Big Brother Bush
Para Orwell en su gran novela distópica “1984″ la guerra era la paz y viceversa. Parece que para la administración Bush tambien. Una nueva generación de satélites espía estadounidenses serán utilizados en vigilar a sus propios compatriotas según avanza The Wall Street Journal. El proyecto de vigilancia doméstica paralizada por las críticas de las asociaciones de derechos civiles, finalmente verá la luz la semana próxima. Guerra y paz civil se entremezclan sin problemas.
Michael Chertoff, ex juez y secretario de Seguridad interior (secretaria que lleva otro nombre orweliano: “Homeland Security”) y promotor del proyecto también planea llevar a cabo un programa de 15.000 millones de dólares para “defensa cibernética” que incluirá “protección gubernamental” en las redes de computadoras. Internet no se escapará de su garras. El espionaje, que las asociaciones de derechos civiles dicen que atenta contra derechos constitucionales no es nuevo; simplemente ahora se hará legal, mediante las nuevas normas. Ya en el pasado la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) ha estado envuelta en escándalos de escuchas telefónicas sin orden judicial.
El programa de espionaje por satélite en el interior de Estados Unidos será gestionado por un nuevo departamento denominado NAO (National Applications Office) al que tendrán acceso las autoridades federales y locales. La NAO definida por el gobierno como “the executive agent to facilitate the use of intelligence community technological assets for civil, homeland security and law enforcement purposes within the United States” es para muchos una nueva tendencia en los EE.UU. a “privatizar” (outsourcing) las tareas de inteligencia civiles en manos estatales. El “Gran Hermano” sigue al pie de la letra las tendencias del posfordismo a nivel mundial desregulando y entregando áreas sensibles del estado al gran capital (las beneficiarias de esta nueva agencia son empresas como Boeing, BAE Systems, L-3 Communications and Science Applications International Corporation). Los contratos con estas empresas son de estricto secreto confidencial. En teoría el sistema no podrá interceptar comunicaciones “verbales”, pero con la administración Bush nunca se sabe. El objetivo es, como en “Minority Report”, prever conductas anormales de ciudadanos inquietos con suficiente antelación (terrorismo de estado preventivo). ¿Del Workfare State al Police State? Así parece. Según Kate Martin, directora de la ONG “Center for National Security Studies”, declaró al “Washington Post” que la agencia NAO y su plan de seguridad interna con satélites no es otra cosa que “el Big Brother en el cielo” y que la “Bush Administration” simplemente con esta política está colocando “los ladrillos del cimiento de un verdadero Estado Policial”.

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