Ingreso

Articulo

La leche

Por David Wapner

1.
Ayer se oyeron de nuevo helicópteros.
Los hemos visto también sobrevolar la playa.

2.
“¡Maravíllense! Ayer entré en contacto con Nasralla.”
“Qué, ¿lo viste en sueños?”
“De qué me estás hablando, te digo que entré en contacto con él.”
“¿Y?”
“¡Ah! Me transmitió una oscuridad tal que se apoderó de mi cerebro y todavía no me abandona. Me dejó destruida.”
Así contaba la vidente que mudó su boliche junto a nuestro puesto en la feria. Sus oyentes, unos clientes de Jaifa que aún permanecen en Tel-Aviv, y su esposo, su socio pasivo.
Un par de horas antes, habíamos discutido; ellos se habían instalado en el lugar que nos correspondía. Le dije al esposo:
—Ustedes actúan del mismo modo que los colonos.
—¿Y qué problema hay con ser colono?
—¿Usted es colono de verdad?
—Somos colonos en le Shomrón (Samaria). Y, créame, todos los gobiernos nos apoyaron, Y Rabin, que en paz descanse, fue un gran impulsor de la colonización de Judea y Samaria.
—Pero más tarde cambió de parecer y lo mataron.
—Le puedo asegurar que me dolió mucho cuando lo mataron. Yo no estuve de acuerdo conque lo mataran. Era un ser humano.

3.
Regresamos este viernes de la feria tan cansados que nos acostamos para una siesta que comenzó a las siete y media de la tarde y se prolongó hasta la una de la mañana.
Nos levantamos, preparamos una cena y encendimos el televisor. En el 33, el canal educativo estatal, que agarramos a veces de pedo, transmitían un viejo show de, calculamos, comienzo de los años ochenta. En escena, el dúo “Haparvarim”, un clásico sesentista (aún actúan), quintaesencia del canto popular israelí pionero, kibutziano, sionista militante. Inspirados en el “Dúo Salteño” y “Los Olimareños”, los “Haparvarim”, al igual que sus contemporáneos “Hadudaím”, son argentinos.
El petiso y voz cantante usaba peluquín (en la actualidad luce pelado) y vestía uniforme de la fuerza aérea.
De este modo nos decía más de una cosa: que ser artista no le impedía ser patriota, que él era un soldado de la música, que la canción popular está al servicio de la patria. Que él ya había pasado la edad de hacer el servicio militar, pero que lo habían llamado para servir en la reserva. Y estaba satisfecho, y cantaba mejor que nunca.
No es, ni será el último artista israelí en actuar de patriota.
Y entre ellos los argentinos se anotan en primera fila.
Algún día voy a hablar de Pablo Rosemberg.
Me fui del tema.
O, eso creo.
El show, según expliqué, fue grabado aproximadamente en el 80.
En el ángulo superior izquierdo de la pantalla, el logo de un teléfono anunciaba, “ante cualquier emergencia, comunicarse con el Comando de la Retaguardia.” Podría haber sido un “recuerdo” de la época en que se registró el espectáculo, pero cuando el programa terminó, se dio paso a los comunicados del Comando de la Retaguardia. Cómo, ¿no estábamos en cese de fuego?
Primero fue leído en hebreo por un oficial del ejército.
En segundo lugar en árabe, por otro oficial del ejército.
En tercer lugar lo leyó en ruso un civil barbudo.
El cuarto le correspondió al amareo, leído por una muchacha etíope, oficial del ejército.
Quinto fue el inglés, en la voz de una rubia civil que escondía a un soldado.
El francés fue sexto, una mujer civil lo leyó con una sonrisa.
La mujer que leyó en castellano equivocó una palabra de cada tres.

4.
Esa misma noche, Israel rompió el alto del fuego.
Quiso hacerle picar el anzuelo al ejército del Líbano.
Tirarle un cebo al Hizbalá.
Cualquier cosa, para sacarse la leche de encima.

Comentarios (no hay comentarios)

no hay comentarios para este post.

Dejar un comentario