Raúl después de Fidel o cómo el poder es una cosa de familia
Por Pierre Haski (MagaRUE89)
Al suceder a su hermano Fidel, Raúl Castro ha sumado a Cuba en la lista de países donde la historia política está marcada por las dinastías y el nepotismo institucional: Argentina, Corea del Norte, EE.UU., India, Pakistán, Polonia, Sri Lanka, y, por qué no, Francia.
Cuba se ha convertido en la segunda dinastía del mundo comunista, ya que como sucesor de su hermano Fidel a la cabeza de la isla revolucionaria, Raúl Castro no innova mucho. Hasta el domingo pasado, Wikipedia podía decir que Corea del Norte era “el único caso hasta el momento de una sucesión dinástica en un Estado encomendado al socialismo”. La dictadura de Pyongyang ha perdido entonces el monopolio de la dinastía.
Corea del Norte, antes que Cuba, vio a Kim Jong-il suceder a su padre Kim Il-sung tras la muerte de este último en 1994. Aunque no del todo, ya que la República Democrática y Popular de Corea (RPDK) es el único país del mundo en tener un presidente difunto, o más bien un “presidente eterno”, título que se le otorgó a Kim Il-sung a título póstumo. Kim Jong-il no es el “Gran Líder” como su padre, sino solamente “Querido Dirigente” y jefe del Estado de hecho.
Las sucesiones dinásticas fuera de las monarquías no son tan raras como creemos. No todas se deben al nepotismo, palabra derivada del latín “nepos”, sobrino, y que significa literalmente abusar del poder para privilegiar a la familia. Así, en Estados Unidos, cuando George Walker Bush sucedió a su padre George Herbert Walker Bush tras el intermedio Bill Clinton, se trataba más de una reproducción de las élites republicanas que de nepotismo. Lo mismo ocurre con Hillary Clinton si llega a derrotar a Obama, un auténtico forastero social, para la candidatura demócrata.
Imaginemos que fuera elegida presidenta, algo que parece ser un mal partido. Al término de su mandato, el despacho oval habrá estado en manos de un Bush o de una Clinton durante veinticuatro años de un tirón… Y si es reelegida, ¡veintiocho años! Lo mismo ocurre en Polonia, el único caso de la historia, en que los hermanos gemelos Kaczynski, Lech y Jaroslaw consiguieron ser elegidos respectivamente como presidente y primer ministro. Lech es todavía presidente, pero su hermano Jaroslaw, más “duro” que él, fue (y muy afortunadamente) derrotado en las últimas elecciones, aunque continúa activo en la oposición.
Argentina ofreció el año pasado un caso original de dinastía perfectamente democrática, cuando Cristina Kirchner fue elegida Presidenta en sustitución de… su marido, Néstor, que acababa de finalizar el único mandato de cuatro años previsto por la Constitución. Nadie discutió el carácter regular de su elección. Es verdad que, en el tema dinastía, Argentina ya había innovado bastante, porque si Eva Perón había marcado la historia como esposa todopoderosa de Juan Perón a finales de los 40, la tercera esposa de Perón, Isabel, fue elegida presidenta tras la muerte de este último en 1974. Sólo permaneció dos años, antes de que la derrocaran, de forma más clásica, los generales…
Asia ofrece, evidentemente, muchos casos de dinastías políticas padre-hija, madre-hijo, marido-mujer, muchas veces marcadas por asesinatos políticos y sucesiones para retomar el testigo de un líder asesinado. Así, recientemente, tras el asesinato de Benazir Bhutto, la hija misma de Zulfikar Ali Bhutto, presidente de Pakistán ejecutado por un régimen militar, ha elegido a su propio hijo como sucesor del Partido Popular de Pakistán (PPP). Bilawal Bhutto, estudiante de Oxford, se ha visto lanzado a la cabeza de esta poderosa dinastía política, aunque, mientras tanto, es el muy polémico marido de Benazir, quien asegura la interinidad.
Esta práctica no es del gusto de todos los paquistaníes, algo que no le ha impedido al PPP ganar las últimas elecciones legislativas. Es también muy impresionante, evidentemente, la India vecina, con Jawaharlal Nehru, primer dirigente de la India independiente de 1947, que vio sucesivamente a su hija Indira y su nieto Rajiv ser elegidos como líderes del gobierno. Su desaparición no puso fin a la dinastía Gandhi, porque la viuda de Rajiv, nuera de Indira, Sonia Gandhi, de origen italiano, asumió el liderazgo del Partido del Congreso en 1998 y lo condujo a la victoria. Esta última renunció en el último minuto a entrar en el gobierno, pero dos de los bisnietos de Nehru, Rahul y Priyanka se metieron también en política. Sin duda alguna la primera dinastía política moderna en tener cuatro generaciones. Siguiendo con Asia, los filipinos eligieron en 1986 a Cory Aquino, que había retomado el testigo de su marido, asesinado cuando iba a ser elegido como dirigente del país. Realizó un mandato completo, renunciando a volver a presentarse en 1992. Por otro lado, Bangladesh tuvo durante mucho tiempo como dirigente a Khaledia Zia, viuda del antiguo presidente asesinado Ziaur Rahman.
En Sri Lanka encontramos otra dinastía política notable: Sirimavo Bandaranaike, tres veces primera ministra, había sucedido a su marido, el propio primer ministro, asesinado. Ejerció uno de sus mandatos bajo la presidencia de su propia hija. China, por su parte, se escapó por poco del reino dinástico cuando la viuda de Mao Zedong, Jiang Qing, intentaba en vano suceder al Gran Timonel con la “banda de los Cuatro”. Como es imposible ser exhaustivo en la materia, podríamos citar aún Siria, donde un Assad sucedió a su padre, o Egipto, donde un Moubarak podría sustituir a otro…, para subrayar que las dinastías políticas no tienen al final nada de original.
Aunque Francia, en la materia, ha permanecido, hasta el momento, bastante modesta. Tuvo al menos al almirante Philippe de Gaulle, hijo del general, que pasó por el Senado, pero que tuvo más éxito con el libro que hizo sobre su padre que influencia política. Vimos también a los dos hijos de François Mitterrand, Jean-Christophe y Gilbert, meterse en la vía política, el primero como consejero en asuntos africanos de su padre, para terminar con algunos asuntos sulfurosos a sus espaldas y el descrédito, y el segundo como diputado del departamento de la Gironde, pero sin envergadura nacional.
Y tenemos, sobre todo, en Francia, a la naciente dinastía Sarkozy, con el compromiso de Jean, hijo de Nicolas, en la vorágine de Neuilly-sur-Seine, y después con su primera verdadera batalla electoral: el joven será candidato para una elección cantonal de Hauts-de-Seine el 9 y 16 de marzo. Continuará…
Link original: http://web2.rue89.com/2008/02/24/a-cuba-raul-apres-fidel-le-pouvoir-affaire-de-famille
(Traducción colectivo ST. Revisión y corrección: NGV)


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