Ingreso

Articulo

Premoldeados. A propósito de Bolivia Construcciones y la revocación de un fallo

Por Gabriel Báñez

“El plagio es necesario, borra una idea falsa, la reemplaza por una verdadera. El plagio está implícito en la idea del progreso”, decía Isidore Ducasse en una de sus cartas. Tomaba de Pascal algunas notas y las redireccionaba parafraseándolo, pero avisaba el Conde. Sus editores tomaban debida cuenta, no problem. Sergio Di Nucci lo mismo: parece haber estado muy atento a la idea del progreso –edilicio en particular–, ya que en su Bolivia Construcciones tomó sin redireccionar párrafos enteros de Nada, novela de la catalana Carmen Laforet, que en 1945 obtuvo el Premio Nadal, pero lo hizo sin avisar. Lástima. ¿Estaba reciclando el periodista o trabajando con materiales nobles? Di Nucci se defendió mencionando “la reescritura como un principio constructivo de la novela”. Tratándose el de Laforet de un libro escrito hace más de sesenta años, más que constructivo, diría Derrida, parece deconstructivo. Nada. El ganador del concurso La Nación-Sudamericana 2006 (participó bajo el seudónimo Bruno Morales) también produjo una nota altruista: “Quise aportarle lectores a Nada“, se excusó. Otra vez nada, Nadal. Quien advirtió el aporte desinteresado de Di Nucci fue un joven de 19 años, Agustín Viola (DNI 33.284.046), enviando una carta a los organizadores del certamen. En su carta el joven transcribe dos párrafos, el primero pertenece a la novela de Laforet:

De pronto se abrió la puerta de una patada de Juan, y Gloria salió despedida, medio desnuda y chillando. Juan la alcanzó y aunque ella trataba de arañarle y morderle, la cogió debajo del brazo y la arrastró hacia el cuarto de baño. (…) Juan metió a Gloria en la bañera y, sin quitarle las ropas, soltó la ducha helada sobre ella. (…) De pronto soltó a Gloria –cuando ella ya no se resistía- (…) Yo estaba en un rincón del oscuro pasillo. (Laforet, Carmen, 1994, Nada, Madrid, Ediciones Destinolibros, página 129)

El segundo párrafo corresponde a la novela de Di Nucci:

De pronto se abrió la puerta de una patada de Mariano, y Silvya salió despedida, medio desnuda y chillando. (…) Mariano la alcanzó, y aunque ella trataba de arañarle y morderlo, la agarró debajo del brazo, la llevó al pasillo, y de ahí a ese baño que estaba separado. (…) Mariano metió a Silvya debajo de la ducha, y sin quitarle la ropa que le quedaba, soltó la lluvia helada sobre ella. (…) De pronto soltó a Silvya –cuando ella ya no se resistía–.(Morales, Bruno, 2006, Bolivia Construcciones, Buenos Aires, Sudamericana., páginas 168 y 169)

Parece cierto que en el gremio de la construcción mucho se ha avanzado últimamente. Los premoldeados con el ensamblaje en seco es, hoy por hoy, uno de los métodos más efectivos.

Comentarios (no hay comentarios)

Se han cerrado los comentarios para este post.

Dejar un comentario

Los comentarios están cerrados para este post.