Nuevos Intermediarios Culturales (la cosa en sí)
Por Omar Genovese
El 14 de noviembre, Organizado por Instituto Gino Germani/UBA, en el Centro Cultural General San Martín, se llevó a cabo una mesa redonda bajo el título Nuevos Intermediarios Culturales (música, periodismo, literatura, educación y ciencias sociales en la web: intermediarios culturales en el ciberespacio). Coordinación y comentarios, Marian Moya, IDES / FF y L, especialista en Antropología del ciberespacio. A continuación, algunas acotaciones, dudas, reflexiones o datos que quedan en el aire intangible de este medio.
Participaron:
Germán Andrés, http://www.clubdeldisco.com.ar/
Emilio Cafassi, http://www.hipersociologia.com.ar/
Diego Levis http://www.diegolevis.com.ar/
Diego Rosemberg, http://www.lavaca.org/
Omar Genovese, http://www.nacionapache.com.ar/
Nadie puede negar que internet depara sorpresas e innovaciones, a la vez que se ha convertido en una herramienta de comunicación poderosa, tan vívida que ha logrado reemplazar a la televisión en el tiempo libre del público (resultado de una encuesta reciente de Clarín, motivada por la caída del volúmen de la tele audiencia). Cuestión ésta que ha despertado cierta sorpresa y preocupación en los CEO de los grandes conglomerados de información.
La respuesta ha sido sintomática, y a sabiendas que la data es clave para mantener el poderío, la inteligentzia mediática ha bajado al llano requiriendo el análisis de la antropología no estadística, de la antropología social y, en cualquier momento, de la antropología genética. Es que el negocio debe continuar y, si las costumbres mudan, habrá que mudar de estrategia para seguir administrando la llegada al consumidor.
Por otra parte, los emprendimientos comerciales, como el que lleva adelante Germán Andrés, muestran que la difusión que podemos llamar introspectiva (boca a boca, cadena de mails, foros, el site mismo como referente) se reproduce de manera escalar superando cualquier expectativa, incluso, desbordando la capacidad operativa de quienes comenzaron con el proyecto. Lo mismo ocurre con el proyecto de La Vaca, Rosemberg observó que la respuesta fiel de los lectores y el comentario hacia distintos ámbitos, los coloca en una situación de enfrentamiento con aquellos que manejan los medios tradicionales, fortificando aún más las actividades del grupo. Cafassi, desde el ámbito académico, encontró que el site tomó un camino lateral, que implica el cuestionamiento mismo de la estructura que lo generó, incluyendo un comentario llamativo: desde la izquierda se lo cuestionó por recurrir a “un medio imperialista de penetración cultural” para difundir la antropología. Levis, desde su estudio en particular de la web, plantea que la síntesis ocurrirá para que una nueva herramienta termine de plantear la independencia absoluta de los discursos: la integración entre la página web, el blog, el foro y el chat. El que ésto escribe, sólo se limitó a marcar los lineamientos bajo los cuáles funciona Nación Apache, incluyendo la respuesta positiva que se ha reflejado en las visitas diarias, aunque ya sabemos, se trata de un resultado estadístico, y en nada garantiza que la curiosidad derive en lectura. Sólo anoté algo, y es que la preocupación de la charla insinuaba la búsqueda de una definición del concurrente a los blogs o sitios convocados, es decir, si se trata de público, consumidor, lector, usuario o un extraterrestre reencarnado en cierto disfraz humanoide. No hay posibilidad ni de imaginar, ni definir al otro, desde una pantalla alimentada por luz y señales distantes a miles de kilómetros (server). Pero, creo, el acercamiento al concepto encontró un común denominador: la individualidad del sujeto, con la libertad que siente y posee para ir de un aquí a un allá, aunque sea virtual. En esa reafirmación de la intimidad (y qué hacer con ella) es en donde reside el atractivo de la red, por lo que nos involucra, más allá de la actividad de cada uno –no para hacernos cómplices de un acto distractivo masificado–, para enfrentarnos al propio ejercicio de tal atributo. El intercambio, la fluidez, la diferencia, construyen, pese la invasividad comercial, una constante y derivación inevitable hacia lo afín, aquello que nos hace tan caprichosos, tan lectores, curiosos, irreverentes y desconfiados, en suma, tan humanos.
Cuando el debate comenzó a sacar chispas en torno a la cuestión del respeto del discurso del otro, sonó el gong y terminó el debate por falta de tiempo. Luego los vasitos de vino, cordiales saludos. Salí con la certeza de que el tintero de la discusión es de profundiad infinita, y que una mesa es insuficiente.
En apariencia, el título de la charla se contradijo con la esencia de lo dicho: no se trata de intermediarios, sino de intervenciones, insolentes algunas, otras despreocupadas, y alguna irreverente, que van perdurando porque la web tiene tendencia a la expansión, al caos, a esa multiplicidad que liga lo azaroso con la constancia de la voluntad. De otra manera, ¿Qué significa que un blog reciente reciba más de veintemil visitas porque propone una guerra de almohadas frente al Planetario de Buenos Aires? ¿Y si mañana alguien (José Cualquiera) convoca a pintar nuestros nombres con aerosol en el asfalto de la 9 de Julio? ¿O a escupir los vidrios de todas las vidrieras de la ciudad? ¿Es poder o sólo constancia de la evanescencia del tiempo del otro?

Comentarios (5 comentarios)
Significa que hay gente que está demasiado ocupada en estar al pedo o demasiado al pedo. Tú eliges.
Cristian / Noviembre 17th, 2006, 8:48 pm / #
Más al pedo es ir a San Vicente
a contar los diez dedos ausentes.
Omar / Noviembre 18th, 2006, 12:12 pm / #
[...] Algo de lo que se habló en el Centro Cultural General San Martín. [...]
el fantasma / Noviembre 18th, 2006, 12:23 pm / #
¿en serio lo escuchaste al impresentable de Cafassi? ¿o hiciste como que sí…?
bardamu / Noviembre 18th, 2006, 12:56 pm / #
Bardamu, fui por invitación de una dama y debía ser cortés.
Omar / Noviembre 18th, 2006, 5:56 pm / #
Dejar un comentario