Ingreso

Articulo

¿Dónde andará Dulce Veiga?

(A propósito de la novela de Caio Fernando Abreu, Adriana Hidalgo, 312 páginas.)

 

Por Oliverio Coelho

 

Según rumores, Caio Fernando Abreu (1948-1996) es uno de los escritores brasileños más notables. “¿Donde andará Dulce Veiga?”, es la primera obra suya que se publica en castellano. Novela híbrida, policial punk, relato apocalíptico, llega en diferido y traslada al lector a un instante vital y a un lugar: el del afecto, las drogas, el alcohol, la soledad continua, los rituales afrobrasileños, la bohemia, la juventud dark, San Pablo, los ochenta. Repleta de marcas de época, fechas y personajes, la prosa de Caio Abreu se caracteriza por todo lo que logra reunir y compactar en su estilo urgente, repleto de boutades, precisiones e imprecisiones, descripciones mordaces y hasta crónicas periodísticas. El ritmo de la narración es vertiginoso, como el objeto de búsqueda del protagonista que narra en primera persona: Dulce Veiga, una cantante milagrosa que desapareció dos décadas atrás en pleno estrellato y aparece metamorfoseada en la realidad. Por distintas causalidades y casualidades que incumben a su oficio de periodista clase B, pero también a sus deseos subterráneos, el personaje termina consagrándose de lleno a la pesquisa. Por momentos la narración toma visos de road movie, luego de diario íntimo, de afantasmado viaje lisérgico por los bajos fondos paulistas y su reverso ostentoso: las más máscaras de la nueva riqueza. También hay referencias laterales a la lucha política de los setenta en Brasil, a la frivolidad emergente a fines de los ochenta, a los dilemas de la  sexualidad y a la sombra del sida que comienza, por ese entonces, a teñir años felices. El resultado es alocado. Desde “Las váginas dentadas”, banda heavy metal liderada por Marcia, la hija de Dulce Veiga, hasta los amantes ya decrépitos de la celebridad setentista que entrevista nuestra narrador, todo alimenta la persecución de ese periodista clase B, escritor en ciernes y nostálgico incurable, que sobrevive en una barrio marginal, en un cuchitril de un ambiente, y arrastra al lector hacia paraíso: el hallazgo de una voz propia, netamente poética, “en el país verdadero, como si el falso fuera ese de donde yo venía”.  

 

 

* Artículo publicado en el número de marzo de la revista Los inrockuptibles.

Comentarios (no hay comentarios)

no hay comentarios para este post.

Dejar un comentario