¿Y vos qué (carajo) sabés? ¿Ehhh?
Por Daniela Gutiérrez
En estos tiempos parecería más que pasado de moda defender el estatus especial de esa actividad que llamamos ciencia. Lo actual, lo de moda, es cuestionar precisamente la supuesta superioridad de este método de producir conocimiento. Pero eso es ciertamente discutible. Sin embargo, la plétora de visiones “alternativas” a la ciencia que florecen como hongos –para usar una metáfora científicamente absurda– y que más bien son autoayuda maquillada de ciencia, llega a alcanzar extremos no sólo irritantes sino, lo que es peor, deshonestos.
El ejemplo más reciente es la película que vi el fin de semana: ¿Y vos, qué (carajo) sabés? –What the bleep do we know?–, codirigida por M. Vicente, B. Chasse y W. Arnatz, y con la actriz sordomuda Marlee Matlin.
En esta peli se pretende mostrar que conceptos científicos provenientes de la mecánica cuántica, la biología molecular y las neurociencias pueden unificarse con las visiones místicas y religiosas de moda: tú puedes cambiar tu vida; eres uno con el cosmos, cada persona crea su propia realidad, todos somos dioses. El resultado es una ensalada conceptual que deja mucho que desear (a pesar de estar profusamente aderezada con efectos especiales que parecen extraídos de un anuncio de Genoma-Labs).
La película ofrece versiones distorsionadas, obsoletas o simplemente erróneas de las teorías científicas a las que recurre. Por ejemplo, la idea de que es necesaria la participación de un observador para que las funciones de onda que describen los objetos subatómicos dejen de existir en una superposición “virtual” de estados cuánticos (como el famoso gato vivo/muerto de Schrodinger) y se colapsen en un estado único real. Esta “interpretación de Copenhague” ha dejado de ser aceptada por la mayoría de los expertos, pues hoy existen versiones menos problemáticas, como la llamada “decoherencia”. La película también ignora el hecho fundamental de que los fenómenos cuánticos sólo son significativos en el mundo submicroscópicos, y no tienen prácticamente influencia a escalas mayores que la de las moléculas.
Para afirmar su credibilidad la película presenta interminables testimonios de científicos (algunos auténticos, otros tan cuestionables como “Ramtha”, el espíritu de un habitante iluminado del continente perdido de Lemuria que vivió hace 35 mil años y que habla a través de J. Z. Knight, una rubia que desde los años setenta se gana la vida abusando de la credulidad de la gente).
Junto con las creencias new age y el resurgimiento de la derecha religiosa en Estados Unidos, que han emprendido una verdadera cruzada contra la ciencia (por ej: el debate sobre la enseñanza del “diseño inteligente”, forma velada de creacionismo que pretende enseñarse como opción a la teoría darwinista), este filme es un ejemplo de cómo siempre es posible, cuando se tienen pocos escrúpulos, vender un producto chatarra y ganar dinero. Es una pena que no haya películas comerciales capaces de mostrar la belleza que hay en la verdadera imagen que la ciencia actual nos ofrece del mundo.


Comentarios (4 comentarios)
Debería ver esta peli. Supongo que amparados en la ficción vale todo. Y me pregunto que esperamos de la ficción. También del documental.
Contenidos científicos y contenidos de divulgación científica. Dos modos de componer los hechos.
Cuando veo ficción científica espero rigor documental. Pero la divulgación científica se encarga de usar el género documental ficcionando a la ciencia.
[Suceptible ante el engaño del arqueólogo egipcio, Zahi Hawass, quién me hizo esperar un verano por el chasco de la cámara robot, en la cripta de un finado faraón.]
Qué puedo comprender y qué quieren que entienda?
aydesa / Septiembre 19th, 2006, 8:00 pm / #
¿Y Copenhague? Me refiero a la versión de la obra teatral. Aunque el tema central, por supuesto, no es la ciencia, pero está muy presente. Aunque veo que la observación final se refiere a películas “comerciales” y no sé si Copenhague entra en ese rubro, supongo que sí, si lo consideramos con cierta amplitud. Claro que si al término “comercial” lo consideramos sin amplitud, de las películas comerciales ni soñando podemos esperar que muestren la belleza de la verdadera imagen del mundo que hoy nos puede ofrecer la ciencia, ni ninguna otra cosa que merezca ser llamada “verdadera”.
Freidemberg / Septiembre 20th, 2006, 1:13 pm / #
No entinedo a que se refiere con “lo maravilloso que la ciencia nos puede mostrar hoy…” siento que me han manipulado mas desde el lado de la ciencia que desde el “new age” que de ultima yo puedo elegir si lo creo o no. Se siente un comentario de enojo hacia no se muy bien que (evidentemente YO” no se un carajo”), y tambien de ultima….es solo una pelicula…
patuna / Octubre 6th, 2006, 3:21 pm / #
Distinguidos Señores:
Solicito muy encarecidamente su ayuda, a un link o acceso de algún modo al libro o pelicula, para poder verlo y/o leerlo.
Muchisimas gracias.
Julio Alvarez Q.
Julio Alvarez Quispe / Junio 2nd, 2008, 10:47 am / #
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