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Hoy, obviamente, Annan criticó a Israel

Por Guillermo Piro

El problema es simple. Hace un tiempo, durante el Mundial de Fútbol, John Pantsil, un jugador de Ghana, “se atrevió” a festejar un gol mostrando una bandera del Estado de Israel. Gran quilombo. El gesto fue interpretado como una provocación. ¿Por qué? ¿Acaso no era un signo del sueño multicultural del deporte? A lo mejor el jugador todo lo que quería era agradecerle al país donde juega y donde gana guita. De todos modos tuvo que pedir disculpas. Resumiendo: festejar un gol con la bandera de Israel es un gesto “insoportable”, “intolerable”. Si hubiese sido, no sé, la bandera de Canadá, nadie habría dicho nada.
El sábado, en el mundial de basquet, un jugador del Líbano le dedicó la victoria de su equipo a Hezbollah. El responsable está seguro de que no le van a anular el gol. La desigualdad del tratamiento es el signo de un mal más profundo, profundísimo. El mismo mal que le hace decir a Annan que Israel viola la tregua si intenta detener el suministro de armas sirias e iraníes a Hezbollah, mientras Hezbollah no viola la tregua rearmándose, cuando una resolución de la ONU prevé su desarme y otra, más reciente, la 1.701, prohíbe el tráfico de armas sirias e iraníes hacia el Líbano. Mientras exista esta continua disparidad de tratamiento, la guerra que enfrenta Israel será todavía más asimétrica. Cada vez que está en el medio Israel, para gran parte de la comunidad internacional y de la opinión pública, cada guerra, cada acontecimiento, cada accidente se vuelve todavía más asimétrico. Llámenlo como quieran, pero para mí tiene olor a antisemitismo disfrazado de antisionismo. Tengo la impresión de que a esta altura resulta normal pensar que un chico libanés una mañana se despierte pensando: “Hoy tengo ganas de matar a un judío”. Es de locos. La historia no enseña un carajo y las tragedias ni siquiera se repiten como farsa.

Comentarios (2 comentarios)

El tema importante es que la frontera entre Siria y el Líbano es territorio Libanés, y allí el Ejército Israelí no puede permanecer. En el momento que lleguen las fuerzas de UNIFIL, el ejército israelí se debe retirar. El problema del rearme del Hezballah, si bien es importante, no es el esencial. Está muy lejos de serlo. Lo esencial es evitar una nueva confrontación. Hezballah puede estar armado hasta los dientes, y aún así no enfrentarse a Israel. Y la forma más inteligente de evitar ese enfrentamiento es que Israel devuelva las granjas de Shaba, por ejemplo; e inmediatamente iniciar las negociaciones con Siria, porque con Siria Israel no firmó la paz. Siempre en una situación allí, una guerrilla como la del Hezballáh va a buscar cualquier forma para rearmarse, lo puede hacer sino con Siria directamente, con el narcotráfico como lo han hecho las guerrillas colombianas, por ejemplo. Si Israel insiste en plantear el tema unicamente en lo militar, cualquier oponente hará lo que pueda para armarse y poder enfrentarse así con su enemigo.

Es muy problable que los niños libaneses sientan odio contra al enemigo israelí, pero no contra los judíos. Fueron los israelíes los que los bombardearon sin parar, no los judíos. Si tu ves los dibujos del artista y dibujante libanés Mazen Kerbaj no hay ni una alusión a los judíos, simplemente hay imágenes de aviones que atacan.

Ana Camusso / agosto 26th, 2006, 7:24 pm / #

He visto fotos de niñas adorables israelíes escribiendo encantadas ante miradas sonrientes y enternecidas de milicos del sahal, mensajes en las bombas para los niños árabes. Hay un cerro de fotos, pero no he visto ningún equivalente en el lado libanés: estaban más ocupados (los niños, digo) escondiéndose de las bombas con dedicatoria que les tiraban los cazabombarderos istraelíes.

Me ha parecido que mezclabas churras con merinas.

dubito ergo sum / agosto 30th, 2006, 3:28 am / #

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