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Articulo

La frase ganadora

[Quien acierte con el nombre del autor del texto que sigue se hará acreedor a un premio en efectivo (nivel A) de $ 600. Si se recibieran hasta tres respuestas correctas, el dinero se repartirá entre ellas por partes iguales. Si más, se elegirán tres por sorteo para que a cada una le correspondan $ 200. Cada participante podrá proponer dos nombres. Habrá otro premio (nivel B), de $ 400, para quienes identifiquen correctamente cuatro características del autor: sexo, edad (joven, hasta 39; mediano, 40 a 59; mayor, 60 y más); residencia (área metropolitana: Capital y Gran Buenos Aires; resto del país); origen del apellido paterno (español; italiano; otro). El dinero se repartirá entre quienes acierten –hasta un máximo de cuatro personas, si es necesario por sorteo–, de modo que cada una reciba $ 100. Si el premio del nivel A quedara vacante, su monto engrosará el del nivel B, ampliándose hasta ocho la cantidad de posibles premiados ($ 125 cada uno). El cierre del concurso será el miércoles 11 de abril de 2007. Se darán a conocer los resultados el jueves 26 de abril en este sitio. Quedan excluidos de participar los integrantes del staff de NA, por razones obvias –aunque entre nosotros, ninguno conoce la respuesta. Las respuestas deberán dirigirse a nacionapache@gmail.com]

 

CONCURSO
LA FRASE GANADORA
Elegida por amplia mayoría

 

En el Concurso organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Dirección del Teatro Colón, para conmemorar el Primer Centenario de su creación y promover la concurrencia a la sala. La frase, como se recordará, no debía tener más de doce sílabas, contándose como puntos a favor las de menos. 

 

Miembros del Jurado

Sr. Hugo Moyano, dirigente sindical
Cardenal Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires
Ing. Mauricio Macri, empresario y dirigente deportivo
Sra. Mirtha Legrand, actriz y conductora de televisión
Dr. Mariano Grondona, docente universitario y comentarista de actualidad
Sr. Mauricio Kagel, compositor
Sr. Jorge Telerman, Jefe de Gobierno
Sr. Alberto Fernández, Jefe de Gabinete

 

Si Cristo
bal  Colón
¿por qué no vos?

 

Las deliberaciones. Algunos trascendidos

El Cardenal Bergoglio lamentó tener que empezar por plantear un punto de doctrina. La frase era original y seguramente cumpliría con el cometido de llamar la atención, pero entraba en conflicto con la doctrina de la Iglesia. Cuestionaba la omnipresencia divina. Si se la dejaba tal cual, haría constar su voto en contra. Deseaba consultarlos, sin embargo, sobre una alternativa con la que dio después de mucha reflexión: restituir la tilde al nombre propio. Eso atenuaría su objeción y haría que se abstuviera de votar.

 

El Sr. Moyano propuso que en la última línea se leyera bos. Guardaría relación con la anterior y favorecería, a su juicio, la llegada del mensaje a un público más amplio. El Sr. Kagel se inclinó por voz. No le interesaban especialmente los aspectos líricos del Teatro, pero eran una realidad que podía subrayarse de esa manera.

 

El Dr. Grondona secundó la iniciativa del Sr. Moyano y se felicitó por coincidir con él a pesar de las discrepancias que pudieran separarlos: era una muestra de sana convivencia democrática. Sugirió un agregado: valerse de esa fórmula sólo para la zona sur de la ciudad. Para la norte y los lectores de La Nación en general, recomendó incorporar un toque de latín o de griego; a él siempre le daba resultado, aunque no supiera mucho de ninguno de los dos. ¿Por qué no, por ejemplo, hic et nunc, aquí y ahora, para enfatizar el presente y la imperiosidad del mensaje? “¡Pero nos pasamos con las sílabas, Mariano!”, apuntó por lo bajo el Sr. Kagel. “Bueno, pongamos nun en griego, con acento circunflejo.” Se enlazaría felizmente con el nombre del actual Secretario de Cultura de la Nación, por lo que otra jurisdicción podría adherir a la iniciativa.

 

El Sr. Fernández expresó sus dudas. Sin poner en cuestión al funcionario –era un leal servidor público, compenetrado con las políticas del gobierno–, pensaba que no cabía personalizar ni mezclar figuras contemporáneas con la del mensaje. Más cuando se trataba de un apellido capicúa, algo que podía provocar asociaciones indeseadas o pasibles de interpretaciones erróneas en momentos que empiezan a ser presidenciales y la oposición busca protagonismo.

 

El Sr. Jorge Telerman planteó una inquietud: ¿no sería posible encontrar una formulación menos ligada con una creencia en particular, por arraigada que estuviera entre nosotros? Como Jefe de Gobierno de una ciudad en la que conviven sin conflicto distintas religiones y agnósticos, le parecía lo adecuado. Hizo moción, con el apoyo de la Sra. Legrand que encontró su propuesta sensata y respetuosa, para que la Comisión dilatara su fallo hasta encontrar una frase igualmente eficaz pero más abarcativa. El Cardenal Bergoglio, sobre este particular, fue inflexible: la Comisión debía atenerse a las normas de su creación y a los plazos oportunamente establecidos. Eso daría imagen de seriedad a la ciudadanía, necesitada de ejemplos levantados. Así se hizo, con la firma de los presentes en el acta respectiva, dándose por concluida la reunión.*

 

* El único ausente con aviso, por las secuelas del festejo del 7 a 1 contra San Lorenzo de Almagro, fue el Ing. Macri. Apoyó por nota el dictamen de la mayoría.

 

Buenos Aires, a los 29 días del mes de agosto del año 2006

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