¡Es el racismo estúpido!
(La ontología peronista de José Pablo Feinmann)
Por Julio Zoppi
Hay una gigantesca boludez conceptual que han repetido a lo largo de la historia cientos de historiadores e intelectuales de todos los signos ideológicos a la hora de hacer diagnósticos sobre la Argentina. Típico contenido de esos libelos presuntuosos llenos de mierdosa retórica imperial. “¿Por qué no somos el gran país que nos merecemos?” “¿Por qué somos un país de mierda y no la gran potencia americana donde reine la prosperidad y la justicia social?”
Ese superlativo axioma de la boludez dice más o menos así:
‘Somos un país que no tiene problemas raciales graves.’
El último iluminado que la suscribió –o por lo menos el que yo haya leído- fue Marcos Aguinis en “El atroz encanto de ser argentino”, que como libro tiene mucho de atroz y muy poco de encanto, que tal vez debió haberse titulado “La atroz hipocresía de ser argentino”.
Desmentir o refutar esta idea debiera ser un trámite. En la Argentina reina el odio racial, y el odio de clases. Pero un odio de clases “a la argentina” que es odio de clases mezclado con odio racial donde, si nos ponemos analizar las proporciones de la mezcla, resulta que hay más odio racial que de clase porque un negro por más tenga cien propiedades y un Mercedes Benz nunca dejará de ser un negro de mierda con plata, un grasa. Y un oligarca, por más pauperizado que esté, aunque cobre un sueldito de morondanga que apenas le alcance para mantener sin empeñar el Rolex del abuelo, seguirá siendo un oligarca de mierda, un concheto, un ojos claros, con esa altivez gorilona, o un típico gringo blanco cabezón como ese que corta la ruta en Entre Ríos. El odio de clases que existe en Argentina no es purulento, es cancerígeno, carcome preferentemente en silencio. También es evisceral, ya que saca las tripas afuera del asco. Es un odio tridimensional, caleidoscópico, en colores, sin anestesia, puro y concentrado, sin diluyentes. El diálogo D´elía-Peña podría ser su paso de tragicomedia pintoresca pero elocuente. Aunque Peña sea uruguayo, total, para los garcas Uruguay es parte de la Argentina.
Chetos descendientes de europeos sin mezclar con cabecitas negras llenos de sangre india aunque a veces un poco mezclada por calenturientos polvos interraciales. Porque eso sí, acá son todos racistas pero a la hora de calentarse un negro se baja a una cheta y un cheto se baja a una negra y adiós a la pureza racial, nada que ver como la cuidan tanto en Estados Unidos. Negros de mierda y oligarcas de mierda, oligarcas putos y negros putos; negros matones y oligarcas soberbios.
En general los peronistas reaccionaron en contra del paro en primer lugar porque defienden a su gobierno, y es lógico que así sea, si no lo defienden ellos, ¿quién? Pero más allá de ese reflejo automático, la interpretación generalizada que ha cundido es la explicación racista-clasista del paro, sacando de nuevo a relucir unas oxidadas consignas cincuentistas. Por ejemplo podemos tomar la respuesta que José Pablo Feinmann, (alias el Feinmann bueno para diferenciarlo del recalcitrante fachito besaculos de Haddad) al artículo de Beatriz Sarlo en La Nación. Da pena que José apele a un primitivismo de consignas cuando precisamente si a algo invita la tilinguería que subyace de los sofismas acomodaticios del texto de Sarlo es salir a refutarlos con argumentos. Pero reducirlo todo aotra vez a las antinomias donde sólo tienen lugar epítetos como “oligarca” y “gorila” pareciera mostrar que el peronismo que circula por la sangre de Feinmann está compuesto sólo por glóbulos blancos de odio y revanchismo racista-clasista. Como decía el gordo Cooke, el peronismo era el hecho maldito del país burgués, y como tal no se acomodaba demasiado bien a ningún proyecto de nación si no que era naturalmente compatible a un proyecto de contra-nación; hacerle la vida imposible al burgués. El día que el peronismo se atreva a pensar que si se lo propone tal vez pueda superar su resentimiento genético e ir más allá, seguramente podrá elaborar una nueva era en pos de construir un gran proyecto social contenedor. De no ser así, seguirá defendiendo hasta las indefendibles patoteadas de D´Elía.
En todo el texto de Feinmann pulula amenazante y ramplona la golosa consigna binaria y excluyente de negros contra oligarcas. U oligarcas contra negros, no vaya a ser que alguien se ofenda por nombrarlo primero o segundo.
“Si leyera el Suplemento sobre peronismo que publico en este diario –posiblemente lo lea– vería cómo un tipo que fue peronista puede hoy no serlo pero sin pasarse al bando gorila. Se puede ser un peronista desgarrado, con montones de ilusiones rotas encima, con pocas ilusiones nuevas, pero no un gorila: eso creo ser yo. (Aunque para muchos peronistas sea un gorila, así es este país.)”
Le pregunto a Feinmann ¿Se puede no ser peronista? Porque de su discurso se desprende una supuesta ineluctabilidad ontológica del “ser peronista” que caería como designio sobrenatural sobre todos los mortales argentinos so pena de ser declarado gorila.
Entonces declara que él sí puede serlo. Vuelvo a preguntar ¿Sólo puede no ser peronista aquel que lo ha sido alguna vez? ¡Pero hombre!, si se puede no ser peronista, y no ser tampoco antiperonista, porque no es necesario regalarle más omnipotencia de la que ya se adjudica a sí mismo poniéndolo en el centro de una centrípeta negatividad.
“Me apena, Beatriz, y me da bronca también que tu gorilismo haga de mí forzosamente un peronista. Porque ya no quiero serlo. Me gustaría ir más allá.”
Dale, dale, pruebe a ver si puede ir más allá de acusar de gorila y oligarca a todo el que no es peronista. ¿Y los muertos? Ah, ¿los únicos muertos los puso el peronismo? No, basta Feinmann, tome la medicación contra el ataque de fanatismo. De qué le sirvió tanto Heidegger y tanto Hegel si al final sigue inmovilizado en creer todavía, a una edad en la que cualquiera estaría escribiendo las enmiendas a las cagadas de su vida, en ese silogismo presocrático que dice que en Argentina ser de izquierda es estar a favor de los negros y como los negros son peronistas la única forma de ser de izquierda es ser peronista. O sos peronista o sos un antinegros, un gorila y oligarca. Sos peronista o te cagamos a trompadas.
“Es una pena que una mujer de la inteligencia de Sarlo se encrespe tanto, se enfurezca con el peronismo y se convierta en una antiperonista, camino del que no se retorna, porque el antiperonismo es el atajo más efectivo para terminar en la derecha, rodeado por lo más reaccionario del país.”
Olvídese de la Sarlo, pero ¿y si fuera la revés? ¿Si el peronismo fuera el atajo más efectivo para terminar en la derecha? No, deje, no me haga caso, debe ser un error, seguro, millones de negros no pueden estar equivocados. No, mejor dicho, los negros nunca pueden ser de derecha. ¿Seguro que no? ¿O sí? Si es sí, por consiguiente, los blancos jamás pueden ser de izquierda, ¿pero cómo? ¿Lenin no era blanco? Y Fidel muy morocho no es. ¡Uy que lío esto de mezclar raza e ideología!
¿Feinmann estará al horno? No se, para la jubilación tal vez. Dice que se fue del peronismo pero le salió un panfleto cincuentista por la Cristina; que para colmo es mujer y todo le cuesta más. Sí, pero hay cosas en las que tiene razón, obviamente, acá no estamos para hacer el anti-Feimann ni la anti-Kristina. Por supuesto que es un bruto golpe corporativo de los que no serán todos oli pero garcas son seguro, encima estratégicamente planificado para desestabilizar, que se abusa de la suicida política territorial del gobierno. Tolerar que cualquier productor alzado se arrogue ser el poder de policía (se llama así aunque suene feo) que da el estado de derecho para decirte “este camión pasa y este no” es todo un garrón. Para colmo estos setentistas parecen pollitos mojados; ahora piden por favor que dejen pasar los camiones como por favor no pisen las flores decía el Palo Ortega en el 69, pero claro, sino no pide por favor le dicen que es soberbia. ¿Qué? ¿Las cacerolas eran Essen que valen 300 pesos? Seguro, y tanta minita paqueta saliendo en solidaridad de sus compañeritas de country da como miedito, pero fue D´Elía el que los cagó a trompadas. Como le dijo el Coti Nosiglia a Manzano en la época de Alfonsín: “Las vidrieras de Modart las rompimos nosotros, pero ustedes se afanaron los trajes”
¿Que muchos literatos de la izquierda aparecen despistados? Por supuesto que sí, tan despistados que confunden al jetón Deangelis de Entre Ríos con el Che Guevara y al alzamiento de la abundancia sojera con el levantamiento del campesinado ruso de 1917. Tanta lectura les aró la cabeza, o tanto tener que escribir sobre las virtudes de Aira les fue desertificando las hectáreas del cerebro.
Bue, el discurso de esta tardecita del treinta y uno de marzo estuvo bien che, que querés que te diga, jamás seré Kristinista pero que el discurso estuvo bien, estuvo. Aparte Deangelis ése me hartó, si sigue jodiendo me voy a Entre Ríos a cagarlo a trompadas.
¡San Martín y Bolívar liberaron un continente!, ¡Guevara y Castro liberaron un país! ¡Los Kirchner no pueden liberar ni una ruta! ¡Que digo ruta!, ¡no pueden liberar ni un camión con leche!
(El texto precedente es ficción, si alguien le encuentra algún parecido con la realidad es culpa de las retenciones)

Comentarios (8 comentarios)
es que vos lo unico que tenes que leer de los textos de Feinmann es: Yo, Jose Pablo Feinmann, me codeo con… y lo demas, lo agrega para disimular. En el texto de Pagina/12, no le basta decir que no es kirchnerista, sino que ademas necesita agregar que eso Kirchner lo sabe. Mas alla de mostrar que se codea con los famosos, Feinmann raramente tiene algo mas que decir. En este caso, decidio escribir rapidito una justificacion intelectualoide del discurso de D’Elia: todo el que no es peronista (y K) es racista, gorila, oligarca, blanco, anda con carelos marmicoc, cucharas de cobre, en 4×4, y es golpista.
No hay que gastar polvora en chimangos. Pobre Feinmann, de algo tiene que vivir.
alberto / Abril 1st, 2008, 5:38 pm / #
estoy podrido de tanto maniqueo, yo soy antikirchnerista, antiperonista y gorila (quizás por eso lo de maguila), díganme por donde paso a buscar mi 4×4.
Maguila / Abril 1st, 2008, 7:17 pm / #
¿Te das cuenta? Operás para ellos y ni siquiera te dan una 4 x 4. No es que sean desagradecidos: están acostumbrados a manejarse así con sus peones.
df / Abril 2nd, 2008, 11:11 am / #
JAJAJAJA!!!!… Bua,Bua,Bua !!!!. De la risa al llanto hay un paso y termino de darlo, paradojas de nuestra Argentina. Lo que acabo de leer es lo mas coerente de las incoerencias de nuestra patria de los ultimos días (o de nuestros 200 años de historia?). De mas esta decirlo que es la descripcion mas completa que he leido en los ultimos tiempos , resumida en algunos parrafos. Aunque en algun momento durante lo leido me reí, sigo llorando y lo voy a hacer por un buen rato, sin dejar de darme cuenta de que soy un boludo importante por seguir creyendo e intentar al menos cambiar en algo aunque nada cambie… Un saludo. Lucas.
Lucas / Abril 2nd, 2008, 11:24 am / #
También parece existir una forma de dominio de ciertas clases por sobre los pensamientos de otros… como si el libre albedrío se redujera a nimiedades.
No entiendo, es como si la historia, que muchos han vivido y/o estudiado, se esfumara en una nebulosa de ideas atomizadas y desorganizadas. Y entonces la gente fuera víctima de una ceguera neuronal. Y con lazarillos, no menos que Cancerberos.
Lo que más me mueve a alinearme con el campo, es la forma en que el estado, representado por la Señora presidente, impuso la primer medida en el agro.
Lo que más me mueve a alinearme con la Señora presidente, es la necesidad de fomentar otras actividades agropecuarias aparte de la soja.
Y en suma, no me quiero alinear con nadie. Porque la resolución de esto, es más negociados. De unos con otros y ninguno con nadie. Y al final, el pueblo, sólo. Con los lazarillos mordiéndoles las manos.
Kaitos / Abril 2nd, 2008, 9:01 pm / #
una sarta de pavadas simpaticas y bien escritas, hasta se puede pasar un buen rato. pero descontextualizar las palabras y rebuscar los significados no alcanza para rebajarlo ni un poco al gran JPF.
igual te rescato una frase que hasta me robo una sonrisa:
”tan despistados que confunden al jetón Deangelis de Entre Ríos con el Che Guevara y al alzamiento de la abundancia sojera con el levantamiento del campesinado ruso de 1917”.
jaja, moooy bueno. reivindica todo el articulo.
asd / Abril 3rd, 2008, 6:00 am / #
coincido.. y conciente del odio entre clases… qe semueran los gorilas
fdf / Julio 17th, 2008, 10:00 am / #
‘No, deje, no me haga caso, debe ser un error, seguro, millones de negros no pueden estar equivocados. No, mejor dicho, los negros nunca pueden ser de derecha. ¿Seguro que no? ¿O sí?’
como los cabeza negra van a ser de derecha? si la derecha tipica los puso y lso deja donde estan
fdf / Julio 17th, 2008, 10:07 am / #
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