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Articulo

Oscuridad en Gaza

Por Guideón Levy

Traducción de David Wapner

El mundo debe saberlo, los israelíes también: Gaza ha sido reocupada. Su situación es peor que nunca. En Gaza, desde la abducción de Gilad  Shalit, pero sobre todo a partir del estallido de la guerra del Líbano, el Tsahl se salió de madre, no hay otra forma de describir sus acciones: mata y destruye, bombardea y cañonea, en forma indiscriminada. Nadie piensa en pedir una comisión investigadora, el tema no figura en la agenda del día para nada. Nadie pregunta porqué se está haciendo esto y quién lo decidió. Pero al amparo de la oscuridad de la guerra de Líbano, el Tsahal se comporta en Gaza como si nunca hubiera habido retirada. Digámoslo sin vueltas: la retirada ha muerto. Fuera de los escombros de las ex-colonias, nada queda de ella y sus promesas. Cuán ridículas aparecen ahora aquellas frases sublimes y huecas acerca del “final de la ocupación” y “la división del país”: Gaza ha sido ocupada, y con más ferocidad que nunca. El hecho de que para el ocupante le es más cómodo ejercer su control desde afuera no tiene la mínima importancia ante las condiciones de vida insoportables del ocupado.
Hoy en día en gran parte de Gaza no hay electricidad. Israel bdestruyó su única central eléctrica, y más que mitad del abastecimiento permanecerá cortado por un año más como mínimo. Apenas hay agua. Puesto que no hay electricidad, la provisión de agua a los hogares es casi imposible. Nunca estuvo Gaza tan mugrienta y hedionda: debido a el embargo que Israel y el mundo han impuesto a las autoridades electas, no se pagan sueldos y los barrenderos están en huelga desde hace varias semanas. Montañas de basura y nubes malolientes asfixian la franja transformándola en Calcuta.
Más que nunca, Gaza se parece a una cárcel. El paso fronterizo de Erez desolado, el paso de Karni ha estado abierto tan sólo algunos días durante los dos meses pasados, lo mismo suede con el paso de Rafíaj. Unas 15.000 personas han esperado allí durante dos meses para pasar a Egipto, algunos de ellos todavía continúan esperando,  incluyendo muchos enfermos y heridos. Otros 5.000 aguardaron del otro lado para regresar a sus hogares. Algunos murieron durante la espera. Es preciso ir a Rafìaj y ver estas escenas para darse cuenta de la magnitud de la tragedia humana que está aconteciendo. A pesar de que Israel no está presente físicamente en este paso, continúa valiéndose de él como medio para ejercer presión sobre un millón y medio de habitantes. Éste es castigo colectivo vergonzoso e impactante. Los Estados Unidos y Europa, quienes patrullan el paso de Rafíaj, también cargan con la responsabilidad de esta situación.
Gaza también está más pobre y hambreada que nunca. Casi no circular mercancías, está prohibido pescar, decenas de miles de trabajadores de la Autonomía Palestina no reciben sueldo alguno; ni hablar de cualquier posibilidad de trabajar en Israel.
Y todavía no hemos mencionado la muerte, la destrucción y el horror. En los dos meses pasados, Israel mató a 224 palestinos, 62 de ellos niños y 25 mujeres. Bombardeó y asesinó, destruyó y cañoneó, y nadie la detuvo. Ninguna célula de lanzadores de Qassam, ningún túnel de contrabandeo justifica una matanza a tal escala. No pasa un día sin muertes, la mayor parte de ellas de civiles inocentes.
¿Dónde están los días en los que se daba aquí un debate sobre los asesinatos selectivos? Hoy, Israel deja caer sobre las casas una cantidad innumerable de misiles, proyectiles de cañón y bombas matando a familias enteras en su trayecto hacia un nuevo asesinato. 900 heridos amenazan con hacer colapsar a los hospitales. La semana pasada en el hospital de Jaifa, el único en Gaza digno de ser denominado así, vi niños con miembros amputados, en pulmotores, paralíticos, lisiados para el resto de sus vidas. Han matado a familias durante el sueño, mientras montaban en burros, o trabajaban sus campos. Niños con tal horror en sus ojos que es difícil de describir en palabras, traumatizados por las terribles escenas que les ha tocado presenciar. Un periodista español, veterano de cien guerras y desastres mundiales, que pasó el último tiempo en Gaza, ha dicho que nunca había sido expuesto a escenas tan espantosas como las que vio y documentó durante estos dos últimos meses.
Es difícil determinar quién toma las decisiones con respecto a esto. Dudo que los ministros estén al tanto de lo que sucede en Gaza. Pero ellos son responsables, sin duda, desde la nociva decisión del embargo, pasando por el bombardeo a los puentes de Gaza y la central eléctrica, hasta los asesinatos masivos. Ahora, de nuevo Israel es responsable de todo que suceda en Gaza.
Los acontecimientos en Gaza ponen al descubierto el gran fraude que es el partido Kadima: accedió al poder montado en el éxito virtual de una retirada que ahora arde en llamas, y prometió la convergencia, una promesa de la cual el primer ministro se ha desentendido. Los que piensan que Kadima es un partido de centro debieran saber ahora que no se trata sino de otro partido derechista de ocupación. Lo mismo para el partido Laborista. El ministro de defensa Amir Peretz no es menos responsable de lo que está sucediendo en Gaza que el primer ministro, y las manos de Peretz están tan empapadas de sangre como las de Olmert. Nunca más podrá presentarse a si mismo como “el hombre de la paz”.
Semana tras semana se llevan a cabo invasiones a la franja de Gaza, cada vez en un lugar diferente, Se trata de operaciones de destrucción y muerte, desde el mar, desde el aire y por tierra, con nombres para blanquear la realidad como “Lluvia de verano” o “Jardín en clausura.”
Ninguna apelación a la seguridad puede explicar este ciclo de demencia, y ningún argumento civil puede excusar nuestro indignante silencio. Guilad Shelit no será liberado y los Qassams no cesarán de caer. Por el contrario, el horror se ha instalado en Gaza, y aunque se prevengan ataques terroristas en el corto plazo, en algún momento dará a luz un terror mil veces mortífero. Entonces, Israel, con autosuficiencia, dirá: “Ya ven, les devovimos Gaza.”

Comentarios (un comentario)

QUE DIOS TENGA MISERICORDIA PARA ESTOS PAISES HERMANOS, QUE SE MANTAN ENTRE SI, SOBREPONIENDOSE A LOS TRATADOS
SOLO CON EL FIN DE DEMOSTRAR QUIEN ES EL MAS FUERTE.
PARA TERMINAR CON LA VIOLENCIA NO SE NECESITAN ARMAS, SINO
ASTUCIA E INTELIGENCIA PARA TRAZAR PLANES ESTRATEGICOS, QUE
DEBILITEN EL PODER.
APRENDAN DE COLOMBIA PAIS LATINO, QUE NO NECESITO MISILES,
NI BOMBAS PARA TERMINAR UN REGIMEN DE TERROR DE CINCUENTA
AÑOS. COMO LO LOGRO? CON UN PRESIDENTE QUE SUPO DOBLAR RODILLAS Y MIRAR AL CIELO PIDIENDOLE ASESORIA A DIOS., PORQUE
SU GOBIERNO SE BASA EN ESCUCHAR Y PERMITIR QUE SU CAPITOLIO
SEA VISITADO POR TODO AQUEL RELIGIOSO , NO IMPORTA LA RELIGION QUE PROFESE Y QUE ORE SIN CESAR POR LAS PERSONAS
QUE DETENTAN EL PODER POLITICO.
SU

luz magdalena goez mesa / septiembre 6th, 2008, 3:42 pm / #

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