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El malentendido (Arte no es Cultura #2)

Por Luis González Bruno
 
[Luis González Bruno polemiza con Maximiliano Tomas. Los antecedentes, acá.]

Como decía mi tío Jacques (Derrida) todo texto, toda escritura, no es más que cita de cita de cita…
De modo que no me queda otra alternativa que citarme (a pesar del indiscutible mal gusto), para luego sí citar a Maximiliano Tomas, del diario Perfil, quien a su vez me cita en su texto, de donde saco la cita de mí mismo: “Toda obra de arte se opone a la estrategia general de la cultura que consiste en normalizarla, suavizarla, hacerla digerible para el anaquel o la biblioteca”.
A lo que Tomas responde, y cito: “Más allá de la simpatía que pueda despertar un planteo por el estilo, es evidente que, a esta altura, resulta difícil compartirlo. El ‘arte’, le guste a Bruno o no, ha sido cooptado por la cultura –en el sentido que él le da: el mercado cultural– hace ya un largo tiempo. No se trata de ninguna novedad: el propio sistema no puede funcionar de otra manera que convirtiendo al arte en una mercancía como cualquier otra. Siempre podrán existir los márgenes, lo mínimo inaprensible. Pero el verdadero desafío es el de jugar el juego con las armas disponibles.”
Bien dicho.
Pero hay varios conceptos con los que jugar, dado que me parece que Tomas, al hablar (escribir, como diría mi tío), no se da cuenta que las ideas no se vuelven evidentes por comunes.
Por ejemplo: el arte no ha sido cooptado por la cultura hace “ya largo tiempo”. Lo ha sido desde siempre. El arte no tiene otra posibilidad, por lo menos si se hace público (no sabemos lo que sucede con aquellas obras de arte que el artista ha decidido no dar a la luz). Se trate del estado primitivo, del imperial, el burgués o el capitalista, siempre el poder se reapropia de los “bienes” que aumentan su poderío. Sucede que tendemos a considerar, con bastante liviandad, que el hecho es relativamente reciente y uno de los males que nos toca vivir frente a un illo tempore donde todo habría sido menos mercantil y utilitario.
Sin embargo, el arte sólo puede ocurrir en el riesgo del paso más allá, fuera de todo, casi al borde de la inexistencia, aunque luego, en el juego diario, pierda parte de su imposibilidad esencial.
Por eso resulta triste escuchar (ver) estas palabras de Tomas: “Siempre podrán existir los márgenes, lo mínimo inaprensible”, en ese tono de conmiseración hacia los que se atreven todavía a la gran partida, acentuado aún más por ese “mínimo” que vuelve inocua y lavada la valentía de aquellos que se atrevieron a ese no-lugar que es el margen, espacio poblado por suicidios, locura, soledad y vidas miserables.
Y la cita de cita final, la que demuestra que ya, cuando pensamos o creemos pensar, no hacemos otra cosa que repetir el discurso de otro: “Pero el verdadero desafío es el de jugar el juego con las armas disponibles.”
Fuera de los recuerdos que hacen fila en mi memoria con respecto a esta rara ideología (políticos supuestamente democráticos formando parte de gobiernos de facto porque “es mejor dar pelea desde adentro”; escritores que no denuncian un régimen de terror y conservan puestos universitarios por una razón similar; deportistas que prestan su imagen a dictaduras porque lo que les interesa, por sobre todas las cosas, es ser un ejemplo de vida sana; etc.), fuera de ésto, digo, pregunto: ¿quién dice que todo es una gran ensalada y que hay que someterse a la inevitable mezcolanza? ¿No será hora de separar y tratar cada asunto en su área de competencia?
Me permito citar la idea de George Bataille: todo se reduce al Arte o a la Economía Política. Dicho de otra manera: todo cae en la esfera de la Economía Política salvo el arte, aunque parezca, y cito a Tomas, que “el propio sistema no puede funcionar de otra manera que convirtiendo al arte en una mercancía como cualquier otra.”
Aprecio la simpatía de Tomas por mis opiniones, simpatía en apariencia suscitada por lo que considera una visión un tanto románica y no realista de las cosas, modo elegante del descrédito.
Respondo sólo para despejar el malentendido.

Ps.: Ultima cita que es paráfrasis: a la Economía Política lo que es de la Economía Política. Al Arte lo que es del Arte.

Comentarios (4 comentarios)

Eso. Y que Tomas deje el tinto, le nubla la conciencia.

Omar / Septiembre 21st, 2006, 11:15 am / #

Encuentro entre los anaqueles de mi biblioteca más de una obra de arte, ni suave, ni normalizada.

Pablo / Septiembre 23rd, 2006, 9:59 am / #

La frase “no se atrevieron” de Tomás es la que me parece más interesante para debatir. ¿Acaso Kafka se atrevió? ¿Y si hay más de un Kafka en ese no lugar, en ese espacio poblado de “suicidios y vidas miserables”?

lili / Octubre 4th, 2006, 6:52 pm / #

[...] Hurgando en los archivos de Nación Apache me encontré con unos artículos de Luis Gonzalez Bruno (1 y 2) que se llaman “Arte no es Cultura” y que expresa de manera inmejorable algo que siempre traté de explicar: la elite de culturosos que deciden que es y que no es cultura es ajena al verdadero arte… y encima después veo a Feimman en TN hablando de esa cultura a la que se refiere Bruno “…la Unica, la Oficial, la que hace Congresos Culturales”. [...]

Leyendo blogs | Maguila v2.0 / Noviembre 26th, 2007, 6:32 pm / #

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