Planet of Twilights
“Mi mirada no existe más que gracias al simulacro de la foto que ha sido vista por el otro.”
“Tengo los ojos en el extremo de los dedos”
Evgene Bavcar
¿Cómo estás Darth Sidious? Soñé con vos hoy, y pensé que era una buena ocasión para escribirte. Te advierto que es un sueño americano… Muy oscuro, un verdadero Elogio de la sombra, digno de tus Dark files…Ya te conté que estoy haciendo una serie de fotos sobre el Nivel Cero, así que no debería asombrarme, supongo, de que una editorial onírica me encargue un libro, precisamente sobre las Twin Towers…
Si es cierto que “el sueño es la prueba general de la muerte”, en Ground Zero la fórmula gira en redondo: aquí, la muerte es la prueba general del sueño. Esto explicaría la censura y la represión que desde el 11-S, el American Dream viene ejerciendo sobre la libertad de conciencia, de opinión y sobre los derechos individuales, en Estados Unidos. Le acabo de dar al Google las palabras: sueño&sin&sueños, y me perdí en elbosquedelossignos.blogspot.com. Encontré allí, una fotografía de Evgen Bavcar. “No ve porque es ciego, pero mira porque es fotógrafo. Lo curioso de su caso es que la absoluta oscuridad le llegó antes que la fotografía…”, precisa Inx, la autora de blog. Al final del post, “Ojos que no ven…”, hay una cita de Deleuze, en la que a propósito de un pensamiento sin imagen, se mencionan las palabras “sueño sin sueños”: La pesadilla es tal vez un dinamismo psíquico que ni el hombre dormido, ni siquiera el soñador podrían soportar, sino sólo el sumido en el sueño profundo, en el sueño sin sueños. (…) El pensamiento es más bien uno de esos movimientos terribles que sólo pueden ser soportados en las condiciones de un sujeto larvario.”
En mi sueño -te lo cuento en presente, para distanciarme lo menos posible de su dinamismo psíquico - mi larva prefiere reptar hasta la STABI, para compilar el libro. La biblioteca estatal parece un barco fantasma, una nave venida del futuro que encalló ahí, entre las ruinas de la Segunda Guerra. Los ventanales del café enmarcan una vista histórica de la Potsdamer Platz: la mítica plaza es un terreno baldío, un paisaje del fin del mundo. Los puestos de la feria de pulgas, vacíos y destartalados, tienen algo de espectral, de Fata Morgana, como si una caravana de muertos acampase cada domingo en esa Topografía del Terror, para rematar sus reliquias. Una alfombra de ropas, vasos de papel, bolsas plásticas y restos de muebles, cubre el suelo congelado. El Muro al fondo, inquebrantable arquetipo. Puedo verlo ahora, desde mi escritorio: esa lápida incesante, esa suerte de pantalla ciega, que derrostra la ciudad y la confronta con su propio espanto de sí. Como habrás adivinado, no se trata de una mera Alptraum, es la Potsdamer a finales de los ochenta: la vista que tenía desde el café de la biblioteca, cuando aún era un estudiante de bellas artes, en la HDK.
Reviso mis libros. Tomo uno, de un fotógrafo austriaco, cuyo título irritante -quizá por estar escrito en alemán- pasó desapercibido a la censura del American Dream: Wolken oder Kratzer? Jeder kratzt sich, wo es juckt…El título “salta a la vista”, literalmente “hiere los ojos”. Seguro que a vos te encanta la metáfora del “rascanubes”… A mí, en cambio, el giro en español me suena más picante, más siglo de oro: Cielo o rascadura, cada uno se rasca donde le pica… Las fotos, en blanco y negro, son porosas, descoloridas, como los primeros daguerrotipos. Los rascacielos parecen gigantes de humo, fantasmas de una ruina industrial. Aunque la vista nublada y el hormigueo, ceden hacia la mitad del libro, el prurito del fotógrafo se manifiesta paulatinamente de gravedad clínica. En el caso particular de las Twins Towers, su intervención estética pone el grito en el cielo: dos arañazos verticales nos recuerdan la cifra fatídica del atentado. Confieso que me agradan, por su radicalidad, por su filosofía feroz que desafía al espectador a repensar el icono -el doble espejismo de las Gemelas, su autosimilitud encantada- como el “investimiento” de una desgarradura original. Pero dudo que mi soñado editor piense como yo. Esos dos arañazos, esa suerte de Marca de la Bestia, es el único vestigio de las Gemelas que encuentro en la Staatsbibliothek. En vano consulto guías turísticas, manuales, revistas y folletos de arquitectura, ni rastro de los skylines.
Indignado, me voy a quejar a la bibliotecaria. Una berlinesa gruñente, con anteojos de culo de botella, y un peinado que parece la Casa de la Culturas del Mundo. Le muestro las fotos, y exijo una respuesta. La vieja me mira como si fuera un extraterrestre, señala el World Trade Center con la punta de su lapicera, pero yo no veo nada. Me recomienda su oculista, y sigue entregando libros. En la videoteca y en Internet, lo mismo. Regreso a casa, desesperado; le cuento a R lo que me pasa, consultamos en su biblioteca, pero no hay forma. Amigos, parientes, colegas, todos corroboran las existencia de los rascacielos.
Desahuciado, acudo a un psicólogo conductista. Me asigna infinidad de tareas y ejercicios, que terminan por desmoronarme. Al final, no reconozco la letra “ll” ni el número”11″. Lo intento con un freudiano. El doctor Alegri no titubea: ¡complejo de castración! La torre es el símbolo fálico por excelencia, afirma, su doble falta radicaría en una identificación infantil con mi madre: ¡introyección de la envidia del pene! También habla de homosexualidad y paranoia, de que una parte mía se siente culpable por haberme enamorado de un arquitecto neoyorquino, unas semanas después del atentado. No le cuento que conocí a R en una fiesta Goldenshower, por miedo a que el tema de los chorros y los flujos, lo conduzcan a especulaciones oceánicas, dignas de Más allá del principio del placer.
La terapia es somnífera. Si bien las primeras sesiones hablo hasta por los codos, pronto descubro que a Alegri – que tras abofetearme con su diagnóstico, no dice ni mu- solamente le interesa lo que no digo. Ni falta hace decir -”el que calla, otorga”, como dice el dicho- que se trata de un doble interés, menos preocupado por mi salud mental (porque si fuese capaz de decirlo, me curaría), que por la de su propia economía… Cuando ya no puedo más de no decir, sugiere que le cuente mis sueños. Pero en pleno relato, me quedo frito en el diván, y cuando despierto no recuerdo nada. No obstante, debo de hablar dormido, porque, al cabo de una semana, el cuaderno del doctor es una copiosa Traumdeutung.
En la penúltima sesión, sueño que estoy soñando a Alegri. Y en ese sueño sin sueño, casi vuelvo a ver a las Gemelas. Aunque una Torre solamente, la Norte, muy borrosa, lejana, irreconocible. Pero el doctor no quiere saber nada, en cuanto despego lo ojos, se pone a reclamar a los gritos sus honorarios: Traum ist teuer, junger Mann! Deutung noch teuer! Nur Trauma ist umsonst!… (¡Los sueños cuestan caro, joven! ¡La interpretación cuesta más aún…! ¡Sólo el trauma es gratuito!) La última sesión es un cuento borgeano: despierto en Buenos Aires, en el consultorio del Doctor Argenti. Con el lacaniano, la terapia es tango feroz. Después de contarle mi historia, me dice:
-Mirá, pibe…, si no te curaste con Alegri, acá te vamos a curar DE ESPANTO. Llamálo “cura de sueño”, o como te de la gana, nuestro método es infalible: cualquiera que en sueños se comporte como si estuviera despierto, está curado…. El Maestro -quien se mofaba: “No soy un poeta, sino un poema“- soñó a su inconsciente estructurado como un lenguaje, y de esa Noche de plomo que eran sus seminarios, el pensamiento deletreador despertaría: estructurado como una pesadilla… Acá, en Ciudad Ausente -ruina de todas las ciudades que no fuiste, Buenos Aires-, lo adoramos como a nuestro obelisco, le rendimos un culto pegajoso de dulce de leche, su falo alucinógeno nos consuela de nuestro “desgarro” metafísico: Psico-Tango. Porque al fin del cuentas, pibe, lo único que necesita un Poema para alcanzar la inmortalidad, es amor…Pensá en el Pocho, que habría sido del la Novela de Perón sin el poema Evita. Nada: Otoño de un Patriarca, El General no tiene quien le escriba…
El lacaniano hace una pausa, saca un mate-listo del cajón de su escritorio y le da un generoso sorbo.
-Respecto al WTC…, -dice, mientras juega con la bombilla-. Quizás el hecho de que no puedas ver esas estúpidas torres sea, al fin y al cabo, tu obra maestra, tu Wunderblock: Álbum mágico, Contra la interpretación (¡de los iconos!). Seguro que Alegri estaba celoso, che, por eso te mando a pasear…
Me pasa el mate, sonriendo, pero yo le digo que en sueños no mateo.
-Una cosa es segura, soñador, lo que te trajo a la misteriosa Buenos Aires, no es tanto la posibilidad de la locura, sino la cura misma del sueño americano….El corte final….
-I never had the nerve to make the final cut…
-Mi herida existía antes que yo, he nacido para encarnarla…El implacable aforismo de Bousquet, se podría aplicar al yo civilizatorio que las Torres reflejaban al mundo: Su caída existía antes que el WTC, las Gemelas nacieron para encarnarla… Es decir, para cayendo devenir su propio “acontecimiento mayor”, su medio per se, su catástrofe en vivo y en directo: Caída en el tiempo de América….
Deja el mate, se levanta del escritorio, y camina hacia el fondo oscuro de la sala. El consultorio es una ruina. Los muebles se caen a pedazos, mi silla fluctúa, su esqueleto cruje en el arenoso parquet: un desierto de mugre, colillas de cigarrillos, papeles, pelos, tapas, bolsitas de plástico, y el ribete pisoteado de una escarapela, que sobresale de una pata chueca. Me aferro a ese tronco podrido, como un náufrago. Las ventanas están tapiadas con ladrillos; en la pared detrás del escritorio, cuelga un enmohecido retrato de Lacan. Argenti aparece caminando por el techo, se detiene a la altura del escritorio, da un brinco en el aire y cae sentado en su silla. Cruza las piernas, toma un sorbo de su mate-listo, y continúa con su Lógica arrabalera del Fantasma: Tango de los vampiros:
-En realidad, es al revés… No sos vos el que no puede ver a las Gemelas, son ellas… Es el espejo de su “reproducibilidad” el que te substrae como sujeto y releva en su “fantasmática”, cualquier punto de vista posible; en lugar de la reflexión critica, en su Nivel Cero, especula desde el cielo del consumo: La Torre más oscura… Acá, pibe, todo es al revés… Las inversiones de la globalización, por estos pagos, liquidan a plazo fijo. En el culo del mundo, la plata es un cagada. En esta ciudad, quien no nació para garca o lameculos, come mierda toda su vida. Nuestro Río de la Plata está lleno de excrementos, de caca argentina, y de cadáveres…. El culo es la mejor inversión del mundo, pibe. Qué sería de los dueños de la Tierra, si no tuviesen nadie en quien cagarse… Reventarían de mierda, esos cerdos… Y no son la torres un sorete sin salida, en altura….El carácter anal del Capitalismo, se pasa el Planeta entero por el culo: en su fase expansiva el Capital mundializa su inmundicia y su corrupción, hasta que ya no queda ningún lugar en que cagarse: fase inmaterial: cuando al fin todo lo sólido se desvaneció en el aire, y la Tierra empieza a recalentar su pedo de globalización, el bio-poder nos limpia el ojete con sus inmaculados ¨servicios¨: Imperio. Desde este orto de país, se ve mejor como nos garchan a todos. Ellos son “la materia fecal obediente del mundo”, nosotros un gran cagada….Pero con Buenos Aires, querido… Porque acá, son tantos los aires que todas la mierdas son buenas…
-Buachhhhhh….
-Sí, da asco, pibe, la verdad… Tiremos de la cadena, olvidemos esa Peste… Ya lo dijo el Maestro: la civilización significa excrementos: cloaca máxima. Cuanto más mierdosa es una civilización, más limpia su conciencia de sí… Toda la historia de la representación, es una historia de la mierda… El psicoanálisis fue la gran sopapa: si no puedo mover el cielo, agitaré el mundo subterráneo. Y cuando la agitada Alemania empezó a cagarse encima, vinieron los marrones a limpiar el Unterwelt… Con el “El hundimiento” comienza la representación prohibida en Camino al Habla… Pero acá, en la Paris rioplatense, el mundo de la representación se patea, desde siempre, cabeza abajo… Así, los que huyeron al Lado de Allá para salvar sus cabezas, vuelven con la frente marchita, pasan un tiempo descerebrados, hasta que recuerdan “donde nunca estuvieron”, y se vuelven a ir. Los que se quedan por convicción, no cuentan, porque su verdad es que jamás se fueron. Muchos se quedan partidos, doblemente desarraigados: extranjeros en su propia lengua, oriundos en el exilio. Pero, los de Acá, son peores todavía: no hay modo de saber de qué lado están…. Cuanto más son de Acá, más se dan vuelta… Y cuanto más Allá van, mas cabecean….. Fuga de cerebros, ¿o de culos…? Toda nuestra literatura, y nuestro intelectualismo, nuestra Civilización y Barbarie, nuestro “realismo mágico”, provienen de esta “desubicación” radical. Ruinas Circulares o La invención de Morel, Rayuela o Ciudad Ausente, Modernidad periférica, Aldea Local, etc., etc., nuestras “inversiones” críticas, teóricas, filosóficas y literarias más ampliamente reconocidas, ficcionalizan su crisis en ese umbral traumático de desterritorialización. El cuadro maniaco-depresivo de esta fanta-ciencia argentina, obliga a muchos intelectuales a reinventar las marcas originarias de un texto, en verdad, jamás escrito: Ni del Lado de Allá, ni del Lado de Acá. Su supuesto cosmopolitismo, al igual que su localismo, tienden a desplazar esa pesadilla que somos como nación: este espanto que nos une acá, en la posteuropea Buenos Aires, y nos separa en el Interior, del resto del país…En Barrio Norte o en el centro, la modernidad periférica se da vuelta como un guante, ahí, o enterezas la cabeza y te haces el posmoderno, o te arrastras juntando cartones por el piso…. En fin, pibe, que en esta ciudad de locos, para entender qué mierda pasa, hay que darle la vuelta a todo… Y no hay vuelta que valga: en un mundo patas arriba, la entendida mierda pasa por todas partes…
Un pedazo de revoque se desprende del techo y cae sobre el escritorio. El lacaniano ni se inmuta, sigue tomando mate.
-Volviendo a tus Twins…Como dije, no sos vos quien no puede verlas… La órbita de su doble falta es un ojo fulminante, a la altura de su cosmovisión: Ventanas al mundo… Seguir proyectando esos rascacielos fantasmas, ahí donde nunca hubo más que un Nivel Cero, ese es el sueño sin sueños de los norteamericanos, su pesadilla global….
La imagen de Argenti parpadea, su cara se hunde, espectral, en una capucha de sombra: esos ojos queman hasta el sueño. Pero mi Caballero más oscuro, resulta apócrifo: una holografía trucha de Darth Sidious. La figura familiar del doctor, reaparece con su mate listo. El drácula rioplatense me sonríe paternal, desde su escritorio.
-Pensá un poco, pibe, usa esa cabeza… Tal vez, el que te resistas a ver las Torres, sea un síntoma de salud mental… Pensá en la locura preventiva de Bush y su guerra contra el terror, o en los yankis que votan a ese presidente sicótico… Considerarlos dementes sería un acto de generosidad, ¿no te parece? Porque la mente, sólo existe si hay ideas. Y en esas cabezas de arbusto, sólo los arbustos piensan… De tal palo, tal astilla….
Enciende un Jockey club, me ofrece el paquete, pero yo le digo que en sueños no fumo.
-La misma mierda de siempre, che… Qué querés que te diga…. El mundo siempre fue una porquería y lo será…. Un cambalache, eso fue el siglo veinte, y éste será mucho mejor, definitivamente: ¡no tendrá lugar! ¡Ni siquiera comenzó! Nada nuevo en Occidente. Lo nuevo busca lo nuevo, Occidente su occidente, la nada su eterna nada. ¡Somos la vanguardia de la nada! Como ya no podemos agitar más el mundo subterráneo, ¡ahora vamos a mover el cielo….! Dormí, dormí, pibe, no queda nada….Agonía, agonía, sueño, fermento y sueño. Este es el mundo, amigo, agonía, agonía. Los muertos se descomponen bajo el reloj de las ciudades, la guerra pasa llorando con un millón de ratas grises, los ricos dan a sus queridas pequeños moribundos iluminados, y la vida no es buena, ni noble, ni sagrada. Duerme, no queda nada.
Tira el cigarrillo al suelo, y lo aplasta, varias veces, con la punta de su zapato. Me mira, está harto, pero no se calla.
-El Poeta en New York aún podía decírselo al viejo Whitman: “La vida no es buena, ni noble, ni sagrada”…. Rimbaud que la buscaba en otra parte, salió a su encuentro fuera de sí: Yo es otro. Para Sartre, la mirada de los otros era el infierno. Cioran clamaba: El otro es la decadencia. Lacan hizo del Otro, el lugar en el que se transfieren lo poderes del sujeto, es decir: una morgue psicoanalítica, un depósito de cadáveres, donde el Significante es el Gran Vampiro…. Hoy, en la era de la información, somos todos clones, replicantes, esclavos de un hipercódigo de homogenización planetaria: Mas allá de su principio de placer, la vida no vale absolutamente nada…
Y mientras la guerra pasa por las pantallas, llorando un millón de ratas grises, y los nuevos ricos alimentan a sus queridas con pequeños cibermoribundos iluminados, los muertos vivos invaden Manhattan …. Duerme, Aldea Global, no queda nada. Nunca habrá sido la vida tan buena, tan noble y tan sagrada como hoy en América, después del 11-S. Gritemos todos juntos, aldeanos globalizados, con los yankis paranoicos: ¡el otro es el terror! Invisible, incognoscible, ese Otro no está donde el sueño americano le gustaría re-matarlo. Decir que está ausente, como tus Gemelas, dice demasiado sobre como funciona nuestra Lógica del Fantasma. Y para de contar, por que no dice mucho más que eso, no sin invocar el espíritu del terrorismo de Estado…., o sin apropiarse del texto del Otro, para que, exiliado del otro del espejo, nos refleje de cuerpo presente nuestra imagen, justificando estéticamente con su desaparición, nuestra propia existencia política…
De pronto, Argenti parece envejecer varios años. Triste y cansado, toma un bastón de su escritorio, y se acerca a la biblioteca en ruina.
-Mirá, y hablando de espejos… Para Borges -más que el inconsciente- era el mundo el que estaba estructurado como un lenguaje. Nietzsche fue el primero en derribar el ídolo, a martillazos: “como el mundo verdadero acabo convirtiéndose en una fábula: Hemos eliminado el mundo verdadero, ¿qué mundo ha quedado? ¿Acaso el aparente? ¡No!, ¡al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado el aparente”. Las ficciones de Borges recorren la historia de la representación, hasta “ese instante de la sombra mas corta”, pero ahí donde Nietzsche celebra el “final del error más largo” -para finalmente caer él mismo en la trampa-, Borges re-crea la fábula de la metafísica (la reduce a una rama de la literatura fantástica), y urde un inextricable laberinto de oporías, y de eternos malentendidos, donde el final es el error más largo…. El Mediodía nietzcheano, el superhombre que pretende “iluminar”, quema en la imaginación de ese Mago que, en el templo del Fuego ( o de ese otro templo propicio, también de Dioses incendiarios y de muertos), quería soñar un hombre, “con integridad minuciosa, e imponerlo a la realidad”. “El punto culminante de la humanidad” revierte en Ruinas Circulares; la filosofía radical de la liberación se revela en su obra, adelantándose al pensamiento moderno, como un mero espejismo de la representación: “La revancha del pueblo de los espejos”… Tal vez, Borges nos prescribió entre líneas, un libro terrible y vertiginoso, un libro infame, un Libro que no vendrá: porque en ese texto, el lenguaje se acaba con el mundo… Su Utopía de un hombre que está cansado, era ya arena de los libros… Pongamos los puntos (reticulados) sobre las íes: hoy lo único que queda del mundo- del libro- es letra muerta, blogo-escritura, espectros de la galaxia Gutenberg, en el Mundo feliz de la computadora…. -dice, señalando la Historia de la Eternidad, con su bastón-.
-El texto (la trama de lo real: el drama), murió como el psicoanálisis del Mal del archivo. El título, en cambio, ese epitafio Para una tumba sin nombre, invita a celebrar en masa, la muerte del autor y sus derechos. El mercado del libro orquesta la pompa fúnebre, y los lectores siguen, al pie de la letra, el cadáver mas exquisito que les pongan por delante, en la vidriera del shopping. Cuando yo era joven, Corrientes era la calle de los intelectuales, las librerías reventaban de gente, y estaban abiertas hasta la madrugada. Hoy, dan ganas de llorar, parece la Chacarita de lo libros….La gente culta ya no lee, pibe, solo colecciona títulos, libros-paquetes, libros quemados, libros muertos…Los lectores machos se hacen la paja con Cosa de Negros, y la lectoras hembras… Mejor no meterse con las chicas, querido, dejemos ese Grito para los estudios de género… Sobre los lectores gay, mejor ni hablar: cuanto más homo-texto, más lector in fábula que sale del placard, y encima nos dicen a todos Cómo leer, el resto es pura Ansiedad…. Cortazar soñaba con una novela hecha únicamente con citas, a mi me gustaría escribir una con títulos. Tomemos a Proust, a título ilustrativo: En búsqueda del tiempo perdido Por el camino de Google, A la sombra de los androides en flor, Prisioneros en red, o Fugitivos off-line, en el Mundo de los ciberdandis, de los Guermantes habrán sobrevivido su aires de grandeza, de “Sodoma y Gomorra” a Gayromeo, El tiempo recobrado es el historial de mensajes… En suma, pibe, que de Proust ni los signos …
Lo miro, escandalizado; no tanto por lo barbaridades que está diciendo, sino por su aspecto multiforme. Muda de apariencia a cada palabra, como una transformer. Este último de sus disfraces, un verdadero Dart Maul, me hizo acordar a vos, cuando te conocí en Berlín, en Bunker. Sigue con su unipersonal, acelerado y espástico, como Pinti, en pleno monólogo.
- Ya te dije que acá, te íbamos a curar de espanto….Pero no creas que sos el único “infectado”, querido… Una paciente, que trabajaba como lectora en Planeta, mientras leía una novela de Ricardo Plagio: Astro tan blanco, en la mitad del manuscrito (según ella: un Plagio de Corazón…) se le fugó íntegra la Galaxia Gutenberg. Ni un sólo signo sobrevivió; pero Planeta, como te imaginarás, no se dio por aludido…. Cuanto más muerta está hoy la cultura alfabética, más se avivan los buitres de la industria editorial… La pobre estaba desperada, la únicas palabras que reconocía eran de puntos reticulados, o letreros de publicidad. Le dije que no se preocupase, que en la era de la creatividad inmaterial, los de Letras tienen que ir a Comunicaciones para aprender a Cómo leer: Cuanto más invisible la escritura, más “económica” la lectura; cuanto más visible (la desaparición) (d)el autor en el mercado editorial, más motivos de identificación para un (desaparecido) público, para quien El placer del texto se agota, junto con los ejemplares más vendidos, en la feria. El resto de los escritores, cuya “materia” no se ajuste en forma y contenido, a esta economía de lo invisible y su Radar, que aprenda Cómo desaparecer completamente, o encabezará la lista negra de los radioactivos. Insistí en que la novelita de Ricardo, revolucionaría la era post-alfabética. Y de hecho, Astro tan Blanco se convirtió en un bestseller mundial: “…nuevo boom latinoamericano, Plagio deja en blanco todo cuanto se ha escrito hasta el presente…. Un libro para todos y para nadie.” Planeta hizo ganancias astronómicas, y a mi paciente la ascendieron de categoría, ahora es editora… Otro loco, que estuvo en Malvinas, volvió de la guerra, pero la Torre, en Retiro, se la quedaron los ingleses. Y una abuela, en un manifestación de Madres, dio una vuelta a la Plaza, y la Casa Rosada se le quedó en blanco… Y a mí, pibe, y esto nunca se lo conté a nadie fuera del diván, durante el Proceso me pasó otro tanto. Fue en mi época de estudiante, en el mundial 78, después de leer los seminarios de Lacan, ¡no vi más el Obelisco! Eso si que fue un Poema, querido….Al principio creí enloquecer, busqué ayuda en todo tipo de terapias alternativas, con resultados nefastos. Desapareció el “1″, la “I”, la “L”, etc., y hasta la bandera argentina: la blanca y celeste ausentó su color en el cielo, ahí donde febo asomaba sus rayos, me interrogaba una calavera… Me llevó años de desapariciones comprender (después del Obelisco, se esfumó la pirámide de la Plaza de Mayo, El monumento a los Españoles, y la calle más larga del mundo, Rivadavia, donde tenía mi consultorio; hasta hoy no lo encontré, aunque éste se parece bastante….) Hoy, que no existo, que no soy más que esto que me falta: por decir, queda esta Ciudad ausente, este lugar vacante que acaso nunca haya sido otra Cosa, que la (desaparecida) pregunta por el lugar del pensamiento, por la cuestión de la identidad: Ese movimiento terrible que sólo puede soportar una larva… Esa Mecánica….de la armada… Esa pesadilla insoportable que somos, y aún no pensamos…, parafraseando a tu compatriota. Porque si él hubiese pensado en el Ser, a Tiempo el Aún, el espíritu del nazismo no redoblaría sus pasos En camino al Habla…
-Por eso, pibe, las neurosis fundan el lugar común de la cultura alfabética, su Malestar exige medios masivos de comunicación: propaganda de Estados Alterados… Las psicosis, en cambio, son el verdadero lujo del espíritu, su Gaya ciencia, su Genealogía: pensamiento superior…. Cuando se trata de la mente humana, la salud es un ejercicio de mal gusto. La gente saludable, creéme, no tiene nada en la cabeza. Gesunder Menschenverstand, dicen ustedes, pero, “justamente”, fue en esas mentes sanas, en esos cerebros siempre dispuestos a ser lavados, donde la limpieza étnica del nazismo edificó su buena conciencia: su obediencia debida… Porque eso es el buen sentido, pibe, ¡el Apocalipsis de los retardados! ¡Un monumento a la pelotudez global: un Arbusto! Que se le va ser, muchacho, ya lo dijo el loco Einstein: Sólo existen dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana… De la primera, yo tampoco estoy tan seguro….Pero, para que la segunda: el único infinito que le queda a la humanidad, siga existiendo, estamos nosotros, los locaniaanos, como nos llama aquí el pueblo. Para que el inconsciente se mantenga en forma, la boludez esté al orden del día, y el neurótico “Aún” no se cure …
Aprovecho la pausa para huir. Antes de que el Aún se convierta en un seminario. Le doy las gracias por la consulta, pago la sesión en dólares y salgo corriendo del consultorio.
No, no estoy en la ciudad de la furia. Estoy en city of ruins, a la vuelta de casa.
En Ground Zero, te llamo por teléfono desde una cabina.
Me aconsejas que no me lo tome tan trágicamente. El locaniano, después de todo, quizá no estaba tan lejos de la Loca Verdad. A vos te pasa lo mismo con la Torre de la televisión, desde la Caída del Muro que no la ves…
-No obstante, hay casos que requieren de tratamiento especial- subrayás-. Por ejemplo, ciertos historiadores de renombre que, de un día para otro, dejaron de ver las imágenes del Holocausto, y afirman que los campos de concentración no existieron….En Buenos Aires, tenemos el caso insólito de un escritor que, durante una entrevista, perdió la noción del tres, y cómo no ve más que ceros en la cifra de desaparecidos, ya no sabe porqué NN decidirse. Un mal menor, aunque de terribles consecuencias, afectó a gran parte de los porteños durante el Proceso. Cuando Argentina ganó el mundial de fútbol en el 78, la época en que más represión hubo en el país, saltaban todos como idiotas alrededor del obelisco, gritando: ¡somos los campeones del mundo! Mientras tanto, la gente desaparecía, y algunos aparecían sin cabeza, en la costa atlántica…. Pero, como los pelotudos, para lo único que tenían ojos era para su pelota, pensaban “por algo será….” Por sus pelotas, seguro que no…
Tu punto de vista, es que al obra de arte in Zeitalter ihrer Reproduzierbarkeit , debe rendir testimonio de dicha desaparición, y me instas a que haga el libro.
Comienzo con la selección de fotos. Al principio, me apoyo en la mirada experta de R, pero su enfoque, demasiado arquitectónico, ofende mi imaginación de fotógrafo; renuncio a su ayuda. Mis ojos vagan por ese desierto de papel, durante meses. Exploro sus márgenes, sonámbulo, me extravío en paralelas infinitas. Bajo esa lluvia láctea, presiento una insidiosa geometría de lo invisible: reminiscencias de tiza, cantidades hechizadas, muecas abstractas en un rectángulo de humo: rasgos de identidad. Leo mis huellas, Gemelas, en el polvo, araño el cielo de la página. Telarañas, encajes, nievo sobre la imagen, perforo el silencio con mis gritos, irrumpo en otro: blanco, pliego, hoja, carilla, block mágico, no sé, ya no puedo más. Me derramo íntegro, destiño el vacío con mis lágrimas. Luego me río, qué ridículo, si estoy soñando. Lo olvido todo, y comienzo con la selección otra vez: no hay nada más vasto que la nada. Hasta que una noche, ocurre: algo, alguien anda por ahí… No, no son las Gemelas, es mi larva. Toco su oscuridad pegajosa, siento como late: mis ojos, en la punta de mis dedos… Y este sueño sin sueño, atisbo al fin, rozo como Vadcar lo insoslayable: “el simulacro de esa foto vista por otro….”
Le doy a mi álbum mágico, el nombre Planet of Twilight y se lo envió al editor. ¡Es un éxito editorial! El primer día se agotan todos los ejemplares. Recibo varios premios, y hasta soy galardonado por Bush en persona. Despierto, cegado por una lluvia de flashes. R duerme a mi lado, plácidamente. Tomo mi cámara, y me acero al ventanal del living. Hago un par de fotografías. Es lo mi mismo que en el sueño: sólo que el libro va a ser sobre Ground Zero, y el resto de los americanos tienen aún las Torres en su cabeza…
Hay arquitectos visionarios, como Derek Turner. El magnate despierta una madrugada, en un hotel de Manhattan; todavía está oscuro, camina hacia la ventana de su cuarto, y ve el futuro World Trade Center. La visión de Turner hace temblar el cielo, más majestuoso y alto que las Twins, su WTC literalmente deja el mundo sin ventanas….Y hablando de “espíritus iluminados”…, la empresa italiana Space Cannon que en los festejos oficiales del 2000, le devolvió a La diosa de la Victoria su rol estelar en la Großer Stern, donde fue encumbrada por Hitler (acción que, como recordarás, desató un encendida polémica sobre Luz y Arquitectura, Luz y Estado SS) ; esta firma, se encargará ahora de resucitar a Las Gemelas, en un espectáculo luminotécnico digno de Star Wars. Su sables de luz, alcanzarán la erección récord de 8 kilómetros de altura. Las estrellas de la bandera norteamericana, lanzarán al cielo la promesa de una Nueva Esperanza. Abajo, los fuegos fatuos de Ground Zero, completaran el Tributo de luz.
R me está llamando para desayunar, prosigo más tarde con mi Informe sobre ciegos.



Comentarios (un comentario)
Tal vez ignoto, pero escritor al fin. Lea y compare.
inx / Junio 26th, 2009, 1:40 pm / #
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