Articulo

Retratos de gente común #2. Si se calla el cantor

Por Lulo Luna

Es hombre de leyes y cantante de ópera. O deberíamos ponerlo al revés: es tenor y leguleyo. Estudiante tardío. Garganta privilegiada. Gran cocinero. Más vale algo grueso. Alegre charlatán. Imposible aburrirse con él. Aficionado a la Historia. Escritor no digamos frustrado, sino demorado. Uno que se tomó a pecho la tesis de Nabokov acerca de que lo más importante son los detalles, y no consigue ser conciso. Se va por las ramas. En todas las disciplinas. Casado y separado, sueña con la reconciliación. En mesa familiar o de amigos, es un enólogo y un gourmet tan encantador como excluyente. No deja de hablar de comida ni cuando come. No va al cine ni al teatro, y hacerlo leer literatura es una misión imposible. En rueda etílico-política, no tarda en atacar a los judíos en general ni en reivindicar a Mussolini en particular. Y tampoco Hitler habría sido tan malo como lo pintan. Casi que sólo se equivocaron en hacer la guerra, digamos. Es un raro nacionalista en retiro efectivo. No agrede al imperialismo capitalista, ni al capitalismo en sí, por ejemplo. Jamás una crítica adversa a nuestro rupestre empresariado. Siempre los piqueteros estorbándole el paso, aunque él no tenga auto. Ni chicha ni limonada, se le nota que cree que la lucha por la vida pasa por la lucha por el mango. Es un náufrago ideológico. Restos de una era que ya pasó, y mal. Mezcla los métodos neofascistas de un neto Sharon antipalestino con los designios bíblicos de un loco Bush antimusulmán. Y nadie le entiende por dónde va la cosa: “su” cosa. Suele rayarse sin estímulo a la vista, y de pronto su apasionado temple reventón ejerce rudas maravillas. Todos los presentes reaccionan con complacencia y/o con indulgencia, como si se tratase de un beodo o un chiflado, y le piden que cante. Y entonces él canta. Y el Bel Canto nos arroba y nos conduce a todos a impolutos territorios de confraternidad sin ortiga ni ripio alguno. Y los enigmas se suceden a sus espaldas. ¿Cómo puede pensar así semejante romántico, con esa voz y ese empuje? ¿Cómo puede pensar así ese tenor-toro de lidia que canta y cuenta esas historias de amor y rebeldía, como en el fondo son todas las canzonetas y arias de la ópera? ¿Cómo puede pensar así un artista? Misterios del alma en pena. Por eso, mejor que cante. Y que el resto sea silencio. Pero él no puede. No hay caso. Por alguna oscura razón, necesita sembrar su decrépita semilla. Arar un campo orégano que le devuelve una cosecha agusanada. Insensato, incómodo, irritante, brutal, estéril pensamiento que no encaja con el Arte, esa aspiración de belleza y libertad que suele apreciar cierta gente. De mil maneras se ha intentado hacerle ver ese detalle, pero el tipo no afloja. Sigue aprovechando la menor oportunidad para meter a Mussolini o Hitler en la conversación. Para él, la cultura de la clase media es la medida de todas las cosas. Su pasado lo condena. Bebió de las turbias aguas de los Biondini vernáculos, y ha quedado tontamente intoxicado. Por cierto que no adora a los Videlas ni a los Masseras de ayer, porque eso sería hoy tan denostable como marginante, pero tampoco estima a los progres y chulos del momento. Legalista a ultranza, cree que estamos demonizando a Omar Chabán y perdonando al casi ex intendente porteño Ibarra. O que Cuba es un Buena Vista Social Club y Miami un vergel de oportunidades. Y que los argentinos somos hijos del rigor, porque nunca aprendemos las lecciones de la Historia. ¿Lo pensará en serio? ¿Soñará, de noche, con el aquel Restaurador que encadenó un río para vencer al foráneo enemigo? Y más aún, ¿cuál será “su“ enemigo? Sus amigos lo queremos a pesar de todo esto, porque es un tenor de la gran flauta. Si se calla el cantor, calla la vida. Y lo demás está de más.

Comentarios (3 comentarios)

La tipología de la clase media argentina es amplia. Si decimos que la fauna de la clase media es grande es faltarle el respeto a los animales. Como dudo que haya gente “común” o gente “especial”, sostengo que sólo hay gente, porque hay mucha confusión sobre los criterios para sostener que Pedrito es común y Enriqueta especial. Vemos tanto ídolos fabricados, de tan poco significación con respecto al desarrollo del ser humano, que el hecho de que Enriqueta getonee y sea conocida no significa de por sí que sea especial. Creo que tu amigo entra en la categoría de “enciclopedista”, sabe mucho, pero sus opiniones no concatenan bien, tienen fisuras, en sí y entre sí. De todas maneras, para mí, todo aquel que sostenga que los argentinos somos hijos del rigor, es claro: reaccionario de derecha; en el caso de tu amigo, conservador nacionalista… Rosas encadenó el Paraná contra los británicos que vinieron en patota para imponer que los ríos, en ese caso el Paraná, fueran aguas internacionales. La resistencia de la Vuelta de Obligado tiene varias perspectivas de análisis. Los conservadores-liberales la atacan porque Rosas era un tirano -la educación formal en la Argentina hasta 1973 identificaba su período de gobierno como la Primera Tiranía; los conservadores-nacionalistas la enaltecen, priorizando el rol de Rosas como “El Restaurador- en el fondo enaltecen la figura del dictador-. Coincido con la perspectiva de los “comunes”, del gauchaje de la época -la base del Partido Federal-, que tuvo a raya a los británicos durante todo ese día con unos cañoncitos miserables. Los finos británicos los definían como salvajes, entre otras cosas porque osaban enfrentar al British Impire, la primera potencial mundial de la época -la civilización, loco-, y también por esos atuendos oscuros, pobres, y esas caras fieras, morochas, en esos caballos, que desde que entraron al Paraná permanentemente los vigilaba desde las costas, desde las barrancas, día y noche… Un dato, ¿sabés quién fue -creo- el último exponente “especial” del pensamiento de tu amigo?… Galtieri… Si, era nacionalista, y como todo nacionalista, conservador. Sigo navegando en mi tabla… Me dedico al windsurf… en Internet…

Julián Gerli / Septiembre 29th, 2006, 10:49 pm / #

Fe de erratas: donde dice: 1. “de tan poco significación”, léase “de tan poca significación”; 2. “getonee”, léase “jetonee”.

Julián Gerli / Septiembre 29th, 2006, 10:54 pm / #

Fe de erratas: donde dice “Rosas encadenó el Paraná contra los británicos que vinieron en patota para imponer que los ríos, en ese caso el Paraná, fueran aguas internacionales.”, léase “Rosas encadenó el Paraná contra los británicos que vinieron en patota para imponer que los ríos fueran aguas internacionales.”

Julián Gerli / Septiembre 30th, 2006, 8:42 pm / #

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