¿Te acuerdas de los 90? ¡Volvieron! ¡Y en fichas coleccionables!
Por Alejandro Soifer
Volvieron los 90. En realidad, no sé si es que volvieron, pero siento que estamos viviendo el costado de los 90 que nos perdimos.
Nos olvidamos del efecto delay que tenemos en el Tercer Mundo y creímos en la Globalización. Así creímos que, realmente, vivíamos en esos años.
Es decir, todos nos pensamos que el grunge era nuestro contemporáneo allá cuando niños (hablo de mi generación, la generación que nació iniciados los años 80) y en realidad, lo que vivíamos, lo que vivimos en los 90 fue el delay de los 80: los años duros de la merca y el cinismo yuppie de los que hicieron la guita grande a costas de la implementación del modelo que fue hijo deforme de ese matrimonio de seres horribles: Thatcher y Regan.
Y claro, creíamos que teníamos todo para ser parte de la Generación X. No tuvimos a Nirvana, pero ahí hay un tardío, muy tardío disco de finales de los años 90 como es Contagiándose la energía del otro de El Otro Yo, que condensa todo el nihilismo individualista, autodestructivo y cínico de la mencionada Gen X.
Cristian Aldana: la síntesis final de Billy Corgan tamizado por Kurt Cobain. Y si quieren al Kurt Cobain argentino, lo tienen a Ricky de Flema.
Dijo “Si pierdo, me tiro.” Perdió. Se tiró.
No hablo desde la música de la que es claro, no entiendo, ni me interesa.
Hablo de la lasciva sexualidad de las letras de EOY (como en 69), hablo del amor nihilista en la lírica de No me importa morir, hablo de la exaltación de la particularidad freak de una letra como el de La Ola que dice cosas como: “Aunque el mundo no está hecho para mí….” Y que sigue con: “cuando no tengas a quien hablarle/ a quien reirle, a quien llorarle/ Cuando estes sola, realmente sola…/ Viene una ola que nos tapa a todos…
a todos…”
¿Y la melancolía de los ´90? “Filadelfia”. Filadelfia brillante.
“Esta noche estamos muy lejos/ pero nuestro corazón/ permanece unido,/ unido…/ unido, unido,/ unido, unido, Nuestra escencia invisible/ viaja por el aire,/ invisible amor,/ viaja por el aire…”
Ok, alguien me va a decir: “Pero eso pasó en los 90 y EOY se convirtió en un pálido reflejo de toda su angustia adolescente y noventista cuando llegamos al 2000 y editó su disco Colmena lleno de eslóganes políticos voluntaristas y que siguió con otros discos que ni siquiera vale la pena recordar”.
Si, es cierto. Contagiándose la energía del otro puede decirse que fue la despedida de esa etapa de Generación X que la banda de los hermanitos Aldana encarnó (no en vano hacen un cover de Territorial Pissings de Nirvana y otro de Fuck You de Sumo: el entrecruzamiento de dos estéticas que se tocaron en eso de marcar la muerte absurda y la depre, el individualismo apático noventista).
Pero sería muy tonto pensar que nuestros hermanos mayores, o nuestros hermanos yanquis pertenecieron a una generación que no es la nuestra.
Ese loco afán de buscar nuevas denominaciones para nuestra generación o la de nuestros hermanos menores (con la cual, quizás, cabría plantear una ruptura) lleva a la invención de estupideces de sociología de revista Noticias como: “Generación Zero” o “Generación Y” o “Generación Pindonga”.
Sin embargo, no podría sentirme más parte de la Generación X: soy individualista, estoy obsesionado con la idea del fracaso personal y del de las aspiraciones de mis grupos de pertenencia, tengo una marcada tendencia a la melancolía, consumo masivamente productos pop y creo en la Ironía como santa matrona de mis pensamientos y mis manifestaciones estéticas.
No estoy solo, no estoy aíslado en la esquina de los que descubren Korn con el disco Unplugged que acaban de sacar que también es significativo: Jonathan Davis cantando con Robert Smith en un tema y con Amy Lee otro. El padre darkie y la hija bobita.
Jonathan es otro más de la generación de la indeterminación. Y después nos queda claro, ese ícono: Tom Yorke y su Creep, acaso el himno generacional.
Entonces les pregunto a ustedes: ¿Qué escucharon de adolescentes? ¿Evanescence? ¿Acaso ninguno de ustedes llevó orgulloso su remerita de Zero? ¿Acaso me van a decir que nunca lloraron por la infancia perdida?
¿Nunca se hicieron una paja melancólica mientras escuchaban 1979 de los Smashing Pumpkins?
1979-1983. Cuando yo nací, Billy Corgan u otros de nuestros hermanos mayores, tenían 15 años. A esa edad es poco probable engendrar a otra persona. Somos parte de esa generación.
Veamos uno de los mejores libros que nos ha dado la llamada “Joven Guardia”: Cómo desaparecer completamente de Mariana Enríquez.
Nadie lo dijo, pero es la perfecta novela de nuestras adolescencias y nuestras juventudes. Es la novela realmente noventista. Pero noventista en un sentido yanqui. Mientras que Fogwill se despachó con su Vivir afuera con una novela sobre la década menemista que por su desparramo de cinismo festivo, sida, merca cara y pibes chorros pero con buen corazón, es una perfecta novela sobre el Neoliberalismo, una novela sobre los años 80.
Y en cambio Enríquez agarró uno de los mejores títulos de un tema de Radiohead y escribió una novela donde la inseguridad de un adolescente que no sabe bien qué es lo que busca, que está perdido y solo en el mundo, que quiere y no quiere y no sabe qué es lo que quiere y si lo quiere, deambula por una ciudad agarrotada, en los suburbios que no son el Seattle de Cobain, pero son los escenarios reconocibles de cualquier Monoblock lúmpen del conurbano.
Y la hermana con la cara desfigurada por un intento de suicido fracasado. Sería ingenuo no hacer la asociación directa entre ese personaje y el célebre personaje de Preacher (novela gráfica que sienta muchas de las bases estéticas de la Generación X): Arssface.
El tipo que queriendo imitar a Kurt Cobain terminó dándose un escopetazo que lejos de matarlo le desfiguró el rostro hasta convertirlo en un ser horroroso.
Dos personajes que tienen el fracaso tan inscripto en su cuerpo y su alma que hasta para matarse fracasan. Ni el tiro del final.
La intertextualidad es sutil. Es para entendidos nada más.
No cualquier entendido. Un entendido que entienda que la cultura pop y la ironía y la sexualidad apática como la vida apática que lleva, se nutre de esas cositas: cómics, coca-cola, videojuegos y BAFICI.
Y lo más gracioso es que, hablando con Marianita Enríquez, me comentó que no conocía el personaje de Preacher. Se quedó muda y me dijo: “Debe ser algo generacional, algo que está en el clima de época”.
Bingo.
Kirchner no será Clinton, pero en algo se le parece. El lema de campaña de cualquiera de los dos Kirchner que se presentara en Octubre a las presidenciales bien podría ser: “Es la economía estúpido” y no creo que vaya a sonar La Macarena como jingle de campaña, pero seguramente podría sonar algo de la misma calaña popular.
Y el tipo o tipa seguramente ganen, porque la apatía de Nuestra Generación X es más fuerte que los intentos bastantes sosos de imponer algún tipo de sentimiento o inquietud que despierte sentimientos cívicos.
La literatura que estamos escribiendo acompaña: lean los cuentos de La Jóven Guardia y van a encontrar un par de constantes. A saber:
1) La búsqueda de una salida, un escape, una partida, un lugar al que irse.
2) La indeterminación como marca que entorpece la acción.
3) La idea de historias mínimas: no hay grandes relatos que hacer ni grandes dramas que plantear, nos queda lo mínimo, la anécdota (si es melancólica, mejor)
4) La presencia del sexo como temática recurrente.
En realidad, como dice un amigo: la literatura argentina contemporánea es una literatura masturbatoria.
Pero ese librito no es toda la literatura argentina contemporánea y Gen X. Se pueden leer muchos otros libros de la Gen X argentina: en todos se tocan alguno de esos tópicos.
Por último otro fenómeno que es propio de este individualismo exacerbado de la Generación X: la proliferación ya discutida de miles y miles de poetas.
El poema es la forma más personal de relacionarse con la escritura. Es la forma más individual y excluyente.
La poesía se desparrama y hay miles de poetas que editan sus propios libros. Todos quieren hacerse un lugar, quieren instalar su nombre, quieren vivir de la gloria de su poesía.
Esa cuestión, tan naïf y tan individualista, tan de “la juventud eterna” y de vivir para siempre con hebillitas en el pelo, pollerita verde corta de lunares negros, saquito negro abierto y uñas carmesí también es Gen X. También es El Otro Yo en sus años de gloria.
Susana Cella planteó hace poco que el miedo de nuestra generación era que volvieran los 90 porque el miedo era que esta vez, no lográramos salir vivos.
Suena lógico, porque vivimos unos 90 llenos de pánico a que la yuta o la merca o la pobreza nos llevaran consigo.
Lo que habría que pensar es que en todo caso, los 90 no se fueron. Es más, acaban de llegar.

Comentarios (15 comentarios)
Los noventa son nuestra pesadilla culposa. Alguna vez, hace siglos, justamente a la salida de los noventa, escribíamos en la efímera revista Introspejo:
“Compramos una postal ya vencida y la gozamos cual alucinados durante el vértigo de los noventa. Hijos dilectos de esa década de riquezas virtuales, aprendimos a deleitarnos sin hacer preguntas incómodas. Fuimos mochileros engreídos, consumidores hip, siempre muy bien informados, y aprendimos de memoria el canon de la globalización blanca, aceptando alegremente la sabiduría del mercado. El futuro era entonces fábula y promesa. Después o sea hoy, nos desayunamos con el naufragio. The dream is over, what can I say?
El sueño “90s for ever” terminó convirtiéndose en nuestro dueño. LLa resaca es aún más dolorosa porque habíamos asumido sinceramente la ficción. “Lo regalado es mío y se acabo, no lo devuelvo” cala hondo en nuestros corazones. Todavía púberes, miramos indignados y dolidos a nuestro alrededor, paralizados por una realidad que nadie nos auguró. Cabe preguntarse, entonces, el porqué de nuestra ceguera. Desde hace tiempo que tenemos el futuro hipotecado, viviendo en una democracia fallida”.
Abrazo y gracias por tanta descarnada nostalgia.
Enrique Avogadro / Mayo 5th, 2007, 1:58 pm / #
Alejandro, dentro de la lógica de lo que describís como coletazo de los 90 en la Argentina, se encuentra otra novela de la joven guardia que toca un tema similar y un tanto patético. Estoy hablando de la novela Delivery de Alejandro Parisi, que trata sobre la vida de un pibe chorro -clase media- que trabaja como dice el título de la novela, de delivery boy, y que empieza a repartir merca en su motito. La novela describe una situación familiar disfuncional, la vida “fácil”, etc, etc.
Como anécdota habría que agregar que Parisi se fue a vivir a España, tema que vos marcás como directriz temática de la generación.
Igual siento que es muy discutible tu hipótesis sobre los 90 en la actualidad, el mundo ha cambiado, la Argentina cambió, en todo caso, lo que llamás espíritu de época es un cierto desplazamiento en la sensibilidad de los escritores, si es que la tienen.
Tomás / Mayo 5th, 2007, 5:08 pm / #
Cuando entiendas que la vida es más que un comic, que el arte no siempre (o casi nunca) refleja el mundo real, y que lo cool también puede ser popular y viceversa, quizá ahi, vas a empezar a no aburrir tanto con textos incoherentes e insulsos… e hipócritas, somos grandes y nos conocemos.
Mariano / Mayo 5th, 2007, 5:11 pm / #
Te falta escribir con números para ser un pequeño Rodrigo Fresán.
Realmente es propio de haber sido “formado” intelectualmente por la cultura de los 90, que creas que tu pequeño mundo de clase media - alta, es el mundo, la época y la historia.
El “grunge” fue un “label” del marketing, y lo único auténtico ahí fue Soundgarden: que no suena “grunge”.
La primera baja fue Andrew Wood, Kurt Cobain fue un muerto de segunda mano, que legó un beneficio de primera.
Masturbarse es un asunto de todas las épocas, volarse la cabeza también pero la constante de cada generación es creerse única.
Desde que cayeron las torres que los pequeños relatos murieron, pero los grandes aún no volvieron.
En el vacío que queda se cuela la sombra del sujeto.
Bukowsky en los 60 describió la actividad preferida de los poetas en los 60, 70,80, 90 y en el 2000 también: “olerse sus propios soretes”.
El fracaso del individuo que reside en no poder comer ostras entre quienes revuelven la basura, sería un fracaso aún triunfando.
Por ello el individuo tiene los días contados: cuando tuvo el espacio para ser, no quiso, no supo y no pudo, eligió ser masa renegando de ellas.
P e r r o n e g r O / Mayo 6th, 2007, 1:45 pm / #
Yo no soy de tu tan mentada generacion x, soy mas bien de una generacion que ni siquiera tiene agustia existencial, una generacion que sube fotos photoshopeadas y discute a filosofos sin saber ni un poco y escribiendo con K. Su generacion no tenia nada por lo que luchar pero la nuestra ni siquiera se da cuenta de eso. Con el material humano que hay actualmente, creo que la humanidad se va al caño.
Buen articulo, que permite ver la evolucion que llevo a la decadencia de la juventud actual y de ELY.
PD: Por cierto, si The Eraser lee esto: “Y después nos queda claro, ese ícono: Tom Yorke y su Creep, acaso el himno generacional” te escupe la cara, como minimo.
Matt / Mayo 7th, 2007, 10:01 am / #
La literatura ES en sí misma una práctica masturbatoria
La enmascarada / Mayo 8th, 2007, 4:55 pm / #
Cuando estoy bajoneado siempre estucho dos cosas:
- La canción “Qué vuelva Carlos”
- El spot publicitario “Vamos Menem” del 2003
Cuando con mis amigos recordamos los viejos buenos tiempos, siempre se mencionan los viajes, cds, libros y otros productos importados que pudimos comprar en los 90 y que nos hacen tan felices. No conozco nadie de mi generación que no se lamente por no haber sido joven en los 90. Hubiera sido genial. Yo amo a los noventa. No me parecen una pesadilla.
La novela de Enriquez me pareció más post-90s que 90s. Es como la mañana después de una polusión nocturna de los 90…pero no me digan que, aunque sea en sueños, no nos cogimos a una chica playboy…y si, hay que lavar las sábanas.
Novalgina / Mayo 10th, 2007, 1:19 pm / #
ay, disculpen, esta es una revista culta y progresista.
es que leí La Nación… claro, Apache, Apache. Suena psicobolche.
Novalgina / Mayo 10th, 2007, 1:20 pm / #
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adminc / Mayo 10th, 2007, 11:31 pm / #
pero si el señor Soifer es un amigo!!
y a ustedes los quiero, tontos.
Novalgina / Mayo 11th, 2007, 8:05 pm / #
Eso de compararnos con La Nación fue muy fuerte amigo, creemos no merecerlo.
adminc / Mayo 12th, 2007, 7:30 am / #
Por ahí ya lo dijeron, pero… ¿Porqué Nación Apache?
P e r r o n e g r O / Mayo 14th, 2007, 3:15 pm / #
he esos son una manga d gatos se ponen re caachonda aguante f.a rap no esas canciones viejas re paty guacho!!1
facu / Agosto 12th, 2007, 6:53 pm / #
los 90 fueron los años de la impalntación del liberalismo. Q no vuelvan! a ver si en una de esas tb. regresa Menem…
analia / Enero 6th, 2008, 10:35 pm / #
La frase correcta sería “Te acuerdas de los noventa, volvieron, Y EN FORMA DE FICHAS”
Aquiles Brinco / Enero 29th, 2008, 7:32 pm / #
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