Los docentes peronistas #1
Por Omar Genovese
Verdad Nº 7: Ningún peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
Bien, a 56 años de las autoproclamadas veinte verdaderes del peronismo, nada mejor que repasar las palabras en su salsa. Máxime en la actualidad que, a la luz de las pequeñas reyertas de conocimiento público, el entramado de personas aferradas al ejercicio del poder vociferan a todos los vientos (incluídas las mínimas brisas de la tarde) que el fin de sus mandatos es el cambio, un verdadero cambio, del cual –obviamente- todos los habitantes se preguntan dónde ocurrió, cuándo y cómo. O es que es tan sutil, tan elaborado y certero, que resulta imposible percibirlo…
Mal que nos pese, lo real adviene como terrible, siempre. Ejemplo de ello es la transformación social y política del país sufrida a través de dos procesos claves: uno, el del liberalismo dictatorial allanado a través de la primera deuda externa impagable. El segundo, en la multiplicación escalar de la deuda inicial, ya como condena absoluta al ostracismo. En ese contexto, donde la miseria (en todos los ámbitos imaginables) aplanó toda esperanza, transcurre una frágil gobernabilidad chapucera; donde lo que se dice es una acción distractiva y lo que se hace, la verdad de ese hacer, está oculto tras una madeja de intereses propios y multinacionales.
La 7ma. verdad peronista citada más arriba apunta al sentir del ser peronista, dando por entendido que ese ser es distinto de todo ser conocido (como el humano, por ejemplo), y en cuya existencia es aplicable todo enunciado de la doctrina que está por encima de todo otro pensamiento. El ser peronista es autónomo de los factores reales que modifican la existencia del mundo, autosuficiente, y sólo responde al estímulo del peronismo, lo que viene a representarse como tautológico, y tal vez, enfermizamente asocial. En este caso (existen veinte más para analizar, y por alguno había que empezar), la existencia del ser peronista se da por realizada, quiere decir que no necesita demostración alguna y, menos aún, de ninguna ciencia. Anulada la posibilidad de duda, el sentimiento (o el reconocimiento de sí) peronista no debe ser más de lo que le es dado per se, ni tampoco debe ser menos que su deber, que es ser igual a sí mismo. Un razonamiento que evade la posibilidad de la propia experiencia como determinante de un pensamiento distinto. Sin pregunta posible, el objeto del ser peronista se resuelve de manera sencilla y entendible, en un razonamiento carente de referencia: no se es más ni menos, sólo se es.
Pero el humano es impredecible (al fin y al cabo, un peronista nace humano…), y por allí la inteligencia puede asomar su síntoma: si lo que le es dado por el peronismo eleva su conocimiento y ubicación social –o alguna de las dos cosas-, puede que sienta que supera el estadio económico que le es asignado para ser sólo lo que es. Esa alarma resuena en la doctrina, la que aplica una inmediata corrección del sentir (antecediendo a cualquier estímulo recibido por el ser): si así fuera, se corre el riesgo de convertirse en oligarca. Y lo oligarca -se da por entendido que es el movimiento político conservador opuesto al momento de la enunciación de ésta y las otras verdades- es el mal que aleja al ser peronista de su propio ser en sí. En la sobrevida de la doctrina, aplicada en el siglo XXI, encontramos que la palabra oligarca no ha cambiado de definición en el habla castellana (ni era definida de otra manera, hace 56 años), a saber:
Oligarca: miembro de la oligarquía. Y oligarquía:
1. f. Forma de gobierno según la cual el poder es ejercido por un reducido grupo de personas.
2. P. ext., autoridad que ejercen en su provecho un pequeño número de personas.
3. Conjunto de poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio.
En el marco donde la única verdad está atrapada en sí misma, la realidad hace que (a la luz de los hechos de la historia reciente) el peronismo sobrepase con creces la tercera definición de la palabra oligarquía.
(Quedan 19 verdades, veremos a dónde nos llevan.)


Comentarios (2 comentarios)
[...] [Segunda entrega de las 19 verdades por venir sobre el peronismo, a cargo de Omar Genovese. La primera entrega, aquí] [...]
NACION APACHE » Blog Archive » Los docentes peronistas #2 / Octubre 21st, 2006, 4:17 pm / #
[...] [Tercera entrega sobre las verdades del peronismo. Las dos anteriores, acá y acá] [...]
NACION APACHE » Blog Archive » Los docentes peronistas #3 / Octubre 26th, 2006, 12:01 pm / #
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