Neocolonialismo II
Condenas para los criminales de guerra de Sierra Leona
El tribunal de la ONU ha impuesto largas condenas a tres criminales de guerra de Sierra Leona –Alex Tamba Brima, Santigie Borbor Kanu y Brima Kamara- después de que fueran declarados culpables de 12 de los 14 crímenes cometidos durante la guerra civil del país que se les imputaban.
Tamba y Kanu han sido condenados a cumplir 50 años de prisión, mientras que Kamara permanecerá encarcelado 45 años. Los condenados eran comandantes del Consejo Revolucionario de las Fuerzas Armadasl (AFRC, en sus siglas inglesas), que forjó una alianza con el rebelde Frente Unido Revolucionario (FUR) y derrocó al gobierno del presidente Ahmed Tejan Kabbah el 25 de mayo de 1997.
“Los tres acusados han cometido violaciones contra los derechos humanos en las que civiles fueron mutilados y otros asesinados y quemados en sus hogares”, declaró la juez Julia Sebutinde a un tribunal de Freetown.
Sin embargo, no fueron declarados culpables de supuesta esclavitud sexual y otros actos inhumanos.
Los tres hombres son los primeros en ser juzgados por el Tribunal Especial para Sierra Leona.
El tribunal ha acusado a 12 personas de instigar la guerra civil de 10 años de duración que vivió el país. Esta lista incluye al antiguo presidente liberiano, Charles Taylor, cuyo caso fue transferido al Tribunal Penal Internacional en La Haya por razones de seguridad.
Se ha concedido a los condenados el derecho de apelar, pero se espera que cumplan sus condenas de prisión en Europa en lugar de en Sierra Leona si pierden la apelación. El tribunal citó la seguridad como razón principal para el traslado.
La acusación inculpó a los ex líderes rebeldes de capturar mujeres y niñas, mutilarlas y violarlas. Debido a las mutilaciones que llevaban a cabo los rebeldes, un considerable número de ciudadanos de Sierra Leona perdieron brazos y piernas.
“Muchos civiles observaron como se cometían estos crímenes. Otros regresaron a sus hogares o refugios para descubrir los resultados de estos crímenes - cadáveres, víctimas mutiladas y propiedades saqueadas y quemadas”, había declarado la acusación.
Los líderes rebeldes fueron acusados de asesinato, violación y mutilación de civiles inocentes durante la década que duró el conflicto. Pero mantuvieron su inocencia a lo largo de todo el proceso.
La ONU estableció el tribunal para investigar a aquellos acusados de cometer atrocidades y crímenes contra la humanidad cinco años después del final de la guerra civil.
Algunos de los sospechosos clave, incluyendo a Foday Sankoh, Sam Bocarie y Hinga Norman, murieron antes de ser juzgados por los crímenes que se les imputaban.
Johnny Paul Krommah, quien abandonó el AFRC, no ha podido ser localizado, aunque mucha gente cree que puede haber muerto.
Fuente: Afrol News

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