyección internacional. Su último trabajo es la edición de un texto del joven Marx.

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De nuevo tengo que felicitarte por la excelente edición de este nuevo texto, desconocido o casi desconocido, de Karl Marx “Sobre el suicidio”. Nunca se había traducido al castellano hasta ahora si no ando errado. ¿Por qué? Es algo extraño, ¿no?

Sí, efectivamente, no existía una edición en español hasta ahora. Como la mayoría de los escritos del Marx desconocido, permaneció en el olvido en su Nachlass, hasta que el sabio y malogrado editor David Riazanov lo rescató completo, aunque con escasas notas, en la que puede considerarse la primera edición crítica en la Historia de Marx y Engels que se editó en la URSS en 1932. Hubo que esperar al fin de la Segunda Guerra Mundial para que este texto volviera de nuevo a la luz pública en el nuevo proyecto editorial de obras completas, la Marx-Engels Gesamtausgabe (MEGA) 2, el tomo correspondiente en el que tenía que aparecer no llegó a ser publicado al desaparecer la URSS y la RDA, naciones que financiaban la obra; está anunciada a publicarse con un aparato crítico en la renacida y renovada Marx-Engels Gesamtausgabe (MEGA) 2, un ambicioso proyecto multinacional. El texto tuvo ediciones menores en revistas de la izquierda europea, muchas ligadas al Bordiguismo, y en formato libro existen en inglés, francés y portugués. Nos hemos enterado de una edición en español, junto a otros textos de Marx de diferentes épocas, editada en Argentina casi simultáneamente a la nuestra, que no hemos podido consultar. Creo que la temática del suicidio –incluso entre las clases dominantes pero en especial centrado en la figura de la mujer– nos muestra a un Marx un poco incómodo (comunista “filosófico” y en plena lucha interna con corrientes de la misma izquierda), por lo que se habría condenado el texto al olvido. [...] Continuar la lectura

Gramsci y el Marx desconocido (II)

OcchialiGramsci[El artículo anterior puede leerse aquí.]

Por Nicolás González Varela

“Las grandes ideas no las porta en la espalda un solo hombre, ni caminan sobre hilo de un razonamiento de un discurso. Es necesario pioneros y lentos trabajadores de todos los días, espíritus ardientes y calmos polemistas, entusiastas y críticos, destructores y reconstructores, y que cada uno haga su parte’’.

(Antonio Labriola, 1889)

“Gramsci, es una pena. Ya nadie lee sus escritos”

(Paolo Spriano, historiador del PCI, 1986)

La estrecha relación entre Política y Filosofía no era un asunto extraño a sus intereses, incluso mucho antes de que comenzara con la escritura de los Quaderni en 1930: hay dos años claves en la vida de Gramsci en el extranjero que serán fundamentales tanto para su evolución político-filosófica como para su vida personal. Podemos comenzar a encontrar este pathos que jamás abandonará ya durante su soggiorno moscovita, aunque poco se sabe de su estadía en la URSS entre mayo de 1922 y diciembre de 1923. Viaja a la URSS en calidad de delegado del PCI al Comité Ejecutivo al IVº Congreso de la IIIº Internacional, participando en varias comisiones. Allí conoce a su futura mujer Julca Schucht, participa en el fermento revolucionario que todavía palpita en la URSS y tiene contactos personales con los máximos dirigentes del VKP(b) como de personalidades internacionales. Entre otras grandes influencias directas está la de mayor alcance y profundidad: la de León Trotsky.[1] En este sentido podemos reconocer algunas áreas que marcaron la posterior evolución de Gramsci, tanto como organizador y táctico, como teórico revolucionario,[2] a partir de la reflexión que en esos años realizaba Trotsky: 1) conceptualización y aplicación de la política del “Frente Único”; 2) el análisis diferenciado del fenómeno del Fascismo como una forma muy particularizada de reacción capitalista, cuya más original y peligroso componente era su capacidad para competir con éxito con los partidos de la clase trabajadora con el apoyo activo de la masa descontenta y empobrecida de los pequeños-burgueses;[3] 3) la lucha bicéfala en dos frentes, que Trotsky ya había asumido hacia 1923, tanto contra la creciente burocratización del sistema político dentro de la URSS, como por la extensión de la democracia dentro del partido; 4) la preocupación por la calidad de la Nueva Cultura (interés por el Proletkult), con los usos y costumbres de la transformación radical de una entera civilización y la defensa de la integridad (parcial autonomía) de la Literatura y el Arte contra el acoso de burocratizados dogmáticos proletarios disfrazados de “moralistas”;[4] 5) la idea que la Revolución de Octubre tal como se produjo en Rusia fue sui generis, y que por esta razón los revolucionarios comunistas de los países capitalistas avanzados de Occidente tendría que enfrentarse a un conjunto diferente de tareas y perspectivas para finalmente tomar el poder. Todos estos hilos rojos históricos-políticos-filosóficos, creativos y antidogmáticos, se plasmaron y condensaron mas tarde en los mismos Quaderni.[5] Trotsky incluso debatió cara a cara con Gramsci (teniendo como blanco a Bordiga y la propuesta del Frente Único) en la reunión de la comisión italiana el 15 de diciembre de 1922, un recuerdo imborrable que aparecerá en documentos políticos decisivos, como la poco conocida carta abierta al PCUS de 1926 o su postura contra el Bordiguismo. Un testigo calificado, que recordaba las discusiones e intercambios, decía que “Trotsky no ocultó el hecho de que en 1922 había desempeñado un papel decisivo en las presiones ejercidas sobre Gramsci para que adoptara una actitud crítica frente a Bordiga.”[6] A su vez Trotsky nunca olvidó la estatura teórico-práctica de Gramsci, como recordaba nueve años después: “Los rasgos particulares de Fascismo surgen de la movilización de la pequeña burguesía contra el proletariado… algo que el Partido Comunista Italiano no pudo discernir. Camaradas italianos me informan que, con la sola excepción de Gramsci, nadie en el partido Comunista italiano hubiera podido evitar ni siquiera la posibilidad de la toma del poder por el Fascismo.”[7] [...] Continuar la lectura

El camino abandonado

EC TAPA autoayuda Final Nueva[Sobre El Camino Total - Salvador Benesdra - 352 páginas - Eterna Cadencia - Octubre 2012]

Por Omar Genovese

No somos quién para horadar en el desmedro de una mente: su faz oral, cansina en el rito de la permanencia que, demudada de todo prurito, nos pone en un lugar incómodo como lectores. En El Camino Total, de alguna manera asomamos por el hombro del autor para espiar un falso diario y a la vez borrador catártico de una necesidad inevitable, anterior a la clausura silenciosa. La edición del presente libro consta de seiscientos ejemplares, mínima expresión del editor a la sombra de la reimpresión de la obra más contundente de Salvador Benesdra, El Traductor, que consta de mil ochocientos. La apuesta de bajo riesgo es también una advertencia sobre la valoración en catálogo, o una alarma sobre el inerte género donde se la clasifica: autoayuda. Ahora, en la lectura de las primeras cincuenta páginas la autoayuda se diluye, y no hay objeto, aunque la insistencia del autor se extienda en argumentos sobre la posibilidad de superar todo límite. Existe otra característica y es la falta de edición, pues abundan las reiteraciones, como regresos argumentales sobre el zen, el deporte y las neurociencias. Se debió aplicar un criterio de selección y recorte, sin que esto obrara (todo lo contrario) en desmedro de la noción general que transmite la obra. El tono de Benesdra es de divulgación y con la reiteración contamina su propio texto, ya por desconfianza hacia el fin, ya por considerar al público lector del género un desmemoriado a la deriva. Pero si la edición tiene la intención documental, considerando que el mítico escritor exige un respeto incólumne por su tarea, hay otro tipo de lectura, sacrificada sí, pero enriquecida por el fracaso. [...] Continuar la lectura

Desorden y dominación

camojoPor Leonardo Sai

De lo que trata la lucha de clases primeramente y en última instancia puede resumirse, en las vísperas del socialismo, en una sola palabra: Tecnología. Mientras la sociedad sea una sociedad de clases, la clase social que gobierna las potencias innovativas humanas a escala social tiene y tendrá la manija de la transformación política y el diseño de nuevas formas de vida.

Notas sobre la economía política de la historia

Pablo Levin

¿Significa que la teoría crítica de la sociedad abdica y deja el campo libre a una sociología empírica, libre de toda guía teórica, excepto la metodológica, que sucumbe a las falacias de una concreción mal situada, realizando así un servicio ideológico al tiempo que proclama la eliminación de los juicios de valor? ¿O los conceptos dialécticos muestran una vez más su valor, comprendiendo su propia situación como la de la sociedad que analizan? Puede sugerirse una respuesta si se considera la teoría crítica precisamente en el punto de su mayor debilidad: su incapacidad para demostrar la existencia de tendencias liberadoras dentro de la sociedad establecida.

El hombre unidimensional

Herbert Marcuse

Cuando la presidenta hace referencia a un “anarco-capitalismo financiero” no está hablando de la anarquía mercantil, esencial al modo de producción capitalista. Sospechamos que hace referencia a la textura de las instituciones como totalidad mundial y turbulencia. Ni la bolsa de Nueva York se afirma inmune, autónoma, en la interdependencia del sistema mundial: está en camino a ser controlada por Intercontinental Exchange, su rival. Las acciones se derrumban, el líquido busca activos reales como la tierra y el cemento. Las burbujas de derivados e inmobiliarias no pararán de explotar. Totalidad que ya no se presenta como “administración” o “totalidad represiva” sino como totalidad permisiva. Nadie, ni el Banco de Basilea, sabe rigurosamente el monto total de derivados que existen en el globo. Ya no hace falta una ciencia operacional que metódicamente controle lo social: el consumidor participa tanto de la noticia como del espacio publicitario. Envía sus ideas, opiniones, filma la emergencia. Un banco bueno, un banco tóxico y que las pérdidas la paguen los contribuyentes. Ningún saber técnico, pura estafa. Otro documental de Michael Moore. Las ciencias de la manipulación y el departamento de relaciones humanas fueron relevados por la informática y las ciencias de la información que, bajo el tendido de redes sociales, (re) producen el auto-control y la auto-censura: lo que hay que decir para quedar bien; lo que hay expresar emocionalmente para ser considerado “de los nuestros”; los gustos que se deben hacer públicos… Todo el espacio íntimo se redefinió como gestión de la subjetividad y la subjetividad como una grilla bien dispuesta para los “recursos humanos”. Por supuesto, no sin ofrecer entretenimiento para la depre, crédito virtual para el vicio, relaciones sociales para la fobia, sexualidad para las ansias, concreción del lenguaje para no hacerse mucho drama… Renovadas posibilidades para la descarga de obsesión e histeria; una democracia de la “agenda propia”. [...] Continuar la lectura

Martín Kohan: “Hay una política cultural oficial”

tm1012081Por Omar Genovese

Profesor de Teoría Literaria en la UBA. Incursionó en el ensayo y el cuento. Martín Kohan (1967) ha publicado las siguientes novelas: La pérdida de Laura (1993), El informe (1997), Los cautivos (2000), Dos veces junio (2002), Segundos afuera (2005), Museo de la Revolución (2006), Ciencias Morales (2007), Cuentas Pendientes (2010) y Bahía Blanca (2012).

–¿Cómo fue la repercusión de tu última novela? ¿Qué expectativa te había generado la publicación y cuáles fueron los resultados?

–Yo no tengo una idea previa demasiado definida de cómo quiero que se reciba un libro mío que se publica. Quedo más bien ansioso, expectante, deseoso de que las lecturas iluminen aspectos que yo no necesariamente había contemplado. Bahía Blanca recibió muchas lecturas de esa clase; lecturas en clave de humor, o de amor, o de pasión irracional y racional a la vez, que me entusiasmaron mucho. Otros en cambio la leyeron como si fuera una novela realista, y yo me siento totalmente ajeno a la escritura realista, escribo inclusive en contra del realismo; esas lecturas, en consecuencia, me resultaron deprimentes.

–Un tipo de realismo, casi como informe histórico de situación, fue premiado con el Nobel de Literatura: Mo Yan, que de García Márquez no tiene nada. ¿Notás alguna corriente similar en Latinoamérica?

–La verdad es que no leí a Mo Yan. Pero creo que Beatriz Sarlo ha dado una buena definición acerca de la narrativa argentina actual cuando habló de literatura etnográfica, es decir una literatura del registro y la constatación inmediata. Lo que escribo va por otro lado, lo que no lo hace de por sí mejor o peor. Pero aplicarle una lectura en clave etnográfica me resulta un desacierto que me aflige, es casi la decisión de impedir que el texto funcione. [...] Continuar la lectura

Derivación de un laberinto

MADE[Sobre Más allá del espejo de John Connolly - Tradución: Carlos Milla Soler -176 páginas - Tusquets Editores - Colección Andanzas - Septiembre 2012]

Por Omar Genovese

Estamos ante la décima publicación de Connolly traducida a nuestra lengua. En realidad, esto no es una novela y sí un cuento extenso que pertenece al libro titulado Nocturnes (2004), y que se publica en inglés entre dos títulos de la serie policial del investigador Charlie Parker: El camino blanco y El ángel negro. La saga del émulo de Marlowe comienza en 1998 con Todo lo que muere, El poder de las tinieblas (2000) y Perfil asesino (2001). Semejante conjunto forma un universo de ficción estructural que, a la manera del laberinto inconcluso en distintos niveles, permite al escritor extender la trama, vincular personajes, instalar temas universales en el fino límite donde un realismo policial quirúrgico inserta elementos inquietantes del terror, recordando el refinamiento de Oscar Wilde (al fin, Connolly es irlandés) así como la alucinación inteligente de Edgard Allan Poe. [...] Continuar la lectura

Ruinas sobre ruinas, poderes contra poderes (III)

[El artículo anterior puede leerse aquí.]

Por Leonardo Sai

Sistema de la penuria

La fundamentación del encierro re-socializador hace rato hizo aguas y la cárcel solo se afirma en su función primaria represiva de poder desnudo para intimidar, neutralizar, castigar, vengar el delito contra el bien jurídicamente custodiado. Cada vez más países privatizan cárceles y entregan al sector privado la gestión de la seguridad ciudadana. Lo decisivo de ese pasaje es la disolución de la diferencia entre sociedad y estado que caracterizaba a la sociedad moderna y constituye el signo de la posmodernidad en el ámbito de la decisión, la política. A la economía general del poder disciplinario ahora se le sobre-imprime la economía general del capital tecnológico de forma tal que los modos presentes y futuros del castigo ya no estarán diseñadas por el estado, sus ministerios y burocracias, sino por empresas de innovación tecnológica en materia de seguridad, control e información sobre el delito y su gestión, combate, regulación; etc. Ya son proveedores del estado, contratistas y cada vez más la condición misma de aplicación efectiva de los castigos. No es “el problema de la inseguridad” el que estratégicamente se anida al llamado “neo-liberalismo” para desmantelar el estado social, privatizar y mercantilizar, la seguridad como servicio y reconstruir al ciudadano como usuario: es una nueva estructura del capital la que impregna todo el ámbito social y se apropia, sucesivamente, de los ámbitos de decisión del estado. [...] Continuar la lectura

Gramsci y el Marx desconocido (I)

GramsciMarxPor Nicolás González Varela

“Si se quiere conocer a Marx hay que buscarlo ‘especialmente’ en sus obras auténticas publicadas bajo su directa personalidad.”

Antonio Gramsci, 1930

“¿Cómo describir físicamente a Gramsci? Imaginemos el cuerpo débil de un pigmeo, y  sobre este cuerpo, la cabeza de Dantón”

Sandro Pertini, 1986

Es un vulgar cuaderno escolar a rayas, de formato comercial en ochenta hojas, en cada página hay veintiún líneas; cubierta de cartulina rígida, forrada en tela de sospechoso color rojo. En cada página hay una numeración correlativa hecha con pluma en tinta verde, lleva un sello burocrático y ominoso: “Casa Penale Speciale di Turi” (Casa Penal Especial de Turi), un lugar de reclusión en Bari del Stato Totale. El detenido es el preso Nº 7047, un tal Antonio Gramsci, arrestado desde 1926 cuando ejercía como diputado y al mismo tiempo como Secretario General del Partido Comunista. Un Tribunal político especial le condena en 1928 a 20 años, cuatro meses y cinco días de reclusión. Estará cuatro años en la gris celda de Turi, hasta ser liberado por razones de salud el 21 de abril de 1937, muriendo pocos días después en la clínica privada “Quisisana” de Roma. Será allí donde escribirá la mayoría de sus famosos (¿y retocados para la posteridad por el equipo de Togliatti?) Quaderni dal carcere,[1] formidable trabajo político, filosófico e histórico en lenguaje esópico.[2] Iniciará la escritura de su famoso Nachlass exactamente el 8 de febrero de 1929, dos años y tres meses después de su arresto. En las duras condiciones de la prisión fascista las primeras reflexiones de Gramsci a inicios de ese año 1930 sorprenden: se trata de apuntes filosóficos, el inicio del bloque se titula “Appunti di Filosofia. Materialismo e Idealismo”. ¿La Filosofía como consolación de la derrota de la izquierda en toda Europa? ¿Una consolatione philosophiae en clave comunista? En parte sí, en parte no: Gramsci apunta con urgencia y ansiedad las claves para re-leer a Marx, para volver a reconstruir su teoría separada de todo Idealismo y volver a empezar en la práctica con nuevas herramientas críticas. El estímulo es múltiple: los oscuros años del Comunismo en Italia en primer lugar. Es importante comprender la coyuntura crítica de las reflexiones gramscianas: antes de la llegada del Fascismo el PCI nunca llegó a ser más que una organización minoritaria en el interior del vasto movimiento socialista (que era bastante izquierdista para la época). Hacia 1929 el porcentaje en la masa electoral no había alcanzado nunca el 5%; en mayo de 1934, antes que la IC reorientara su línea internacional hacia la propuesta de Dimitrov, el PCI tenía 2400 miembros, menos que en el peor momento del diminuto e intrascendente PC británico.[3] La mayoría de sus principales dirigentes estaban en prisión desde 1926 (incluido Gramsci), su actividad interna era mínima, incluso Mussolini se había dado el lujo de amnistiar a centenares de presos comunistas en la celebración del Xº aniversario de la Marcha sobre Roma. La situación era catastrófica. Se debe sumar a esto la campaña externa de la IC de Stalin (donde ahora se integraba en la ejecutiva el titular de la policía secreta, la GPU, Yezhov) contra el PCI desde fines de los años 1920’s, que concluyó con la suspensión drástica de toda ayuda financiera desde Moscú y una escandalosa disolución “rusa” del Comité Central del partido en 1938.[4] El PCI era un fracaso completo, un grupo de unos pocos de centenares de exiliados políticos enteramente dependientes de la ayuda material de Stalin y un gran número de militantes confinados o presos en las cárceles de Mussolini. Desde 1932, con la caída en Milán de la última cabeza operativa de un centro dirigente, era una organización descabezada y sin rumbo.[5] A la situación interna desesperada, se le suma la derrota de la estrategia de la IC en toda Europa (la táctica de “clase contra clase”), el creciente burocratismo sin retorno y consolidación del régimen stalinista en la URSS, en suma: la metamorfosis del pensamiento de Marx en una tosca ideología de legitimación de aparatos o estados. ¿Por dónde empezar entonces? Se preguntaba Gramsci, y respondía con seguridad: “parecería que la clase obrera italiana nunca hubiera tenido una concepción propia de la vida, de la historia, del desarrollo de la sociedad humana. Y sin embargo, la clase obrera tiene una concepción propia: el Materialismo Histórico. [...] Continuar la lectura

Me siento deudor de Caravaggio y Cartier Bresson

[Entrevista a Daniel Mordzinski]

Por Omar Genovese

En la Usina del Arte (Pedro de Mendoza y Caffarena, La Boca), se expuso hasta el 31 de diciembre pasado, “Los Rostros de la Escritura”, fotografías de Daniel Mordzinski, que incluye 110 retratos de escritores latinoamericanos especialmente editados para esta ocasión. Muchas de las fotos fueron tomadas en 2012. También contó con fotos anteriores de grandes nombres que Mordzinski nunca había expuesto.

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Nos encontramos en un bar cercano a Estado de Israel y Palestina (“una ironía de Buenos Aires”, refiere), y señala su reciente logro: “ayer tomé fotos a J. P. Zooey (publicó Sol artificial y Los electrocutados), el escritor argentino que no tenía rostro”. Le sugiero que contacte a Pynchon, ambos reímos. Toda su trayectoria es un océano de fotos: “el 80% está sin digitalizar, lo que hace muy difícil la manipulación del archivo”.

–La web difunde la obra de los fotógrafos a nivel mundial y también pone en evidencia la repetición: las notas que te realizaron tienen un tema en común, tu excepcional trabajo fotográfico con escritores. Prefiero ir por otro camino, el estético. ¿Cuál fue tu fotógrafo de referencia en los inicios? ¿Tuviste un modelo “de iluminación”, ya de la pintura, o de la fotografía, por ejemplos y al azar: Tissé o Caravaggio, Turner o Cartier Bresson?

–Víctor Andresco, un escritor español que estudia mi trabajo desde hace años dice que en mi proyecto de retratar las Letras hay también un subtexto pictórico, o gráfico/visual, que está relacionado con la “tradición visual de la modernidad”. Él insiste en que en mi caso se trata de un subtexto muy ‘argentino’, es decir, cosmopolita y fascinado con la tradición europea,  y creo que hay algo de verdad en todo eso pero yo, más humildemente, solo puedo decir que desde chico viví deslumbrado por la pintura europea –me pasaba horas mirando los grandes libros de arte en la biblioteca de mi papá- y también por las artes aborígenes. Mi tío Mario Ekman me regaló, a las doce años, un libro de Arte Popular y recuerdo que me pasé noches enteras imaginando cómo sería la vida en la cueva de Altamira cuando uno o dos “graffiteros” –diríamos hoy– dibujaban un bisonte o al hombre del hacha. Tal vez, ahora que lo pienso, las estéticas precolombinas tuvieron siempre una influencia en mi gusto artístico, sí. Pero no sé si soy capaz de llegar a conclusiones al respecto. Entre todos los maestros que citás me siento deudor de Caravaggio y Cartier Bresson. [...] Continuar la lectura

Una secta del delirio

cocainómanos-mansalva[Sobre Cocainómanos chilenos de Gonzalo León – Mansalva - Agosto 2012 - 112 páginas]

Por Omar Genovese

Un grupo de ingenieros empecinados en descubrir cierta armonía musical divina en el Palacio Barolo (mítica construcción de Buenos Aires, que evoca los cabalísticos numerales de la Divina Comedia del Dante), puede ser una secta del delirio, con ritos paganos y un tanto estúpidos. Pero describir las luchas intestinas así como los titánicos esfuerzos por lograr la partitura celestial, es de otra índole, algo que requiere el conocimiento de las distintas funciones literarias que hacen a la novela. Gonzalo León recorre Buenos Aires con esas armas, y como si aquella construcción tan compleja se hubiese derramado entre las calles: más aún, como si el tiempo contenido en ella, el de su perduración, fuera el aire entre sus habitantes. La ciudad puesta así, es un laberinto en acto. Detalle no menor, los recursos utilizados para construir la trama provienen de los distintos recortes (fractales despedazados en la caída iniciática), que se adhieren a un recuento sencillo a manos de una dependiente de supermercado, alguien translúcido (un ánima madrina, otra Alicia) que abre y cierra la fantasía, que atesora el cuaderno marca “Cocainómalos Chilenos” del que nos llega la obra. [...] Continuar la lectura

Conversación póstuma con David Foster Wallace

Portada_CDFW_FrontalPor Marc Caellas

Ni las porras ni las pelotas de goma ni los desahucios han impedido, hasta ahora, que sigan naciendo editoriales independientes en España. Una de las últimas en saltar al ruedo proviene de Málaga. Pálido Fuego es su nombre y Conversaciones con David Foster Wallace su primer libro. La conexión Nabokov-DFW se confirma en la introducción cuando se nos recuerda que en Pnin Nabokov reflexiona sobre el arte del narrador de integrar conversaciones telefónicas, en la que el lector sólo oye a un interlocutor. DFW exprimió esta técnica al extremo en sus Entrevistas breves con hombres repulsivos y en La broma infinita, quizás para ver si con la ficción podía superar esas imperfecciones epistemológicas del formato tradicional de la entrevista.

Con el mismo ánimo planteo esta conversación ficticia, póstuma y verídica con el escritor norteamericano más influyente de los últimos años. Sus respuestas, lo que importa de verdad, son parte de un libro imprescindible para cualquiera interesado en cómo se cuece la buena literatura.

-      P.

-      Creo que las personas que se sienten atraídas congénitamente hacia este tipo de profesión son competentes en ciertos aspectos y retrasados en otros. Id alguna vez a una conferencia de escritores y veréis. [...] Continuar la lectura