Ingreso

Articulo

El poeta serial

Por Horacio Zabaljáuregui

El poeta serial no tiene patrón:
de tanto en tanto,
ara en el desierto,
rotura con baba indeleble
llega a casa y escribe su libro.
Ilumina y marca territorio,
sabe que el desierto crece
pero esta vez deja huellas.
El poeta serial
se ha perdido
entre botellas vacías, borrasca inútil, relámpagos de desamparo,
y la fusión imposible que no alcanza el mar.
El poeta serial no hace un trabajo limpio esta vez:
escarba catártico, en carne viva,
encadenado,
no encuentra el vado a otra cosa
y desespera errando.
Esta vez no hace un trabajo limpio:
no labra estilo,
se desangra;
en la coreografía patética de la repetición
vuelve sobre sus pasos,
cuando debería alcanzar el mar.
No sabe,
no alcanza el olvido,
no puede
abolir la fusión imposible.
Encadenado a esa mujer,
el poeta serial
balbucea el mantra de la pasión
de lo que no fue;
indeleble en su vida
no puede
abolir;
está en su naturaleza
ser un rehén
del destino.

Comentarios (no hay comentarios)

no hay comentarios para este post.

Dejar un comentario