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	<title>Comentarios en: Entre piernas de poder</title>
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	<description>SOBRAN MOTIVOS PARA SER SALVAJES</description>
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		<title>Por: Leonardo Sai</title>
		<link>http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875/comment-page-1#comment-3158</link>
		<dc:creator>Leonardo Sai</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Nov 2007 23:50:16 +0000</pubDate>
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		<description>Muchas Gracias a todos por sus comentarios, en especial, a Alberto a quien agradezco todas estas lìneas. Una cosa, simplemente: No es necesario que te disculpes para pensar. Bienvenido.

Un fuerte abrzo,
Leonardo Sai</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas Gracias a todos por sus comentarios, en especial, a Alberto a quien agradezco todas estas lìneas. Una cosa, simplemente: No es necesario que te disculpes para pensar. Bienvenido.</p>
<p>Un fuerte abrzo,<br />
Leonardo Sai</p>
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		<title>Por: alberto</title>
		<link>http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875/comment-page-1#comment-3141</link>
		<dc:creator>alberto</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Nov 2007 05:23:05 +0000</pubDate>
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		<description>Hola. Disculpen que me entrometa pero quería dejar un comentario al respecto de la nota.
Si bien es interesante el análisis antropológico, que suena muy freudiano al estilo de ¨Moises y la Religión Monoteista¨, quedan al menos dos variables que deberían ser incorporada al analizar el paso del menemismo al kirchnerismo y la relación entre estos. En ese sentido, la primer varible es una tendencia a largo plazo que debería generar la pregunta: si, como muy bien decís, el kirchnerismo es el menemismo por otros medios, ¿es el menemismo algo nuevo o alguna otra cosa por otros medios? La otra tiene que ver con los fenómenos particulares y acotados que formaron parte de la transición del menemismo al kirchnerismo, en concreto, la crisis del 2001.
En cuanto a la tendencia a largo plazo, sugeriría ver el problema desde una óptica al estilo de Agamben, incluyendo la biopolítica de Foulcault y la teoría del estado de Arendt. De este modo podemos ver la continuidad de un proyecto que empieza con el peronismo del 45 y sigue hasta estos días y que es la represión del cuerpo social e individual (si, de los individuos de carne y hueso). En el sentido de Deleuze, el fascismo también educa el cuerpo. Desde la práctica de fascismo social que implicaba el ¨de la casa al trabajo y del trabajo a casa¨ a la práctica concreta de la Sección Especial con Lombilla y Amoresano torturando permanentemente, cárceles llenas y los primeros desaparecidos de la Argentina (Bravo que reapareció gracias al médico que controlaba las torturas e Ingalinella), el primer peronismo introdujo en el cuerpo social y en el cuerpo mismo de la gente el fascismo como un organizador (en lo discursivo y sus consecuencias ver el libro de Silvia Sigal y Eliseo Veron, ¨Perón o Muerte¨). Esto se profundizó con las dictaduras del 55 al 72 y empezó a constituirse en práctica sistemática con la dictadura del Proceso de Reorganización Nacional, con campañas como ¨El Silencio es Salud¨ y el secuestro, tortura y desaparición de miles de personas. Una cosa importante a considerar es que muchos de los secuestros iban acompañados de grandes dispositivos militares que alertaban de lo que estaba pasando a todos los vecinos. Ahi estaba también la parte de represión al otro, que debía ver y sabía lo que pasaba con la víctima y tomaba conciencia de que podía pasarle a él mismo. Tras la dictadura, el menemismo completó la represión del cuerpo social en toda su plenitud. Hubo anuncios de posibles vueltas a la represión despiadada de la dictadura, pero lo mas importante era ver el cuerpo mismo de los ancianos movilizados, los desocupados, etc. La inseguridad social que generó el menemimos con su flexibilización laboral, remoción de derechos laborales, fin de horas de trabajo fijas y desocupación trae aparejada una re-educación concreta de lo corporal (y Spinoza decía que no se sabe lo que puede un cuerpo). Sin las formas repetitivas clásicas ¿que le estamos enseñando al cuerpo? Si no se de que voy a trabajar, ¿qué tengo que aprender a hacer con mi cuerpo? ¿si soy desocupado, para que rutina tengo que aprender a moverme? Este proceso tiene su efecto psíquico en cuanto a la pérdida de seguridades hasta entonces nunca puestas en duda. La crisis del 2001 profundizó eso. Y no deberíamos tratar de entender el fenómeno kirchnerista sin incluir entre las variables los efectos en la psiquis social del proceso traumático que terminó de destruir las pocas seguridades que quedaban: sin acceso al dinero, sin saber como hacer para poder conseguir la plata para comprar algo tan simple como la comida o pagar bienes básicos necesarios para subsistir. Eso, en si mismo, determina que espectativas los individuos tienen sobre el futuro en general y sobre su propio futuro en particular. Por eso no debería sorprender que la electa Primera Dama una de las primeras cosas que haya aclarado es que estaba en contra de la legalización del aborto. Devolverle a las mujeres el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, darles el derecho de propiedad sobre lo mas primario que tiene, no es simplemente un problema moral sobre cuando empieza la vida. Lo que CFK anuncia es que ella no viene a revertir ese proceso que empezó con Perón, y que sigue hasta estos días. No es sorprendente ni contradictorio que tanto Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner, quienes nunca en los años que fueron autoridad en su provincia hicieron nada por la defensa de los derechos humanos o un simple homenaje a los desaparecidos ahora levanten esa bandera, cuando los desnutridos son cosas de todos los días en TV, o los cartoneros en camiones que son un peligro circulan todas las noches sin que nadie se espante, o cuando la ciudad se pobla de niños sin que comer en las esquinas. Lo de K es pura distracción. La pelea de K con Menem, entonces, habría que inscribirla dentro de ese contexto: con la crisis del 2001 se le hizo necesaria a la corporación politica peronista el reconstituir la gobernabilidad. Primero, debieron salvar los cargos y el aparto de ingreso. Después, viene el simulacro de pelea. K, o ahora CFK, todos ex menemistas, ahora hacen como que lo ejecutan y con él matan todo un pasado a olvidar, sin cambiar la realidad de ese pasado. Es una forma de tratar de superar el truma del 2001 por medio de un simulacro sin realmente ver que guarda el inconsciente. El kirchnerismo es el menemismo por otros medios, ya que aquello que debía hacer Menem ya lo hizo y la necesidad histórica pide que se haga otra cosa en este momento, en particular, de modo que la tendencia general no cambie. Haciendo como que mata al menemismo es la mejor forma de disimular que es su continuidad. El éxito del próximo gobierno no está basado en lo que realmente haga, sino en cual es la relación entre lo que haga y lo que la gente espera que sea hecho. Pero, dadas las circunstacias, ya pasamos de un querer algo mejor a un conformarse con no estar peor (interesante en este caso la mentiras del INDEC, que todos saben que da números falsos pero eso no genera un clamor general). Volviendo a lo foulcaultniano, ya pasamos del querer a vivir a conformarse con que nos dejen seguir vivos.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola. Disculpen que me entrometa pero quería dejar un comentario al respecto de la nota.<br />
Si bien es interesante el análisis antropológico, que suena muy freudiano al estilo de ¨Moises y la Religión Monoteista¨, quedan al menos dos variables que deberían ser incorporada al analizar el paso del menemismo al kirchnerismo y la relación entre estos. En ese sentido, la primer varible es una tendencia a largo plazo que debería generar la pregunta: si, como muy bien decís, el kirchnerismo es el menemismo por otros medios, ¿es el menemismo algo nuevo o alguna otra cosa por otros medios? La otra tiene que ver con los fenómenos particulares y acotados que formaron parte de la transición del menemismo al kirchnerismo, en concreto, la crisis del 2001.<br />
En cuanto a la tendencia a largo plazo, sugeriría ver el problema desde una óptica al estilo de Agamben, incluyendo la biopolítica de Foulcault y la teoría del estado de Arendt. De este modo podemos ver la continuidad de un proyecto que empieza con el peronismo del 45 y sigue hasta estos días y que es la represión del cuerpo social e individual (si, de los individuos de carne y hueso). En el sentido de Deleuze, el fascismo también educa el cuerpo. Desde la práctica de fascismo social que implicaba el ¨de la casa al trabajo y del trabajo a casa¨ a la práctica concreta de la Sección Especial con Lombilla y Amoresano torturando permanentemente, cárceles llenas y los primeros desaparecidos de la Argentina (Bravo que reapareció gracias al médico que controlaba las torturas e Ingalinella), el primer peronismo introdujo en el cuerpo social y en el cuerpo mismo de la gente el fascismo como un organizador (en lo discursivo y sus consecuencias ver el libro de Silvia Sigal y Eliseo Veron, ¨Perón o Muerte¨). Esto se profundizó con las dictaduras del 55 al 72 y empezó a constituirse en práctica sistemática con la dictadura del Proceso de Reorganización Nacional, con campañas como ¨El Silencio es Salud¨ y el secuestro, tortura y desaparición de miles de personas. Una cosa importante a considerar es que muchos de los secuestros iban acompañados de grandes dispositivos militares que alertaban de lo que estaba pasando a todos los vecinos. Ahi estaba también la parte de represión al otro, que debía ver y sabía lo que pasaba con la víctima y tomaba conciencia de que podía pasarle a él mismo. Tras la dictadura, el menemismo completó la represión del cuerpo social en toda su plenitud. Hubo anuncios de posibles vueltas a la represión despiadada de la dictadura, pero lo mas importante era ver el cuerpo mismo de los ancianos movilizados, los desocupados, etc. La inseguridad social que generó el menemimos con su flexibilización laboral, remoción de derechos laborales, fin de horas de trabajo fijas y desocupación trae aparejada una re-educación concreta de lo corporal (y Spinoza decía que no se sabe lo que puede un cuerpo). Sin las formas repetitivas clásicas ¿que le estamos enseñando al cuerpo? Si no se de que voy a trabajar, ¿qué tengo que aprender a hacer con mi cuerpo? ¿si soy desocupado, para que rutina tengo que aprender a moverme? Este proceso tiene su efecto psíquico en cuanto a la pérdida de seguridades hasta entonces nunca puestas en duda. La crisis del 2001 profundizó eso. Y no deberíamos tratar de entender el fenómeno kirchnerista sin incluir entre las variables los efectos en la psiquis social del proceso traumático que terminó de destruir las pocas seguridades que quedaban: sin acceso al dinero, sin saber como hacer para poder conseguir la plata para comprar algo tan simple como la comida o pagar bienes básicos necesarios para subsistir. Eso, en si mismo, determina que espectativas los individuos tienen sobre el futuro en general y sobre su propio futuro en particular. Por eso no debería sorprender que la electa Primera Dama una de las primeras cosas que haya aclarado es que estaba en contra de la legalización del aborto. Devolverle a las mujeres el derecho a decidir sobre su propio cuerpo, darles el derecho de propiedad sobre lo mas primario que tiene, no es simplemente un problema moral sobre cuando empieza la vida. Lo que CFK anuncia es que ella no viene a revertir ese proceso que empezó con Perón, y que sigue hasta estos días. No es sorprendente ni contradictorio que tanto Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner, quienes nunca en los años que fueron autoridad en su provincia hicieron nada por la defensa de los derechos humanos o un simple homenaje a los desaparecidos ahora levanten esa bandera, cuando los desnutridos son cosas de todos los días en TV, o los cartoneros en camiones que son un peligro circulan todas las noches sin que nadie se espante, o cuando la ciudad se pobla de niños sin que comer en las esquinas. Lo de K es pura distracción. La pelea de K con Menem, entonces, habría que inscribirla dentro de ese contexto: con la crisis del 2001 se le hizo necesaria a la corporación politica peronista el reconstituir la gobernabilidad. Primero, debieron salvar los cargos y el aparto de ingreso. Después, viene el simulacro de pelea. K, o ahora CFK, todos ex menemistas, ahora hacen como que lo ejecutan y con él matan todo un pasado a olvidar, sin cambiar la realidad de ese pasado. Es una forma de tratar de superar el truma del 2001 por medio de un simulacro sin realmente ver que guarda el inconsciente. El kirchnerismo es el menemismo por otros medios, ya que aquello que debía hacer Menem ya lo hizo y la necesidad histórica pide que se haga otra cosa en este momento, en particular, de modo que la tendencia general no cambie. Haciendo como que mata al menemismo es la mejor forma de disimular que es su continuidad. El éxito del próximo gobierno no está basado en lo que realmente haga, sino en cual es la relación entre lo que haga y lo que la gente espera que sea hecho. Pero, dadas las circunstacias, ya pasamos de un querer algo mejor a un conformarse con no estar peor (interesante en este caso la mentiras del INDEC, que todos saben que da números falsos pero eso no genera un clamor general). Volviendo a lo foulcaultniano, ya pasamos del querer a vivir a conformarse con que nos dejen seguir vivos.</p>
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		<title>Por: Comentarist@nonimo</title>
		<link>http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875/comment-page-1#comment-3103</link>
		<dc:creator>Comentarist@nonimo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Nov 2007 23:06:07 +0000</pubDate>
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		<description>Leonardo Sai, nos está acostumbrando a textos que evitan el lugar común y se meten de lleno con aquellos temas tabú de la coalición cívica correcta. El concepto de representatividad es bienvenido porque permite discutir sin sacar los pies del plato. [...]

VER: http://comentaristanonimo.wordpress.com/2007/11/12/dos-para-pensar-en-continuado/</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Leonardo Sai, nos está acostumbrando a textos que evitan el lugar común y se meten de lleno con aquellos temas tabú de la coalición cívica correcta. El concepto de representatividad es bienvenido porque permite discutir sin sacar los pies del plato. [...]</p>
<p>VER: <a href="http://comentaristanonimo.wordpress.com/2007/11/12/dos-para-pensar-en-continuado/" rel="nofollow">http://comentaristanonimo.wordpress.com/2007/11/12/dos-para-pensar-en-continuado/</a></p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Entre piernas de poder, por Leonardo Sai &#171; Zoología Política</title>
		<link>http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875/comment-page-1#comment-3075</link>
		<dc:creator>Entre piernas de poder, por Leonardo Sai &#171; Zoología Política</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Nov 2007 20:41:07 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875#comment-3075</guid>
		<description>[...] continuar leyendo: http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875 [...]</description>
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		<title>Por: Pablo Hupert</title>
		<link>http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875/comment-page-1#comment-3073</link>
		<dc:creator>Pablo Hupert</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Nov 2007 14:44:17 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.nacionapache.com.ar/archives/1875#comment-3073</guid>
		<description>Muy bueno.
Yo entendí así: si &quot;la política se juega en el medio&quot;, la política se juega en los medios. Es muy distinto que la política (condena colectiva incluida) se juegue en los medios o en un estrado jurídico o en la arena social o en el &quot;dictamen de la historia&quot;. Pero, ¿cómo es?
El título y el texto dan la pista: si &quot;la política se juega entre piernas de mujer&quot;, la política mediática es el ejercicio de una seducción. Si no hay decisión consciente, es que no hay elección de ciudadano; si a esto sumamos que la opción (en las elecciones y en las encuestas) depende de un juego de seducción, es que hay opción de consumidor.
O sea que hoy la política se juega entre piernas de mujer aunque gobierne un Néstor. La política ya no es una actividad viril.
Me asombra constatar que el proceso de feminización que se da en el trabajo actual se da también en la política.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Muy bueno.<br />
Yo entendí así: si &#8220;la política se juega en el medio&#8221;, la política se juega en los medios. Es muy distinto que la política (condena colectiva incluida) se juegue en los medios o en un estrado jurídico o en la arena social o en el &#8220;dictamen de la historia&#8221;. Pero, ¿cómo es?<br />
El título y el texto dan la pista: si &#8220;la política se juega entre piernas de mujer&#8221;, la política mediática es el ejercicio de una seducción. Si no hay decisión consciente, es que no hay elección de ciudadano; si a esto sumamos que la opción (en las elecciones y en las encuestas) depende de un juego de seducción, es que hay opción de consumidor.<br />
O sea que hoy la política se juega entre piernas de mujer aunque gobierne un Néstor. La política ya no es una actividad viril.<br />
Me asombra constatar que el proceso de feminización que se da en el trabajo actual se da también en la política.</p>
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