La marginación de las comunidades romaní y de sus niños y niñas (*)
(*) de Capítulo II, “Las causas fundamentales de la exclusión”, Excluídos e Invisibles, Estado Mundial de la Infancia 2006, UNICEF.
La población romaní (conocida popularmente como gitana) –entre 7 y 9 millones de personas– constituye la minoría más extensa y vulnerable de Europa. Sin una patria histórica, aproximadamente el 70% vive en Europa Central y del Este (ECE) y en países de la antigua Unión Soviética. Alrededor del 80% vive en países que entraron a formar parte de la Unión Europea (UE) en 2004 o que están en proceso de negociar su ingreso a esta organización(a).
La exclusión social, política, económica y geográfica ha afectado a los romaní durante siglos, y se ha convertido, indudablemente, en una forma de discriminación racial. Enfrentadas a prejuicios que han perpetuado la noción de que se trata de un pueblo inferior y peligroso, las comunidades romaní tienden a vivir en guetos, aisladas del resto de la sociedad, que llega al extremo de impedirles la entrada a restaurantes y otros lugares públicos(b).
Los romaní también se cuentan entre los grupos culturales más empobrecidos de Europa Central y del Este. Algunas investigaciones han revelado que cerca del 84% de los romaní de Bulgaria y del 88% de los de Rumania viven por debajo del umbral nacional de pobreza. La situación es todavía más grave en Hungría, donde el 91% vive por debajo de ese umbral(c). Debido a la precaria educación, al bajo nivel de especialización y a la discriminación en el mercado laboral, en algunos asentamientos no hay una sola persona con un empleo permanente de carácter oficiald. Mientras que las niñas y los niños romaní que estudian en escuelas convencionales son objeto de segregación, los que estudian en escuelas exclusivas para esta minoría deben soportar el hacinamiento ocasionado por la discriminación geográfica y socioeconómica(e).
Hasta un 75% de los niños y niñas romaní de Europa Central y del Este están matriculados en escuelas especiales para niños con discapacidad mental(f), pero no por verdaderos motivos de salud. Se trata de una práctica frecuente por los beneficios económicos que reporta la educación especial. En algunos países de esas regiones de Europa, este tipo de escuelas proporcionan a los alumnos un subsidio de alimentación, material educativo y transporte, así como también hospedaje y comida. Los progenitores de las comunidades romaní que matriculan a sus hijos en esos establecimientos no comprenden por lo general las consecuencias a largo plazo de esa decisión. Pero incluso cuando son conscientes de ellas, muchos no tienen otra opción(g).
Según una investigación realizada en 2001 por el Instituto Sociedad Abierta (Budapest), una fundación privada que otorga becas y subsidios, el 64% de los niños y las niñas romaní que cursan segundo grado en las escuelas especiales de Bulgaria, Hungría, Eslovaquia y la República Checa fueron declarados “limitados mentales”. No obstante, después de participar durante dos años en un programa piloto de educación especial, la mayoría pudo cumplir los requisitos del plan de estudios convencional(h).
Aunque de por sí sea preocupante, este panorama de la exclusión de las minorías no es completo. En Serbia y Montenegro, por ejemplo, las estadísticas nacionales sobre educación no siempre incluyen a los pequeños que son víctimas de la peor discriminación. En Rumania, donde vive el mayor número de romaní, entre 1 y 2 millones, todavía no se han abordado los problemas que afectan a las niñas de esas comunidades. Más aún, la asistencia de los niños romaní a las escuelas de Bosnia y Herzegovina es esporádica y, con poquísimas excepciones, están ausentes de los grados más elevados de primaria y secundaria.
El sistema educativo no es el único que ha defraudado a la infancia de las comunidades romaní. Más de la mitad de los menores abandonados en instituciones médicas de Rumania –el 57%– son de ese origen étnico. Desprovistos de seguro médico por carecer de un documento de identidad y de certificado de nacimiento, los adultos de estas comunidades y sus hijos tienen un acceso muy limitado a los servicios de salud, y dependen fundamentalmente del servicio estatal de bienestar social y otros subsidios. En Rumania, los romaní tienen una probabilidad menor que el resto de la población de contar con un seguro médico y de poder consultar con un médico de familia. En la actualidad se están tomando medidas para corregir esta desventajosa situación. La Iniciativa Educativa para las Comunidades Romaní, (un proyecto del Instituto Sociedad Abierta), en colaboración con Children and Youth Programs de Nueva York, está trabajando para acabar con la discriminación en los sistemas escolares de los países de Europa Central y del Este –y procurando reintegrar a la educación oficial a los niños y las niñas romaní de las escuelas especiales para que tengan un desarrollo académico en igualdad de condiciones que sus compañeros– mediante un proyecto de tres años que se inició en 2002(i). El gobierno de Eslovaquia adoptó recientemente una serie de estrategias encaminadas a solucionar los problemas que aquejan a la minoría romaní. Además, la oficina de UNICEF en Rumania, en colaboración con la Federación Rumana de ONG para la Protección de la Infancia, puso en marcha en 2004 la campaña “No excluir a ningún niño”, con el propósito de combatir la discriminación contra la niñez romaní y promover su acceso a la enseñanza. Hasta ahora, la campaña ha beneficiado aproximadamente al 65% de la población romaní del país.
(a) Ringold, Dena, Mitchell A. Orenstein y Erika Wilkens, Roma in an Expanding Europe: Breaking the cycle of poverty, Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Banco Mundial, Washington, D.C., 2003, pág. 12.
(b) Ibid., págs. 19-20.
(c) Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, The Roma in Central and Eastern Europe: Avoiding the dependency trap. Un Informe regional sobre desarrollo humano, PNUD, Nueva York, 2002, Tabla 8, pág. 47.
(d) Ringold, et al., op. cit., Recuadro 1, pág. 9.
(e) Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Roma in Central and Eastern Europe, op. cit., págs. 53-62.
(f) International Step by Step Association, Open Society Institute, School Success for Roma Children, Step by Step Special Schools Initiative, informe provisional, Open Society Institute, Nueva York, 2001, pág. 4.
(g) Ibid., pág. 4.
(h) Ibid., págs. 15-16.
(i) Proactive Information Services, “Transition of Students: Roma Special Schools Initiative - Year 4, Final Evaluation Report”, preparado para el Open Society Institute, Nueva York, febrero de 2004.

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